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General Dynamics vende al U.S. Army blindados 8x8 tres veces más baratos que los del Ejército de Tierra

Los Stryker del U.S.Army le están siendo suministrados por GDLS a un precio unitario de unos 2,2 millones de euros. Foto: Octavio Díez Cámara
La necesidad de renovar su parque de blindados ha llevado a distintos países, entre ellos Estados Unidos o España, a fijarse en las cualidades y capacidades de diseños de vehículos 8x8 que, como los Dragón del Ejército de Tierra, siguen la línea de los Piranha suizos y son fabricados por empresas como el potente grupo industrial General Dynamics.

Este último, acaba de entregar al U.S. Army el último de un lote de 300 ejemplares del blindado de ruedas 8x8 Stryker DVHA1, con distintas mejoras y contratados en 2020 dentro de un acuerdo que puede ampliarse a más unidades. Junto a la nota de la entrega se informa que el pedido ha sido valorado en 712,3 millones de dólares, unos 655 millones de euros.

La llegada de estos vehículos 8x8 al Ejército de Estados Unidos, que los va a emplear en reforzar capacidades o en sustituir aquellos ejemplares más antiguos que han sido enviados a Ucrania supone un hito para General Dynamics y para aquellos que van a recibir los que allí se conocen como Stryker, que han venido siendo mejorados y modernizados desde que el modelo se introdujo en servicio en el US Army.

Los Stryker del U.S.Army le están siendo suministrados por GDLS a un precio unitario de unos 2,2 millones de euros. Foto: Octavio Díez Cámara

Los futuros Dragón del Ejército de Tierra costarán unos 7 millones de euros el ejemplar, 3 veces más que los Striker estadounidenses. Foto: Octavio Díez Cámara

Cuestión de precios y costes

Llama mucho la atención en la noticia el precio que, aparentemente, se van a pagar en EEUU por esos blindados de ruedas para su Ejército, una suma que unitariamente podríamos situar en 2,2 millones de euros. Como contrapunto, el Ministerio de Defensa español aprobó hace unos meses subir el techo de gasto -lo mismo que ya hizo en 2018- relativo a la inversión que va a suponer la compra para el Ejército de Tierra de los 8x8 Dragón que son, en líneas generales, similares en concepto a los Stryker.

España, tras aprobar que se van a invertir unos 2.500 millones de euros en el primer lote de 348 ejemplares, apuesta también por un diseño en el que también interviene directamente General Dynamics, aunque de la mano Santa Bárbara Sistemas, filial española del grupo europeo General Dynamics Euroepan Land Systems (al que también pertenece Mowag, tecnólogo de la familia Piranha). Ésta forma parte del consorcio industrial TESS Defence, que tiene asignada la fabricación de ese material blindado tan necesario para el Ejército de Tierra.

Tomando esas cifras, cada uno de los 8x8 españoles tendría un coste de 7,18 millones de euros. Es curiosa la sustancial diferencia entre el precio pagado por España y el que paga Estados Unidos. El U.S. Army contará con blindados 8x8 similares a un coste 3 veces inferior a los españoles.

También hay que recordar el caso de Rumanía, que encargó en 2018 la adquisición del Piranha 5, del que se deriva el Dragón. En este caso la adquisición fue de 227 vehículos en seis versiones, por un montante de 895 millones de euros, lo que arroja un precio medio inferior a los 4 millones de euros.

Comparamos estos casos por tratarse de vehículos muy similares, derivados de la misma plataforma de origen suizo, más aún, en el caso del Stryker, se trata de un diseño ya muy evolucionado, maduro y sin riesgos tecnológicos, algo que no sucede con el Dragón, que tienen todavía pendiente retos en forma de integración de sistemas de armas o movilidad que son de sobra conocidos, aun habiéndose iniciado la fabricación en serie. 

En este tipo de contratos puede variar el montante total la inclusión de sistemas de armas o las características de estos. Sin embargo, baste recordar que los Pirana V rumanos contarán en una de sus versiones con la torre UT30MK2 de Elbit Systems, una de las que se postuló para el Dragón, ofrecida por Navantia como “Tizona”. Igualmente importante a la hora de calcular los costes totales y por tanto el unitario es la inclusión del coste de sostenimiento durante el ciclo de vida del programa, que puede ser perfectamente de 30 años.

La cuestión de fondo es la idoneidad de acometer riesgos tecnológicos e industriales en desarrollar de cero un sistema de armas o modificar un diseño disponible en el mercado si eso va a suponer encarecer significativamente su adquisición en un orden de magnitud tal que se deba reducir el número total de vehículos a adquirir.

Una opción alternativa es adquirir una plataforma principal, ya sea terrestre, aérea o naval, disponible en el mercado o sin riesgos tecnológicos, a un coste conocido, e invertir en los sistemas que verdaderamente suponen una ventaja cualitativa o estratégica en términos de independencia tecnológica e industrial, véase sensores, sistemas de armas u otras tecnologías críticas, apostando para su suministro por la industria nacional que realmente esté en capacidad de proveer esa tecnología.

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