Domingo, 26 de junio de 2022 Iniciar Sesión Suscríbase

El misil AIM-9 “Sidewinder”

Ayer noticia

La II Guerra Mundial (SGM) condujo a una profunda evolución del combate aéreo, con la implantación durante este conflicto de técnicas y medios cada vez más perfeccionados. Al pelear esencialmente empleando ametralladoras y cañones, las batallas en aquel momento evidenciaron los límites de esta clase de armas y sentaron las bases para el uso de los misiles, que hoy siguen siendo el principal medio ofensivo aire-aire.

En este sector, los precursores fueron los alemanes, que en los estertores finales de la SGM desarrollaron y utilizaron experimentalmente cohetes y misiles(1) también en la modalidad de aire-aire, en particular contra las grandes formaciones de bombarderos aliados. Estos ensayos no lograron resultados particularmente tangibles como para cambiar la suerte de Alemania. No obstante, los estudios germanos resultaron especialmente útiles para los Estados Unidos, que los emplearon como base para la evaluación, desarrollo y producción de un misil que pudiera ser empleado de forma eficaz en el combate aire-aire.

(1) En general se habla de misiles en referencia a un arma dotada de sistema de guiado.

Como era habitual en aquella época, las diversas Fuerzas Armadas estadounidenses, pese a tener las mismas exigencias y estar a la búsqueda de un producto similar, trabajaron de forma independiente y sin ninguna coordinación, siendo la principal razón la rivalidad entre ellas. En el ámbito de los misiles de guía infrarroja (IR), el proyecto que se reveló más interesante, innovador y eficaz fue el presentado por la US Navy, que preparó el que sería el misil de producción occidental de mayor éxito de la historia, el AIM-9 Sidewinder. Este ingenio se ha producido en cerca de 110.000 ejemplares en varias versiones, empleados en todos los principales conflictos posteriores a la SGM, registrando entre 250 y 300 victorias en combate.

El AIM-9 obtuvo estos resultados gracias a sus todavía insuperadas dotes de fiabilidad, flexibilidad y a los relativamente limitados costes de adquisición y gestión. El Sidewinder tiene su origen en un estudio efectuado en un laboratorio de investigación de la US Navy, cuyas bases las creó William Burdette McLean, un técnico del Naval Ordnance Test Station (NOTS) de la base de la Marina estadounidense de Inyokern (California)(2) a finales de los años cuarenta. El programa se conocía inicialmente como Local Fuze Project 602 y utilizó fundamentalmente fondos y recursos internos de la estructura de investigación, hasta el punto que las primeras asignaciones económicas oficiales no se otorgaron hasta 1951.

(2) Posteriormente se rebautizaría como China Lake.

El prototipo se designó como XAAM-N-7 y fue disparado por primera vez en septiembre de 1953 desde un cazabombardero A-1 Skyrider.  Tras la necesaria fase de experimentación, que concluyó con éxito, entró en servicio como AAM-N-7 en mayo de 1956 con la US Navy. Estas dos primeras versiones se redenomina­rían, a partir de 1963, respectivamente AIM-9A y B, siguiendo el nuevo sistema de códigos utilizado por las Fuerzas Armadas norteamericanas, atribuyéndosele en esos tiempos el apodo de Sidewinder(3). Estructuralmente, el AIM-9B estaba constituido por un estrecho cuerpo cilíndrico en el que se alojaba un motor cohete en la parte posterior y una caperuza de cristal en la anterior. Era de propelente sólido, capaz de desarrollar 4.000 Iibras/seg. durante 2,2 segundos.

(3) Como la homónima serpiente, guiada por fuentes de calor y con un movimiento sinuoso similar.

