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Argentina, radiografía de una técnica contraguerrilla

Durante el curso del año 1972, el ERP (Ejército Revolucionario del pueblo, troskista-guevarista) implanta un foco de guerrilla rural en la provincia de Tucumán, unos 1.000 km. al norte de Buenos Aires. Para eliminar el brote subversivo, el Ejército Argentino (EA) desató el 9 de febrero de 1975 la “Operación Independencia”, que duró 21 meses y terminó oficialmente el 24 de noviembre de 1976, con la eliminación total de la guerrilla.

Desde el punto de vista puramente militar, la “Operación Independencia” no dio lugar a grandes batallas. El EA tuvo que ajustar su acción a la del enemigo, se apartó de la rutina, aligeró el equipo y combatió por pequeños núcleos, pero conservando siempre las ventajas de las unidades regulares.
Sin embargo, la victoria militar se produjo porque el EA pudo ganar la lucha ideológica, gracias al apoyo de la población civil. Cuando el ERP fue separado de la masa campesina, quedó como pez fuera del agua, a la inversa del célebre consejo de Mao, y su aplastamiento fue ineluctable.

GUERRILLA URBANA

A fines de la década del 60 habían surgido en Argentina una serie de organizaciones políticas clandestinas que iniciaron una intensa actividad, pues las condiciones políticas y socio-económicas del país eran favorables para los grupos decididos a explotarlas con fines revolucionarios a través de la lucha armada. Uno de esos grupos, el PRT (Partido Revolucionario de los Trabajadores), de base ideológica troskista, se separó en 1970 de la Cuarta Internacional y creó su brazo armado, el ERP.
Hasta 1972, el ERP actuó a nivel de guerrilla urbana, como las otras organizaciones clandestinas argentinas, siendo justamente en ese país sudamericano donde la práctica de la guerrilla urbana alcanzó el nivel más alto.
Sólo en 1973 hubo 190 secuestros, que reportaron a los grupos terroristas 38 millones de dólares. Al año siguiente, el ERP obtuvo un rescate de 14.200.000 dólares, por el director de la empresa petrolera norteamericana Esso, de Argentina, el ejecutivo Víctor Samuelsson.
Sin embargo, todas las marcas fueron batidas por los montoneros (peronistas de izquierda) que en julio de 1975 recibieron un rescate de 60 millones de dólares por los hermanos Juan y Jorge Born, directores de la más importante empresa de exportación de cereales de Argentina.
Las experiencias básicas de la guerrilla urbana en América Latina, fueron de los Tupamaros en Uruguay y las de grupos de extrema izquierda brasileños, habiendo sido un guerrillero brasileño, ex-capitán del ejército, Carlos Marighela, quien escribió el primer manual del guerrillero urbano.
La guerrilla urbana fue una reacción de los partidarios de la lucha armada en América Latina, frente al fracaso de la guerrilla rural (Perú, Venezuela, el “Ché” Guevara en Bolivia), y arraigó en países donde el grueso de la población vive en las ciudades.
Sin embargo, el ERP decidió modificar su estrategia inicial -urbana- incorporando a su concepción para la toma del poder la creación de focos guerrilleros rurales, tendientes a crear “zonas liberadas”, de acuerdo a la experiencia maoísta.

foto: Una ceremonia en un campo guerrillero. Frente a la guardia formada, un miembro del ERP, armado con  un fusil, se apresta a estrecharle la mano a uno de sus jefes.

OBJETIVOS DEL FOCO

La iniciativa de instalar un foco de guerrilla rural partió de Roberto Santucho, un universitario de la provincia de Santiago del Estero, comandante del ERP y secretario general del PRT.
De acuerdo con el esquema elaborado por Santucho —que desbarató la oposición de jerarcas del PRT-ERP que le pronosticaron un fracaso— la creación de focos de guerrilla rural posibilitaría al ERP-PRT la consecución de los siguientes objetivos:
a) La transformación de las fuerzas de guerrilla en ejército revolucionario popular.
b) La formación político-militar de cuadros revolucionarios, en base a elementos captados y reclutados en la zona.
e) La posibilidad de reconocimiento y apoyo de países y organizaciones a nivel
internacional.
d) Ir logrando progresivamente la concreción del poder dual, o doble poder.
Se decidió que el foco inicial sería establecido en la región S.0. de la provincia de Tucumán.

foto: Localización de la provincia de Tucumán en el inmenso mapa argentino.

