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Lunes, 4 de mayo de 2026 Iniciar Sesión Suscríbase

La necesidad de proteger las infraestructuras marítimas criticas

El gasoducto Medgaz, representado en la imagen, une directamente el yacimiento argelino de Hassi R
El gasoducto Medgaz, representado en la imagen, une directamente el yacimiento argelino de Hassi R'Mel con Almería. / DDA.

Desde los ataques al Nord Stream 1 y 2 en 2022, la protección de estas infraestructuras se ha convertido en una prioridad. Aquel episodio supuso un cambio de paradigma en el campo de la seguridad marítima al haber demostrado la trascendencia que esto tenía para la economía mundial. España recibe a fecha de marzo de 2026, el 45,2% de su gas por el gaseoducto que viene de Argelia. La tubería recorre cerca de 200 kilómetros y desciende hasta más de 2.000 metros de profundidad. Aunque es clave para el suministro energético, el tubo mide apenas unos 60 centímetros de diámetro en su tramo submarino.

Infraestructuras criticas

El concepto de infraestructuras marítimas críticas sigue estando poco definido. Las de la UE, por ejemplo, son tan vagas que casi cualquier cosa podría ser infraestructura crítica, por lo que su definición sigue siendo una opción política. Se pueden considerar cinco infraestructuras marítimas críticas:

  • El transporte marítimo (puertos, ayudas a la navegación , buques)
  • Energía (plataformas petrolíferas y gasísticas, parques eólicos, oleoductos y cables eléctricos)
  • Comunicaciones ( cables submarinos de fibra óptica )
  • Pesca (acuicultura, puertos pesqueros, buques, zonas de pesca)
  • Biodiversidad marina (ecosistemas marinos, áreas protegidas).

Todas son muy interdependientes entre sí, pero las aproximaciones que se hacen no tienen en cuenta la complejidad jurídica, el carácter transnacional y las condiciones geofísicas de los océanos. Aunque el terrorismo y la ciberseguridad han dominado gran parte de la agenda inicial de protección de las infraestructuras marítimas, en el panorama geopolítico actual ha surgido un espectro de amenazas como las tácticas de zona gris y guerra híbrida donde los ataques pueden ser considerados como accidentes y por ello son difíciles de atribuir. (1)

Los datos no están en la nube, sino en el fondo del mar: La necesaria defensa de los cables de comunicaciones

Las comunicaciones comerciales por cable submarino transportan más del 97 por ciento de las comunicaciones electrónicas intercontinentales y diariamente gestionan aproximadamente 10 billones de dólares en transacciones e información ilimitada a través de los cables submarinos. (2) Es por ello que los cortes de estas infraestructuras pondrían en jaque el sistema financiero y de comunicaciones global ya que depende de unos pocos cientos de cables de fibra de vidrio que se extienden por los fondos oceánicos de todo el mundo, cada uno de los cuales tiene el mismo diámetro que una manguera de jardín. Aunque la idea de que Unmanned Underwater Vehicles (UUV´s) patrullen los cables de Internet todavía pertenece al ámbito de la ciencia ficción, no está fuera del ámbito de las posibilidades que pronto se harán realidad.

Mapa de Cables Submarinos, Fuente: TeleGeography.

Hay dos zonas a proteger en las rutas de cada cable. La de aguas profundas, donde solo los estados u organizaciones con muchos recursos tienen capacidad para llegar y las aguas menos profundas y más cercanas a las costas, a las que se puede acceder mediante anclas, sumergibles, drones y cualquier otro tipo futuro de tecnología submarina. Cuando el cable llega al ámbito legal de la zona económica exclusiva (ZEE) de un país, la vigilancia es más factible y sería responsabilidad del país. En 2024, se estimaba que había 1,5 millones de kilómetros de cables de comunicaciones bajo el agua. Con una red tan grande, no es posible vigilar todos los cables, en todas partes y en todo momento. Sin embargo, están surgiendo nuevas tecnologías que facilitan el monitoreo de la actividad donde es más probable que se produzcan daños y potencialmente pueden prevenir incluso alguna interrupción accidental.

