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Miércoles, 18 de marzo de 2026 Iniciar Sesión Suscríbase

“Proporcionamos capacidades de inteligencia de señales y monitorización del espectro utilizando plataformas espaciales”

Julián Fernández CEO de FOSSA Systems (FOSSA Systems)
Julián Fernández CEO de FOSSA Systems (FOSSA Systems)

Entrevistamos a Julián Fernández, CEO y co-fundador de FOSSA Systems, la primera compañía española por número de satélites en órbita. Su modelo llave en mano, basado en autonomía tecnológica y soberanía, es óptimo para regiones de todo el planeta que no cuenten con una gran infraestructura espacial propia.

En sus orígenes FOSSA Systems quería democratizar el acceso al espacio y reducir los costes de las soluciones existentes. ¿Cómo encaja esa filosofía con la creciente demanda de soberanía y seguridad en las comunicaciones gubernamentales, donde prima la seguridad?

Desde el inicio en FOSSA teníamos claro que el espacio debía ser más accesible. Democratizar no significa sacrificar seguridad ni robustez, significa optimizar recursos. Tradicionalmente una misión espacial soberana o dedicada ha costado cientos o miles de millones de euros. FOSSA ha reducido esto en un orden de magnitud para constelaciones completas en LEO. Nuestra aproximación consiste en ofrecer infraestructuras espaciales más ágiles y resilientes, que permiten desplegar capacidades de forma rápida y con costes mucho más reducidos que los sistemas tradicionales. Esto encaja bien con la necesidad actual de muchas administraciones de tener mayor autonomía tecnológica y soberanía, sin depender de programas extremadamente largos o costosos.

FOSSA Systems ha sido seleccionada por la OTAN en el marco de la aceleradora de innovación DIANA para tecnologías de inteligencia de señales en entornos electromagnéticos degradados. ¿Qué necesidades concretas de la Alianza pretende cubrir la empresa y qué hitos tecnológicos quieren lograr?

La selección por parte de DIANA ha sido muy relevante para nosotros porque valida que la tecnología SIGINT (Signal Intelligence o Inteligencia de Señales) que estamos desarrollando puede aportar valor en entornos complejos. Uno de los retos actuales es operar en entornos electromagnéticos degradados o disputados, donde las comunicaciones tradicionales pueden verse afectadas (GNSS, SatCom etc). Nuestra tecnología busca proporcionar capacidades de inteligencia de señales y monitorización del espectro utilizando plataformas espaciales. La guerra de Ucrania ha demostrado la relevancia de la superioridad electromagnética y el uso de inhibidores chinos con precios irrisorios como forma de conseguirlo. El objetivo es demostrar que una arquitectura basada en constelaciones de pequeños satélites puede ofrecer cobertura global, tiempo de respuesta ágil y geolocalización precisa de emisiones como radares aéreos, embarcaciones ilícitas (dark vessels) o jammers GNSS. 

Tras la selección por parte de DIANA, ¿cómo se está preparando FOSSA Systems para adaptarse a los ciclos de adquisición militar, muy distintos a los del mercado comercial IoT? ¿Se puede seguir siendo una startup operando en Defensa?

El sector defensa tiene ciclos de adquisición muy distintos a los del mercado comercial, eso es evidente. Son procesos más largos, con mayores requisitos de validación y certificación. En nuestro caso seguimos manteniendo la agilidad tecnológica que caracteriza a una startup, que es algo que consideramos una ventaja competitiva clara. Al mismo tiempo, FOSSA ya está creciendo lo suficiente como para empezar a dejar atrás esa etiqueta de startup en sentido estricto. Estamos evolucionando hacia una compañía más madura, capaz de trabajar con programas institucionales y marcos más complejos, pero sin perder la velocidad de desarrollo y la capacidad de innovación que nos ha traído hasta aquí. FOSSA ya tiene más de 50 empleados, es la empresa española que más satélites ha lanzado al espacio y se posiciona como un líder europeo en satélites LEO para seguridad y defensa. 

