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“La nueva base logística del Ejército de Tierra es un ejemplo muy claro de innovación tecnológica”, General de División José Luis Murga

Entrevistamos al General de División José Luis Murga, Subdirector general de Planificación, Tecnología e Innovación del Ministerio de Defensa (PLATIN) en la Dirección General de Armamento y Material (DGAM). Desde la Subdirección se proponen y dirigen esos planes y programas de I+D y de sistemas de armas y equipos de interés para la defensa nacional, en coordinación con otros organismos nacionales e internacionales competentes en este ámbito. Por tanto, nadie como él para conocer la situación actual y la evolución futura de la tecnología de defensa y los planes en curso.

¿Cuáles son las líneas maestras de la actual Estrategia de Tecnología e Innovación del Ministerio de Defensa (ETID)?

La ETID 2020 supone una apuesta decidida del Ministerio de Defensa para abordar los retos que depara esta nueva década, actualizando sus planteamientos frente al avance tecnológico, las nuevas amenazas para la defensa, las capacidades del tejido tecnológico nacional y los cambios en el contexto europeo y nacional en relación a facilitar la financiación de proyectos de I+D+i con fines de defensa. Para ello, las actuaciones de la nueva estrategia se articulan en torno a 3 pilares complementarios. El primero, el de objetivos tecnológicos, identifica las prioridades tecnológicas hacia las que dirigir los principales esfuerzos en I+D+i. Se trata de focalizar los esfuerzos a aquellos desarrollos tecnológicos con un mayor impacto en el fortalecimiento de la defensa nacional y del desarrollo de la base tecnológica e industrial.

El segundo pilar pone el foco en la cooperación tecnológica, tanto a nivel nacional como internacional, como elemento clave y fundamental para llevar a cabo las actividades de I+D+i necesarias para alcanzar estos objetivos tecnológicos. En un contexto nacional, se prevé avanzar en la coordinación con el resto de organismos públicos responsables de fomentar la investigación científica y técnica y la innovación, tanto estatales como regionales, para buscar las sinergias necesarias que favorezcan crecientes grados de financiación de tecnologías de uso dual. A su vez, en el ámbito internacional, la estrategia centra sus esfuerzos en aprovechar las nuevas oportunidades para el sector de la defensa a nivel europeo en torno al Fondo Europeo de Defensa (EDF). Finalmente, el tercer pilar, el de mejora continua, reconoce el papel central que juega el departamento en el desarrollo de tecnologías de aplicación a defensa y promueve la excelencia a través de la mejora de sus procesos asociados a la I+D+i, para que actúen como catalizadores del desarrollo tecnológico del sector de la defensa.

¿Cómo se coordinan las incitativas de I+D de aplicación a la Defensa en Europa y colaboran con otros países?

La coordinación del I+D de defensa en Europa utiliza, entre otros instrumentos, una serie de herramientas que se han ido desarrollando a lo largo de los años en el marco de la política común de seguridad y defensa, y que permiten identificar áreas de interés común para un grupo de estados miembros en las cuales es posible colaborar. El documento conjunto de necesidades militares europeas sería el Plan de Desarrollo de Capacidades (CDP), a partir del cual se deriva una agenda estratégica de investigación, llamada Programa Estratégico General de Investigación (OSRA). Ambos instrumentos están mencionados en el Reglamento del Fondo Europeo de Defensa como referencias para identificar las prioridades de investigación. Sin embargo, aunque todos los países están interesados en aunar esfuerzos de investigación en esas áreas de interés común europeo, es cierto que existen ámbitos tecnológicos muy sensibles en los que la cooperación es más compleja, como, por ejemplo, ciertas capacidades de ciberdefensa, encriptación, contramedidas, etc.

¿En qué medida condicionan iniciativas internacionales como el Fondo Europeo de la Defensa las políticas de I+D aplicados a nivel de programas nacionales o propuestas empresariales?

El lanzamiento del Fondo Europeo de Defensa tiene obviamente una gran influencia en el panorama europeo de investigación y desarrollo de defensa, no solo por su importante presupuesto anual, de unos 1.000 millones de EUR aportados por la Comisión Europea, sino por el efecto que pretende tener en la consolidación y mayor integración de la industria europea para hacerla más competitiva y eficiente. En el caso de la política nacional de I+D de Defensa, nuestra estrategia ya prevé el tipo de programas que intentaremos desarrollar en cooperación internacional y qué otras capacidades intentaremos seguir fomentando en el ámbito nacional. Es evidente que, para obtener una adecuada participación de la BTID española en la ventana de desarrollo del EDF, será necesario aportar la necesaria cofinanciación nacional, como ya se está haciendo en determinados programas del EDIDP (European Defence Industrial Development Programme), en los que participan entidades nacionales, y ello obligará a encontrar el adecuado equilibrio presupuestario entre los fondos dedicados a esos 2 marcos de actuación.

¿Se pueden adaptar suficientemente rápido las capacidades militares para afrontar la evolución de las amenazas y los usos perniciosos de la tecnología?

