Indonesia ha recibido sus tres primeros aviones de combate Rafale por parte del fabricante francés Dassault tras un largo vuelo de entrega desde la factoría de Bordeaux-Mérignac. Con esta puesta a disposición de la nación del Indo Pacífico, la primera de las del total de las 42 unidades encargadas a Francia en febrero de 2022, la Fuerza Aérea del Ejército Nacional de Indonesia, o Tentara Nasional Indonesia Angkatan Udara (TNI-AU), inicia una importante renovación de su capacidad de combate, largamente buscada.
Los aviones llegaron el pasado 23 de enero de 2026 y se encuentran estacionados en la Base Aérea de la TNI-AU de Roesmin Nurjadin, en Pekanbaru, isla de Sumatra. Esta entrega representa el primer hito tangible del programa de adquisición de los Rafale por parte de Indonesia, valorado en aproximadamente 8.000 millones de dólares (unos 6.678 millones de euros), cifra que posteriormente se ha ampliado.
Antes de las primeras entregas, Dassault Aviation suministró infraestructura clave y sistemas para apoyar las operaciones del Rafale en Indonesia, incluyendo un centro de simulación y entrenamiento especializado. El lote recibido consta de tres aviones de combate Rafale B, la versión biplaza, que ya portaban el camuflaje y los distintivos indonesios, identificados con los números de cola T-0301, T-0302 y T-0303. Según, los medios locales, se espera que la ceremonia oficial de entrega a la Fuerza Aérea Indonesia se celebre próximamente.
Como suele ser habitual, se han pedido primeros los biplazas, para impulsar el proceso de entrenamiento/transformación de las nuevas tripulaciones indonesias del Rafale, cara a obtener lo más rápido posible la capacidad operativa inicial o Initial Operational Capability (IOC) de los pilotos del TNI-AU. Este programa de aviones de combate es parte de una asociación estratégica de defensa más amplia, que también ha incluido el pedido indonesio de aviones de transporte Airbus DS A400M y de dos submarinos del tipo Scorpène Evolved (evolucionados).
Un salto desde el F-16 y el Su-27/30
Yakarta ha posicionado el programa Rafale como un elemento central de su capacidad de combate aéreo a corto plazo, reemplazando los F-16 más antiguos y los escasos y también veteranos aviones rusos Sukhoi Su-27/30, dotándose de una plataforma multifunción de alta gama ya en servicio en Europa, Oriente Medio y Asia. En mayo de 2025, el compromiso de Indonesia con el Rafale se vio reforzado mediante una carta de intención firmada con Francia para explorar una mayor cooperación en defensa y posibles pedidos posteriores, que sería de otras 24 unidades.
La hoja de ruta de reequipamiento de aviones de combate de Indonesia se diversificó a lo largo del pasado año, buscando un equilibrio entre proveedores occidentales, asiáticos y emergentes en lugar de depender de una sola fuente. Así, además del Rafale, Yakarta confirmó en octubre del pasado año un acuerdo para adquirir el avión de combate chino Chengdu J-10, mientras continúa evaluando el biplaza F-15EX de la estadounidense Boeing.
A largo plazo, Indonesia también ha firmado un contrato para la adquisición de 48 de los futuros aviones de combate KAAN, que, según su diseñador y fabricante, la turca TAI, será de 5ª generación. Indonesia sigue participando, aunque de forma reducida, en el programa KF-21 Boramae de Corea del Sur. En junio de 2025, Seúl y Yakarta firmaron un acuerdo revisado de desarrollo conjunto que redujo la contribución financiera de Indonesia, aunque mantuvo su participación industrial en el programa. (Julio Maíz)





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