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Capacidades tecnológicas para el entorno policial

Ha sido durante la última década, pero sobre todo en los años que llevamos de la actual, cuando se ha producido una significativa eclosión en los diversos ámbitos de la seguridad. Amenazas como el terrorismo, las cibernéticas, la delincuencia organizada, el tráfico de drogas,..., suponen un escenario que es cada vez más cambiante y que se mueve en un entorno más globalizado, con tentáculos que van mucho más allá de lo que era clásico.

Redes de carácter internacional cobran fuerza como principales actores del problema y a ellas tienen que enfrentarse los recursos de los estados que se sustentan en lo que son las diferentes agencias policiales y de seguridad, apoyadas también, como no cabría de otra forma, por los servicios de inteligencia. La vigilancia de las actividades delictivas y su neutralización son cada día más vitales para garantizar una situación general de calma social e incidir en un mayor control de los flujos ilícitos de capitales, de personas o hasta de armas. Es un esfuerzo ímprobo al que cada vez se dedican más efectivos y recursos.

Son estos últimos los que están cambiando con una velocidad que supera en muchos casos lo que sólo hace unos pocos años era previsible. Las investigaciones en nuevas tecnologías, las mayores capacidades de proceso informático o soluciones inteligentes aplicadas a este segmento concreto son, entre otros, factores que están propiciando nuevas gamas de productos y que sea cada vez más general la renovación de equipos y la introducción de nuevos sistemas. Aprovechando eventos como el salón Milipol que tendrá lugar en París a mediados del próximo mes de noviembre y que tiene carácter bianual, se puede dar un recorrido especialmente amplio de lo que se está ofreciendo ya y en lo que se trabaja.

Foto: Esta toma del cinturón de un policía estadounidense dice mucho de la tecnología puesta a su disposición: radio de última generación para favorecer las comunicaciones, bastón policial extensible para conducciones o detenciones y pistola Taser X26 para desescalar tensiones.

Seguro que a más de uno, leyendo estas páginas, le podrá parecer que son un poco de ciencia ficción los temas que ya están disponibles, pero la realidad es la que es y quien ha propiciado su aparición ha sido aquel que genera la necesidad. Las empresas, cuyo objetivo es hacer que sus esfuerzos sean rentables desde el punto de vista económico, son los primeros valedores de las voluntades del cliente, ahondando en soluciones que pueden ayudar a resolver determinados problemas o, sin más, no a minimizar sus efectos. Cabría pensar que en determinados casos es el propio tejido empresarial el que genera una necesidad que no existía. Así puede ser en casuísticas determinadas, pero la realidad manifiestamente demostrada es que ese tipo de incidencias se ven diluidas dentro de lo que realmente interesa al potencial cliente.

Foto: Se introducen desde hace unos pocos meses novedosos modelos  de casco, desarrollados para ampliar las prestaciones de los que se han ido adquiriendo en los últimos años. Las gamas no paran de crecer.

Nuevo equipamiento personal

Al ser este último gubernamental en la mayoría de los casos, se trata de opciones de venta relevantes en cuanto al número y a los importes, lo que aún incide más en la voluntad de conseguir un éxito determinado. Ese impulso ha promovido que en el momento presente se ofrezcan equipamientos personales que poco o nada tienen que ver con los de hace unos pocos años, que haya nuevos sistemas en áreas de comunicaciones o de Mando y Control con un potencial superior al que se preveía, o que los cambios en el mundo de la automoción hayan propiciado flotas de vehículos más eficientes o con una mejor capacidad de mantenimiento. Todo ello ahondado con soluciones empresariales que pueden implicar diferentes opciones de alquiler, favoreciendo una renovación más rápida de lo que era tradicional.

Para cazar al ratón ya no sólo hace falta un gato, sino que éste se mueva con unos patines con propulsores a chorro, comentaba un comercial al grupo que le escuchaba en un reciente evento empresarial. Por lo expuesto, ahora las tecnologías policiales avanzan a pasos raudales. En lo que es el aspecto del equipamiento personal, comentaremos que han ido lanzándose gamas cada vez más elaboradas, sobre todo en lo que es la confección y el diseño. La uniformidad de hoy en día dista mucho de la clásica en generaciones anteriores, haciendo más cómodo y racional el trabajo de los que la visten. Todo queda ahora más a mano y pueden llevarse complementos de forma que no interfieran con movimientos o incidan en un mayor cansancio general.

La ergonomía aplicada en ellos se ha derivado también a lo que son nuevos tejidos, más resistentes, transpirables y hasta económicos. Las prendas antibala, cuyo uso se ha ido generalizando para hacer que hoy en día no parezca raro un agente que lleva chaleco en el marco de un determinado operativo, se están beneficiando de la introducción de nuevos tejidos más capaces, que permiten materializar diseños más ligeros. Las placas pensadas para la detención de los proyectiles de mayor calibre han ido evolucionando desde las cerámicas, caras de fabricar y pesadas, a conceptos prensados que ofrecen unas prestaciones muy notorias y están disponibles sin una notable incidencia en el costo de su compra.

foto: Los sistemas de armas clásicos han evolucionado para dar lugar a variantes más capaces, en las que se incluyen novedosos sistemas de puntería.

