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"Los morteros son la única herramienta de fuego indirecto de la que el jefe de la pequeña unidad sabe que puede disponer en todo momento"

El amplio conocimiento en materia de morteros del coronel Ángel Esparza López del Regimiento “Lusitania” nº 8 del Ejército de Tierra obedece a su experiencia profesional en el empleo de los mismos, así como a su puesto en la Jefatura de Adiestramiento y Doctrina de Caballería (JADCAB), dependiente de la Dirección de Doctrina Orgánica y Materiales (DIDOM). Con él conversamos sobre los planes en el ámbito de los morteros enmarcados en el concepto “Fuerza 2035” (F-35) en el Estado Mayor del Ejército (EME), en particular todo lo relacionado con la función de combate de maniobra, que recoge lo relativo a los morteros.

 

¿Cuál es la situación actual del Ejército de Tierra en lo que a fuego indirecto se refiere y qué medios dispone? 

En España, como en el resto de países, los principales medios productores de fuego indirecto son los propios de las unidades de Artillería de Campaña. Dichos medios se encuentran en las grandes unidades del Ejército (brigada y superior). Los diferentes tipos de morteros en el caso de España se encuadran orgánicamente en las pequeñas unidades de combate de Infantería y Caballería. En la actualidad, en Caballería, los morteros son orgánicos de los escuadrones de todos los grupos de Caballería, con un pelotón de 120 mm. de 2 piezas por escuadrón. En Infantería hay mayor variedad. Las unidades de Infantería ligeras disponen de morteros de 81 mm. embarcados o remolcados y las pesadas cuentan con morteros de 120 mm. embarcados o remolcados). En cuanto a la orgánica, los batallones de Infantería encuadran una sección con 6 piezas y las compañías un pelotón con 3. Los morteros portátiles de 60 mm. únicamente permanecen en el Mando de Operaciones Especiales (MOE).

 Los principales actores OTAN y de la Unión Europea en lo que a fuego indirecto se refiere se dieron cita en Madrid en el evento “Future Mortar Systems”. ¿En qué situación estamos respecto a nuestros socios y aliados?

En mi opinión, mejor de lo que podríamos imaginar, lo que no impide que tengamos que seguir mejorando en este campo. Salvo Estados Unidos, que ha seguido investigando y desarrollando tanto sistemas de armas como municiones, en muchos países de la OTAN y UE los morteros han quedado bastante desfasados, o incluso los habían retirado. Sin embargo, en la actualidad los están volviendo a introducir y la mayor parte de los países están desarrollando plataformas para disponer de morteros embarcados en el horizonte de 2025.

Resulta curioso que países como Francia tengan todos sus morteros remolcados y que otros como Gran Bretaña y Canadá los hayan recuperado para sus unidades de Infantería al detectar la importante carencia que suponía. En el caso de España, hemos mantenido los morteros en nuestras pequeñas unidades de combate y un gran número de ellos está embarcado en TOA o BMR. E incluso hemos mejorado algunas capacidades, como fue la adquisición del Soltam.

 Su intervención reciente en ese evento sirvió para conocer las necesidades que tiene el Ejército de Tierra en esta área. ¿Puede detallarlas?

El concepto de F-35 supone una revisión integral de la forma de actuar de las unidades, basado en tres pilares: doctrina, organización y tecnología. Esto afecta a los medios productores de fuego indirecto, tanto de Artillería como los morteros. La futura distribución del espacio en operaciones ya no será lineal. En muchos casos, las pequeñas unidades combatirán en operaciones autónomas o distribuidas en burbujas independientes, por lo que deberán contar con sus propios apoyos de fuego. No se descarta que los grupos de combate sean apoyados por una batería de Artillería, en apoyo directo, con alcance hasta 50 km. y que los fuegos cercanos de 10-12 y 6-8 km. los cubran los morteros orgánicos de los grupos y subgrupos de combate, respectivamente. Por tanto, sigue vigente la necesidad de disponer los tres tipos de morteros actuales (ligeros, medios y pesados), aunque los requisitos que se establezcan para cada uno de ellos implique su necesaria modernización, en base a las nuevas tecnologías, para adecuarse al futuro combate.

foto: El ALAKRAN montado sobre VAMTAC (FUTER)

 Afirmó que es necesario que los sistemas tengan la misma movilidad y protección que los medios a los que acompañan. ¿Habrá sistemas en plataformas 8x8, “Pizarro” y VAMTAC?