Uno de los nuevos desarrollos, el FOSSASat 3U (FOSSA Systems)

Ustedes destacan la “validez” de su tecnología de doble uso en el ámbito de la defensa; ¿qué porcentaje del roadmap de productos está pensado explícitamente para aplicaciones militares y de seguridad? ¿Cómo gestionan el equilibrio entre clientes civiles o comerciales e institucionales?

El espacio es naturalmente dual, la superioridad del espacio convierte cualquier proyecto civil en dual cuando se desarrolla en el espacio. Nosotros no desarrollamos productos exclusivamente militares. La mayoría de nuestras tecnologías tienen una naturaleza dual desde su concepción. Eso significa que pueden utilizarse tanto en aplicaciones civiles como en entornos de seguridad o defensa. Actualmente el 70% de nuestro desarrollo se enfoca en clientes de defensa, pese a que todos nuestros desarrollos tienen casos duales. Mantener ese equilibrio es importante porque nos permite escalar la tecnología en el mercado comercial y, al mismo tiempo, ofrecer soluciones robustas cuando hay necesidades gubernamentales.

Aunque FOSSA Systems está diseñando satélites cada vez mayores con nuevas aplicaciones, se inició con los de menor tamaño. ¿Qué retos técnicos plantea desarrollar plataformas nano y micro? ¿Dónde está hoy el límite físico de esa miniaturización?

FOSSA empezó haciendo satélites de 250 g. (FOSSASAT-1) y en 5 años ya ha pasado a diseñar plataformas de más de 100 kg. Un gran punto que nos diferencia de la competencia es nuestra verticalización, FOSSA desarrolla desde la SDR (Software Defined Radio) hasta el panel solar. Esto nos permite dos cosas: Tener un control total de la cadena de valor y suministro, crítico en el entorno geopolítico actual para realmente garantizar la soberanía y ser capaces de escalar y mejorar la tecnología continuamente.

Un cambio de frecuencias, tamaño, software no requiere un complejo proceso de compra sino una conversación entre miembros del equipo de FOSSA que pueden llegar a prototipos en días o semanas. Esta verticalización y modularidad nos permite escalar muy linealmente con el tamaño de las plataformas, añadiendo nuevos bloques del mismo sistema de potencia, panel solar, radio etc. 

FOSSA Systems ha puesto ya más de una veintena de satélites en órbita y trabaja hacia una constelación de decenas de plataformas LEO para servicios IoT; ¿qué lecciones operacionales han aprendido sobre resiliencia, latencia y continuidad de servicio que sean especialmente relevantes para usuarios de defensa?

Operar una constelación en órbita baja enseña muchas cosas que no se ven en el diseño teórico. Hay mucha distancia entre un PowerPoint y la experiencia de haber lanzado más de 20 satélites en LEO. Hemos aprendido que la resiliencia no depende tanto de un único satélite sino de tener muchos operando de forma coordinada. Si uno falla, la red sigue funcionando. También hemos trabajado mucho en optimizar latencia y planificación de pases para garantizar continuidad de servicio. Este enfoque distribuido es especialmente interesante para aplicaciones de defensa porque reduce vulnerabilidades y permite mantener capacidad operativa incluso ante fallos o interferencias. 

La compañía destaca por afrontar todos los aspectos del satélite, desde proveer soluciones todo en uno a servicios end-to-end. Dada la complejidad del entorno de defensa ¿hasta qué punto controlan de forma vertical el diseño, fabricación, operación y segmento terreno? ¿Dónde hay dependencias críticas de terceros países o proveedores?

Uno de nuestros objetivos ha sido desde el principio controlar la mayor parte posible de la cadena de valor. Diseñamos y desarrollamos nuestros satélites, operamos la constelación y gestionamos el segmento terreno asociado a nuestros servicios. Esto nos permite iterar rápido y mantener control tecnológico. Evidentemente en el sector espacial siempre hay componentes o servicios que provienen de terceros, pero tratamos de que los elementos críticos estén bajo nuestro control o dentro del ecosistema europeo. La autonomía tecnológica es cada vez más importante para asegurar la soberanía, una palabra realmente mal usada como elemento de marketing en estos tiempos. 

La compañía plantea que una constelación de picosatélites o nanosatélites son una alternativa coste-efectiva a complejos satélites dedicados. ¿En qué tipos de programas o aplicaciones creen que hay potencial en defensa?