El sistema de guiado, de tipo infrarrojo (IR), estaba compuesto por un grupo de células de sulfito, un material sensible al calor que dirigía al misil hacia la fuente emisora. El radio de acción estaba comprendido entre los 900 m. y los 4,8 km., con una aceleración máxima de 2 g. Sin embargo, el primitivo sistema de guiado permitía ángulos de ataque muy limitados, del orden de algunos grados, y exclusivamente en la cola de la aeronave, de forma que pudiera dirigirse hacia la principal fuente de calor del objetivo, es decir, el motor. El Sidewinder estaba entonces dotado de una espoleta de proximidad para detonar una pequeña cantidad de explosivo a pocos metros del impacto con el blanco.

En la fase inicial de desarrollo, el AIM-9 se confrontó con el homólogo misil de guiado infrarrojo desarrollado por la USAF, el AIM-4 Falcon, pero el Sidewinder resultó netamente superior, hasta el punto de ser poco después adoptado por la Fuerza Aérea. Los primeros construidos, designados AIM-9A y B, los construyeron Philco/Ford Aerospace y General Electric y permanecieron en producción hasta 1962, terminándose cerca de 80.000 ejem­pleares, tanto a la demanda de las Fuerzas Armadas estadounidenses como de las aliadas.

La evolución

El aspecto del AIM-9 llevó a los cielos un arma innovadora, con un campo de tiro y un potencial ofensivo indudablemente mayor respecto a las ametralladoras y cañones empleados hasta los años cincuenta. Todavía la eficacia del arma era algo escasa y, de hecho, las limitaciones para enganchar un blanco eran notables, pudiendo ser empleado sustancialmente sólo con ángulos pequeños en la cola del objetivo. En el curso de los años, los esfuerzos técnicos se concentraron en mejorar todos los sistemas, con atención especial en el guiado IR, la estabilización y la propulsión.

Así, fue progresiva y constantemente mejorado, pero sin alterar su aspecto general, para mantenerlo siempre actualizado tecnológicamente y adecuarlo a la evolución en el campo de batalla. Aunque todas las variantes tienen sus propias peculiaridades e innovaciones con respecto a la precedente, probablemente la que ha aportado una mayor evolución ha sido la L. Se trata del primer misil con reales prestaciones all aspect, es decir, capaz de ser lanzado hacia el blanco en cualquier dirección, incluyendo la frontal. Son notables innovaciones conrespecto al pasado, en tanto que ya no obliga al misil a complicadas maniobras para situarse en la cola del adversario. La evolución ha conducido también a una mayor flexibilidad de uso, que lo hace utilizable para la autodefensa de helicópteros y aviones de patrulla marítima.

Un F-16 dispara un AIM-9X frente a las costas de Corea del Sur durante un ejercicio el 18 de agosto, asignado al 80º Escuadrón de Caza en la Base Aérea de Kunsan, en el país asiático (foto US Air Force).

Hoy, pese a que han transcurrido cincuenta años desde su primera aparición, las últimas versiones del AIM-9 son aún utilizadas por muchos aviones de combate de numerosas fuerzas aéreas occidentales como el principal misil infrarrojo, aunque empieza a ser asediado por la presencia de competidores de nueva generación. Todavía el Sidewinder continuará, seguramente, siendo en los próximos años un importante arma en su categoría, como demuestra la adopción de la variante X por parte de la USAF para equipar a los nuevos cazas F-22A Raptor.

El honor de portar el Sidewinder por primera vez en el campo de batalla le correspondió a la Fuerza Aérea de Taiwan, en septiembre de 1958. La US Navy consintió la cesión de una cierta cantidad de AIM-9B, ya que el espacio aéreo de la isla era constantemente amenazado por los MiG-17 chinos, contra los cuales bien poco podían hacer sus F-86, penalizados por sus inferiores prestaciones a alta cota. Pese a los límites para enganchar sus objetivos, el misil se mostró como un arma temibile y contribuyó al derribo de numerosos aviones, que al poco tiempo redujeron considerablemente sus incursiones sobre el territorio enemigo.

