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Francotiradores de Operaciones Especiales

Los francotiradores han conseguido cosechar, en los últimos tiempos, una relevante popularidad. En algunos conflictos, como los de Bosnia y Chechenia, asumieron en determinados momentos papeles fundamentales y cada vez es más clara, sobre todo en las fuerzas de Operaciones Especiales, la tendencia a preparar a algunos de sus hombres como tiradores de élite. Vamos a dedicarle nuestra atención, a lo largo de las siguientes páginas, a este capítulo de Ias Operaciones Especiales.

GUERRA EN MOSTAR

Desde que en 1975 sonaron los últimos disparos en el Sáhara occidental entre el Frente Polisario y Ias fuerzas españolas desplegadas en el desierto, el Ejército de Tierra español no había participado en ningún conflicto armado hasta que lo hizo en Ia antigua Yugoslavia, esta vez como cascos azules al servicio de Naciones Unidas en misiones de ayuda humanitaria. De nuevo, nuestros soldados escucharon el silbido de las balas, especialmente las disparadas por los francotiradores desde los tejados y ventanas de las calles de Ia ciudad de bosnia de Mostar dividida entre musulmanes y croatas allá por los años 1993 y 1994. Los boinas verdes responsables, entre otras misiones, de proteger en sus desplazamientos a los VIP’s (personalidades), descubrieron muy pronto que los francotiradores dotados de buenos fusiles con alzas telescópicas eran capaces de acertar con facilidad en blancos situados a más de 500 metros, atemorizando tanto a Ia población civil como a los militares bosnios de ambos bandos y amenazando la seguridad de las autoridades y soldados de las Naciones Unidas; un problema cuya solución requería, como respuesta más eficaz para su autodefensa—dada su condición de no beligerantes—, el empleo de armas de alta precisión a largas distancias y características similares, o más sofisticadas incluso, que las usadas por los francotiradores.

foto: También los alemanes pudieron comprobar, en España, las bondades del sistema Cetme L V/visor nocturno VNP-009.

En definitiva, Ia guerra de Bosnia-Herzegovina ha puesto de manifiesto, de nuevo, que en el combate urbano juegan un papel muy importante los tiradores selectos, más conocidos en Europa y en el seno de Ia OTAN como snipers, pues bien situados en puntos estratégicos de Ias ciudades producen muchas bajas, dificultan la libre circulación y desmoralizan al adversario. En lo que respecta a los cascos azules de UNPROFOR (Fuerzas de Protección de Naciones Unidas), en muchas ocasiones se han visto humillados por algún que otro francotirador que se divertía abriendo fuego sobre los jefes de vehículo con Ia cabeza fuera de la escotilla del blindado o incluso dirigiendo los disparos contra Ias mirillas de estos vehículos, precisamente pintados de blanco y con bandera azul de la ONU para evitar confusiones. Por tal motivo algunos de los países participantes en Ia misión humanitaria se inclinaron por dotar a sus Ejércitos —incluidas Ias fuerzas desplegadas en los Balcanes— con los mejores fusiles de precisión y alzas telescópicas disponibles en el mercado.

En España, hace ya muchos años que los viejos fusiles de repetición Mauser y Cetme modelo Coruña, provistos de alzas telescópicas y con diversos calibres (7mm., 7,62 mm. y 7,92 mm.), fueron sustituidos por los nuevos Cetme modelo LV de 5,56 mm. con alza Enosa tipo F de 4 aumentos y un campo real de 4236’ para el tiro diurno a partir de los 300 m., así como del visor nocturno de la misma casa y del modelo VNP-009 de 3,5 aumentos, con un sistema de intensificación de la luz. Un calibre y unas alzas adaptadas al fusil de asalto e idóneas para los 300-500 m. pero insuficientes para mayores distancias, según se pudo comprobar en Bosnia. Por tal motivo, el Ejército de Tierra acaba de dar un gran salto cualitativo al adquirir, según lo previsto en el Plan Norte para modernizar el material, una de las mejores armas existentes en el mercado internacional. Se trata del fusil de precisión británico Accuracy modelo AW (Artic Warfare) de 7,62 mm., muy resistente a Ias bajas temperaturas y a Ia suciedad, con alza telescópica alemana Schmidt und Bender 3-12 V*50 (entre 3 y 12 aumentos) y visor nocturno ANVS-700 de Avimo (Singapur), estando también previsto comprar armas de precisión de mayor calibre (12,70 mm.) y alcance (2.000 m.).

foto: Los Grupos de Intervención de la Gendarmería Nacional francesa emplean la carabina Mac Millan de 12,7 mm.

