Detrás de la solemne imagen de los integrantes de la Guardia Real, casi siempre ataviados con uniformes de época en los actos públicos, se encuentra una de las unidades más experimentadas de España en materia de seguridad, un verdadero referente para el resto de las Fuerzas Armadas españolas.
Cada vez que los Reyes acuden a cualquiera de sus múltiples compromisos en los reales sitios, además de su escolta directa y principal, responsables de su seguridad de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE), se activa un amplio dispositivo de protección en el que la Guardia Real desempeña un papel esencial, aplicando las técnicas más modernas y, sobre todo, el saber hacer de su altamente cualificado personal.
Para conocer mejor estas capacidades, defensa.com visitó las instalaciones de la Guardia Real, situadas en el madrileño barrio de El Pardo, muy cerca del Palacio de la Zarzuela, residencia habitual de los monarcas, y a unos 15 kilómetros del Palacio Real, escenario de parte de los actos oficiales, incluido el tradicional relevo de la guardia.
La Compañía de Control Militar
Allí nos recibieron los profesionales de la Compañía de Control Militar, integrada en el Grupo de Escoltas de la Guardia Real. Su misión permanente consiste en garantizar la seguridad en el Palacio de la Zarzuela y en los reales sitios, junto a las escoltas solemnes por parte de la Sección de Motos. También controlan el acceso de vehículos mediante instalaciones fijas y patrullas móviles que supervisan sus entornos. Esta capacidad se proyecta habitualmente a través de su Sección de Seguridad Próxima, que es la unidad encargada de controlar el acceso y las acreditaciones del personal ajeno a la familia real.
En estos despliegues se organizan los puntos de acreditación, zonas de aproximación de vehículos y áreas de estacionamiento controlado, así como anillos de seguridad secundarios donde se establecen controles de acceso y de entorno. La Compañía está compuesta por personal de los dos Ejércitos y la Armada/infantería de Marina, que conforman la plantilla de la Guardia Real.
Formación y especialización
La Guardia Real imparte una exigente formación en Policía Militar, que incluye cursos básicos de seguridad militar y otros de carácter más avanzado, divididos en dos categorías: cuadros de mando y tropa. El Curso de Escolta y Protección de Autoridades tiene una duración de dos meses y se ha convertido en un referente en el ámbito militar. Así nos lo explica el teniente de Caballería Pedro Cabrelles, que nos recibe en ausencia del capitán jefe de la Compañía de Control Militar y que en la actualidad es el jefe de la Sección de Motos.
A este curso avanzado asisten no solo miembros de la Guardia Real, sino también alumnos procedentes de otras unidades de las Fuerzas Armadas, como los futuros policías militares de la Unidad Militar de Emergencias (UME), así como profesionales de la Policía Nacional y la Guardia Civil.
El programa incluye una primera fase teórica a distancia y otra presencial, desarrollada en las instalaciones de El Pardo. En ella se instruye a los militares en escolta y protección de autoridades, desplazamientos, y tiro avanzado con armas cortas y largas. También se refuerzan los conocimientos de comunicación verbal, legislación, y coordinación con otras fuerzas policiales. Parte de la formación se centra en técnicas de neutralización no letales, mediante artes marciales y el uso de bastones retráctiles y otros medios de defensa personal.
Entrenamiento operativo
Durante nuestra visita, pudimos observar en el Cuartel de El Rey un ejercicio práctico de control de vehículos protagonizado por miembros de la Compañía de Control Militar. En el simulacro se desplegaron señalizaciones, se efectuó el registro de un vehículo y se contó con el apoyo de un binomio cinológico de la Sección de Perros, integrada también en la Compañía. El entrenamiento incluyó la participación de una unidad de reacción compuesta por un pelotón de la Compañía de Alabarderos, que, junto al Escuadrón de Escolta Real, la Batería Real y la citada Compañía de Control Militar conforman el Grupo de Escoltas.
Durante el ejercicio, los guardias reales emplearon armas de dotación como la pistola semiautomática HK USP Compact de 9 mm, el fusil de asalto HK G36 en sus versiones estándar y corta (G36C), y la escopeta FN Herstal 3” Magnum, además de defensas retráctiles empleadas habitualmente en intervenciones policiales.
Unidad canina
La Sección de Perros cuenta con unos 30 guías y 47 animales, entre pastores alemanes, belgas malinois y labradores, adiestrados en diferentes especialidades: seguridad y combate, detección de drogas y explosivos. Uno de ellos, el pastor alemán Uxan, participó en el ejercicio de control de carreteras observado por defensa.com, demostrando el alto nivel operativo de esta unidad. (Julio Maíz)
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La Sección de Perros es un magnífico activo de la Guardia Real en su rol de dar seguridad. (foto Julio Maíz)





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