Ahora también se acaban de presentar combinaciones de aramidas y termoplástico, que se van a generalizar, porque parece que se ven muy poco afectados por los efectos del sol y de la humedad, lo que incidirá en una mayor vida útil. Ejemplo de ello serían los nuevos Twaron PVP y UD22 o los Kevlar XP S104 y AS 450X, los dos últimos de la compañía DuPont. En cuanto a la protección, ante golpes o impactos, también se dan avances significativos, como es el hecho de los elementos que se fabrican en materiales sintéticos para brindar la capacidad requerida sin restringir la movilidad, equipos que dan un aspecto robótico a quienes los visten.

Se introducen igualmente nuevas capacidades en lo que es la reducción de posibles traumas, con soluciones como la TRUST (Trauma Reduction and Unrivalled SOC Technology) de la compañía británica D30. Interesante es la aparición en los últimos tiempos de pequeñas mini cámaras que ya se han instalado en vehículos o en armas, pero que ahora van a ir pasando a formar parte de la indumentaria de algunos policías para generalizarse en pocos años. Filmarán lo que acontezca a su alrededor y obtendrán datos de las actuaciones, para evaluar efectividades, protocolos de trabajo o, incluso, determinadas conductas. También podrán llegar a colectivos de seguridad privada.

Avances constantes

Sobre el ámbito de dispositivos de vigilancia nos hacernos eco de la notoria evolución de lo que son los conjuntos ópticos y optrónicos móviles asociados a vigilancias o seguimientos, con capacidades de obtención de imágenes en muy alta calidad, inferfaz para la grabación de las mismas y su explotación en tiempo real y nitidez, tal que puede seguirse el movimiento de una persona desde más de 2 km., sin que se aperciba que está siendo controlado y grabado.

Hay sistemas más compactos que se ubican en trípodes para trabajar desde posiciones fijas y también pedestales con estabilización, en los que se integran varios sensores para poderlos desplazar desde diferentes plataformas. Uno de estos últimos es el MOST (Mât Optronique de Surveillance Terrestre), desarrollado por la francesa Sagem y que comprende desde canal térmico a integración con sistema de posicionamiento global GPS (Global Position System) para lograr localizaciones más precisas y la detención de cualquier posible objetivo que se aproxime a su posición en un rango de 360º.

Foto: Los sistemas robóticos ya están aquí. Su uso, de momento, es muy limitado, pero en unos pocos años se van a convertir en fieles aliados y compañeros de numerosas unidades policiales.

Tecnologías similares son las que se pueden encontrar en algunos de los equipamientos de visión nocturna más recientes, ámbito concreto en el que, según recientes estudios, se va a producir un notable crecimiento de la demanda, hecho al que ya están atentos los principales fabricantes de estos sistemas. La fusión térmica con la intensificación de luz sería el punto de partida en el que ahora se trabaja, aunque también hay soluciones de tipo digital que ofrecen buenas prestaciones a un coste muy, pero que muy, interesante, lo que hace que se adapten a presupuestos limitados.

En cuanto a las armas, apuntamos que se ha venido concretando en los últimos años un mayor grado de exquisitez al aplicar el uso de la fuerza. Así, ya son comunes aquellos sistemas no letales, o de letalidad limitada, que han sido concebidos para ser menos lesivos cuando se aplican sobre aquellos que son el objetivo. En ese contexto concreto podríamos incluir la proliferación de dispositivos de grabación en los teléfonos móviles, que propicia que ciertas actitudes no puedan ya ocultarse a lo que es evidente. Impulsos eléctricos, proyectiles de goma con perfiles y trayectorias tensas, ondas sonoras, diferentes tipos de sustancias o gases,..., van evolucionando para propiciar que los violentos no lo sean tanto y, lo que también es muy relevante, desescalar tensiones y determinados conflictos de carácter social que, por lo que parece, podrían ser más crecientes de lo deseado en los próximos años, como consecuencia de la crisis económica o de determinados movimientos sociales.

Letalidad controlada

Frente a esa búsqueda de letalidad controlada, se sigue apostando por las armas de fuego de tipo convencional. Parecía que los subfusiles iban perdiendo fuelle frente a las más clásicas escopetas, pero en los últimos tiempos han ido surgiendo ejemplos, como podría ser el novedoso SIG MPX o el B&T APC (Advanced Police Carbine). Ambos están disponibles en una variante de 9x19 mm. Parabellum más clásica y en otras que disparan cartuchos más potentes, como el cada vez más difundido .40 Smith & Wesson.