Con esta medida el Ejército de Tierra afronta una de las asignaturas que aún tenía pendiente con sus fuerzas de Operaciones Especiales (Legión y Brigada Paracaidista) y, en particular, con los Grupos de Operaciones Especiales (GOEs) y Bandera de Operaciones Especiales de La Legión (BOEL), siendo muy probable que la Armada, el Ejército del Aire y Ia Guardia Civil sigan el mismo ejemplo.

Pero antes de entrar de lleno en las características del Accuracy, veamos cómo han evolucionado los fusiles de precisión y los francotiradores con el transcurrir de los años, cuáles son las armas de este tipo —y sus municiones— que más destacan actualmente en los mercados occidentales y, por último, qué misiones e instrucción recibe el francotirador de Operaciones Especiales.

UNLUGAR EN LA HISTORIA

Uno de los lemas más antiguos de los francotiradores lo dice todo: One shot one kill, esto es, Una bala una baja. Es una frase que, llevada a Ia práctica, produce unos efectos notorios al combinar dos requisitos muy eficaces: el ahorro de cartuchos y Ia desmoralización del adversario. Respecto a lo primero, Ia economía de municiones, debemos de pensar en el grave problema logístico que supone Ia reposición de Ia cartuchera in situ en el mismo campo de batalla, sobre todo desde que se inventaron Ias armas automáticas capaces de hacer fuego en tiro ametrallador, y sobre todo cuando caen en manos de soldados bisoños que aprietan sin miramientos el gatillo como una forma de vencer el miedo. En lo relativo al segundo aspecto, esto es, la incertidumbre de ser herido desde lejos por un tirador invisible, realmente no merece ni comentarios, pues resulta fácil imaginar cómo puede afectar a Ia moral deI soldado el no saber si al cruzar una calle, llamar Ia atención por marchar el primero en una patrulla, o ser el soldado que porta Ia radio con Ia antena visible, será el objetivo preferido del francotirador, corriendo muy pronto Ia noticia de estas prioridades de boca en boca entre Ia tropa de tal forma que, en lo sucesivo, nadie querrá ocupar estos puestos.

foto: El fusil de precisión FN Herstal Giat 7,62x71 mm. OTAN FRG.

Pero el instinto de ocultarse y esperar al acecho para abrir fuego en su momento no es nada nuevo en el hombre, pues durante miles de años ha empleado métodos similares, a modo de supervivencia, para cazar animales o defenderse de sus adversarios, eso sí, a distancias más cortas y con armas muy rudimentarias. En tal sentido cabe subrayar el gran salto que se dio al inventarse las armas de fuego primero, y los fusiles de repetición después, resultando difícil fijar con exactitud Ia fecha en que, por primera vez, los Ejércitos adiestraron y emplearon tiradores selectos en sus combates, si bien parece ser que los norteamericanos ya utilizaron armas con alzas telescópicas contra los británicos durante su Guerra de Ia Independencia y, después, ennsu Guerra Civil de 1861-65. En cuanto a los ingleses, aprendida Ia lección recibida en su antigua colonia, trasladaron Ia experiencia de los francotiradores a las luchas napoleónicas y a sus conflictos coloniales, quedando hoy testimonio de que a los viejos fusiles de avancarga Kerr y Whitworth ya les acoplaron un visor de precisión y lo mismo ocurrió, en el siglo pasado, con los entonces modelos más avanzados de retrocarga Sharps y Colt con alcance hasta de 900 m., y a los Lee-Enfield y Mauser, de 1.200 m. Se afianzaba así el tiro de precisión de largo alcance.

