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Domingo, 16 de junio de 2024 Iniciar Sesión Suscríbase

La Marina de Australia comprará más de 200 misiles de crucero Tomahawk para sus destructores “Made in Spain”

El destructor de los Estados Unidos USS “Chafee” lanzando un misil “Tomahawk”. (foto US Navy)

La Real Marina de Australia incorporará más de 200 misiles de crucero Tomahawk, de sus más modernas variantes, para armar a sus tres destructores de la clase Hobart, que fueron diseñados y construidos en buena parte en España por Navantia.

 

Según información publicada por el Departamento de Defensa australiano, están invirtiendo más de 1.700 millones de dólares australianos (1.000 millones de euros) en varios sistemas de misiles de última generación para aumentar sus capacidades de ataque con armamento “inteligente”, incluida la  adquisición de más de 200 misiles de crucero Tomahawk a la firma norteamericana Raytheon Missiles and Defense. De ese total, 1.300 millones de dólares se destinarán a comprar en Estados Unidos los Tomahawk para sus destructores de clase Hobart.

 

Esta operación se correspondería con la autorización publicada en marzo de este mismo año por la Agencia de Cooperación en Seguridad y Defensa o Defense Security Cooperation Agency (DSCA) estadounidense. En ésta se detallaba que se había aprobado la posible compra por Australia de un total de 200 misiles RGM-109E Tomahawk bloque V y una veintena del bloque IV, por un importe máximo de 895 millones de dólares, por lo que según la nueva información se habría ajustado bastante el precio.

 

Las autorizaciones de la DSCA no tienen poque llegar al final a una compra, pero su elevado coste de tramitación hace que no se soliciten a la ligera, si bien hablando de este mismo armamento, en junio de 2008 España solicitó igualmente Tomahawk bloque IV y nunca materializó la compra, debido en buena medida a la crisis económica.

 

El misil Northrop Grumman AARGM-ER AGM-88C. (foto Northrop Grumman)

 

La adquisición por Australia de estos presumiblemente 220 misiles de crucero Tomahawk refleja una respuesta a la cada vez más peligrosa dinámica de la región Indo-Pacífica. Ante el aumento de las capacidades navales y las ambiciones territoriales de China, el Gobierno de Camberra esta reevaluando sus estrategias de defensa.

 

Capacidades de los Tomahawk

 

Las características técnicas del Tomahawk se ajustan plenamente a las necesidades estratégicas de Australia. Su alcance de hasta 1.500 kilómetros en su versión naval permite a los citados destructores de la Real Marina de Australia o Royal Australian Navy (RAN) atacar objetivos a distancia fuera del alcance de las defensas o stand off del enemigo, proporcionando una magnifica disuasión ante posibles escenarios de conflicto.

 

La adaptabilidad del misil, que puede lanzarse desde diversas plataformas, ofrece flexibilidad de despliegue, aunque la opción inicial elegida es la de integrarlos en los tres citados destructores, que se construyeron en su mayor parte en la factoría de Navantia de Ferrol (La Coruña), si bien se completaron en Australia, entrando al servicio de la Real Marina de Australia entre 2017 y 2020.

 

La precisión es otra característica notable de RGM-109E Tomahawk, ya que sus avanzados sistemas de guiado garantizan que pueda alcanzar objetivos específicos, reduciendo el riesgo de daños colaterales, para no provocar una escalada innecesaria. Su diseño para volar a baja altitud aumenta sus posibilidades de eludir la detección, lo que lo convierte en un arma más fiable incluso contra adversarios con sistemas de defensa avanzados, como serían los del Ejército de Liberación Popular de China.

 

Los tres destructores de la clase “Hobart” juntos. (foto Ministerio de Defensa de Australia)

 

Además de los Tomahawk, Australia gastaría alrededor de 431 millones de dólares australianos (253 de euros) para comprar más de 60 misiles guiados antirradiación o AARGM-ER (Advanced Anti-Radiation Guided Missile-Extended Range) AGM-88G, que le suministrará la también firma estadounidense Northrop Grumman.

 

En este caso este armamento básico para el rol de supresión de las defensas antiaéreas enemigas o Suppression of Enemy Air Defenses (SEAD) será utilizado por los aviones de combate de la Royal Australian Air Force (RAAF) Boeing EA-18G Growler y F/A-18E/F Súper Hornet, y en el futuro, por los de 5ª generación F-35A Lightning II.

 

También se comprarían misiles guiados antitanque Rafael Spike Long-Range 2 de largo alcance para armar a los vehículos de reconocimiento de combate Boxer del Ejército australiano o Australian Army en un contrato por valor de más de 50 millones de dólares australianos (29,4 de euros). (Julio Maíz)

 

 


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