En combate

Sin embargo, este primer empleo operativo comportó con toda probabilidad la transferencia de la tecnología al adversario. De hecho, en los años siguientes los soviéticos realizaron una copia exacta del AIM-9B, el AA-2 Atoll, que fabricaron y entregaron en cantidades masivas. Si bien las diversas fuentes no se ponen de acuerdo en cómo llegaron a poseer el misil estadounidense, existe la hipótesis de que se hicieron con un ejemplar disparado contra un MiG chino que no explotó al incrustarse en el fuselaje, siendo recuperado en tierra.

Un uso más extendido e intenso en el tiempo del Sidewinder tuvo lugar durante la guerra de Vietnam, cuando las versiones más modernas disponibles en aquellos momentos las emplearon las Fuerzas Armadas estadounidenses y las de sus aliados contra la Fuerza Aérea norvietnamita. El balance del empleo del AIM-9 es bastante positivo y se estima que la USAF abatió 28 aeronaves adversarias con AIM-9B/E, con un porcentaje de derribos del 16 por ciento. Claramente mejores son los resultados con la US Navy, que, gracias a los AIM-9D/G destruyó 82.

Intenso fue también el empleo del misil IR por parte de los israelíes en todos los conflictos aéreos desde que comenzaron a recibir apoyo militar y político de los Estados Unidos.  Sólo en 1982, durante el del Líbano, se estima que la Heyl Ha’Avir abatió 51 de las 55 aeronaves sirias con AIM-9 disparados desde los diversos aviones que entonces tenía en servicio. En ese año, su uso en la guerra de Malvinas se mostró como importante, si no determinante, para la vistoria de los británicos. Los únicos cazas ingleses que estaban disponibles, los Sea Harrier de la Royal Navy(4), fueron dotados con los avanzados AIM-9L suministrados por Washington.

(4) Los Harrier Gr.3 de la Royal Air Force utilizados para ataque al suelo estaban dotados con AIM-9G para autodefensa, arma nunca empleada efectivamente. Durante el conflicto, también los aviones de patrulla marítima Nimrod MR.2 contaron con Sidewinder para autodefensa.

Probablemente, gracias al empleo de este temible arma, los británicos lograron la superioridad aérea y vencer en esa contienda contra los esforzados cazas argentinos, penalizados por su escasa autonomía y con misiles mas antiguos. Los Sea Harrier derribaron 17 aviones adversarios y contribuyeron a dejar fuera de servicio otros dos. Fue también elevado el uso de los misiles durante la primera guerra del Golfo, disparando numerosos AIM-9 las fuerzas aéreas de la coalición, derribando 13 aeronaves enemigas.

Versiones

AIM-9, AIM-9A y B: La versión original se construyó en tres variantes casi idénticas, siendo la mayoría de la B. Philco (después Ford) y Raytheon hicieron 80.900 y otros 15.000 fueron construidos por un consorcio europeo como AIM-9B FGW.2 (AIM-9F).

AIM-9C y D: Son realizaciones del mismo modelo, el SW-1C, construido por Motorola y Ford, respectivamente, incorporando el motor sólido Rocketdyne Mk.36, que proporcionaba mayor alcance, y un nuevo sistema de guiado. La C era una variante SARH (Semi-Active Radar Homing(1)) destinada al cazabombardero F-8 Crusader que se mostró como no fiable, mientras que la D ofrecía un buscador mejorado IR refrigerado con nitrógeno, con un domo de magnesio-fluor. Tenía también un menor campo de visión, superior velocidad de seguimiento y retícula, mayores aletas separables movidas por actuadores de alta potencia alimentados por un generador de gas de larga combustión y 22,4 libras de cabeza de combate anular de separación por fragmentación de varillas continuas, sustituyendo a la vieja de 10 libras. Se pueden instalar espoletas IR o HF.

AIM-9F: Modificación hecha a los misiles europeos a finales de los años sesenta, incorporando una nueva cabeza buscadora diseñada por BGT con un domo en el morro de silicio (que es, en las ondas infrarrojas, más transparente que el cristal), un buscador enfriado y electrónica en estado sólido.

