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Entrevistamos al General José Ramón Pérez Pérez, Director de Adquisiciones del Mando de Apoyo Logístico del Ejército de Tierra (MALE)

A comienzos de este año tomaba posesión de su cargo como nuevo Director de Adquisiciones del MALE (Mando de apoyo Logístico del Ejército), el General de División José Ramón Pérez Pérez. En el Ejército de Tierra, la Dirección de Adquisiciones (DIAD) es el órgano responsable de la dirección, gestión, administración y control de los procesos de compra de los recursos materiales y de bienes y servicios de apoyo logístico o del seguimiento de los programas centralizados en la Dirección General de Armamento y Material (DGAM). Nadie mejor que él para hablarnos de los programas de adquisición en curso y futuros del Ejército de Tierra.

¿Cuáles son los principales programas en curso en la Dirección de Adquisiciones?

Dentro de las responsabilidades asignadas al MALE, nuestra prioridad se orienta a los sistemas y aplicaciones de mando y control que permitan obtener una superioridad en el ciclo de la decisión. En este sentido estamos evolucionando el sistema BMS (Battle Manageent System) de pequeñas unidades a Fase II y el de nivel brigada SIMACET (Sistema de Mando y Control del Ejército de Tierra) a sistema Prometeo. Todo ello, para que sean más agiles, intuitivos y sus funcionalidades estén adaptadas a las nuevas necesidades del usuario. Por supuesto, los vehículos ligeros en sus múltiples configuraciones y camiones todo terreno son otra de nuestras prioridades.

En municiones, además de las necesarias para mantener el adiestramiento de las unidades, estamos especialmente interesados en mantener el pulso tecnológico con las nuevas capacidades que posibilitan mayor alcance y precisión. En este punto destaco la munición de precisión Excalibur de la que se dotará al Ejercito de manera progresiva en los próximos años, la munición de 155ER y los desarrollos de cabezas de guiado de precisión.

Asimismo, nuestra intención es reforzar las capacidades de Sanidad, NBQ y PM en línea con lo que ha marcado el JEME (Jefe del Estado mayor del Ejército) como capacidades singulares. Destaco la consecución de un laboratorio químico móvil adquirido este año y el proyecto de uno biológico para 2022. También estamos elaborando los requisitos de una moderna Estación de Descontaminación NBQ. Además, y de manera permanente, mantenemos un esqueleto contractual que permita el sostenimiento y mejora evolutiva de los sistemas en dotación de nuestro Ejército.

¿Cómo se adaptan estas necesidades a una evolución nada favorable de los presupuestos de Defensa?

Lógicamente, la mayor estabilidad y previsibilidad de los recursos financieros futuros es muy relevante para una adecuada planificación de las adquisiciones. Pero, en cualquier caso, el sistema de planeamiento de la Defensa y específicamente los planes de recursos materiales del Ejército, permiten al MALE adaptar las posibilidades reales con las listas priorizadas de necesidades establecidas a varios años, siempre buscando la mayor eficacia y eficiencia en la ejecución del gasto. La optimización de los recursos la buscamos con la temprana orientación empresarial, la adecuada y permanente coordinación con las posibilidades industriales, la innovación tecnológica, la concentración de esfuerzos y también buscando cuando es posible procedimientos de logística inversa. El desarrollo del concepto F2E+I (Foro Ejército Empresas e Innovación) es el principal vehículo de desarrollo de esta aproximación entre usuario y desarrollador.

¿A qué se refieren con el nuevo paradigma de obtención integrada y transversal en el futuro del Ejército de Tierra orientado por la iniciativa Fuerza 35?

Esta pregunta de alguna manera está unida a la anterior. El nuevo sistema de obtención es un sistema que busca la optimización de eficiencia operativa, pero que permite aplicar gradualidad en la obtención de recursos y por tanto modular el recurso financiero disponible. Es integral porque este nuevo paradigma entiende la Brigada como el primario sistema de combate del ET y que, por tanto, demanda ser comprendida como concepto unitario indivisible; necesariamente coherente en su conjunto, equilibrado en subsistemas que deben ser totalmente homogéneos y absolutamente compatibles tecnológicamente.

Y es transversal precisamente porque no se trata de la obtención por sistemas al conjunto del Ejército, que ineludiblemente provocaría que ninguna brigada estuviera completa; sino que se aprovechen los esfuerzos financieros disponibles, completando capacidades, de manera sucesiva de las brigadas del Ejército. Asumiendo que algunas estarán más retrasadas frente a otras equipadas con los mejores medios disponibles y de última generación. Efectivamente, este sistema va contra el concepto de economía de escala, pero se beneficia de un efecto multiplicador exponencial en las capacidades de combate de cada una de las brigadas.

Foto: Por ahora no se convertirán carros Leopard 2A4 en vehículos de zapadores (foto Ejército de Tierra).