El desarrollo tecnológico siempre tiene una doble cara. Por un lado, te ofrece oportunidades nuevas para desarrollar las capacidades militares que necesitas. Por otro, ofrece nuevas oportunidades a grupos terroristas y adversarios, obligando a desarrollar nuevas contramedidas que ayuden a neutralizar o mitigar esas amenazas. Es algo inherente al avance tecnológico, que se tiene muy en cuenta cuando se evalúan las nuevas tecnologías y se desarrollan las estrategias tecnológicas. Lo cierto es que el avance tecnológico es cada vez más acelerado y existe una creciente facilidad para acceder a la tecnología y el conocimiento a nivel global, obligándonos a ser cada vez más ágiles, lo cual constituye un reto muy importante para la gestión de la I+D+i. Uno de los pilares de la nueva ETID precisamente pone el foco en la mejora continua, de forma que seamos capaces de reforzar las capacidades de gestión del Departamento para, entre otros objetivos, ser capaces de hacer frente con agilidad a este tipo de retos.

¿Cómo valora el grado de autonomía tecnológica de la base industrial de la defensa en nuestro país? 

Nuestro país dispone de unas capacidades tecnológicas e industriales muy notables en múltiples ámbitos, lo cual constituye un activo fundamental de nuestra defensa. No obstante, es evidente que hay ámbitos tecnológicos en los que, debido a su enorme coste o complejidad, no es realista pensar en disponer de esa autonomía nacional, y hay que poner el foco en contribuir para que esa autonomía tecnológica se alcance a nivel europeo o en un contexto OTAN.

¿Cree que la base tecnológica nacional de la defensa se adapta a las necesidades del Ministerio y su ETID y cómo cree que evolucionará el sector en este sentido?

La base tecnológica e industrial nacional ha demostrado tradicionalmente una capacidad muy importante para adaptarse e incluso adelantarse a las necesidades de defensa y así esperamos que ocurra con las nuevas demandas de tecnología que se plantean en la ETID. Respecto a la evolución del sector a medio plazo, va a estar muy influenciada por el aprovechamiento que la base tecnológica e industrial nacional pueda hacer de todas las oportunidades que se están abriendo a nivel europeo, fundamentalmente a través del Fondo Europeo de Defensa, y a nivel nacional, a través del nuevo Plan Estatal de Investigación Científica, Técnica y de Innovación, las cuales se van a sumar a la propia capacidad del Ministerio de Defensa para financiar desarrollos tecnológicos y adquisiciones de sistemas.

¿Qué otras iniciativas además del Portal de Tecnología e Innovación tiene la Subdirección para dar a conocer y coordinar las actuaciones en materia de innovación y que empresas o el mundo académico presenten propuestas?

Todas las partes implicadas en este desarrollo tecnológico con fines de defensa, base tecnológica e industrial, organismos financiadores y usuarios finales, necesitamos estar muy coordinados, pues todos somos necesarios para lograr verdaderos avances en defensa. Por ello, desde hace años, en la DGAM hemos venido realizando un esfuerzo muy importante por potenciar la difusión tecnológica, dando a conocer dentro del sector tanto las necesidades de tecnología, como los avances, retos y oportunidades. Además de la difusión realizamos a través del Portal de Tecnología e Innovación, hemos estado muy activos organizando o apoyando la celebración de seminarios y talleres temáticos, congresos a nivel nacional, como DESEI+D, o incluso ferias internacionales, como FEINDEF. Adicionalmente, contamos con el Sistema de Observación y Prospectiva Tecnológica (SOPT), que está siempre muy activo recibiendo de forma continua a entidades que desarrollan su actividad en defensa o que aspiran a hacerlo en el futuro, facilitando que expliquen sus capacidades y líneas de I+D+i y que conozcan las oportunidades existentes para lograrlo.

¿Cuál es el papel actual de los centros tecnológicos del Ministerio de Defensa?

La integración en el INTA que se produjo hace años ha dado lugar a un centro tecnológico de alto valor, que combina capacidades investigadoras, de prueba y ensayo, experimentación y certificación, tanto al sector de la defensa como a otros sectores civiles. En concreto, la contribución de la Subdirección de Sistemas Terrestres constituye una pieza esencial en muchos proyectos de defensa, por los elevados conocimientos y experiencia de sus ingenieros militares y personal técnico e investigador, que cubren tanto la dimensión técnica como la relativa a las problemáticas específicas de defensa, así como por sus medios de prueba y ensayo, lo que en conjunto complementa de manera muy adecuada las capacidades del tejido tecnológico nacional.

¿Cuál es la aportación en términos de I+D o innovación de la nueva base logística del Ejército de Tierra?

La nueva base logística del Ejército de Tierra es un ejemplo muy claro de innovación tecnológica, fundamentalmente dirigida a la digitalización de todas sus actividades y a potenciar su sostenibilidad energética. Son 2 objetivos que cuentan con la máxima prioridad en defensa, al igual que está ocurriendo a nivel europeo y nacional. Cabe destacar, además, que tanto el Ejército del Aire como la Armada, también están promoviendo iniciativas similares en sus bases logísticas, conscientes de la importancia de actualizar sus capacidades para apoyar el desarrollo y sostenibilidad de las capacidades militares.

¿Cree que podrían destinarse más fondos para programas de I+D susceptibles de repercutir en Defensa, como los COINCIDENTE?

Evidentemente, es deseable lograr una mayor aportación de fondos a proyectos dirigidos a fines de defensa, a través del COINCIDENTE o del resto de instrumentos existentes, teniendo en cuenta además su efecto movilizador de fondos adicionales a través de la cofinanciación aportada por las entidades contratadas. Sin embargo, la realidad del escenario económico y presupuestario obliga a buscar la mejor solución de asignación de fondos para satisfacer las múltiples necesidades operativas expresadas por las Fuerzas Armadas. (José Maria Navarro)

Fotografía: El General de División José Luis Murga (foto Ministerio de Defensa).


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