En amarillo: Amazon, Google, Facebook o Microsoft, En azul, resto de cables submarinos: (Fuente: How the internet travel across the oceans, Adam Satariano, Graphics by Karl Russell, Troy Griggs and Blacki Migliozzi, photographs by Chang w. Lee The New York Times, 10.03.2019)

También se pueden recubrir los cables para evitar que sean detectados o cavar zanjas para protegerlos de ser cortados o arrastrados por las anclas de los barcos. Las imágenes satelitales serán cada vez más cruciales para la defensa de los cables submarinos. (3)                     

Algunas marinas han reaccionado a estas amenazas y así la Royal Navy tras la invasión rusa de Ucrania, aceleró la adquisición del RFA Proteus , (Fig. 5) que entró en servicio en verano de 2023. Se trata de un buque mercante reconvertido capaz de operar sistemas submarinos remotos y autónomos. Los planes para un segundo barco están en la fase conceptual. (4) España hace apenas unos días ha botado el buque Proserpina, también destinado a estas actividades.

RFA Proteus, (Foto: Stratus Imagery)

La defensa y vigilancia de los gaseoductos submarinos

Las explosiones del Nord Stream, tuvieron como efecto que los responsables políticos se dieran cuenta de que las tuberías submarinas son vulnerables, que el secreto de su ubicación no las protege, y más importante, que es necesario incluir en el targetting del posible adversario las infraestructuras enemigas en el fondo del mar, que pueden ser tan importante como las que están en tierra, y por supuesto, defender las propias. Las tecnologías de sonar y vehículos no tripulados son lo suficientemente avanzadas como para superar las barreras naturales relacionadas con la profundidad (presión, temperatura, parámetros variables del agua, oscuridad), y el fondo marino ahora puede cartografiarse con la misma precisión que las áreas terrestres.

Además, la robótica moderna permite realizar operaciones submarinas de forma remota, sin necesidad de la participación humana y se pueden construir, reparar, controlar o destruir estructuras submarinas. La imposibilidad de utilizar radares y sistemas ópticos precisos bajo el agua ya no es un obstáculo (utilizando el espectro electromagnético), y lo mismo se aplica al sonar, por lo tanto, es posible encontrar un elemento específico de la infraestructura submarina y es factible monitorear su estado mediante vigilancia externa e identificar anomalías repentinas.

Los SAS (Synthetic Aperture Sonar) son vitales en esta tarea y tienen una resolución de centímetros, y proporcionan imágenes comparables a una fotografía estándar. Las plataformas no tripuladas, autónomas y controladas a distancia, resultan ser el mejor medio para verificar el estado del fondo marino. Los vehículos tripulados, por ahora, siguen siendo una opción poco segura, por su autonomía limitada por la necesidad de proporcionar sistemas de soporte vital a bordo. Los drones en cambio, pueden trabajar por debajo de los 10.000 metros de profundidad durante muchas horas. Hay vehículos como el Hugin que puede moverse por el agua a una velocidad de 3 a 4 nudos durante más de 24 horas. Para operarlos y supervisar la infraestructura submarina, basta con disponer de buques, con una bodega de misión adecuada y una rampa necesaria para bajar el dron al agua.

El nuevo HUGIN Endurance, el AUV más grande de su gama, ofrece un tiempo de misión de 15 días.  Fuente: Kongsberg Maritime.

Los Remotely Operated Vehicle (ROV), de cable en aguas profundas, son una medida complementaria y pueden utilizarse para identificar anomalías (objetos nuevos y sospechosos en las proximidades de los cables o tuberías), mediante el uso de cámaras y brazos manipuladores. Estos robots pueden utilizar un cable umbilical para su suministro de energía, por lo que teóricamente podrían permanecer bajo el agua de forma permanente. Además, proporcionan datos en tiempo real, por lo que los tiempos de respuesta son más cortos en caso de detectar una amenaza.

Blueye X3 vehicle. Fuente: Reach Robotics.