Ese es un principio fundamental para cualquier unidad que presta un apoyo y en el caso de los morteros no puede ser menos. Los morteros son la única herramienta de fuego indirecto de la que el jefe de la pequeña unidad sabe que puede disponer en todo momento. Por tanto, no pueden permitirse quedar descolgados de su unidad cuando ésta se desplaza. Una unidad de morteros remolcada no puede seguir a una unidad media sobre plataforma 8x8 o no se puede integrar dentro de una escolta a un convoy por su elevado tiempo de reacción. Lo mismo es aplicable para la protección, en particular de las tripulaciones de los morteros. No podemos olvidar el empleo de los morteros es en el combate próximo y en muchos casos son un objetivo rentable para el enemigo, por lo que, además de en los procedimientos, hay que buscar su seguridad en forma de protección balística de las plataformas. En cuanto a los futuros sistemas, no significa necesariamente que compartan la misma plataforma que la unidad a la que apoyan, sino que reúnan las mismas condiciones de movilidad y protección que estas.  

Los conflictos actuales de tipo asimétrico ponen en valor sistemas ligeros y móviles con capacidad “shoot and scout” ¿Qué medios estudia el Ejército en este sentido?

El procedimiento shoot and scout no deja de formar parte de un nuevo concepto de empleo de los morteros, que comienza con el stop and shoot. En primer lugar, se necesita una rápida respuesta en los fuegos para adelantarnos al enemigo en la acción de fuego o para reaccionar en el menor tiempo posible. En segundo lugar, tenemos que preservar nuestra potencia de fuego indirecto y, para conseguirlo, además de la protección señalada anteriormente, hay que abandonar los asentamientos inmediatamente después de hacer fuego. Por tanto, salvo para los morteros portátiles de 60 mm. de unidades de operaciones especiales, los requisitos genéricos de dichos morteros deberían ser montados en plataformas que permitan una rápida entrada en posición y salida de la misma, topográficamente autónomos, automáticos en todo lo que refiere al asentamiento de la pieza e introducción de datos y en red con el sistema de mando y control de fuegos de la unidad. Algunos medios ya se están probando en la Brigada Experimental del Ejército e Tierra.

Aunque el único mortero móvil sobre plataforma 4x4 en servicio es el “Soltam” israelí sobre VAMTAC, ¿qué le parecen las capacidades desarrolladas en España, como la “Alakran” de NTGS o el “Eimos” de Expal, que ya han se exportaron y están en servicio?

Me parecen francamente interesantes. En primer lugar porque se trata de empresas españolas con tecnología nacional de primer nivel, hecho que se demuestra al adquirir sus desarrollos otros ejércitos. Pero, por otro lado, está que cada una de ellas cubre un espacio diferente, el Alakran pensado para un mortero de 120 mm. y el Eimos para uno de 81 mm. No podemos obviar que la presión que ejerce un mortero de 120 mm. disparando con sus máximas cargas es enorme, tanto para la plataforma en la que se encuentra montado, como para la tripulación embarcada.

NGTS ha encontrado una solución imaginativa para resolver el problema, al tiempo que resulta de muy fácil manejo para las tripulaciones. En cuanto al Eimos, cuenta con la ventaja de poder disparar en 360 grados, lo que permite una rápida respuesta en cualquier situación, incluida la posibilidad de integrarse en la escolta de un convoy o proteger una base o un puesto de combate avanzado (COP). Ambos sistemas reúnen los requisitos mencionados antes.