Respecto de los cartuchos de las armas ligeras, tanto pistolas como los anteriores, decir que se están generando ciertas expectativas entre las empresas, después que varios colectivos policiales europeos hayan iniciado estudios para adoptar municiones avanzadas destinadas a sus uniformados y reemplazar así las clásicas convencionales, más acordes con las necesidades generales de los ejércitos.

Foto: Visor de observación de última generación: Los sistemas son ahora más compactos, efectivos y también económicos, lo que facilita su compra.

Destacaremos estudios alemanes o italianos. En el primer país, MEN, líder internacional, apuesta por un diseño que se conoce como MCP y que se caracteriza por un proyectil de deformación controlada, muy útil para evitar daños colaterales. En el segundo se encontrarían ofertas como la que Fiocchi, que por cierto ha suministrado diferentes lotes de sus municiones de pequeño calibre a ámbitos gubernamentales españoles en los últimos años, generará con su gama EXO.

Hay también desarrollos de cartuchos pensados para los rifles de alta precisión, con gamas que van desde los más convencionales del 7,62x51 mm., hasta los antimaterial del 12,70x99 mm. Lo que desde el punto de vista tecnológico está ya disponible son soluciones validadas y efectivas, que consiguen efectos diferentes en cuanto a su precisión o letalidad, ahondando en prestaciones muy superiores a las que venían siendo estándares hasta no hace mucho.

Regresando a las armas, se está generando la necesidad de que las agencias policiales se doten de más potencia de fuego y adopten, para determinadas unidades, los fusiles de asalto. Heckler & Koch ha conseguido éxitos de venta de sus G36 y de las versiones compactas, la C y la V. Esa línea de esfuerzo la sigue también BT con sus nuevos APC del 5,56x45 mm. o del .300 Whisper –óptimo para combinarlo con un supresor sónico– y Fabrique Nationale Herstal con su SCAR-P, que incorpora una culata y modificaciones que lo hacen más específico del ámbito policial.

Para completar estas páginas nos referiremos a algunas novedades concretas en lo que son tecnologías de aplicación policial. Proliferan, sobre todo a nivel de equipos de seguridad de autoridades y de VIP (Very Important Persons), conjuntos de protección electrónica aún más avanzados y potentes, que son capaces de neutralizar la activación radiocontrolada de artefactos explosivos -algunos avances provienen del entorno militar, que ha visto como se requerían nuevas capacidades para trabajar en Afganistán de una forma más segura- y que también tienen aplicaciones derivadas para garantizar la seguridad en los enlaces de voz y datos que se establezcan con otros lugares del exterior.

Foto: Las organizaciones de seguridad se van adaptando, en lo que a personal y recursos se refiere, a las necesidades de cada momento. Buen ejemplo de ello son las capacidades actuales del Departamento estadounidense de Homeland Security.

Se mejoran las capacidades de los dispositivos asociados al control perimetral o de accesos, con estaciones como la UVIScan de Secure One Internacional, que inspeccionan los bajos de los vehículos de forma automatizada y eficaz, o con equipos que incluyen los conjuntos Blighter, que comprenden pedestales con sensores y emisores radar para la vigilancia autónoma de puntos especialmente sensibles, alertando con el suficiente tiempo de reacción a las estaciones de control de una aproximación no autorizada. Curioso es el apelativo que le daríamos al conjunto móvil Alpha-1 de origen japonés, algo similar a un arma, pero que emite un potente haz de luz a distancias superiores a 1,5 km., capacidad que puede ser determinante para ver un objetivo concreto o marcar a un grupo determinado dentro de un contexto más general, como cuando unos pocos manifestantes violentos actúan en una manifestación de carácter pacífico.

foto: Extraño vehículo autónomo en una configuración de 4 ejes, que le facilita desplazarse por zonas nada favorables y hacerlo mientras mantiene la máxima eficacia en los sensores que se incluyen en su frontal.

Apuntaremos que determinados conceptos de vehículos surgidos en otros ámbitos van implantándose en este segmento concreto, como es el caso de aquellos específicos asociados en cometidos de Mando y Control de operaciones –catástrofes, incidentes graves, actuaciones en el caso de secuestros, tomas de rehenes,…– o de los de tipo blindado, más específicos de las necesidades derivadas de temas de asalto policial.

Como colofón, señalamos que hay varias firmas españolas trabajando de forma muy intensa en determinadas gamas de productos, en los que se están incorporando desarrollos tecnológicos, tanto de harware como de software, que harán que su atractivo frente a otras opciones sea determinante a la hora de su posible venta. La capacidad española del sector es puntera. Lo saben bien quienes usan sus productos en España o aquellos países que ya se han decidido a contar con su potencial y capacidades.


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