AIM-9E y E-2: Incrementó el entorno para enganchar al blanco a bajas altitudes, gracias a su nueva cabeza buscadora de Ford con enfriamiento de Peltier (termoeléctrico) y nueva electrónica, permitiendo una mayor velocidad de seguimiento. El AIM-9E dispuso un mejor sistema de guiado y control, así como un morro más aerodinámico. Proporciona también mayor alcance y algunos modelos recibieron motores cohete con reductores de humo, bajo la designación de AIM-9E-2.

AIM-9G y H: El AIM-9G fue el primero en incluir el SEAM (Sidewinder Expanded Acquisition Mode(2)), básicamente un AIM-9D con cabeza buscadora mejorada, al que hizo rápidamente obsoleto el AIM-9H, que fue el primero en ofrecer una limitada capacidad todo tiempo, así como electrónica en estado sólido y superficies de control en doble delta, teniendo una superior maniobrabilidad. El SEAM somete la cabeza buscadora del misil al radar del avión lanzador cuando está en el modo dogfight y seguir al blanco antes de ser lanzado.

AIM-9J, J-1, J-3, N y Rb 24: Los AIM-9J eran E o B, sacrificando alcance por velocidad. Se añadieron controles en doble delta separables, electrónica en estado sólido y un generador de gas de larga combustión. Expandió el cono de enganche de blancos, permitiendo dispararlo contra cualquier sitio de la mitad trasera, en lugar de exactamente en su tobera. La J-1 y la J-3 son versiones mejoradas y actualmente completamente nuevas y la 1 posteriormente se denominó AIM-9N. Los AIM-9J suecos se conocen como Rb 24.

Los suboficiales David Foster, Greg Goodro y Cameron Linegar cargan un AIM-9 en un F-16C durante el programa “Buenos Días Arizona”, filmado en la Base Aérea Luke el 22 de marzo, como promoción durante la Semana de la USAF (foto US Air Force).

AIM-9L/M, M-7 y Rb 74: El AIM-9L introdujo un Nuevo sistema de guiado convirtiéndole en un verdadero misil all-aspect (no precisa apuntarlo a la tobera del blanco, pudiendo también enganchar las superficies alares calentadas por la fricción con el aire) y una cabeza de combate de explosión por fragmentación anular rodeada por una funda de varillas prefragmentadas. Emplea una espoleta de proximidad, que consiste en un anillo de diodos de láser de GaAs (galio-arsenio) y los correspondientes fotodiodos. Si el objetivo está cerca, basta con reflejar de vuelta la luz emitida de los fotodiodos recibidos para que se dispare la cabeza. Esta espoleta óptica mejorada incrementa la letabilidad y la resistencia a las contramedidas electrónicas. Pese a su diseño básico, el AIM-9L sigue siendo una potente amenaza, sobrepasado, tal vez, en efectividad sólo por el ruso Molniya/Vympel R-73 (conocido en Occidente como AA-11 Archer), que combina sistemas de control aerodinámico y de empuje vectorial. Los AIM-9L suecos se denominan Rb 74. El AIM-9M tiene la capacidad all-aspect del L, pero proporcionando unas completas altas prestaciones, optimizando la Defensa frente a contramedidas infrarrojas, mayor capacidad de discriminación en su base de datos y un motor cohete con menores emisiones de humo. Estas modificaciones elevan la posibilidad de localizar y capturar un blanco y de reducir las posibilidades de ser detectado. Las entregas del M comenzaron en 1983. El AIM-9M-7 era una modificación específica para responder a las amenazas que se esperaban en los teatros de las operaciones Escudo del Desierto y Tormenta del Desierto.

