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Las grandes claves del Tercio de Armada española, el TEAR

El general jefe del Tercio de Armada nos da las claves del presente y el futuro de su brigada, la principal unidad de la Infantería de Marina española.

Defensa: ¿Cuál es la actual situación del TEAR, qué objetivos se han cumplido desde 2018 y cuáles son los más inmediatos?

General de brigada Rafael Roldán: A la unidad le afectó profundamente la crisis, tanto en el aspecto de personal, ya que no se pudieron cubrir los efectivos que estaban pendientes de incorporarse, como en los programas de renovación de material, que aún hoy en día no se han podido compensar. Entrando en el detalle, tres son los aspectos que se consideran más importantes a la hora de definir la situación de una unidad. Por un lado el personal, es la base de la unidad y su principal recurso. Se ha atravesado un período de carencia importante en el que el crecimiento anual ha sido prácticamente nulo. Las incorporaciones suplían las bajas, sin más. Con la incorporación de ciclos de tropa más numerosos, la carencia se está solventando. Se puede ser optimista en este aspecto.

Respecto al material, las carencias son las derivadas de las restricciones económicas para la renovación o reposición de material que va quedando obsoleto. La renovación de las baterías de artillería y los vehículos anfibios de asalto son la principal prioridad. Ya está en marcha el procedimiento administrativo que regula la renovación de este material. Ahora es una cuestión de tiempo y que se asigne el recurso económico correspondiente. En la parte positiva de este aspecto, destaco la incorporación de vehículos VAMTAC (Vehículo de Alta Movilidad Táctica) en sus diferentes modalidades y de los camiones IVECO VSP (Vadeo Sin Preparación).

Por último, en cuanto a la infraestructura, es una derivada de la situación expresada anteriormente. El acuartelamiento principal tiene más de 230 años y el resto de edificios entre 20 y 70 años. Requieren inversión para adecuarlos a las necesidades actuales. En la parte positiva, se están recibiendo recursos para infraestructura de adiestramiento. En una unidad de este tipo, todos los objetivos importantes son a medio plazo y en la mayoría de las ocasiones quien los inicia no llega a verlos cumplidos. Son los relacionados con los tres aspectos mencionados anteriormente. Los que se han cumplido están relacionados con la preparación y alistamiento de las unidades que participan en operaciones o en los ejercicios. En este caso, puedo asegurar que se han cumplido.

Defensa: ¿Cuál es el signo distintivo del TEAR respecto a otras unidades?

GBRR: Su verdadera capacidad expedicionaria y de proyección. Esta capacidad es única en las Fuerzas Armadas y se produce por que la Armada tiene barcos y Fuerza de Desembarco para proyectar su Fuerza Anfibia donde sea requerida. En cinco días se puede proyectar una Agrupación de Desembarco en mitad del Mediterráneo con sus vectores de proyección aéreos y de superficie, lo que permite insertar sobre la costa y tierra adentro una fuerza de entidad considerable. También se puede embarcar un Estado Mayor de nivel Brigada, que puede operar embarcado o en tierra.

Defensa: ¿Cree deberían incorporarse más efectivos al TEAR?

GBRR: Con respecto a personal, nunca es suficiente. El TEAR necesita muchos más efectivos. Cuanto más nos acerquemos a los límites que tiene la plantilla orgánica, mayor será la capacidad combativa de la unidad. Los límites actuales de las unidades están marcados por el recurso presupuestario. Se puede ser optimista en este aspecto, ya que el crecimiento de la unidad es positivo y puede que lo sea mayor en un futuro próximo con los aumentos de plantilla.

Defensa: ¿Cuál es la capacidad del TEAR para apoyar las acciones de la Fuerza de Guerra Naval Especial (FGNE)?

GBRR: Dicha capacidad se denomina Grupo de Apoyo Especializado (GAE). En esencia, lo que proporciona esta unidad es una capacidad de respuesta inmediata a una acción que esté desarrollando una unidad de operaciones especiales, que por su entidad no puede hacerlo. Además proporciona capacitadores como Explosive Ordnance Reconnaissance (EOD) de desactivación de explosivos, especialistas en defensa Nuclear, Radiológica, Biológica y Química (NBQR) y apoyo cinológico (perros). Este último lo proporciona la Fuerza de Protección. El mando y grueso de la unidad lo proporciona el TEAR y está basado sobre una compañía de fusiles. La que está actualmente lleva casi dos años trabajando con la FGNE. Existe muy buena sintonía entre las dos unidades y la permanencia es un factor muy importante a tener en cuenta.

