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Paracaidistas y tropas de Montaña se entrenan juntas en los Pirineos

En el marco del ejercicio INTECAP IV/21 se han entrenado conjuntamente en los Pirineos fuerzas del Regimiento “América” nº 66 y de la Brigada “Almogávares” VI de Paracaidistas (BRIPAC). Entre el 25 y 29 de enero un destacamento de la Compañía Reconocimiento Avanzada (CRAV) de la BRIPAC ha realizado una de sus prácticas de combate en montaña en época invernal. Para lograr la capacitación, se han integrado con cazadores de montaña del “América” nº 66, en un escenario tan exigente como la zona pirenaica cercana a Jaca (Huesca), el ejercicio INTECAP IV/21 se ha desarrollado, además, en uno de los meses de enero más fríos que ha tenido España en los últimos años.                    

Los miembros de esta Compañía de “boinas negras” (que caracterizan al personal de la BRIPAC) sigue un plan de instrucción que, en varias facetas, es cercano al de las fuerzas de operaciones especiales. Así, en su preparación se incluye operar en zonas de montaña y climas fríos extremas, algunos de sus miembros siguen el exigente Curso de Montaña, que se imparte en la Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales (EMMOE)

Los entrenamientos de la CRAV con las tropas de Montaña se remonta muy atrás, aunque esta es la primera vez que lo hace desde la reciente reestructuración de esta fuerza en el denominado Mando de Tropas de Montaña, que integra a dos Regimientos de Cazadores, el  “América” nº 66,  que tiene sede en Aizoáin-Berrioplano (Comunidad Foral de Navarra); y el “Galicia” nº 64, que tiene base en Jaca.

Tras la última reestructuración del Ejército de Tierra, tanto la BRIPAC como el Mando de Tropas de Montaña forman parte de la División “San Marcial”, al igual que el Mando de Operaciones Especiales (MOE), las Fuerzas Aeromóviles del ET (FAMET) y el Regimiento de Operaciones de Información nº 1.

Esta División se configura como la fuerza de intervención rápida del ET, y aunque sus diferentes unidades tienen un largo historial de operar de forma conjunta, esta actividad se está incrementando mucho, bajo las órdenes del  general González Díez.(Julio Maíz Sanz)

La División San Marcial

La División San Marcial es un conjunto de unidades especializadas puestas bajo un mando único, organizadas, equipadas y preparadas para constituir organizaciones operativas capaces de integrarse en estructuras fundamentalmente conjuntas y combinadas, y que tienen por cometido principal la preparación de sus unidades, así como la generación de las fuerzas que se le requieran.

Estos cometidos se materializan en las misiones de adiestramiento, con los siguientes niveles de ambición: el  Mando de Operaciones Espaciales (MOE) será capaz de generar un órgano de Mando y Control (C2), además de una Fuerza de Operaciones Especiales (SOTG) y un SOATU-RW (Unidad de helicópteros dedicada a Operaciones Especiales); el Mando de Tropas de Montaña (MTM) un Grupo Táctico (GT) de montaña, además de un elemento de Asalto Aéreo (AA); la  BRI VI PAC: adiestrará y generará un GT Paracaidista (PAC), con capacidad de Asalto Aéreo con medios de la División; las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET) concentraran sus capacidades en el adiestramiento de las Unidades de la División, así como el  Regimiento de Operaciones de Información nº 1 (ROI 1).

Para llevar a cabo estos cometidos, la División San Marcial, ha comenzado ya en 2021 con el desarrollo de ejercicios de integración de capacidades (INTECAP) a nivel Subgrupo Táctico (S/GT) entre todas las Unidades de la División, para, de manera progresiva, alcanzar en este año la integración a nivel Grupo Táctico (GT) y concluir 2021 con un Ejercicio de Agrupación Táctica (AGT) de asalto aéreo en el que todas las Unidades de la División integren sus capacidades.

La División San Marcial asume con la nueva organización del ET un cambio fundamental en la manera de desarrollar sus cometidos y para ello se está adaptando con rapidez para lograr que todas las unidades de la División, incluyendo su Cuartel General, respondan a los principios de flexibilidad, acción rápida y entrada inicial. Ello obligará a conseguir un alto grado de preparación y disponibilidad de sus unidades, siendo este elemento clave para la aportación de capacidades de intervención inmediata al ámbito conjunto (JEMAD), lo que obliga a mantener una vocación constante de integración, inicialmente de las propias capacidades de la División, y finalmente con las capacidades de otros ejércitos nacionales y aliados (vocación combinada y multinacional). 

La palabra clave que define a la nueva División es “sinergia”, y con  esta objetivo entrenará con Unidades similares de otros ejércitos de países aliados y también con la Armada y el Ejército del Aire en  el ámbito conjunto nacional, de acuerdo con las estructuras del Estado Mayor de la Defensa. También sinergia operativa entre las Unidades que componen la propia División. Ello exige, como ya se ha citado anteriormente, una mentalidad flexible, abierta y capaz de anticiparse a la situación, siempre atenta a las nuevas formas de empleo de las unidades de intervención inmediata.

Entrenar esta adaptabilidad va a ser uno de los desafíos que tendrá el conjunto de la División porque sus unidades están llamadas a intervenir en la zona gris del conflicto desde el primer momento. Las actividades de preparación han de potenciar la iniciativa de los mandos de las estructuras operativas a todos los niveles, así como el pensamiento abierto, incluyendo la constante adaptación al cambio tecnológico y de procedimientos de empleo

Fotografía: Uno de los miembros de la CRAV (como denota el casco y el color árido del HK) durante el ejercicio INTECAP IV/21. (foto Ejército de Tierra)


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