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La Armada de Israel: Superioridad marítima en un entorno de amenazas

Israel es un país de dimensiones terrestres reducidas, pero si bien su masa terrestre es limitada, la superficie marítima que controla le permite obtener también profundidad estratégica. Por esta razón el Estado hebreo ha de mantener la superioridad marítima local frente a las amenazas convencionales y en defensa de sus intereses. Para ello, debe desarrollar capacidades destinadas a combatir las amenazas que se puedan generar en su entorno.

Según datos del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional de Israel, el comercio marítimo del país representa el 99 por ciento del comercio exterior total. A esto cabe añadir que el 70 por ciento de su población vive en la estrecha franja costera entre Cisjordania y el Mediterráneo. Pero las necesidades van más allá, ya que su ZEE (Zona Económica Exclusiva) marítima es más grande que el propio Estado. Otro aspecto importante y reciente es el descubrimiento de gas natural en los campos de Levitan y Tamar, frente a su costa Oeste, lo cual comporta igualmente la protección de sus plataformas.

En el Mediterráneo, la costa occidental de Israel tiene aproximadamente una longitud de 110 millas, que debe vigilarse y controlar, con puntos tan conflictivos como la Franja de Gaza y al Norte  el Líbano con su zona costera.  En el Sur, la estrecha franja que circunda el puerto de Eilat, aproximadamente de unas 10 millas, proporciona la  salida al Mar Rojo desde el Golfo de Acaba, permitiendo su acceso al Océano Índico y, por lo tanto, da paso a los mercados del Sur y del Sudeste asiático.

A ello se une la necesidad de proteger las líneas de comunicación marítima en las estrechas aguas entre Jordania y Egipto, Arabia Saudita y en adelante, hasta la salida al océano Índico. Debemos recordar que en esa parte del mundo cuenta con algunos socios y aliados destacados, entre ellos la India, con el que tiene importantes compromisos comerciales, tecnológicos e incluso militares.   

Dependiente de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF), la Marina de Israel (MI) es la principal fuerza de defensa del litoral, encargada de proporcionar seguridad a las costas del pequeño Estado frente a las amenazas marítimas que se originen en su entorno. Por ello, el estado judío, mantiene la superioridad marítima local frente a las amenazas convencionales, habiendo desarrollado también capacidades destinadas a combatir una amplia variedad de amenazas asimétricas.

Actualmente, se calcula que la MI  tiene en servicio a unos 10.000 miembros, muchos de ellos reclutas procedentes del servicio obligatorio. Los puertos principales de su flota en el Mediterráneo son Haifa, situado al Norte del territorio y al Sur de Líbano; Asdod, al Norte de la franja de Gaza; y Herzliya, en el distrito de Tel Aviv, donde suelen recalar las patrulleras. El puerto de Eilat, del que ya hemos hablado, proporciona una importante base con salida al Mar Rojo. Igualmente, nombraremos Atlit, al Sur de Haifa, donde se ubican las unidades de operaciones especiales de la Marina, los denominados Shayetet 13; el equivalente de los SEAL de la US Navy en Israel.

Ciertamente, pocas armadas tienen la ardua tarea de enfrentarse a desafíos similares para cubrir tanta variedad en espacio y superficie o una entidad comparable de amenazas a neutralizar. Con esta visión marítima, unida a las necesidades de la seguridad nacional, la Armada de Israel desde hace ya tiempo ha visto la necesidad de emprender un importante proceso destinado a incrementar su potencial y modernizar las unidades.

Potenciación

La estrategia de su Marina de Guerra consiste en mantener la superioridad marítima en su entorno de influencia frente a todo tipo de amenazas. Además, la MI es capaz de actuar en otras zonas del Mediterráneo y más allá del Mar Rojo. Se sabe que sus submarinos y corbetas se comprometen en el océano Indico, con el objetivo de contrarrestar las amenazas de Irán. De otra parte, en el Mediterráneo occidental son capaces de abordar situaciones relacionadas con el Norte de África. 

Juega también un papel importante la protección de sus plataformas destinadas a la extracción de hidrocarburos situadas en su ZEE frente a sus costas en el mediterráneo. Desde el descubrimiento de gas natural en los campos de Tamar y Leviatan, se están dedicando recursos navales a su protección frente a posibles ataques con barcos suicidas cargados con explosivos o vehículos aéreos no tripulados UAV, salvas de cohetes, o la toma de la plataforma por un grupo terrorista.

Desde el punto de vista práctico y operativo, la IDF ha desarrollado un sólido programa de modernización para la Armada, basado en la adquisición de modernas unidades, sistemas de combate y también los servicios asociados. Se han adquirido a Alemania los submarinos de última generación Dolphin 2, a los que cabe añadir también las modernas corbetas Sa’ar 6, o Clase Magen. De otra parte, los astilleros locales producirán las nuevas mini corbetas de la Reshef, así como un avanzado dique flotante capaz de proporcionar los servicios que pueda requerir la Armada.

foto: La primera corbeta “Sa’ar 6”, denominada INS “Magen”, en construcción tras su botadura en los astilleros de Kiel en Alemania (foto TKMS).

En el terreno de los sumergibles, la Marina disponía de 3 Dolphin 1 basados en el Tipo 209 pero modificados y ampliados según los requerimientos de Israel. A los anteriores cabe sumar las 3 modernas unidades Dolphin 2, también ampliamente modificados en longitud y desplazamiento, unas 2.400 ton. en inmersión y unos 12 m. más largos que la versión estándar. Basado en el Tipo 212 y fabricado, igualmente, por Thyssen Krupp, cuenta con tecnología de propulsión independiente del aire AIP, lo cual les permite navegar de manera sigilosa en inmersión y a baja velocidad durante semanas.

