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European Patrol Corvette (EPC) El futuro naval europeo

El alto coste de los diseños navales militares está favoreciendo desarrollos comunes entre empresas europeas del sector para una mejor amortización de las inversiones y reducción de los riesgos tecnológicos. Buen ejemplo de ello es la llamada European Patrol Corvette (EPC), un navío de patrulla y escolta diseñado por varios astilleros del Viejo Continente.

La EPC nace como una iniciativa de cuatro países de la Unión Europea (UE), y de la OTAN, España, Francia, Grecia e Italia, que en el caso español liderará su empresa pública Navantia, como hemos sabido tras la adhesión del Ministerio de Defensa al programa. No estamos ante una lista cerrada de naciones, ya que desde fuentes francesas se afirma que otras de la UE y aliados de la OTAN, como Bulgaria y Portugal, podrían unirse en el futuro programa.

La otra gran novedad de este interesante programa es que forma parte de la Cooperación Estructura Permanente (PESCO) de la UE, lo que se traduce en la financiación del organismo de parte del programa, especialmente en las criticas primeras fases de definición y desarrollo tecnológico del proyecto, que será liderado, además de por Navantia, por la francesa Naval Group y la italiana Fincantieri mediante su empresa común Navaris, que se encuentra ya trabajando en las primeras fases de definición del proyecto, que dotará a las marinas de Francia, Italia, Grecia y España de un buque de combate ligero de última generación.

Sofía Honrubia, directora Comercial de Navantia, nos comenta: En esta primera fase del programa el objetivo es definir los requisitos de alto nivel por parte de las marinas de los países participantes. Las industrias, Naval Group, Fincantieri y Navantia, colaboraremos en distintas líneas de trabajo: establecimiento de estándares de diseño y desarrollo de bloques tecnológicos sobre las que construir las soluciones de diseño. Las primeras impresiones son muy buenas y estamos seguros de que la colaboración será muy positiva. Además, estamos convencidos de que es una excelente oportunidad para otras empresas españolas que pudieran colaborar en este programa.

La directiva e ingeniero naval, se refiere también, de salir bien la primera fase, cuáles serían los siguientes pasos: El programa es muy ambicioso. Esta primera fase está centrada en la definición y desa­rrollo de capacidades tecnológicas, incluyendo nuevos desarrollos, si se considera conveniente. Más adelante, una vez que se haya avanzado en dichos programas tecnológicos, comenzarían las actividades de diseño.

El proyecto EPC representa el primer gran proyecto donde colaboran tres de los principales diseñadores de buques militares de Europa y todo un reto para la PESCO, en la que España se integró en noviembre de 2017, cuando estaba María Dolores de Cospedal al frente del Ministerio de Defensa. El EPC tiene el objetivo de diseñar una plataforma común y multimisión que pueda ser utilizada por las marinas de los países participantes u otras ajenas, abriendo así un importante número de oportunidades de exportación en este importante mercado.

FOTO: Uno de los diferentes diseños de cómo podría ser la futura EPC.

La nueva EPC será un navío de escolta de unas 3.000/3.100 ton. de desplazamiento, unos 110 m. de eslora y 5 de calado, totalmente modular como todos los de última generación, un diseño altamente demandado, tanto en marinas de primer orden como de menor presupuesto para el uso en el control de sus aguas marrones (costeras).

Una importante necesidad multinacional

El primer objetivo del nuevo diseño es responder a las necesidades de las punteras Marine Nationale (MN) francesa, la Marina Militare (MM) italiana y la Armada española, lo que implica también una estrecha colaboración entre las tres instituciones navales. Con la participación de los tres ministerios de Defensa, el proyecto EPC cumpliría en el futuro con los requisitos para acceder al importantísimo Fondo de Defensa Europeo, lo que permitiría consolidar financieramente el proyecto, en un momento en que la post crisis económica de la pandemia del COVID-19 llevará, al menos en España, a un drástico recorte de los presupuestos en defensa.

El proyecto EPC no abarca únicamente el desarrollo de un buque, pensado como un sistema de sistemas, por lo que arrastra la implementación de nuevas tecnologías, armamento, sistemas y equipos, lo que abrirá una importante vía de trabajo a múltiples empresas del sector. Sobre la base del EPC se detectarán futuras necesidades para plataformas navales, abriendo la puerta a nuevos desarrollos aplicables a otros programas navales europeos y el importante mercado de la exportación, que requiere mucho de estos navíos polivalentes de tipo ligero.

En principio, se prevén diseñar y construir las nuevas EPC en tres configuraciones diferentes: una primera optimizada para la guerra de superficie, o ASuW (Anti Surface Warfare), aunque con capacidad de defensa aérea, o AAW (Anti Aircraft Warfare), y realizar misiones antisubmarinas o ASW (Anti Submarine Warfare).

Habría también un segundo diseño de combate, que sacrificaría parte de sus capacidades AAW y ASW para poder realizar largas misiones (10.000 millas náuticas a 14 nudos); y finalmente la tercera versión sería de patrulla de altura, u OPV (Offshore Patrol Vessel), igualmente de largo alcance y muy polivalente en todo tipo de las denominadas misiones de la acción del estado en el mar.

