De entre las novedades que ha traído Grupo Oesia a la edición de este año de Eurosatory 2026, destaca su propuesta para la protección de plataformas terrestres frente a drones basada en la detección pasiva y una arquitectura C-UAS específicamente pensada para el combate en tierra. Frente a un escenario en el que pequeños sistemas aéreos no tripulados, baratos y guiados en primera persona han demostrado capacidad para neutralizar vehículos de alto valor, la compañía reivindica que la respuesta ya no puede basarse solo en radares y soluciones incrementales, sino en un rediseño completo del ciclo de detección, identificación y respuesta.
La novedad que Tecnobit–Grupo Oesía presenta en París es una solución C‑UAS de conciencia situacional para plataformas terrestres basada en detección 100% pasiva mediante tecnología electroóptica e infrarroja (EO/IR), evolución directa de su línea IRST ya probada en el Eurofighter y en programas navales como las fragatas F‑110. El sistema capta la energía emitida o reflejada por los objetivos sin generar huella electromagnética propia, lo que permite operar en modo stealth y evita que la propia plataforma se convierta en un blanco fácil para las capacidades de inteligencia de señales (SIGINT) enemigas.
Más allá de la mera alerta, la solución procesa de forma continua múltiples contactos, los clasifica según tipología y nivel de amenaza y construye una imagen coherente del entorno aéreo, optimizada para blancos a muy baja cota como los drones FPV. La arquitectura está pensada para integrarse en un esquema de defensa en capas, enlazando con soluciones de respuesta soft‑kill (como inhibidores electrónicos) o hard‑kill, desde estaciones de armas remotamente operadas hasta tecnologías de energía dirigida.
Uno de los mensajes clave de Grupo Oesía en Eurosatory es que no se trata de un concepto sobre el papel, sino de la traslación a tierra de una capacidad IRST madura, adaptada a las restricciones de espacio, peso, consumo y condiciones extremas propias de los vehículos de combate. El sistema se ha diseñado desde el inicio con una arquitectura modular y escalable que facilita su integración en diferentes plataformas como vehículos blindados, infraestructuras críticas o incluso buques y su evolución frente a nuevas generaciones de amenazas.
Instalado sobre una plataforma terrestre el sistema ofrece detección totalmente pasiva, clasificación y seguimiento automáticos, un alcance de detección superior a los 100 metros, capacidad de alerta temprana e integración en el sistema de combate o BMS
La compañía subraya además la vocación de arquitectura abierta de su propuesta, orientada a la integración con sistemas de otros actores del ecosistema industrial de defensa. Este enfoque cooperativo encaja con el discurso europeo sobre autonomía estratégica y uso dual, al tiempo que refuerza la base tecnológica nacional en un ámbito como es la defensa anti‑drone terrestre, llamado a ser determinante para la supervivencia en el campo de batalla del futuro. (José Mª Navarro García)





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