Cada Dolphin 2 es capaz de transportar y lanzar hasta 16 torpedos o misiles de crucero desde sus tubos de 650 mm. de diámetro (las versiones estándar son de 533 mm.). Se cree que los misiles de crucero lanzados en inmersión, pueden tener un alcance de 1.500 km. y ser equipados con una ojiva nuclear de 200 kg. Esto último, de ser cierto, mediante las patrullas de disuasión nuclear proporcionaría a Israel la respuesta a un ataque nuclear. La amenaza de armas nucleares lanzadas desde el mar sin ser detectadas, ciertamente puede ser más efectiva como herramienta política que la estrictamente militar.

Los desarrollos autóctonos en tecnologías sensibles es otro aspecto a tener muy en cuenta. Rafael Advanced Defense Systems habría desarrollado un nuevo sonar que se estaría instalando en los Dolphin y proporcionaría nuevas capacidades de detección basados en la inteligencia artificial (IA), cuyos algoritmos serían aptos para filtrar los ruidos de fondo y concentrar sus sensores de detección en los aspectos sonoros importantes. La última unidad del programa Dolphin 2, el INS Drakon, tiene prevista su entrada en servicio a principios de 2020. Además, ya habría sido negociadas con Alemania, la fabricación y entrega de 3 submarinos de nuevo cuño, con requerimientos específicos de la Armada hebrea, para comenzar sus entregas a partir de 2027.

Corbetas y nuevas plataformas

Igualmente, la Marina hebrea trabaja para que sus corbetas Sa’ar 6 entren en servicio entre 2020 y 2022. La primera de las 4 fue ya lanzada al agua el pasado 23 de mayo en los astilleros de Thyssenkrupp Marine Systems en Kiel (Alemania) y está prevista su entrega en la primavera de 2020, siendo bautizada como INS Magen.  Desplazan unas 1.900 ton. y tienen una eslora de 90 m., con capacidad para desarrollar una velocidad máxima de 27 nudos.

Fuertemente armadas, dispondrán de 32 celdas de misiles superficie-aire Barak 8 de Israel Aerospace Industries (IAI), un sistema naval para la defensa de punto C-Dome, con capacidad para 40 misiles Tamir (en realidad, el Iron Dome naval de Rafael); 16 misiles antibuque Harpoon Block 2 o Gabriel Mk5, 1 cañón de 76 mm. Super Rapid de Leonardo, 2 tubos lanza torpedos  MK54, 2 estaciones remotas de Rafael Typoon de 25 mm. y probablemente será también preparado para el lanzamiento de misiles Spike-ER. Incorporará avanzados sistemas de guerra electrónica y ciberdefensa, así como otros sensores y medios de vigilancia. Estos, serán los primeros navíos de la Armada hebrea con hangar para aeronaves, pudiendo así operar helicópteros SH-60 Seahawk o similares.

La inversión en diseño y construcción de nuevas plataformas de gran porte por parte de la industria de defensa local marca un cambio importante en la política naval del Ministerio de Defensa de Israel (IMOD). Este cambio de tendencia, requerirá de inversiones multianuales directas de su presupuesto local, en lugar de recurrir a los apoyos financieros extranjeros de Estados Unidos o Alemania. Los últimos han sido los submarinos Dolphin y las corbetas Magen. 

La financiación del proyecto de 8 mini corbetas de la Clase Reshef, pone de relieve así la importancia de las capacidades propias como parte del Plan Estratégico 2020-25.  En ese sentido, el IMOD ha firmado con la empresa Israel Shipyards Ltd. un acuerdo para diseñar y fabricar estos nuevos buques de guerra destinados a reemplazar a las fiables Sa’ar 4.5, con más de 20 años de servicio. Tomarán como base el diseño S-72 del mismo astillero. Con un desplazamiento previsto de 850 ton. y 76 m. de largo, se convertirán en el buque de guerra más grande que el astillero haya construido. Su tripulación estará formada por unas 50 personas, pudiendo alojar adicionalmente un pequeño grupo de soldados de operaciones especiales. 

La tecnología de propulsión consistirá en un sistema híbrido compuesto por motores diesel o turbina de gas, combinado con la propulsión eléctrica, lo cual le aportará una elevada agilidad a altas y bajas velocidades. En cuanto al armamento, es probable que incorpore sistemas de defensa aérea que incluyan Barak 8 y en corto alcance recurriría al C-Dome, destinados tanto a autoprotección como a defender las plataformas vecinas contra amenazas balísticas. Dispondrá de una pieza de artillería multiuso a proa, misiles antibuque Gabriel Mk5, lanzadores de contramedidas y otras alternativas como estaciones remotas de artillería o lanzadores de misiles Spike. Muy probablemente embarcará también al menos un UAV para ser operado en remoto desde la nave.  

Además del diseño y construcción de las nuevas corbetas, Israel Shipyards desarrollará y producirá un gran dique flotante, capaz de mantener las Sa’ar 6 y los submarinos Dolphin y otros buques de la Armada. El solicitado proporcionará mayor flexibilidad y movilidad operativa para los sistemas de combate de la Marina hebrea y permitirá elevar los buques sobre el nivel del mar para facilitar la instalación de sistemas de combate autóctonos en los buques una vez llegados a Israel, amén de realizar los trabajos regulares de mantenimiento en estas plataformas. Con capacidad para gestionar y elevar hasta 4.000 ton., su construcción supondrá unos dos años de trabajo para el astillero. El acuerdo de contratación incluye asimismo las tareas de apoyo y mantenimiento durante los diez años siguientes.

Revista Defensa nº 503, marzo de 2020, Antonio Ros Pau


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