¿En qué consiste el modelo de obtención de capacidades por brigadas, como sistema de combate integral?

Continuando con mi argumento anterior, se basa en enfocar todos los esfuerzos de obtención de los que se beneficia el Ejército en los diferentes tipos de brigadas. Por un lado, estableciendo el concepto en la lista de objetivos de capacidades del planeamiento de la defensa. En él, cada una de las brigadas será contemplada en un elemento único definido como capacidad y unido a cada uno de sus subsistemas de armas asociados por funciones de combate. Cuando se aborde la satisfacción de la necesidad misma de una brigada, no se hará la siguiente hasta que aquella, como conjunto, no sea finalizada.

En el ámbito del Ejército de Tierra y dentro de sus responsabilidades de adquisición, los planes generales estarán acompasados. Además, se diseñarán planes específicos para determinados tipos de unidades, rellenando, según criterios operativos, las plantillas de materiales de las brigadas de manera sucesiva. Los esfuerzos de sostenimiento también estarán coordinados con los esfuerzos de obtención.

¿Cuál es el papel del MALE y de la Dirección de Adquisiciones en el proceso de transformación digital del Ejército de Tierra?

La transformación digital es un punto más del impulso, salto tecnológico, con el que el MALE quiere contribuir al conjunto del ET. La anticipada estructura por procesos del MALE ya facilita esa transformación, que está prevista se refuerce con la con la virtualización y digitalización de sistemas, que posibilite una buscada logística predictiva. El proyecto de Base Logística Terrestre, del que ya se han celebrado dos talleres, será un componente principal y culminará la transformación digital en logística del Ejército.

¿Cómo se han gestionado las adquisiciones y la logística en la situación tan atípica de la pasada Operación Balmis del Ejército de Tierra?

El Ejército de Tierra en general, y el MALE en particular, tienen una estructura y una cultura organizativa especialmente preparada para reaccionar, planear y actuar en situaciones de crisis. En otras palabras, cumplir la misión a toda costa es parte intrínseca de nuestros valores. La novedad era la magnitud de la operación y el que se realizase en territorio nacional. Al recibir el cometido el MALE de la obtención y distribución de material necesario para la operación, no fue complicado adaptar la estructura, lo que unido a un fuerte espíritu de servicio facilitó la operación. Sin duda, una vez adaptada la estructura y habiendo recibido un cometido claro hubo que enfrentarse a un mercado especialmente agresivo y competitivo.

La Dirección de Adquisiciones (DIAD), actuando como Ejército líder en obtención y distribución del conjunto de las Fuerzas Armadas y utilizando los sistemas contractuales autorizados, acudió al mercado con la insistencia y la fiabilidad que le proporcionaba su prestigio como organización y de esta manera se pudieron alcanzar los objetivos de obtención asignados. Es de destacar las donaciones recibidas y la coordinación mantenida con el Ministerio de Sanidad.

Para el almacenamiento y distribución también se adaptaron las estructuras existentes, controladas por la Subdirección de Gestión (SUBGES), para que se pudieran proporcionar los recursos necesarios y de manera ágil a todas las unidades actuantes. La misión de apoyo del MALE a la operación y a los verdaderos actores de la misma, el Mando Componente Terrestre y el Mando de Operaciones, fue posible por las intensas acciones de coordinación y enlace con los diferentes organismos del Ministerio de Defensa implicados.

¿Cómo considera que evolucionará la tecnología de sistemas no tripulados en lo que a las adquisiciones se refiere?

Parece haber pocas dudas en relación a que estos sistemas aumentarán de manera importante los arsenales de los ejércitos en los próximos años. Debemos anticiparnos en lo posible, estableciendo criterios operativos y modos de empleo de los mismos y para ello la participación de las unidades será crucial para identificar los factores de éxito en su empleo en operaciones.

Sin duda, por razones de necesidad operativa y también morales, en nuestro concepto de empleo el hombre siempre estará en el “loop” de la decisión letal de los mismos, pero la evolución pensamos que se dirigirá hacia el trabajo en red para realizar cometidos completos y la utilización de la inteligencia artificial para posibilitar altos grados de autonomía.

¿Cómo progresa el programa de conversión de carros de combate Leopard 2A4 en vehículos de zapadores?

La plataforma Leopard 2 A4, tiene todavía un no menor ciclo de vida, específicamente para versiones complementarias al combate de primera línea. Su utilidad se solapará durante varios años al desarrollo y puesta en servicio del MBT (Main Battle Tank, carro de combate principal) que lo sustituya. Sin embargo, no es una prioridad actual en el objetivo de capacidades militares. Muy probablemente, se desarrollarán los hitos de planeamiento para establecer los correspondientes documentos de viabilidad del proyecto futuro; pero mientras no haya un cambio en la disponibilidad financiera significativo, será difícil comenzar con el proyecto.


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