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Hackeando satélites, o cómo China invadió a Estados Unidos en el espacio

Cuando se habla de ciberataques, siempre pensamos en los ocurridos dentro de nuestro planeta, pero; ¿es posible que estos se lleven a cabo también en el espacio?.

 

Lo es, y así lo demuestra el ataque que sufrió Estados Unidos por parte de China hace algunos años, hecho que nos demuestra nuevamente el impacto y alcance que pueden llegar a tener los ataques informáticos de los que nos hacemos eco periódicamente.

En este caso y gracias a un informe que adelantó la agencia Bloomberg, el gobierno estadounidense reportó la interferencia con dos de sus satélites, hecho del que no acusa directamente al país asiático, pero del que sí se tienen sospechas fundadas gracias al descubrimiento de documentos chinos que hacen referencia a cómo desactivar sistemas espaciales del enemigo.

Los hechos tuvieron lugar en la estación terrestre Svalbard, ubicada en Spitsbergen, Noruega, cuyas conexiones enemigas tuvieron lugar con el satélite de observación Landsat-7 dando lugar a la pérdida de comunicación durante doce o más minutos según los reportes, hechos que volvieron a repetirse de nuevo un año después y que volvieron a acontecer con el satélite Terra AM-1 de la NASA.

En el informe se hace referencia a la dependencia de dichos satélites de la conexión a internet para la transferencia de datos y archivos.
Ambos son satélites dedicados a la observación del clima y el terreno terrestre, por lo que el nivel de peligrosidad no fue demasiado al no tratarse de información crítica, aunque imaginemos el nivel de impacto en lugar de haberse tratado de un ataque de denegación de servicio, que se traduce en el impedimento del uso habitual de un sistema o como ocurrió en este caso, se hubieran dañado o destruido los datos recabados por dichos satélites.

El gobierno chino negó estos hechos, pese a que los documentos conseguidos por la inteligencia estadounidense apuntaban directamente al gobierno de este país, argumentando que se trata de información que intenta vilipendiar la imagen de China en el panorama internacional según palabras de Wang Baodong, portavoz de la embajada china en Washington y que ha defendido al mismo argumentando que China nunca hace nada que ponga en peligro los intereses de seguridad de otros países y que trabaja conjuntamente con ellos para reprimir e impedir el ciberdelito.

Aunque bien es sabido desde hace años por la inteligencia estadounidense que existe un ciber-ejército que opera para el gobierno chino, conocido como Unidad 61398 del Ejército Popular de Liberación, APT1, Shangai Group o Candor bizantino, nombre con el que fueron apodados en 2002 por agencias de inteligencia de los EE. UU. y cuya base operativa se encuentra geolocalizada en un edificio de doce plantas cercana a Datong Road, en el distrito financiero de Pudong en Shangái.

Se cree que esta unidad está detrás de ataques a empresas de todo el mundo desde al menos el año 2006 en el que ya existían claras evidencias de estos ataques que les relacionan con intrusiones y robo de información a corporaciones de todo el planeta.

Noticias como esta nos hacen darnos cuenta del nivel de impacto y repercusión que puede llegar a tener la exposición de una infraestructura crítica a internet.

Este es sólo un pequeño ejemplo de los muchos incidentes que se han ido sucediendo durante estos últimos años, relacionados con China o Rusia en su mayoría, ya que existen otros no menos interesantes que abarcaré en próximos artículos...

Texto: Juan Antonio Caravaca (DLTCode)

Foto: Estación terrestre Svalbard,  Spitsbergen, Noruega.


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