EL ESCENARIO: TUCUMÁN

La provincia de Tucumán se encuentra situada en el centro-norte de la Argentina. Su extensión es de aproximadamente 34.000 kilómetros cuadrados, con una población estable de alrededor de 800.000 habitantes. Este censo se incrementa en forma notable durante la época de la zafra azucarera, lo que ocurre anualmente desde mayo a noviembre, como consecuencia de la necesidad de incrementar la mano de obra, que no alcanza a ser cubierta totalmente con los pobladores estables. Esa población “golondrina” acude a otras provincias y de los vecinos países de Bolivia y Paraguay.
El clima de la zona es cálido, con abundantes precipitaciones especialmente en la época estival.
De S.O. a N.E. la provincia presenta en toda su extensión dos regiones perfectamente diferenciadas. La zona llana, con un ancho de más o menos 12 km., corre paralela y al oeste de su principal vía de comunicación: la ruta nacional número 38. En ella se encuentran las principales poblaciones y sus más importantes industrias y cultivos, especialmente cañaverales. La otra zona es montañosa, paralela a la anterior, extendiéndose hacia el O. hasta alcanzar las máximas alturas en las cumbres Calchaquíes (3.000 m.). En las laderas orientales, la vegetación presenta bosques densos, con árboles altos y espesos matorrales que llegan hasta muy cerca de la ruta 38.
La zona elegida inicialmente para desarrollar el foco guerrillero estaba en la parte central de la provincia y constituida por los departamentos de Famaillá y Monteros. En ellos, el total de la población es de 80.000 habitantes, distribuidos en forma proporcional entre el medio urbano y rural. En su mayoría se encuentran radicados en la región llana, donde sobresale la explotación azucarera. El nivel cultural de la población es, en general, bajo.
La producción más importante de la provincia, y particularmente en los dos departamentos seleccionados por Santucho, es la azucarera, con grandes establecimientos (ingenios) para la industrialización de la caña. Existen, asimismo, otras industrias, destacándose en Famaillá una fábrica textil, con 1.800 obreros.
En general, la zona elegida favorece las actividades guerrilleras foquistas, tanto por las características del terreno como por la idiosincrasia de la población. Por otra parte, el ERP consideró que las condiciones socio-económicas le otorgaban un elemento —población— potencialmente proclive para su captación y reclutamiento.
Los métodos para la captación y reclutamiento de la población tienen vigencia universal desde que los codificó Mao Tse-tung.
Un experto español (Andrés Cassinello Pérez, Operaciones de Guerrillas y Contraguerrillas”) enumeró esos métodos así: terror selectivo; exhibición y empleo de fuerzas; propaganda ideológica; establecimiento de jerarquías paralelas; identificación con las aspiraciones populares; crítica y autocrítica de la actuación personal; estudio en grupos de las ideas revolucionarias.

foto: Entrega de un banderín.

El foco guerrillero debe desarrollarse en tres etapas:
• Asentamiento: Un escaso contingente inicial debe comenzar a reconocer el terreno y clima, al par que se va montando el aparato logístico. Esto debe realizarse con el máximo secreto y aislamiento de la población. Esta etapa culmina con la construcción mínima de una zona de operaciones y el comienzo de pequeñas acciones.
• Desarrollo: Formación del foco guerrillero y expansión del mismo a otras áreas; formación y coordinación de guerrillas urbanas; creación del poder dual.
• Ofensiva: Creación del ejército popular revolucionario; generalización de la insurrección de masas; operaciones clásicas contra las fuerzas armadas; toma del poder.

COMPAÑIA DE MONTE RRJ

A partir de 1972, se produce la primera actividad del ERP en la zona, a través de un grupo de 8/10 hombres a las órdenes de Ramón Rosa Jiménez. La misión, que era de reconocimiento, no pudo ser concretada, al ser detectado el grupo por la policía. En el choque murió Jiménez.
El 25 de mayo de 1973, asume la presidencia Héctor Cámpora y el 12 de octubre es reemplazado por Juan Domingo Perón. Ese mismo año, el ERP realiza un segundo intento, que se completa a finales de año con el reconocimiento de la zona y la ejecución de los trabajos preparatorios mínimos para la instalación de una unidad de monte. En el mes de marzo de 1974 se instala un núcleo de 20 hombres, que realiza tareas específicas de entrenamiento y logística, aprovechando la ausencia de efectivos policiales y militares.
A fines de mayo, al considerar que la primera etapa entraba en su culminación, el ERP resuelve comenzar la actividad guerrillera abierta. Estructura la Compañía de Monte Ramón Rosa Jiménez (Ca. RRJ) que el 30 de mayo copa la localidad Tucumán de Achera, acción que le reporta un triunfo de propaganda.