Durante el primer conflicto mundial, la guerra de trincheras puso de moda el tiro de paqueo, denominado así por el característico sonido pa-co que producían en el campo de batalla los disparos aislados desde ambos lados del frente estabilizado.

También proliferaron los fusiles provistos de alzas telescópicas en competición entre los diferentes fabricantes de armas, por lo general con calibres 7,92 y 7,62 mm., destacando el Mauser GEW 98 (Alemania), el Mannlicher M-95 (Austria), el Springfield M-1903 (EE.UU.) y el P-14, versión adaptada del MK-1 británico (Reino Unido y Canadá). Los ingleses, siguiendo con su tradición de marchar en Ia vanguardia del tiro de precisión, inauguraron en 1916 Ia Escuela SOS (Sniping, Observation and Scouting) e institucionalizaron Ia dotación de francotiradores en las plantillas de Ias compañías de Infantería, contando además con 16-18 francotiradores bajo el mando directo del jefe del batallón. Los ingenieros alemanes de Mauser, por su parte, desarrollaron el fusil contracarro Tank-Gewehr M-1918 de 13 mm., copiado al finalizar la guerra por los norteamericanos que cambiaron el milimetraje al 12,70 con su US Machine Gun M-1921 dela casa Browning.

foto: Un primer plano del FN Herstal Giat al que vemos en acción en la foto de abajo.

AI incrementar el diámetro y potencia de los cartuchos se aumentaba también el alcance eficaz que pasaba de los 800-1.000 metros del 7,92 mm. a los 1.800-2.200 del 12,70 mm., un gran salto sin duda para el tiro de precisión. El gran impulso experimentado por la tecnología militar durante Ia SGM también tuvo sus repercusiones en las armas de precisión, sobre todo en sus cañones y ópticas mejorando los modelos anteriores ya experimentados en la PGM y durante la postguerra. Los soviéticos, que en 1939 tomaron buena nota de las bajas producidas por los tiradores selectos finlandeses, instalaron en su fusil Moisin Nagant un visor Zeiss PE con 4 aumentos y prepararon francotiradores a nivel pelotón, mientras que los alemanes, con su Mauser GEW 98K reformado, fundaron una escuela para instruir a los tiradores selectos (600-800 m.) de dotación en las unidades de línea (20 centralizados a nivel batallón), haciéndose famoso Matías Hetzenaur por eliminar a 345 adversarios. En cuanto a los ingleses mejoraron el Mk-1 n 4 de tres aumentos y crearon la primera unidad de Operaciones Especiales, el SAS (Special Air Service), asignándole fusiles contracarro Boys-MK-1 de 13,97 mm. y buena eficacia hasta los 1.400-1.500 metros, empleándolos en 1942 en el Norte de Africa, en particular contra aviones alemanes en suelo. Se estrenaba así el tiro de precisión en Operaciones Especiales.

Los japoneses, al entrar en Ia SGM, adaptaron a su fusil Type-97 un visor de 2,5 aumentos y luego al Type-99 uno de 4 aumentos, mientras que los norteamericanos le instalaron a los Springfield M-1903 A-4 una óptica Weaver de 3 aumentos, armas que fueron luego completadas con los modelos M-IC y M-ID semiautomáticas, versiones adaptadas para el tiro de precisión del popular Gerarnd. Estos fusiles, junto con el Boys y la ametralladora Browning M-2 de 12,7 mm., continuaron empleándose en los conflictos de Corea y Vietnam si bien a lo largo de esta última contienda aparecieron los nuevos modelos M-21 (M-14 reformado para el tiro de precisión), el Winchester M-70 y el M-40 (carabina Remington con visor), mientras los norvietnamitas utilizaban los Moisin Nagant soviéticos, constituyendo equipos de tres hombres a nivel compañía e incluso en patrullas de menor entidad. Con la actuación destacada de los Rangers y Special Forces (boinas verdes) en Vietnam, el empleo de francotiradores en Operaciones Especiales avanzó notablemente siendo muy nombrado, a título anecdótico, el disparo efectuado en 1967 por el sargento Hathcock que eliminó a un vietcong a 2.300 metros con una Browning H-2 provista de visor Unerti de 8 aumentos.

