El Gobierno de Estados Unidos ha anunciado la aprobación de una venta valorada en 2.300 millones de dólares al Ministerio de Defensa de Singapur que incluye cuatro aviones de patrulla marítima Boeing P-8A Poseidon, torpedos antisubmarinos MK 54 y equipamiento asociado. La operación, anunciada el pasado 20 de enero, tendría un valor máximo de 2.316 millones de dólares y sumará un nuevo operador al más evolucionado de los aviones de patrulla marítima, con excelentes capacidades de guerra antisubmarina y antisuperficie, mando y control, el Multimission Maritime Aircraft (MMA) Boeing P-8A Poseidon.
Los detalles de la operación los facilitó la Agencia de Cooperación para la Seguridad de la Defensa o Defense Security Cooperation Agency (DSCA), que es el organismo del Departamento de Estado de EE.UU., que tramita estas operaciones de ventas de material de defensa. Esta Agencia con sede en el Pentágono (Arlington-Virginia) muy cercano a Washington, además realiza la certificación requerida notificando al Congreso de esta posible venta, para que de proceder denegarla, aunque no se suele dar el caso. Las autorizaciones de la DSCA no tienen poque llegar al final a una compra, pero su elevado coste de tramitación hace que no se soliciten a la ligera, y que lleguen casi siempre a materializarse, además en este caso de Singapur es uno de los más fiables aliados de los Estados Unidos en el área de Indo-Pacifico, cada vez más disputada con la pujante capacidad militar de la República Popular de China.
En ese sentido detalla la DSCA, la operación “mejorará la capacidad de Singapur para hacer frente a amenazas actuales y futuras, proporcionándole una fuerza marítima creíble capaz de disuadir a potenciales adversarios”, que aunque sin mencionarlo se refieren a China.
La DSCA añadió que la venta “contribuirá a los objetivos de política exterior y seguridad nacional de Estados Unidos al reforzar la seguridad de un socio estratégico que representa un factor clave de estabilidad política y progreso económico en Asia”.
El anuncio llega tras la decisión del Ministerio de Defensa de Singapur, comunicada en 2025, de adquirir cuatro aviones P-8A Poseidon. Se hizo pública durante la visita a Estados Unidos en septiembre de ese año del ministro de Defensa, Chan Chun Sing, quien se reunió en el Pentágono con su homólogo, el ahora secretario de la Guerra estadounidense, Pete Hegseth.
Torpedos ligeros antisubmarinos
Con los P-8A, derivados del probado avión comercial Boeing 737, la Fuerza Aérea de la República de Singapur sustituirá a los veteranos Fokker 50 de patrulla marítima o Maritime Patrol Aircraft (MPA), que llevan más de tres décadas en servicio. Está previsto que los P-8 se incorporen al servicio a comienzos de la próxima década, señaló en su momento Chan.
Además, el anuncio de la DSCA menciona la autorización para vender ocho torpedos ligeros antisubmarinos o Anti-Submarine Warfare (ASW) MK 54 MOD 0, totalmente listos para su uso. Se especifica asimismo que la mayoría de esta munición ASW, por antonomasia, procederá de los stocks de la Marina de los Estados Unidos (US Navy), que está en vías de reequiparse con la versión más moderna MOD 2, como ya adelantamos en defensa.com.
Finalmente, se apunta que los operadores singapurenses del P-8A tendrán la oportunidad de entrenarse junto a países aliados que utilizan la misma plataforma MMA, como Estados Unidos, Reino Unido y Australia, reforzando así la interoperabilidad con fuerzas aliadas en la región Indo-Pacífico (Julio Maíz)






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