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El mayor navío de Irán navega posiblemente camino de Venezuela ante los recelos de Estados Unidos de que pueda transportar armamento

La mayor unidad de la Armada de la República Islámica de Irán, el “Makran”,  cargado con lanchas rápidas de combate y escoltado por la fragata “Sahand”, entró en el océano Atlántico, siendo Venezuela su supuesto destino.  Aunque la ruta de los navíos iraníes no es oficial, Washington tiene series sospechas de que el destino final es este país, advirtiendo contra las transferencias de armas al régimen bolivarino.

La sospecha se basa en que, según las imágenes de satélite, en la cubierta del gigantesco “Makran” (casi 122.940 toneladas a plena carga y 230 metros de eslora) se aprecian estibadas siete lanchas rápidas lanzadores de misiles de una eslora aproximada de 17,5 metros, que serían de la clase “Peykaap”,  un diseño de Corea del Norte, construido en Irán y empleadas por el Cuerpo Naval de los Guardianes de la Revolución.  En su última versión, la denominada “Peykaap”-III, o clase “Zolfaghar”  están principalmente armadas con dos lanzadores de misiles antibuque  Kowsar o Nasr,  sistemas de fabricación local basados en modelos chinos C-701 y C-704 respetivamente, que tienen el modesto alcance de 18 millas náuticas. Estos últimos sistemas ofensivos se complementan con dos montajes de ametralladoras pesadas de 12,70 mm.

Estamos ante la primera presencia de navíos de la Armada de la República Islámica de Irán en el Atlántico, tras rodear el este de África y superar el Cabo de Buena Esperanza (Sud-áfrica)  a principios de junio. Anteriormente, Teherán ya había amenazado con enviar buques de guerra al hemisferio occidental, pero hasta la fecha nunca había materializado la presencia. Ante esta acción de Teherán en un escenario tan poco habitual como el Atlántico, algunos funcionarios estadounidenses barajan la pequeña posibilidad de que el navío de la vuelta. Aunque todo parece  que seguirán adelante, en una clara demostración de la capacidad naval militar de Irán de desplegarse hasta el Caribe, donde abrirían un “nuevo frente” en su política de amenazas a los Estados Unidos.

Los portavoces de la administración del presidente Biden señalaron la pasada  semana la grave preocupación de  que el “Makran” (441) pueda llevar nuevo  armamento con destino a Caracas y advirtieron que Estados Unidos actuaría para disuadir tal entrega. El portavoz del Pentágono, John Kirby, señaló que Venezuela compró armas a Irán hace más de un año y advirtió que una nueva entrega "sería un acto de provocación y una amenaza para nuestros socios en este hemisferio". Kirby advirtió también que Estados Unidos se reserva el derecho de "tomar las medidas adecuadas, en concierto con nuestros socios, para disuadir la entrega o el tránsito de tales armas".

Algunos funcionarios estadounidenses se sorprenden de que el “Makran”, un antiguo petrolero entregado a la Armada de Irán en enero de 2021 una vez transformado al rol de base flotante, y su escolta lleguen tan lejos y dudan que sean capaces de completar el arduo viaje a través del Atlántico.

Los navíos se mueven muy lentamente, a solo 8-10 nudos que es la velocidad de crucero del “Makran”, por lo que si se  mantienen su trayectoria actual, probablemente llegarán a la costa este de América del Sur en la próxima semana o la siguiente, siempre según los cálculos de Estados Unidos acerca de la capacidad de los marinos iraníes.

Los norteamericanos creen que Irán decidió seguir adelante con la misión en parte para salvar las apariencias después de que el buque logístico “Kharg”, se hundiera el 29 de mayo tras de incendiarse en el Golfo de Omán cerca del Estrecho de Ormuz. Además se desató otro fuego sospechoso en una refinería de petróleo en la empresa estatal Tondgooyan Petrochemical Co., al sur de Teherán.  Si bien la causa de los incendios aún no está clara, enseguida como es habitual, el Gobierno teocrático de Irán  ha lanzado la teoría de que Israel llevó a cabo dichos ataques contra la infraestructura y los activos militares iraníes. Irán envió anteriormente petroleros al Mar Caribe para abastecer a Venezuela, lo que provocó advertencias del gobierno de Estados Unidos, que en 2020 confiscó cuatro cargamentos de combustible iraníes que se dirigían a Venezuela desafiando las sanciones de Estados Unidos.

Legalmente hablando, Estados Unidos no puede hacer nada para disuadir a estos buques de guerra si continúan en su trayectoria actual, más allá de mandar navíos o aeronaves de la US Navy para que los “escolten/vigilen”, ya que están en aguas internacionales y a priori no están infringiendo alguna ley. (Julio Maíz Sanz).

Fotografía: Imagen reciente de satélite del “Makran”, en la zona de la cubierta del lado de estribor se aprecian las 7 lanchas lanzamisiles Zolfaghar”.


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