Actualidad
Spanish Chinese (Traditional) English French German Italian Portuguese Russian

La falta de capacidades obliga a Defensa a externalizar el mantenimiento de motores aéreos

El Consejo de Ministros el pasado 8 de noviembre publicaba un acuerdo de naturaleza sorprendente relativo al mantenimiento de plantas propulsoras de aeronaves en servicio en el Ejército de Tierra, Ejército del Aire y Armada.

Según recoge el Acuerdo, “se autoriza la celebración de un Acuerdo Marco para el mantenimiento inorgánico de motores en servicio en diferentes flotas aéreas y navales… por valor estimado de 111,5 millones de euros”. Lo importante de este anuncio no es la cuantía o las aeronaves afectadas sino que el propio acuerdo confirma que se recurre a la externalización por falta de capacidades suficientes.

En concreto, faltarían medios materiales, medios técnicos, medios de certificación o personales de las instalaciones orgánicas de los Ejércitos (Maestranzas Aéreas y Parques) y de la Armada (Arsenales) para atender las cargas de trabajo generadas para el mantenimiento operativo y disponibilidad exigida en tiempo y forma de todas las flotas.

Se pondrá en marcha un acuerdo marco de 2 años de duración (2020 y 2021) que podrá prorrogarse en el futuro. Concretamente se abordará el tercer escalón (reparación y mantenimiento en las compañías) de mantenimiento de motores aéreos, sus módulos, componentes, accesorios y equipos anexos (contenedores o utillaje por ejemplo), para dar continuidad al mantenimiento preventivo/correctivo que no puede ser realizado por medios propios.

Aviones y helicópteros

Los motores que se incluyen en este acuerdo marco son los Honeywell (anteriormente Garret) TFE731 empleado en los Dassault Falcon 900 del Ejército del Aire y los TPE331 en uso por los Casa (ahora Airbus Defence and Space) C-212 Aviocar. Los General Electric T700 empleados por la familia Black Hawk de Sikorsky (SH-60B y SH-60F de la Armada), los J85 de los Northrop F-5M del Ejército del Aire, los CF700 de los Dassault Falcon 20, los CT7 que usan los NHINdustries NH-90 del Ejército de Tierra y los Casa (ahora Airbus Defence and Space) CN235 del Ejército del Aire y los F404 que usan los McDonnel Douglas (ahora Boeing) F/A-18 del Ejército del Aire.

También los MTU/Turbomeca/Rolls Royce MTR390 del helicóptero de ataque Tigre y los Pratt & Whitney PT6T-E de los helicópteros AB212 de la Armada, los PW123AF de los apagafuegos Bombardier (antes Canadair) 415 y los PW127G de los Airbus Defence and Space C295.

Además los Rolls Royce (ahora Allison) 250 empleados por los helicópteros Sikorsky (ahora dentro de Lockheed Martin) S-76 del Ejército del Aire y los McDonnel Douglas (ahora Boeing) MD 500 de la Armada además de los Pegasus empleados por los McDonnel Doulgas (ahora Boeing) AV-8B Harrier II de la Armada. (José Mª Navarro García)

·Motores como los del CL 415 serán mantenidos por empresas externas (Ejército del Aire)

·Mantenimiento en el motor de un helicóptero (Ejército del Aire)


Copyright © Grupo Edefa S.A. Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin permiso y autorización previa por parte de la empresa editora.