 Las municiones cobran gran importancia por el mayor alcance y la precisión. ¿Qué nuevas se estudian y qué le parecen los desarrollos de compañías españolas como Escribano Mechanical & Enginering o everis?

Tan importantes como las plataformas son las municiones para incrementar el alcance y la precisión de los morteros. En este sentido, se están produciendo importantes avances. Si hablamos de munición convencional, en cuanto al alcance se están rediseñando las granadas para optimizar el impulso inicial y aumentar la capacidad de incluir más suplementos. Respecto a la precisión, se estudia la forma de que las condiciones atmosféricas, en particular viento, alteren lo menos posible las trayectorias. Asimismo, hay estudios relativos al tamaño de los fragmentos que deberían producir las granadas rompedoras, al objeto de aumentar el área letal en torno al punto de impacto y reducir el área de riesgo.

Sin embargo, donde se están produciendo grandes avances es el campo de las municiones guiadas, en particular en las espoletas que permiten el guiado GPS al objetivo. Las compañías citadas están desarrollando dichas innovaciones para proyectiles de Artillería, pero en breve veremos avances similares para morteros. Esto acabará definitivamente con la idea de que los morteros baten amplias zonas. Finalmente, hay que señalar otras tecnologías en municiones, como son las de guiado terminal mediante RPAS, satélites, observadores en tierra, etc., o las loitering munitions (munición merodeadora), que sin ser puramente morteros, emplean sistemas de lanzamiento parecidos y son de gran utilidad contra objetivos selectivos o a los que resulta muy difícil batir por otros medios.

 ¿Hay sitio para el mortero ligero, como el de 60 mm., más allá de unidades de operaciones especiales?

En mi opinión habría que hacer un estudio profundo de las necesidades de apoyo que se cubren con este tipo de morteros para las unidades ligeras y en particular de operaciones especiales. No podemos pasar por alto que toda la munición no es rompedora, las hay también iluminantes y fumígenas. Un caso significativo es el de las unidades de Infantería ligera del Ejército británico, que en su momento retiraron los morteros de 60 mm para potenciar otro tipo de armas dentro de las secciones (ametralladoras, lanzadores de granadas, etc.) y se han dado cuenta del vacío que se había generado en cuanto a las capacidades de esas otras municiones y por ello los están reintegrando. Por tanto, deberían ser las unidades de Infantería, a través de su Jefatura de Adiestramiento y Doctrina, quienes determinasen su necesidad para determinados tipos de combates o entornos.

 Además del mortero, las municiones y las plataformas, otros sistemas pueden incrementar las prestaciones de estos sistemas. ¿Qué le parecen los sistemas de apuntamiento y gestión logística “E-Compax” y “M-Counter” de EXPAL?

 Nos encontramos en un proceso de transformación de nuestras unidades que se prolongará en el tiempo, por lo que durante unos años convivirán sistemas modernos con otros no tanto. Esto no quiere decir que renunciemos a mejorar los más antiguos o los desembarcados. Una constante ha sido buscar fórmulas para agilizar los procesos de puntería y fuego. El E-Compax es muy interesante, ya que sustituye los procedimientos tradicionales de orientación y apuntado de la pieza mediante brújula y jalones por un sistema electrónico de reducidas dimensiones.

La no dependencia de GPS resulta muy útil en un ambiente degradado electromagnéticamente. Puede funcionar en modo aislado o integrado en un sistema de control de fuegos. En este caso, los datos de tiro los recibe automáticamente. Respecto al M-Counter, su utilidad es para cualquier sistema de morteros, embarcado o no, ya que no deja de ser un gestor logístico de la munición disparada. Además, cuenta con una funcionalidad muy interesante, que es la alerta de temperatura elevada del tubo, resultando una medida de seguridad a considerar.

Revista Defensa nº 501, enero 2020, José María Navarro

Foto apertura: Prueba de fuego con el EIMOS (EXPAL)


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