Un ataque contra una infraestructura submarina puede ser tan eficaz como un ataque aéreo contra una infraestructura crítica terrestre, y se puede llevar a cabo sin riesgos, antes de que estalle el conflicto. Y para llevar a cabo un ataque así, se puede localizar la estructura submarina durante un estudio oceanográfico. Los estadounidenses sólo pudieron presentar protestas ineficaces cuando se acercó a su costa el buque de investigación Yantar de la Marina rusa, navegando en zonas donde se instalaron cables submarinos de fibra óptica. Para colocar una carga explosiva no se necesitarían medios tripulados ni buzos, bastarían UUV´S que instalarían la carga y la cubriría con arena para camuflarla.

Se podrían utilizar vehículos submarinos no tripulados tipo torpedo, para evitar el registro de la presencia de la nave nodriza en la zona donde se produce el acto de sabotaje, capaces de alejarse más de esa nave nodriza, sin necesidad de ningún cable que los conecte a dicha embarcación. Los robots controlados por cable, son más lentos y deben trabajar en sincronía con su nave nodriza. Los alemanes emplean esta solución en sus UUV´s Sea Fox., que son cargas explosivas accionadas por cable para destruir las minas marinas. Un explosivo como tal es prácticamente indetectable en una estructura submarina y además se puede detonar con un retraso o mediante una señal acústica. Es una práctica común monitorear el estado de las estructuras submarinas con el uso de UUV`s. (5)

Conclusiones

Hemos visto que los datos no están en la nube sino en el fondo del mar. Las transacciones bancarias y una gran cantidad de información, datos, vital para las empresas, medicina , educación, relaciones exteriores, defensa  y un largo etz, viajan por el fondo del mar, incluidos los recursos energéticos.  Por ello, es crucial defender, por parte del Estado, estas infraestructuras.

La explosión del gaseoducto Nord Stream, demostró, que el fondo marino, es un escenario adecuado para las acciones ofensivas en la Zona Gris, y es más que previsible que esos ataques se repitan, por lo que es imprescindible poner la organización y los medios necesarios para proteger nuestras infraestructuras, e incluir las de nuestros posibles adversarios en las listas de blancos.

En el caso de España, por su situación y estructura geográfica, que incluye una península, dos archipiélagos y dos ciudades autónomas en la costa africana, tiene sin duda, más vulnerabilidades en este ámbito, y por ello, más urgencia en la necesidad de defender sus intereses en los fondos marinos, incluidos los recursos minerales.

Un problema para abordar estas amenazas es la diversidad de organismos que en España tienen responsabilidad sobre los fondos marinos, por lo que urge, clarificar las responsabilidades de cada uno y estudiar sin demora la existencia de un mando único, y, que los recursos, no se repartan entre diversos organismos y ministerios, por lo que lo lógico  es que ese mando y sus recursos los tuviese el Ministerio de Defensa, ya que es un factor que atañe a la defensa nacional y dentro del Ministerio, esas competencias, como sucede en los países del entorno, deben recaer sobre la Armada. (Juan A. López Díaz, Col Infantería de Marina (retirado). Miembro de AEME, Eurodefensa España y Centro de Pensamiento Naval)

1.Critical maritime infraestructure protection: What´s the trouble?; Cristiano Bueger, Tobias Liebetrau; Science Direct, VOL 155, Septiembre 2023

2. Why the West's vital undersea cables are so vulnerable to attack, Ton Porter, Business Insider; 20-11-2024

3. Protecting Undersea Internet Cables is a Tech Nightmare Margo Anderson, IEEE Spectrum, 05-12-2024

4.Seabedwarfare: Protecting the UK's undersea infrastructure, The House of Commons Library, 24-05-2023

5. ¿How to destroy (and protect) underwater pipelines?, Maksymillian Dura, Defence 24.com; 10-10-2020


Copyright © Grupo Edefa S.A. defensa.com ISSN: 3045-5170. Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin permiso y autorización previa por parte de la empresa editora.

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