AIM-9P, P-1, P-2, P-3 y P-4: Son B, E o J reconstruidos o nuevos, con nuevo motor, espoleta y mejor fiabilidad. Su límite de combate es más grande, permitiendo el lanzamiento más lejos del blanco. Más maniobrables, también incorporaron una electrónica mejorada de estado sólido, que aumentaba la fiabilidad y facilitaba el mantenimiento. Las entregas comenzaron en 1978. El AIM-9P-1 tiene un detector de blancos óptico activo, en lugar de la espoleta de influencia infrarroja; el P-2 suma un motor con reducción de humos; la más reciente P-3 combina el detector del P-1 y el motor del P-2, añadiendo un refuerzo mecánico a la cabeza de combate, así como en la sección de guiado y control. La cabeza mejorada emplea nuevo material explosivo que es menos sensible a las altas temperaturas y tiene mayor vida almacenado. El AIM-9P-4 ofrece capacidad all-aspect para conversiones.

AIM-9Q: AIM-9M con guiado y sección de control mejorados.

AIM-9R: Se conocía originalmente como AIM-9M Product Improve­ment Program(3) (PIP). Bajo el Pave Prism, el esfuerzo de investigación prosiguió para mejorar el rechazo de ecos, optimizar la puntería, incrementar el campo de visión para el seguimiento en maniobras extremas o con blancos haciéndolas y superior IRCCM (Infra Red Counter Counter Measures(4)). La cabeza buscadora incorpora una plataforma óptica estabilizada con tres balancines y un nuevo buscador de imágenes infrarrojas Imaging IR (IRR) con selección de plano focal, que puede capturar en mayor alcance que la variante anterior, un procesador de imágenes digitales y función de autoseguimiento y el empleo de EPROM (Electronically Programmable ROM(5)), para facilitar actualizaciones de software. También ofrece sistema de refrigeración, montado en el mismo misil (USAF) o en el lanzador (US Navy). El esfuerzo de desarrollo de 50 millones de dólares comenzó en 1987 y los primeros 65 buscadores IIR de preproducción se entregaron a la US Navy en mayo de 1990. Cinco de los seis primeros ensayos tuvieron éxito. En septiembre de 1991, la USAF abandonó este programa, argumentando que el coste unitario de 103.000 dólares era demasiado alto (el coste por cada ejemplar está en la franja de entre 70.000, de acuerdo a la US Navy, y los 180.000). La retirada de la Fuerza Aérea puso todo el peso financiero en el presupuesto de la Marina, que, en diciembre, tomó la decisión de abandonarlo completamente.

AIM-9S: AIM-9M con IRCCM para clientes de FMS (Foreing Military Sales(6)).

AIM-9X: Es el último desarrollo de la familia Sidewinder. La construcción comenzó en 1992 y su introducción se produjo entre 2001 y 2004, cuando se inició la producción a plena escala. Se trata de una nueva mejora de la versión M, de la que resuelve sus deficiencias en el campo de capacidad con determinados ángulos, contra-contramedidas infrarrojas y maniobrabilidad, ayudándole a mantener el seguimiento en relación a los misiles aire-aire existentes en los mercados internacionales. (Revista Defensa nº 370, mayo 2009, Vicezo E. Laganá)

(1) Búsqueda por Radar Semiactivo.

(2) Modo de Adquisición Ampliado del Sidewinder.

(3) Programa de Mejora de Producto.

(4) Contra Contra Medidas Infrarrojas.

(5) ROM Programable Electrónicamente.

(6) Ventas Militares al Extranjero.

Foto de portada: Un AIM-9X lanzado por un F/A-22 “Raptor” durante unos ensayos, siendo un hito en la evaluación de este caza de nueva generación su capacidad de lanzar un misil aire-aire desde su bodega interna de armas. En esta misión primaria puede llevar seis AIM-120C y dos AIM-9 y en la aire-tierra porta internamente dos Joint Direct Attack Munitions (JDAM) de 1.000 libras, dos AIM-120C, y dos AIM-9 (foto US Air Force).

 


Copyright © Grupo Edefa S.A. Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin permiso y autorización previa por parte de la empresa editora.