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En casa de los VAMTAC

Visitamos las nuevas instalaciones de URO Vehículos Especiales SA, (UROVESA) en Galicia, más de 42.000 m2. en la parroquia de Campaña, en el municipio de Valga, a escasos 30 min. de Santiago de Compostela. Una antigua fábrica de ladrillos, cuya chimenea se ha mantenido, se convirtió en una moderna instalación que combinan zona fabril y áreas de dirección, diseño, I+D+i y documentación y una pista de pruebas para los vehículos todo terreno de la empresa.

Aunque la sede continúa en el Polígono Industrial del Tambre, en Santiago, la necesidad de espacio para seguir creciendo motivó la apertura de unas nuevas instalaciones en el municipio pontevedrés de Valga. La compra de los terrenos se formalizó en marzo de 2012 y escasamente tres meses después comenzaron las obras, que finalizaron en 2014. De la antigua fábrica poco se reconoce, puesto que se han cambiado cerramientos, elevado y sustituido cubiertas y construido una nueva zona de administración de moderno y funcional diseño, con gran capacidad de crecimiento.

La nueva planta se dedica al carrozado de los conocidos vehículos militares de la gama VAMTAC (Vehículo de Alta Movilidad Táctica) y de los camiones todo terreno para aplicaciones civiles como militares. Desde hace algo más de 3 años trabajan en ella más de 100 personas en torno a 6 líneas de montaje, donde se puede comprobar el empleo de las más modernas técnicas de fabricación y montaje, así como de técnicas de control numérico que permiten la trazabilidad, no solo de cada pieza, sino también de los procesos de montaje. Anexa a la zona de montaje hay otra de almacenaje, donde se encuentran las referencias más habituales, que un sistema informatizado se encarga de localizar para facilitar el trabajo. El personal de administración, diseño y documentación fue el primero en llegar a las nuevas instalaciones.

La presencia de UROVESA en el municipio fue muy bien recibida, no solo por su capacidad para convertirse en un elemento tractor de la economía de la zona, sino por la demanda de personal especializado, que, a diferencia de lo que uno pueda pensar inicialmente, no llega del sector de la automoción. Dado el componente tecnológico y de diseño, la mayoría de trabajadores proceden del metalúrgico o del naval, más familiarizado con el concepto de sistemas de armas y la complejidad de estos.

Mucho se ha andado desde que la empresa inició su rodaje en 1981 con 10 trabajadores hasta los más de 300, entre empleos directos y empresas asociadas. Y es que el modelo de negocio de UROVESA pasa por la externalización de la fabricación de gran número de elementos, que son materializados siguiendo sus diseños. Así sucede con estructuras metálicas, blindajes o incluso motores, ya que la empresa apostó desde el principio por la austríaca Steyr y ahora se beneficia de una buena relación, que se traduce en el ajuste de los motores según sus requerimientos.

Por el contrario, se puede comprobar que gran número de utillajes específicos empleados en el montaje de los vehículos ha sido diseñado por la propia firma y que se usan las técnicas más modernas, como por ejemplo cabinas de pintura abiertas. Destaca el hecho de que los programas de trazabilidad son capaces de diferenciar entre piezas pintadas o no, ya que hay clientes que solicitan que cada una de las piezas del bastidor sean tratadas por separado antes de su montaje.

Presencia internacional

Hay que retroceder hasta 1984 para encontrar el primer contrato de UROVESA con el Ministerio de Defensa, para convertirse después en el principal proveedor de vehículos todo terreno de las Fuerzas Armadas españolas, especialmente desde que se adjudicó el acuerdo marco de 2013 para el suministro de 772 VAMTAC durante 4 años. Pero paralela a esta consolidación en el mercado nacional ha ido la expansión internacional, que comenzó en 1992, con sus productos militares presentes ahora en 20 países, incluyendo Marruecos, Venezuela o en el Sudeste Asiático. Esta zona ha cobrado gran interés para la empresa, ya que ha vendido vehículos en Singapur, Malasia e Indonesia. Precisamente a este último van destinados los adaptados para el lanzamiento del misil Starstreak de Thales, cuya fase final de montaje pude ver en la fábrica.