Las constelaciones de pequeños satélites en LEO ya se están usando por nuestros clientes de seguridad y defensa en el ámbito de las comunicaciones seguras, inteligencia de señales e IoBT (Internet of the Battlefield Things). Permiten la comunicación persistente de determinadas zonas para enviar mensajes de tipo 9-Line o similar, permiten conectar sensores IoT distribuidos en zonas sin cobertura o que requieran una conectividad crítica, permiten geolocalizar amenazas electromagnéticas. En general, permiten desplegar capacidades de forma gradual y escalable, con costes mucho menores que los programas tradicionales de grandes satélites. Además, al tratarse de arquitecturas distribuidas son más resistentes frente a fallos o amenazas. 

¿Es esta una opción para operadores en Latinoamérica? ¿Qué programas tienen en curso en la región?

Latinoamérica es una región muy interesante porque muchos países tienen grandes territorios con infraestructuras de conectividad limitadas. Los ministerios de defensa latinoamericanos tienen que construir capacidades en el sector espacial de forma soberana, sin depender de EE.UU. ni otras potencias para sus comunicaciones e inteligencia. Las tecnologías de pequeños satélites LEO pueden aportar mucho valor en ese contexto, tanto para aplicaciones civiles como para gestión de recursos naturales, seguridad o monitorización de infraestructuras. Pronto anunciaremos algunas de los programas en curso en la región, sin embargo, mantenemos una estrecha relación con varios clientes para aplicaciones tanto civiles como militares

La compañía desarrolla los satélites, cargas de pago y estaciones de control en tierra (FOSSA Systems)

La filosofía de la compañía está en la línea de entregar soluciones “llave en mano” que incluyan satélite, carga de pago y hasta centro en tierra. ¿Cree que este modelo puede ser de interés para Latinoamérica?

El modelo llave en mano puede ser especialmente atractivo en regiones donde no existe todavía una gran infraestructura espacial propia y se quieran construir capacidades y aprender conocimiento. Poder ofrecer una solución completa, que incluya el satélite, la carga útil y el segmento terreno, reduce barreras de entrada y acelera mucho el despliegue de capacidades. FOSSA permite al cliente entender lo que usa y hasta operarlo, no una caja negra como sistemas LEO comunes (Starlink). Creemos que este enfoque puede ayudar a muchos países a desarrollar aplicaciones espaciales sin necesidad de construir toda la infraestructura desde cero y a un coste reducido.

FOSSA Systems colabora con empresas españolas como DLTCode. ¿Qué papel jugarán las alianzas nacionales o internacionales en el posicionamiento de la empresa a medio y largo plazo?

Las alianzas son fundamentales en el sector espacial. Ninguna empresa puede hacerlo todo sola. Colaborar con empresas tecnológicas, centros de investigación o integradores permite acelerar el desarrollo y acceder a capacidades complementarias. En nuestro caso trabajamos con distintos socios tanto en España como en otros países. DLTCode es un claro ejemplo de un socio simbiótico que está desarrollando capacidades con FOSSA. Estas colaboraciones serán clave para escalar nuestras soluciones y posicionarnos en programas internacionales.

Cuál es la visión de FOSSA Systems a cinco-diez años: ¿Quieren ser un proveedor de infraestructura espacial, un integrador de servicios de inteligencia y comunicaciones seguras, o un socio estratégico recurrente de los ministerios de defensa europeos?

A cinco años vista nos gustaría que FOSSA fuese reconocida como "la empresa" para desplegar y operar infraestructuras espaciales avanzadas, soberanas y seguras, sea de FOSSA o "instalada" para un cliente. Queremos seguir desarrollando tecnología propia, ampliar nuestra constelación y ofrecer servicios que combinen conectividad, inteligencia y nuevas capacidades espaciales. Cada día surgen nuevos casos de uso; por ejemplo, ahora la capacidad de maniobrar con satélites (Rendezvous Proximity Operations o RPO) en LEO. La idea es convertirnos en un socio tecnológico de referencia tanto para la industria como para instituciones que necesiten soluciones espaciales seguras, accesibles y soberanas. (José Mª Navarro García)

 

 

 


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