Organizada por el Centro de Fuerza Futura y la Brigada “Alfonso XIII” II de la Legión, el 7 y 17 de abril, en la Base y Campo de Maniobras “Álvarez de Sotomayor”, en Viator, Almería, el Ejército de Tierra lleva a cabo su tercera Campaña de Experimentación Táctica. Estas campañas son un laboratorio de campo para probar cómo será el combate del futuro, con especial foco en robotización, UAS/UGV, guerra electrónica, contra-UAS y conectividad avanzada, una oportunidad de experimentación al servicio de la transformación del Ejército de Tierra.
Unidades militares, empresas, centros tecnológicos y universidades aúnan capacidades en un entorno concebido para comprobar en condiciones realistas la utilidad, integración y madurez de nuevas capacidades de interés para la fuerza del futuro.
La jornada, a la que han acudido el día 7 de abril más de una veintena de medios de comunicación, ha coincidido con una visita de mandos de primer nivel del Ejército de Tierra y otros representantes de fuerzas y cuerpos de seguridad del estado. En ella se han podido observar diferentes supuestos tácticos en los que, bajo la supervisión y evaluación de equipos aportados por el Mando de Adiestramiento y Doctrina, diferentes empresas y unidades del Ejército han comprobado en condiciones operativas las diferentes capacidades aportadas.
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Entre ellas, cabe destacar la muestra de diferentes UGV (Unmmanned Ground Vehicle) de apoyo a apertura de obstáculos y de funciones logísticas, múltiples UAS y C-UAS (Unmmanned Aerial System y Counter-UAS), munición merodeadora, un puesto de mando semienterrado de apoyo a retaguardia, sistemas terrestres remotos armados.
La clave de esta campaña reside en que permite acortar distancias entre la necesidad operativa y la respuesta tecnológica. Cada edición parte de los conceptos asentados en las anteriores y contribuye a incorporar soluciones a la plantilla experimental, a capacidades desplegadas en operaciones y a medios de protección frente a nuevas amenazas, especialmente en un entorno marcado por la creciente complejidad del combate y la utilización masiva de sensores y medios robotizados.
En este contexto, el Ejército de Tierra necesita la máxima agilidad para adaptarse a amenazas cada vez más inmediatas y cambiantes. Los procedimientos tradicionales de adquisición y evolución de capacidades resultan, en muchos casos, lentos para el ritmo que impone el campo de batalla actual, no solo por la obtención de material, sino también por todo lo que implica su integración doctrinal, logística, técnica y operativa. De ahí que la experimentación se haya convertido en una pieza esencial del proceso de transformación del Ejército.
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La Campaña de Experimentación Táctica (TEC), impulsada por el Centro de Fuerza Futura de la División de Planes del Estado Mayor del Ejército, se ha consolidado como una herramienta útil para comprobar sobre el terreno qué sistemas, procedimientos y capacidades están ya maduros para su incorporación, cuáles necesitan evolucionar y qué carencias deben seguir impulsándose desde el ámbito tecnológico e industrial.
La TEC 3 se enmarca precisamente en ese esfuerzo de transformación. Su finalidad no es solo probar sistemas, sino validar si aportan una mejora real a la eficacia de la fuerza, si pueden integrarse en las unidades y si permiten generar ventajas operativas concretas. En torno a este objetivo se reúnen capacidades relacionadas con la robotización del campo de batalla, la evolución del mando y control, la integración de sistemas no tripulados, la conectividad entre sensores y efectores y la defensa contra drones. El resultado más claro hasta la fecha es que la campaña ha confirmado la madurez creciente del enfoque de robotización del combate. El mensaje operativo que ha trascendido es que el Ejército quiere desplazar el primer contacto con el enemigo hacia medios no tripulados, reduciendo exposición del combatiente. También se ha visto una evolución en la integración: no se trata solo de probar drones o robots por separado, sino de combinarlos con comunicaciones, mando y control, inteligencia, y defensa antidron. Eso indica que el objetivo ya no es “ver si vuela o se mueve”, sino comprobar si todo el sistema puede funcionar como una cadena táctica coherente.
La campaña convierte el campo de maniobras en un espacio de trabajo conjunto entre mandos, unidades, evaluadores y empresas, donde la innovación se contrasta en condiciones realistas. Más de una treintena de compañías nacionales participan en esta edición aportando tecnologías y sistemas seleccionados por el Ejército, en una colaboración que permite identificar soluciones viables, orientar desarrollos futuros y fomentar una respuesta más rápida ante las necesidades de la fuerza. Estas campañas muestran hacia dónde quiere ir el Ejército de Tierra: menos dependencia de la presencia física inmediata del soldado, más robots, más sensores y más capacidad de decisión en red. Viator se está consolidando así como el centro más visible para ensayar la transición hacia la Fuerza 35.
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Fotorafías: Desarrollo de la Tercera Campaña de Experimentación Táctica del Ejército de Tierra en Viator, Almería.






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