Junto a estos, igualmente se encontraban camiones todo terreno para unidades de emergencias, que tienen por destino Argentina. Actualmente entre el 60 y el 80 por ciento de la facturación se dedica a la exportación. Esta internacionalización le ha permitido no solo aguantar la crisis de los presupuestos de Defensa españoles, sino salir reforzada de ella, abriendo nuevas instalaciones cuando otras empresas a duras penas disponían de carga de trabajo. Además, paralela a la expansión internacional ha ido la apuesta por la diversificación ofreciendo vehículos para emergencias y extinción de incendios, empleados principalmente por operadores civiles.

Relevo generacional

Las nuevas instalaciones no son la única novedad en esta empresa, en la cual, tras 35 años, José Sierra dejó en 2016 la Presidencia, que detenta su hijo Justo Sierra, responsable durante años del área comercial, vicepresidente desde 2008 y profundo conocedor del funcionamiento. Desde entonces José ostenta el cargo de Presidente de Honor y Cecilia Sierra Rey, también hija del fundador, es la Vicepresidente, además de Vocal y Secretaria del Consejo. Merece la pena recordar las palabras de José Sierra: «No se trata de vender vehículos, de competir con los productores en serie, sino de brindar soluciones para empresas o instituciones que necesitan desplazarse o transportar, ayudándoles a superar cualquier obstáculo físico que se encuentren en el camino, ya sea en vehículos pequeños, desde 3.500 kg., hasta los que alcanzan las 20 ton.».

Productos de alta tecnología

Un aspecto que nos destacaba Justo Sierra, Presidente y Consejero Delegado de la sociedad, durante la visita es que el desarrollo de los vehículos todo terreno de la familia VAMTAC parte de la experiencia de la firma diseñando sus camiones todo terreno. Este hecho hace que desde el comienzo hayan sido redimensionados en partes críticas, como el chasis o el grupo propulsor, lo que a su vez ha permitido una gran capacidad de crecimiento de la gama. De esta manera se han podido diseñar versiones con blindaje cada vez más resistente o mayor capacidad de carga, superando las limitaciones de diseño que presentaban algunos más conocidos con los que compite este modelo.

Aunque dejamos para otro momento el análisis de los nuevos programas y productos en los que se está embarcando, merece destacar la apuesta por el elevado contenido tecnológico de las últimas propuestas. Baste recordar el VERT (Vehículo de Exploración y Reconocimiento Terrestre) desarrollado junto a Navantia para el Ejército de Tierra, los sistemas de propulsión alternativos que se ha materializado en un VAMTAC de propulsión híbrida para el Ministerio de Defensa o la variante de este con capacidad de conducción autónoma desarrollada en el marco del programa Remote Drive junto al INSIA. También se ha puesto a punto un nuevo miembro de la familia, el CK-9.5, la versión de carga del VAMTAC, y el VMOE (Vehículo Medio de Operaciones Especiales). Por último, en breve veremos el resultado de la revisión de ingeniería a la que la empresa está sometiendo al VAMTAC TL.

Igualmente, el VAMTAC se ha convertido en una excelente plataforma porta armas, caso de los morteros embarcados Soltam de Elbit Systems, EIMOS de Expal o el de la austríaca ESLAIT. Diferente en concepción es el portamortero Alakran de NTGS (grupo everis ADS), que se ha adaptado como Shelter desmontable en un VAMTAC y que está siendo evaluado por la Brigada de la Legión en el marco del programa Fuerza 35. Sobre plataforma VAMTAC hemos visto gran número de sistemas de armas distintos y polivalentes, al convertirse también en plataforma para equipos de desactivación de explosivos (EOD).

Anuario de la Industria de Defensa en España 2019, José Maria NAvarro

 


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