Sin embargo, es en los conflictos más recientes donde definitivamente el francotirador de Operaciones Especiales se sitúa en un nivel muy elevado dentro de estas fuerzas de élite al descubrirse su valía cuando actúa en las largas distancias, en la profundidad de la retaguardia enemiga. Así sucedió en el Líbano cuando los israelíes probaron su Galil, en Granada, en las Malvinas, en Afganistán, en Panamá y en la Guerra del Golfo, etc., Recordemos, entre otros, los siguientes casos:

. Un francotirador de los SEAL norteamericanos en 1989, durante Ia crisis de Panamá, inutiliza con un Barret de 12,70 mm. el avión particular del presidente Noriega para evitar que escapara.

. Un equipo de reconocimiento especial infiltrado en 1990 en el desierto de Kuwait, dispara con munición perforante-incendiaria a 2.400 metros, también con un Barret M-82 Al, contra una columna mecanizada compuesta por tres BMP y un T-55 iraquíes. El jefe de los blindados, sorprendido y que no sabe contra quién reaccionar al no detectar Ia presencia de los norteamericanos, ordena abandonar los vehículos.

. En la misma Guerra del Golfo, otros equipos de francotiradores de Operaciones Especiales infiltrados en el desierto, tanto británicos como estadounidenses, actúan desde lejos con fusiles de precisión sobre misiles Scud, puestos de mando, radares, etc. Cabe destacar que en estas acciones los británicos emplean por primera vez el Accuracy International (L96A1).

. En la cx Yugoslavia, los franceses dotan a sus cascos azules destacados en Sarajevo con el fusil Mac Millan M-87 para hacer frente a los tiradores de élite serbios.

foto: Elementos de la BOEL con el fusil A W, en el curso de un ejercicio de tiro.

LAS ARMAS Y MUNICIONES ACTUALES

Armas y municiones están, obviamente, en relación directa con el alcance y precisión de los disparos efectuados. Según se emplean mm. (OTAN) o pulgadas (EE.UU.), el calibre se cifra con numeración diferente. Así el 5,56 mm. equivale al .223 y el 7,62x51 mm. NATO se corresponde con el .308 Winchester y el 12,7x99 mm. con el .50 Browning existiendo una amplia gama entre el .300 y el .338 Magnum. Lo importante, en definitiva, es tener claro el concepto de que actualmente, según el calibre, podemos clasificar a los tiradores selectos en tres grupos:

* Francotiradores de corto alcance, 200-500 m., empleando munición de 5,56 mm. y fusiles de asalto convencionales provistos de alza telescópica (ejemplo del Cetme LV español). Francotiradores de alcance medio, 500-1.000 m., requiriendo munición de 7,62 mm. y unas armas y ópticas especialmente diseñadas, por lo general, para el tiro de precisión.

* Francotiradores de largo alcance 1.000-2.500 m., con munición de 12,70x99 mm. y visores con muchos aumentos.

Por lo que respecta a los fusiles de alcance medio más actuales en Occidente, Ia mayoría tienen en común, además de utilizar munición de 7,62 NATO y una velocidad inicial de alrededor de 850 metros por segundo, un sistema de puntería de unos 6 aumentos, desmontable del arma, un peso que oscila entre 4,5 y 7,5 kg., una precisión ajustada para abatir siluetas humanas a 1.000 m., unos cargadores ligeros de 5-10 cartuchos y unos cañones con una longitud comprendida entre los 600 y 700 mm., siendo Ia primera diferencia importante el funcionamiento manual o semiautomático del cerrojo. Al necesitar, en este último caso, un mayor número de piezas y muelles a encajar, restando sencillez a Ia consistencia que puede ofrecer el conjunto de un cañón-cerrojo movido a mano, son mayoría los fabricantes que han optado por el sistema manual.