Defensa: ¿Qué proyectos tiene sobre la mesa en el campo organizativo y operativo del TEAR?

GBRR: El más importante en el aspecto organizativo es la revisión de las plantillas orgánicas de la unidad, transcurrido ya el período experimental. En el aspecto operativo es la preparación del contingente que va a desplegar en Mali, así como los EOS que se requieran.

Defensa: ¿cuáles han sido los últimos medios que se han incorporado, qué resultados están dando y cuáles se están probando?

GBRR: Como tratamos anteriormente, los medios que se han incorporado recientemente son los VAMTAC en sus diferentes modalidades (carga, portaarmas, ambulancia, etc.). El resultado general puede considerarse bueno. Vienen a sustituir a los Hummer, que dieron un resultado excelente. Son dos vehículos distintos. La gran ventaja que tenemos con el VAMTAC es que existe una excelente relación con la empresa  y tanto las deficiencias observadas como las mejoras se hacen en coordinación directa con ellos y eso se traduce en mejorar las prestaciones. Con respecto a los camiones IVECO VSP, destacamos que el año pasado se recibió un prototipo al que se le sometió a todo tipo de pruebas. Las deficiencias detectadas se fueron subsanando por el taller de referencia de la empresa y se incorporaron a los vehículos de la primera serie que se recibió este año. Estos últimos 8 vehículos están prestando servicio con normalidad y siguen sometidos a prueba.

Defensa: ¿Cuáles serían las próximas incorporaciones previstas y las necesidades futuras en el campo de morteros, artillería de campaña y antiaérea, VCI (Vehículo Combate Infantería) 8x8, ISR (Intelligence, Surveillance and Reconnaissance), vehículos de transporte tácticos y logísticos, medios contracarro), AAV (Assault Amphibious Vehicle), etc.?

GBRR: En morteros, estamos pendientes de recibir el prototipo experimental de EXPAL sobre chasis de VAMTAC. En Artillería, se ha definido la necesidad operativa y cuando esté autorizado se verán qué medios se ajustan más a nuestras necesidades. Se pretende un grupo homogéneo de tres baterías de calibre 155 mm., posiblemente sobre ruedas. En cuanto a artillería antiaérea, estamos en el mismo programa de modernización que el Ejército de Tierra a Mistral 3 y la adquisición de dirección de tiro. Estamos inmersos en el programa F-10 de VCI, que permitirá la rehabilitación industrial de la primera serie de Piraña III. Ya hay vehículos en Santa Bárbara sobre los que se está trabajando para devolverlos operativos a la unidad antes de final de año. Este es un programa plurianual previsto para que finalice en el año 2021.

En ISR existe un programa para dotar a la Fuerza de Infantería de Marina de medios UAV (Unmanned Aerial Vehicle). Se pretende su despliegue en la modalidad Micro y Mini a nivel de batallón. En MGS (Mobile Gun System), está en estudio el futuro sustituto de los carros de combate M60A3 TTS, que han sido dados de baja. Se analiza la posibilidad de un vehículo 8x8 con torre con cañón de 105 o 120 mm. Está prevista la adquisición, en una primera fase, de 11 AAV (de personal, comunicaciones y recuperación) para reposición de las actuales. En cuanto a los medios de transporte táctico y logístico, los planes de entrega de unidades ya están en marcha y únicamente condicionados al recurso económico disponible.

Defensa: ¿Cuál es el papel que se realizan en Malí, cómo se preparan los relevos y se coordinan con las unidades del Ejército de Tierra?

GBRR: El TEAR despliega dos secciones de Fusiles y personal asignado a los órganos de mando. Cada una de las secciones está incorporada a un Grupo Táctico distinto, uno es español, actualmente la Brigada de la Legión, y el otro de la República Checa. Se está trabajando con absoluta normalidad en los dos grupos. Su misión se centra principalmente en protección y seguridad de los equipos de adiestramiento y de la Base de Kulikoro.

Defensa: ¿Qué operaciones internacionales podría asumir el TEAR?

GBRR: Malí es la única en la que estamos participando actualmente. Podríamos estar en cualquiera que requiera el empleo de una unidad de combate terrestre, a similitud de sus equivalentes del Ejército de Tierra.