En el caso de Italia, esta nueva clase de buques está destinada a permitir a la MM reemplazar sus veteranas patrulleros Cassiopea (4 unidades), así como posteriormente a los otros tantos de la  Clase Comandanti, entregados en 2004. El primer objetivo de la MN de Francia será sustituir sus 6 fragatas ligeras (cerca de 3.000 ton.) de vigilancia de la Clase Floreal, que entraron en servicio entre 1992 y 1994, además de reforzar esta capacidad.

Así, la previsión es que los astilleros de Naval Group construyan entre 9 y 11 y 8 unidades los de Ficantieri, teniendo prevista la recepción de sus primeras unidades en 2030 y 2027, respectivamente. Grecia tiene la intención de sustituir con las EPC a su decena de veteranos buques de patrulla naval, dotados de misiles antibuque MBDA MM38 Exocet de la Clase La Combattante III y IIIb.

El papel de la empresa española Navantia

La participación de Navantia en el programa EPC representa un importante paso para España y la empresa pública en el camino de la colaboración europea en el sector naval de la Defensa. La capacidad de la naval española en el futuro proyecto no se ceñirá únicamente como astillero diseñador. Navantia aportará su gran experiencia -fragatas F-100/105, BAM (Buque de Acción Marítima), logísticos, etc.–, como integrador de sistemas de combate y armas al proyecto.

Además, la empresa española aportará al diseño la experiencia que está acumulando en la construcción de las 5 corbetas destinadas a Arabia Saudita basadas en su Clase Avante 2200; y el ingente trabajo desarrollado para materializar las futuras fragatas del tipo F-110, o Clase Bonifaz, que se construirán en su astillero de la Ría de Ferrol (La Coruña). Igual­mente, como es habitual, cada vez en mayor medida, Navantia servirá de plataforma tractora para que la industria española pueda participar en fases posteriores del proyecto, cumpliendo su tradicional labor de industria impulsora. 

En este sentido, Sofia Honrubia, nos comenta acerca de la aportación de la sociedad y sus filiales a este programa tan ambicioso: Navantia aportará su dilatado conocimiento, como una de las empresas mejor cualificadas del mundo en el sector naval. Contamos, tanto en el área de plataforma como de sistema de combate, con una tecnología puntera impulsada en esta última etapa por la transformación digital que se está implantando en el marco del Plan Estratégico de la empresa. También aportamos nuestra experiencia en el mercado de exportación para diseñar productos que se adapten a las necesidades de los clientes manteniendo la competitividad.  

También nos comenta: Europa tiende a un escenario de colaboración dentro del ámbito de la defensa en el que España tiene que posicionarse y el programa EPC es una excelente oportunidad para ello. Además, en los próximos años se dispone de cantidades muy relevantes para financiación de programas de Defensa, a través del EDF,  que tenemos que aprovechar, con el objeto de posibilitar un retorno hacia la industria nacional igual, al menos, a la contribución española a dicho fondo. En el marco de este programa se desarrollarán programas tecnológicos que impulsarán la innovación y la colaboración y que serán aplicables también a otros desarrollos. Es importante la creación de valor con el objetivo de fortalecer la soberanía estratégica de España.

Acerca de las expectativas de negocio que tiene la empresa española por  participar en el programa, nos refiere: Todavía se están definiendo los requisitos del programa y el marco de colaboración con los socios y, a partir de ahí, tendremos un escenario más definido. Es importante señalar que esta iniciativa es muy importante en estos momentos, porque supone un impulso a Navantia tras el impacto del COVID-19 para desarrollar capacidades, generar empleo y ser tractor de crecimiento económico en España.

Además, el programa EPC, no es el único de los proyectos PESCO en los que está participando, o espera participar. La directiva de Navantia nos comenta: Se está trabajando en distintos proyectos en el marco del  European Defense Industrial Development Program (EDIDP) y se avanza también en  proyectos de colaboración con Euroyards como “Rosie” y “Sea Naval”.

Al servicio de la Armada

La Armada cuenta actualmente con dos series de veteranos OPV, como son las antiguas corbetas de la Clase Descubierta, de las que tras transformarlas patrulleros sólo quedan 2 en servicio; y 4 patrulleros de altura de la Clase Serviola, que necesitarán del relevo por modernos navíos como serían los EPC. Además, en ambos casos apenas se les modernizó, tras dotarle sobre todo con un pequeño número de nuevos sensores.

Con respecto a la construcción de las EPC que operará la Armada, u otras que no construyan las dos empresas navales referidas, como sería la de Grecia, le preguntamos a Sofia Honrubia: Las EPC españolas se construirán en los astilleros de Navantia. Uno de los objetivos clave de nuestra participación es asegurar que mantenemos nuestra capacidad estratégica como constructores navales e integradores de sistemas de armas. Con respecto a las de Grecia, es una decisión del Ministerio griego.

Dado que de momento estamos ante las fases iniciales del programa, no se sabe todavía cuántos de estos navíos encargará la institución naval, pero sí que llenarían el hueco entre las futuras fragatas F-110 y los patrulleros OPV de tipo Avante o BAM. Sofía Honrubia en este punto nos comenta: Todavía no se ha especificado el número de unidades por parte del Ministerio de Defensa. Hay un interesante camino que recorrer antes de llegar a la fase de construcción. 


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