foto: Tres hombres del ERP. De das Taconas, a la izquierda,

OFENSIVA URBANA DEL ERP

En el curso de 1974, el ERP consiguió efectuar una serie de atentados y golpes, con sus compañías urbanas, que actuaban en el Gran Buenos Aires, Córdoba y Rosario, llegando a realizar acciones de relativa importancia, consistentes en copamientos de destacamentos policiales y de algunos cuarteles del ejército. La operación más espectacular tuvo lugar el 20 de enero de 1974, cuando un comando de unos 60/70 efectivos del ERP atacó el cuartel del 10 Regimiento Blindado, acantonado en Azul, a 350 km. al sur de Buenos Aires. Los “etpios” mataron al jefe del regimiento, a su esposa y un soldado y se llevaron en rehén al jefe de un grupo de artillería blindada, asesinado después por sus captores:  el teniente coronel Roberto Igarzábal. Sin embargo, la conducción santuchista, resuelta ya a concretar el foco rural, volcó la totalidad de sus esfuerzos en reorganizar la unidad de monte y proseguir la campaña. La reorganización de la Ca. RRJ y su posterior mantenimiento, va provocando en las compañías urbanas una creciente pérdida de personal y medios, otro de los motivos fundamentales de la derrota posterior del ERP.

EL PODER DUAL EN MARCHA

El 11 de agosto de 1974, efectivos del ERP en Tucumán, se desplazan al Este e intentan copar el Regimiento de Infantería 17 Aereotransportado, acuartelado en la vecina provincia de Catamarca, mientras que una compañía urbana que operaba en Córdoba, al sur de Tucumán, ataca al mismo tiempo un polvorín en la ciudad de Villa María. En ambos casos, los guerrilleros son rechazados y en el primero, no alcanzan a llegar al cuartel del Rl 17, porque un nulo señala su presencia a la policía. Al día siguiente, tropas del EA que perseguían al grupo que intentó copar a la unidad aereotransportada, lo derrotan en el combate de Piedra Blanca, 12 km. al NE de la ciudad de Catamarca. Estos choques provocan al ERP fuertes pérdidas en efectivos, armas y pertrechos.

foto: Cadáver de un guerrillero muerto en combate en campo abierto. El ERP estuvo, durante algún tiempo, seguro de su triunfo.

Mientras tanto, Santucho en persona, se trasladó al foco guerrillero para proceder a la reorganización de la unidad de monte. La nueva compañía tenía un efectivo que oscilaba entre los 60/80 hombres. La zona de acción fue dividida en tres sectores —Norte, Centro y Sur— que operarían en forma semiindependiente. A partir de ese momento, luego de un breve período de asentamiento de los nuevos elementos, se comienza a accionar en forma abierta, mediante el copamiento de pequeñas localidades y la eliminación de los escasos elementos policiales de la zona. Esta política sufre un creciente aumento a fines de 1974 y principio de 1975, cuando parte de los efectivos de la unidad de monte son trasladados a Tucumán para incrementar la guerrilla urbana en la capital de la provincia.
El incremento de la actividad guerrillera condujo al ERP a ejercer el control casi total de la zona. Como parte de la formación del doble poder, la guerrilla comenzó simbólicamente a distribuir tierras, cobrar impuestos, organizar sesiones de adoctrinamiento entre la población, con distribución de propaganda, cobro de peaje a los vehículos de pasajeros, desfiles y formaciones en las localidades, para izar sus propias banderas y, por fin, organizar “juicios revolucionarios” para condenar y ejecutar a los policías y pobladores que se les oponían.

 UNA OPERACION POLICIAL

A esta altura del desarrollo del foco rural, es conveniente recordar la situación en que vivía la Argentina. El primero de julio de 1974 muere Perón, y el gobierno recae en manos de la vicepresidente, su tercera esposa, Isabel. Bajo la inepta conducción de ésta, se acelera un proceso gen eral de descomposición. La inflación alcanza el 400 por ciento anual, la moneda es devaluada hasta dos veces por semana. El accionar de los grupos terroristas se multiplica y como contrapartida a la violencia de la extrema izquierda, aparece el terrorismo de la extrema derecha, cuyo exponente más destacado fue la triple A (Alianza Anticomunista Argentina). Secuestros, atentados a la bomba, copamiento de localidades, asesinatos, huelgas, forman parte de la actualidad diaria en Argentina.

foto: Jefes del ERP, con el rostro enmascarado, en el curso de una rueda de prensa dada en el propio Buenos Aires.