Defensa: ¿En qué ejercicios internacionales tiene previsto participar el TEAR próximamente, tras el éxito en el Baltops 19?

GBRR: Todavía es pronto para adelantar participaciones y entidad de la fuerza en cada uno de los ejercicios. No obstante, sí hay previsión de ejercicios y las fechas para su ejecución. Inicialmente se contempla la participación de unidades del TEAR o, en su caso, con observadores. La relación inicial de los programados para el primer semestre de 2020 es Cold Response 20, prevista en marzo, liderado por los Marines norteamericanos; Joint Warrior 20-1 en abril en el Reino Unido; Large Scale Exercise (LSE) 20, en mayo liderado por el US Marine Corps; Mare Aperto 20-1, en mayo 2020, liderado por Italia; y Baltops 20 en junio, donde estamos pendientes de si habrá parte anfibia; y como en 2019, en Swordfish 20 en junio, liderado por Portugal.

Perfil personal

Defensa: ¿Cuál ha sido su trayectoria profesional y su experiencia previa en el TEAR y en las unidades de operaciones especiales?

GBRR: Egresé en julio de 1985 y mi primer destino, como teniente jefe de una Sección de Fusiles, fue en la 1ª Compañía del 1er Batallón de Desem­barco del Tercio de Armada. Allí estuve dos años, hasta que fui al curso de Operaciones Especiales. Regresé ya ascendido a capitán y me incorporé a la Unidad de Operaciones Especiales (UOE), actualmente integrada en la FGNE, que entonces pertenecía al TEAR. Estuve allí cinco años, en los que tuve la oportunidad de mandar el 2º Estol (unidad básica de operaciones especiales), el Estol de Plana Mayor y ser el Jefe de Operaciones y de Logística. Pasado ese tiempo fui destinado a la Compañía de Carros del Grupo Mecanizado Anfibio. Cuando cesé tuve la oportunidad de participar como observador de la Comunidad Económica Europea. Al regreso de la misión tomé posesión de la 1ª Compañía de Fusiles. Volvía a mi origen como fusilero.

Con el ascenso a comandante, en 1997 me destinaron como jefe de Operaciones del 2º Batallón de Desembarco y, posteriormente, asistí al Curso de Guerra Naval (antiguo Curso de Estado Mayor de la Armada), lo que me permitió regresar al TEAR, esta vez como jefe de la Sección de Personal y Organización (G-1) de su Estado Mayor. Cumplidos los dos años, me destinaron la Dirección General de Política de Defensa, donde permanecí hasta el ascenso a teniente coronel. Al inicio del empleo me asignaron el mando del 1er Batallón de Desembarco, en el que estuve dos años y tuve la oportunidad de volver de misión con mi Batallón a Bosnia. Finalizado y hasta mi ascenso a coronel, estuve destinado en el Mando de Operaciones, en la Sección J3B, que ha sido el embrión de lo que actualmente es el Mando Conjunto de Operaciones Especiales (MCOE). De coronel fui comandante director de la Escuela de Infantería de Marina General Albacete y Fuster (EIMGAF) y jefe de Sección de Planes de Recursos de la División de Planes del Estado Mayor de la Armada. Allí ascendí a general de Brigada y se me designó como comandante del TEAR, mi destino actual.

Como puede ver por la trayectoria profesional, una gran parte de mi carrera ha estado vinculada a esta gran unidad, que sin duda es lo que destacaría de mi currículo y lo que me ha proporcionado las mejores experiencias. He tenido la oportunidad de mandar compañías muy diferentes, como pueden ser un Estol  y una Compañía de Carros, cada una con su particularidad, lo que hace que sea muy formativo este período de mando. En cuanto a mi vinculación con las operaciones especiales, destacaría en primer lugar mi experiencia como capitán del 2º Estol, una unidad muy operativa que me permitió participar en ejercicios internacionales y compartir experiencias con otras unidades similares de países aliados. Fueron años muy intensos, en los que la media rondaba los 180 días fuera de la base. De mi segundo período de vinculación con el mundo de las operaciones especiales, lo que recuerdo con mayor satisfacción fueron los trabajos que se realizaron para convertir lo que era una Sección de un Estado Mayor en un Mando Conjunto independiente, como lo conocemos hoy.

Revista Defensa nº 503, marzo 2020, Julio Maíz Sanz


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