Actualidad
Spanish Chinese (Traditional) English French German Italian Portuguese Russian Grupo Edefa

Estados Unidos construirá una nueva base aérea en las estratégicas Islas Marianas ante la amenaza china

Ante la creciente amenaza de China y en menor medida de Corea del Norte, el Pentágono está buscando nuevas bases  aéreas y expandir las ya existentes en el área de Asia Pacífico, siendo uno de sus próximos objetivos reactivar una en la isla de Tinian, para el caso de que la de Guam, la principal instalación aeronáutica militarde las Marianas, quedase fuera de combate por un ataque o un desastre natural.

Así, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos está avanzando los planes para construir formalmente una base aérea de respaldo en la isla de Tinian, ubicada a solo 100 millas al norte de su gran base aérea y altamente estratégica instalación de Guam, conocida oficialmente como base de la fuerza aérea o AFB (Air Force Base) Andersen.

Washington ha sido siempre muy consciente de la importancia de este archipiélago, denominado así en honor a la reina española Maríana de Austria (esposa de Felipe IV), que perteneció a la Corona de España hasta finales del Siglo XIX. Así, en 1898 ocupó  Guam, en el marco de la guerra hispano-norteamericana, y en 1944 el resto de las islas en la SGM (Segunda Guerra Mundial), incluida Tinian, que estaban bajo control japonés desde 1914.

El plan es parte de una estrategia más amplia del Pentágono, que está trabajando para mejorar/expandir sus aeródromos e incluso crear otros nuevos que podría usar durante un hipotético enfrentamiento entre pares, es decir, con China, en la vasta región de Asia-Pacifico. Todo es parte de una estrategia emergente de operaciones de combate distribuidas que probablemente se centrará tanto en la supervivencia como en obtener una ventaja sobre el enemigo, al menos durante las etapas iniciales de un hipotético conflicto. La AFB Anderson es tan clave para la estrategia de Washington que  la simple posibilidad de que un desastre natural pueda anular las operaciones de vuelo incluso en tiempo de paz, hace necesario contar con una alternativa en la zona.

Si bien Guam no corre el grado de riesgo de sufrir ataques adversarios como los bases militares de Estados Unidos ubicadas en Japón y  Corea del Sur, su capacidad para continuar operando ante un ataque de misiles balísticos chinos cada vez más capaces y con mayor alcance, en el mejor de los casos, muy cuestionable, dejando como alternativa al uso de otros aeródromos tanto cercanos como lejanos, absolutamente críticos para un esfuerzo de guerra sostenido.

El aeródromo de la isla de Wake, que se encuentra a 1.500 millas al este de Guam, es la instalación más grande de este tipo, que podría servir para continuar las operaciones aéreas. Sin embargo, dada la lejanía de ésta  base tendría más bien un papel de retaguardia para recibir refuerzos de desde los Estados Unidos continentales y organizar el poder aéreo a medida que se intensifica el conflicto, no solo en lidiar con el poder aéreo socavado en Guam  en las etapas iniciales de un teórico ataque. Aquí es donde entrarán en juego una base alternativa en la referida isla de Tinian.

Aunque el Pentágono no parte de cero, ya en la referida isla, que ya contaba con un aeródromo usado por los japoneses, los norteamericanos construyeron varias instalaciones aeronáuticas, tras ocupar la isla los Marines en el verano de 1944. Tras el final de la SGM, las grandes pistas paralelas, las plataformas y las estructuras de apoyo del aeródromo  sito  al norte de la isla cayeron en desuso y en gran parte en mal estado, pero siguió siendo un aeródromo austero solo usado para el entrenamiento de transportes tácticos, como los C-130 Hércules. En años más recientes, el aeródromo ha sido rehabilitado parcialmente  para llevar a cabo ejercicios de despliegue, pero la instalación no es capaz de recibir aviones de combate, bombarderos o grandes aviones de apoyo tan habituales en la relativamente cercana AFB Andersen.

También se cuenta con otro aeródromo en la parte central de la isla, que es el actual aeropuerto de Tinian, también conocido por su designación durante la SGM de 'West Field', que podría admitir de aviones de combate, si bien es demasiado  pequeño. En esta instalación se han desplegado ocasionalmente pequeños grupos de cazabombarderos, especialmente de los Marines, que  han desplegado en múltiples ocasiones sus F/A-18C/D Hornet. La Fuerza Aérea o USAF (United States Air Force) también envió recientemente algunos F-15 Eagle al aeródromo para un entrenamiento de despliegue y dispersión. Pero, una vez más se ha comprobado, que este pequeño aeropuerto carece de la infraestructura para sostener las operaciones de aviones militares durante un período prolongado.  Ante estas circunstancias, Estados Unidos va a construir una instalación de operaciones alternativas completa en Tinian.

Sería capaz de aceptar formaciones de aviones desviados e incluso lanzar operaciones de combate si AFB Andersen quedase fuera de servicio, aunque sea solo temporalmente. Con esta nueva AFB vendrán otras mejoras a la isla y su infraestructura necesarias para que sea capaz de albergar formaciones de aeronaves y sus medios de apoyo en  transitó e incluso servir para lanzar una campaña aérea prolongada. Por lo que se sabe, la iniciativa se centrará en la ampliación del referido aeropuerto, cuyo uso se ha reservado el Pentágono tras firmar con las autoridades civiles de Tinian un contrato de arrendamiento por un plazo de  40 años que se firmó en 2019. Así tanto la pista como la plataforma serán muy ampliadas,  e igualmente se construirán nuevas instalaciones. Las negociaciones sobre el acuerdo se han estado gestando durante años, pero ahora, el proyecto de la puesta en marcha de un gran aeródromo alternativo al de Andersen avanza oficialmente muy deprisa. (Julio Maíz Sanz).

Fotografía: Uno de los F/A-18D de los “Marines” aterrizando en 2012 durante su primer despliegue en el aeródromo 'West Field'. (foto USMC)


Copyright © Grupo Edefa S.A. Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin permiso y autorización previa por parte de la empresa editora.