Las condiciones generales que vivía el país eran las más propicias para el desarrollo sin trabas de la guerrilla de monte. El gobierno por entonces, mantenía una posición que minimizaba el problema de la guerrilla tucumana por razones de política, considerando las acciones y atentados solamente como hechos de carácter policial. A este fin, la policía había sido puesta a cargo de la lucha contra la guerrilla, pero su accionar indiscriminado, tenía un efecto contrario al buscado: la población rural se sentía más segura en la zona dominada por el ERP, que en aquella donde actuaba la policía.

OPERACION INDEPENDENCIA

Ante esta situación, las Fuerzas Armadas impusieron al gobierno su intervención para combatir el creciente y libre desarrollo de la guerrilla. Se crea una zona de operaciones y se inicia el planeamiento y la ejecución de la Operación Independencia, que comenzó el 9 de febrero de 1975. El operativo consistía en conseguir el aislamiento de la zona guerrillera, a los efectos de cortar la corriente de reemplazos de personal y de abastecimientos de efectos. Conseguido esto, se pasaría a una etapa de hostigamiento progresivo, para obtener el aniquilamiento del foco y luego a una etapa final de consolidación.

PRINCIPIOS DE LA CONTRAGUERRILLA

El EA basó su acción contra el ERP en tres puntos fundamentales de la doctrina contraguerrillera, citados por Cassinello Pérez en la obra ya mencionada:
1. La guerrilla vive de la población civil de la zona afectada. De esta población, que la protege por simpatía o por temor, se abastece, se informa y se sirve para ocultarse. Conclusión: es preciso arrebatarle el apoyo de la población civil.
2. La guerrilla opera en combate condicionando sus acciones a las del ejército regular, en acecho de sus fallos, debilidades, descuidos o rigideces, para golpear con sus fuerzas en puntos vulnerables. Conclusión: es preciso volverse irregular, apartarse de la rutina, aligerar el equipo, condicionar la propia acción a la del enemigo, y todo esto conservando las ventajas de las unidades regulares.
3. La guerrilla no es una razón, sino una resultante. Luego hay que descubrir su causa y hacerla desaparecer.

foto: Soldado del 10 Regimiento de Caballería Motorizada, montando guardia tras un ataque del ERP, en el que resultó muerto un coronel y heridos varios soldados.

TRES FRENTES

La Operación Independencia actuó en tres frentes simultáneos: sicológico y cívico sobre la población, operativo contra la guerrilla.
La acción psicológica “consiste en el empleo de la propaganda para influir las emociones, opiniones, actitudes y conducta de los grupos amigos, enemigos y neutrales, de tal forma que resulten en apoyo del logro de las metas nacionales. El blanco de las operaciones psicológicas es el hombre  según la definición de la escuela de Guerra Especial de ejército norteamericano.
El argumento básico del EA para lograr la separación ideológica entre la población y la guerrilla fue que el objetivo de ésta última era “enquistar en forma violenta en la República Argentina un proyecto basado en una ideología extraña a su estilo “ Esto fue una apelación al nacionalismo; tradición completada con el recurso al fuerte sentimiento religioso de la población tucumana.

La operación sicológica fue complementada con otras destinadas a asegurar el control de la población (identificación y documentación, puestos de control en caminos y carreteras, registros domiciliarios, organización de una red de informadores dentro de la población civil).
Las medidas para asegurar el control de la población sirvieron para “quitarle el miedo a los guerrilleros”: Esta circunstancia tuvo decisivo efecto en la formación de una red de informadores. “La presencia del Ejército produjo un cambio. Cuando la gente se dio cuenta de que el Ejército imponla el orden, alejaba la presión de la guerrilla, fue ella la que denunció a los guerrilleros ‘ relató un militar argentino. “El gran resultado de la acción psicológica fue que las mujeres se convirtieron en la principal fuente de información del EA. La madre, la esposa, la novia, fueron blanco de la acción psicológica. El lugar donde suministraban los datos era el hospital. Cuando abrían la boca en el dentista, o eran auscultadas por el médico, las mujeres suministran la información que iba a permitir sorprender a los guerrilleros. Fueron las mujeres humildes y las maestras del campo”: Luego, siguieron los hombres.
La acción cívica se ajustó a una serie de principios tales como ayuda o apoyo de una obra acometida por la población de la zona, respuesta a un plan preferiblemente local, vitalización del sentido comunitario a un plan preferiblemente local, vitalización del sentido comunitario de los habitantes del campo y las aldeas, etc. La acción cívica sirvió “para luchar contra las causas”: El EA, a diferencia del ERP, no hizo regalos y optó por enseñar a la población el ejercicio de sus propias responsabilidades.