foto: El novísimo A W en manos de un tirador del GOE IV “Alinogávares”

A este modo de funcionamiento pertenecen el Accuracy International modelos PM y el AW adquirido por España con visor Schmidt-Bender, el RSAF tipo L42A1 con visor LiAi, el Sterling Mod. 81 y el Parker-Hale Mod. 85, todos ellos de fabricación británica, así como el austríaco Steyr SSG con visor Kahles, el alemán Mauser modelo SP-66 y SP-86, el suizo SIG-Sauer tipo SSG-2000 y SSG-3000, el italiano Beretta modelo Sniper, todos ellos con óptica Zeiss Diavari. También hay que citar al belga FN-Sniper, el francés GIAT tipo FRF-2 y el Ultima Ratio de PGM y los norteamericanos RAI Mod. 300, Accuracy Systems Mod 600 y Remington M 40A1. Por el otro lado, con el sistema semiautomático se fabrica el Heckler-Koch modelos PSG-1 y PSG-2 y el Walther tipo WA2000, todos ellos alemanes, así como el estadounidense Springfield M-21 con alza Redfield, el Stoner Sr-25, el ruso SVD Dragunov con visor P50-i y el israelí Galil con óptica Nimrod.

Respecto al calibre .50 (12,70 mm.) con 2 km. de precisión en alcance, Ia oferta de Estados Unidos es la que va en cabeza del mercado internacional, pues tanto sus Fuerzas Armadas como sus cuerpos policiales deseaban desde hace unos años aumentar Ias distancias de precisión hasta los 2.000 m., en lo que ellos llaman Extreme Long Range (ELR) usando el big fifty (gran cincuenta), esto es, un calibre de 50 pulgadas á 12,70 mm., a pesar de tratarse, según hemos visto, de una munición contracarro diseñada en la PGM y que, en consecuencia, balísticamente acusa el paso de los años. Una prueba más del interés de Ias Fuerzas Armadas estadounidenses por sus fusiles de precisión es su norma específica SASR (Special Application Sniper Rifle), de exigido cumplimiento para dotar de estas armas a sus unidades.

Entre todas las firmas norteamericanas destacan dos por ser precisamente las más solicitadas por los Ejércitos occidentales: Barret y Mac Millan. El Barret 82A1 es un rifle semiautomático de 12,7 mm., caracterizado por su precisión, liviandad (12.9 kg. y 145 cm.) capacidad de absorción del retroceso y escasa reelevación (13 mm.), existiendo también un Barret 82A2 (12,2 kg. y 140 cm.). El nuevo modelo 90 de la misma casa une a muchas de las ventajas anteriores, su menor peso (10 kg.) y longitud (115 cm.). Por su parte Mac Millan ha desarrollado sucesivamente los modelos M-87 (ELR y R), M-88, M-92 y M-93 con longitudes correspondientes entre 135 y 110 cm. y peso entre 11,3 y 10,8 kg.

foto: Vista general del fusil de francotirador “Ultima Ratio”y despiece del mismo.

Otras armas estadounidenses de interés son el AAO-M-2000 (12,6 kg.), Robar 50 BMG (11,3 kg.) Grizzly 50 MBG (12,8 kg.), Panza P-50 (11,3 kg.), RAI M-500 (14 kg.) y AMAC-MLE 5100 Al (16,3 kg. y 130 cm.). En lo que respecta a Europa, en Francia se está fabricando recientemente el PGM Hecate 12 kg. mientras que la austríaca MLE Steyr trabaja en el proyecto AMR (Anti-Material Rifle) estando ya a la venta el modelo IWS-2000 de calibre 15,2 Especial, con 18 kg. y 180 cm., mientras que el SP-50 de Grenadier Engineering, pesa 7,8 kg. y mide 81,3 cm. de longitud siendo de destacar los ya más viejos y pesados modelos húngaros: el Gepard 12,7x108 mm., 16 kg. y 154 cm. de longitud y el Elephant, 14,5x114 mm., 17 kg. y 183 cm. Concretamente España desea adquirir un 12,70 mm. de primera clase, estando pensado evaluar y decidirse por una de las tres marcas más famosas del mercado internacional: Barret, Mac Millan o Hecate.