MUERTE DE SANTUCHO

La guerra sicológica y la acción cívica separaron al guerrillero de la población, contribuyeron a tender el cerco en torno al foco y privaron al ERP de abastecimientos. Los resultados se reflejaron lenta pero seguramente, en el teatro de operaciones.
El 28 de mayo de 1975, dos oficiales y cinco soldados de la compañía de Ingenieros de Montaña Número 5, que realizaba tareas de acción cívica en una escuela instalada en el monte, localidad de Manchalá, resisten el ataque de una columna guerrillera de 100/120 efectivos hasta la llegada de refuerzos. El ERP perdió en Manchalá armamento y equipo y tuvo numerosas bajas en la posterior operación de rastrillaje. La  desmembrada Ca. RRJ vuelve a reorganizarse, pero su actividad se concreta a eludir el ya creciente hostigamiento que le ocasionan las fuerzas del EA, que, en la segunda etapa de la Operación Independencia, ya consolidado el cerco, penetran en el monte y van en busca de los grupos guerrilleros.
Esto provoca la constante inestabilidad de la Ca. RRJ que ante la pérdida de refugios seguros, al mismo tiempo que pierde libertad de acción, se ve obligada a un movimiento permanente en su intención de continuar en el monte y evitar enfrentamientos.
El 10 de octubre de 1975, el combate del arroyo de San Gabriel del Acheral culmina operaciones iniciadas dos días antes y constituyó el momento clave del enfrentamiento militar. A partir de San Gabriel del Acheral el foco rural del ERP se desintegra. La zona de la minicampaña del Acheral se encuentra al E. de la ruta nacional 38, que desde la capital tucumana corre hacia el sur, en dirección a Córdoba. Se trató del eje de las operaciones del ERP, implantado al E. en el cordón del Aconquija y desde donde bajaba hacia la ruta. La localidad de Acheral está ubicada al borde de la carretera y a unos 4 kilómetros más o menos al E. está implantado el ingenio Santa Lucía que, entre trabajadores agrícolas y sus familias, reúne unas 4.000 personas.

foto: Roberto Santucho, a la izquierda, uno de los jefes y teóricos  principales de la guerrilla hasta su muerte.

El 8 de octubre, a unos 2 kilómetros del ingenio Santa Lucía, en una quinta naranjera del paraje Las Mesadas, muere en combate con el EA uno de los jefes del ERP, Jorge Carlos Molina. Al día siguiente, también cerca de Las Mesadas, perece en una emboscada del EA el hermano de Santucho, Asdrúbal, junto con el jefe y segundo jefe de la Ca.RRJ. En la emboscada también murió el técnico de comunicaciones del ERP.
Por fin, prácticamente descabezada, la unidad de monte del ERP cae en una encerrona el 10 de octubre en un cañaveral cerca del arroyo. La operación y el posterior rastrillaje causan a la guerrilla un crecido número de bajas. El 24 de octubre, el EA informaba que desde el comienzo de la Operación Independencia, habían muerto 104 guerrilleros.
En el mes de noviembre de 1975,la situación del foco de guerrilla rural se ve agravada por la extensión de la lucha antisubversiva con participación de las Fuerzas Armadas a todo el territorio Argentino. Santucho decide montar una gran operación contra una unidad del EA del Gran Buenos Aires (cordón que rodea a la Capital Federal). El objetivo era obtener un gran éxito para recuperar el prestigio de la organización, y apoderarse de un grueso botín, consistente en gran cantidad de armamento y material bélico de distinto tipo.

Para llevar a cabo esta operación, el ERP procede en forma contraria a lo que venía realizando, trasladando gran parte de la Ca. RRJ a la zona urbana del Gran Buenos Aires.
El 23 de diciembre de 1975, el ERP lanza un ataque contra el Batallón Depósito de Arsenales 601 “Domingo Viejo-bueno”, en Monte Chingolo. La guardia resistió hasta que llegaron fracciones de diversas unidades de la zona y el ataque se convirtió en una gigantesca trampa para el ERP, que tuvo más de 100 bajas.
Una publicación del ERP, “El Combatiente” reveló después del ataque de Monte Chingolo, que la fecha y los detalles del operativo eran conocidos por el EA, gracias a un infiltrado que tenía en las filas de la guerrilla, y que ésta ejecutó después. Sea lo que fuere nada improbable, porque tanto la guerrilla como la contraguerrilla se sirven de la infiltración en las filas del enemigo— el combate de Monte Chingolo marcó el comienzo del fin del ERP y la aceleración del desmembramiento de la Ca. RRJ.
El 24 de marzo de 1976, las FF.AA. destituyen a la presidente, viuda de Perón y asumen el gobierno. La desgastada compañía de monte va disminuyendo sus estructuras hasta una nueva caída de su comandancia a mediados del año 1976. Por otra parte, el gran incremento de las deserciones la obligan a actuar solamente componiendo tríos o dúos, no ya en acciones armadas, sino en actividades de masa, infiltrándose en los núcleos laborales de la región. Estos dúos y tríos, poco a poco van siendo detectados y su detención se produce en forma paulatina hasta ser aniquilados por completo. El EA puso fin a la Operación Independencia el 24 de noviembre de 1976.
Santucho había muerto con varios de sus compañeros el 19 de julio de 1976, en un encuentro con el ejército en un suburbio norte de Buenos Aires.

LOS ADVERSARIOS

La responsabilidad de la Operación Independencia la tuvo el III Cuerpo de Ejército del EA (Sede Córdoba) y la unidad operativa fue la Quinta Brigada (sede Tucumán). Participaron en las operaciones fracciones de casi todas las unidades del III Cuerpo. En el momento de máximo despliegue operativo, el EA sólo alineó un tope de 1.500 a 2.000 soldados.
Las unidades no fueron rotadas de todo el país, sólo lo fueron oficiales y suboficiales provenientes de todas las guarniciones de Argentina, que pasaron un período en la zona de operaciones, para adquirir experiencia luego trasmisible a sus subordinados.
El combatiente de base del EA fue el conscripto, en general también de la zona norteña donde se implantó el foco. Los primeros tiempos fueron duros para el EA, enfrentado a una realidad la guerra contraguerrillera de la que hasta entonces había sido sólo un tema de estudio. Sin embargo, un alto oficial admitió que la guerrilla “nos dio nuestra razón de ser a los militares argentinos, que hacía un siglo que no peleábamos una guerra”. Esto y el subestimar a la oficialidad del EA —considerada como una “burocracia ineficaz y corrupta”— le costó muy caro al ERP.
El efectivo de la Ca. RRJ del ERP osciló entre los 60/80 hombres renovados varias veces después de sucesivos aniquilamientos. Había universitarios, pequeños burgueses de la clase media urbana, alguna gente de la zona y cierto número de extranjeros: chilenos, cubanos, bolivianos y paraguayos. Muchos tenían una fuerte motivación ideológica, mientras que otros habían sido atraídos a la guerrilla por la aventura.
“Cuando estaban bien adoctrinados, se defendían con todo” admitió un oficial que los enfrentó en Tucumán.
A medida que se acercaba la derrota final y se incrementaba el aislamiento cara a la población, la Ca. RRJ tuvo problemas de disciplina, agravados por uno de sus jefes, el “capitán Santiago “que observó —hasta que lo mataron— una actitud distante de sus hombres. El EA capturó cartas que le enviaba Santucho, donde éste le reprochaba la forma en que dirigía las operaciones y le exigía que acatase sus órdenes.
La Ca. RRJ estaba armada con material obtenido en ataque a cuarteles o comprando en el extranjero. Disponía de algún mortero, FAL, gran cantidad de municiones, armas de puño, trampas cazabobos, granadas y lanza-granadas de fusil, las armas que se pueden utilizar en la zona del monte tucumano. El ERP disponía de radios con técnica “casera muy buena” y sus hombres poseían un excelente conocimiento del terreno.
A diferencia del ERP, el EA no subestimó a su adversario del monte tucumano, y siempre lo consideró el más coherente políticamente —lo que le daba una mayor peligrosidad militar— de todos los grupos que en Argentina se lanzaron a la lucha armada. Fue por eso por lo que la liquidación del foco rural —y del ERP en su conjunto— fue la primera prioridad del EA cuando la lucha antisubversiva en Argentina pasó de la simple responsabilidad policial, a la de las FF.AA. en su conjunto..

Revista Defensa nº 13, Alberto Carbone


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