Pero quizás, el aspecto más importante en todas estas armas que acabamos de citar es su precisión medida en minutos de ángulo o MOA (Minute Of Angle). Es decir, una pulgada a 100 yardas o, lo que es lo mismo, un arco de círculo de 28,1 mm. a 100 metros, o de 58 mm. a 200 m y 290 mm. a 1.000 m. (en Europa se emplean las milésimas artilleras 1 MIL =3,45 MOA). Lo ideal sería pedirle a los fusiles de francotiradores una precisión de 1/2 MOA, una exigencia muy difícil de alcanzar por el elevado precio del arma y que se podrá conseguir tras un entrenamiento intensivo del tirador pero que disminuirá al desplegarse en el campo para cumplir una misión. Un MOA es lo mínimo que debe pedirse a un arma puesta en las manos de un francotirador, siendo una precisión 3/4 MOA (21 mm.) un buen balance entre el precio, la calidad y la precisión.

foto: Gendarmes nacionales argentinos con SiG Sauer 2000.

Además del calibre y potencia de las municiones, rayado del cañón y de la precisión medida en MOAs, existen otros factores, según hemos visto al escribir sobre las características de las armas, que infiuyen directamente en el resultado final del disparo. Así nos encontramos con la ligereza, determinada por el peso y la longitud total del fusil, muy importante a la hora de los desplazamientos por territorio adversario, normalmente cargados con un considerable equipo. En el momento crucial de apretar el gatillo as cualidades ergonómicas del arma, esto es, el lograr una perfecta simbiosis fusil-tirador, también resultarán fundamentales y eso dependerá, en gran medida, de que la culata sea regulable, perfectamente adaptada al hombro y a la mejilla del tirador, afinando el gatillo en su punto exacto para que no se dispare por efecto del retroceso o de un golpe y que, por otro lado, esté suficientemente aligerado para no transmitir vibraciones al apretarlo. Por último está el visor, con la calidad de su óptica, sus armamentos y sus dispositivos para corregir la puntería según la dirección y velocidad del viento, ante objetivos en movimiento.

EL TIRO DE PRECISION EN OPERACIONES ESPECIALES

Las misiones que el francotirador puede llevar a cabo en Operaciones Especiales son múltiples:

— Destrucción o neutralización de armas especiales (misiles, artillería de largo alcance, aviones en el suelo, puestos de mando, radares, vehículos acorazados...), dañando las partes más sensibles de este tipo de objetivos con proyectiles perforantes-incendiarios.

— Señalización de blancos a la Aviación mediante el uso de proyectiles fumígenos.

— Eliminación de centinelas y control de ventanas, puertas, garitas..., desde donde puede reaccionar el personal contrincante durante la ejecución de golpes de mano, rescate de prisioneros, etc.

— Protección de la retirada de patrullas tras su actuación sobre el objetivo.

— Sembrar Ia inquietud en la retaguardia disparando sistemáticamente contra el jefe (de descubrirse) o el primer hombre de una patrulla, cuadros de mando, vehículos de mando..., produciendo confusión y desorganización (hostigamientos).

— Batir francotiradores enemigos.

foto: Visor nocturno VNP 009 de Enosa, con intensificador de luz residual. Pesa 1.500 gramos y mide 257 milímetros.

Para cumplir estas misiones, normalmente realizadas en Ia profundidad de Ia retaguardia, será necesaria una formación general de Operaciones Especiales, como técnicas de patrullaje, infiltración por tierra mar o aire, supervivencia, orientación, transmisiones, identificación de material, sanidad, adaptación a todo tipo de terreno, a Ia nocturnidad y a las condiciones atmosféricas más adversas, camuflaje, etc. Por otra parte, se requiere una instrucción específica de tiro de precisión; como Ia técnica del tiro, balística, apreciación de distancias, observación del escenario asignado y corrección del tiro por efecto del viento, de la temperatura, humedad o luz. A modo de ejemplo, un calibre 7,62 mm. con viento transversal de 20 km/h. puede desviar una bala 1,2 metros a 600 m. de distancia ó 3 m. a 1.000 m. Pero de nada serviría Ia preparación técnico-táctica si no se parte de unas cualidades básicas que debe poseer todo buen tirador: sangre fría o equilibrio emocional, espíritu de sacrificio, sentido común, motivación, inteligencia, dotes de buen observador, etc., pasando en ocasiones muchas horas y días inmóvil al acecho, esperando que se presente el objetivo previsto. Debe poseer las aptitudes típicas de un cazador furtivo, que se introduce en un territorio prohibido, calcula el riesgo y espera pacientemente a su pieza, disparando con certeza pues no puede permitirse el lujo de fallar.

El adiestramiento de los francotiradores suele realizarse en las propias unidades que disponen de fusiles de precisión, tras efectuar Ia correspondiente selección entre los aspirantes que más han destacado en el tiro durante Ia instrucción básica de Operaciones Especiales. No obstante en España, la Guardia Civil es la pionera en impartir cursos de tiro en su Centro de Adiestramientos Especiales de El Escorial, mientras que el Ejército de Tierra acaba de convocar unos cursos de tiro de precisión en la Escuela de Educación Física de Toledo, dirigidos por el teniente coronel Felipe Berrocal, varias veces número uno en el tiro militar con arma larga, preparador nacional del equipo militar de tiro y designado por el Ejército español para probar e informar sobre los diferentes fusiles de precisión que concursaron en competición: el Mauser M-86 SR, el SIG-Sauer 3000 y el C-75 Coruña de Santa Bárbara, además del Accuracy International AW, finalmente ganador tras realizar todo tipo de pruebas.

En el ámbito internacional, Ia Escuela más antigua que conocemos en tiro de precisión es el Centro de Adiestramiento de Comandos (CTC) de Lympstone, en Devon (Reino Unido), a cargo desde 1945 de Ia Real Infantería de Marina, lugar que sirvió de prototipo para la instrucción en tiro de la Infantería de Marina norteamericana (USMC), basando su enseñanza en la apreciación de distancias, corrección del tiro, dotes de observación con visores, facilidad de infiltración sin ser visto y aptitud para el tiro. En el resto de Ejércitos suelen ser Ias Academias de Infantería, por lo general, las responsables de impartir esta disciplina.

Por último, señalaré que el francotirador de Operaciones Especiales siempre actuará encuadrado en una patrulla, bien en apoyo del equipo operativo, bien como parte fundamental del mismo, recibiendo, en este último caso, la protección del resto de los patrulleros provistos de armas automáticas para Ia defensa próxima.

foto: De lo mejor que hay en el mercado, el SiG Sauer SSG 3000.

EL ACCURACY INTERNATIONAL “AW”

El Sr. Malcolm Cooper, dos veces campeón olímpico y en ocho ocasiones campeón del mundo y, por otro lado, fabricante aficionado de rifles, decidió un buen día construir en una pequeña factoría su propio fusil sniper con culata no estructural y un cañón de acero inoxidable con Ia acción montada sobre un bloque de aluminio mecanizado. Creó para producirlo Ia Accuracy International siendo actualmente el Sr. Cooper el director general de esta fábrica. Puesto a prueba por el Ejército británico, el fusil presentaba unas magníficas condiciones para el tiro de precisión, siendo su primer modelo de uso militar, tras diez años de desarrollo, el PM, luego modificado con materiales más resistentes al frío y a Ia suciedad creando el tipo AW (Artic Warfare), de servicio en el Reino Unido, Canadá, Estados Unidos, Australia, Suecia y ahora en España, provisto con alza telescópica Schmidt und Bender. Su versión AWS añade un silenciador que dificulta Ia localización del arma. Entre las principales características destacan su calibre 7,62x51 mm. OTAN (.308 Win), un peso de 6,1 kg. incluyendo cargador, tope de mano, bípode de aleación y pie para mira telescópica, una longitud total de 1.178 mm. un cerrojo con un ángulo de apertura de 60 grados y una carrera del percutor de 6 mm., bloqueo frontal con tres tetones, disparador de dos tiempos, ajustable y tarado a 1.800 gramos, un cañón de 660 mm., rayado de pasos 10, 11 y 12, un seguro con tres posiciones, un chasis de aleación con laterales de nylon reforzados, resistentes a los rasguños, culata ajustable, con dos modelos para su prolongación de 10 y 40 mm., es decir, hasta 50 mm. de espesor, cargador con diez cartuchos, cinco anillas portafusil y un bípode universal, plegable y que permite un movimiento lateral de diez grados a ambos lados. Puede agrupar, a 100 m. de distancia de tiro, en un círculo de 2 cm. de diámetro y a 600 m. en 6 cm. Diseñado con calidad ISO 9001, utiliza los mejores materiales que existen actualmente en el mercado para resistir condiciones extremas tanto medioambientales como de suciedad.

foto: Un boina verde del GOE IV “Almogávares”, muestra el AW con el que ha sido dotada esta unidad.

Las ópticas que se pueden suministrar con esta arma son miras telescópicas de tipo militar 6x42, 10x42 y 3x12 V por 50, siendo esta última de la casa alemana Schmidt und Bender, Ia adquirida por el Ejército español, junto con visor nocturno ANVS- 700 de Ia casa Avimo de Singapur, que alcanza distancias de hasta 600 metros. Las marcas del retículo permiten corregir el tiro según Ia distancia a que se encuentre el objetivo, su movimiento, la temperatura, Ia velocidad del viento, etc. EI ajuste de elevación y deriva se hace por medio de los correspondientes tambores. Cada clic en las escalas mueve el retículo una fracción de minuto de ángulo (MOA) o fracción de milésima (según Ias especificaciones de Ia mira). El centro del retículo permite lograr gran exactitud y los puntos pueden ser utilizados para Ia determinación de alcances o para aplicar predicciones para corregir. La distancia entre los puntos es de 1 milésima, ó 1 m. a 1.000 m. Las barras gruesas están espaciadas diez milésimas y precisamente a diez milésimas por debajo de la línea horizontal está Ia línea base de otra estadía para determinación de alcances, con un doble papel, cuadrar el pecho de una persona desde cabeza a cintura (1 m.) a 400, 600, 800 y 1.000 m., o bien la altura de la cabeza de un hombre (25 cm.) a 100, 150, 200 y 250 m. Su luminosidad, superior aI 90 por cien, permite su uso en las peores condiciones de iluminación.

Tras el paso por Bosnia-Herzegovina de Ias Agrupaciones Tácticas Málaga y Canarias, en septiembre de 1993, coincidiendo con el relevo de esta última por la Agrupación Táctica Madrid, interviene por primera vez en aquel territorio una sección de boinas verdes del GOE III con varios tiradores selectos. Vista Ia necesidad de contar con fusiles de elevada precisión, se efectúan en el Reino Unido las últimas evaluaciones del Accuracy International A W bajo Ia dirección del teniente coronel Criado, de Ia División de Logística del Estado Mayor del Ejército, probando este arma, según ya escribí, el teniente coronel Felipe Berrocal, preparador del Equipo Nacional de Tiro con Fusil de Ias Fuerzas Armadas españolas, siendo atendidos estos oficiales por el Sr. Cooper en persona.

Por fin, en 1995, los francotiradores de Operaciones Especiales empezaron a recibir una primera remesa de estos fusiles con los que podrán mejorar notoriamente sus alcances de precisión. Se abre así un nuevo capítulo para los boinas verdes españoles que a partir de ahora cuentan con una de Ias mejores armas de Ia especialidad. (Vicente Bataller Alventosa)


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