Actualidad
Spanish Chinese (Traditional) English French German Italian Portuguese Russian

Australia adquiere 200 sofisticados misiles antibuque LARSM

El Departamento de Estado estadounidense ha dado el visto bueno a la venta a Australia de 200 misiles AGM-158C, conocidos también como Long Range Anti-Ship Missile (LRASM) así como su equipo asociado por 990 millones de dólares. Así lo ha publicado la Agencia de Colaboración en Seguridad y Defensa (DSCA) estadounidense que envió la notificación requerida al Congreso estadounidense.

Además de los 200 misiles se incluyen 11 misiles inertes para telemetría y el sistema de entrenamiento DATM-158C, además de contenedores, apoyo, equipo de pruebas, documentación técnica y formación del personal. Según confirma la DSCA, Australia empleará estos misiles desde los aviones de combate Boeing ·F-18 de la Real Fuerza Aérea Australiana (RAAF), para mejorar su capacidad de defensa de las líneas marítimas.

El misil antibuque LRASM

El LRASM, denominado por la Marina estadounidense AGM-158C, está diseñado para detectar y destruir objetivos navales específicos dentro de grupos de varios buques, por lo que su ventaja principal es la capacidad para identificar objetivos de alto valor dentro de grupos de combate incluso lanzado desde larga distancia.

Está basado en el Joint Air-to-Surface Standoff Missile-Extended Range (JASSM-ER) y ha sido desarrollado para cumplir los requerimientos de la Marina y la Fuerza Aérea estadounidenses que buscan un sustituto para el misil antibuque Harpoon en diferentes plataformas.

La versión lanzada desde aire, como la probada ahora, cumple los requisitos del programa Offensive Anti-Surface Warfare Increment I para dotar a los B-1B Lancer de la Fuerza Aérea y los F/A-18E/F Super Hornet de la Marina estadounidense.

Interés por los misiles antibuque

El desarrollo naval de potencias como China y la aplicación de nuevos conceptos como el de “letalidad distribuida” ha renovado el interés por los misiles antibuque en países como Estados Unidos, por lo que tanto la Marina como la Fuerza Aérea buscan nuevos armamentos de largo alcance. DARPA (Defense Advanced Research Project Agency) puso en marcha en 2009 el LRASM.

Se buscaba sustituto para los Harpoon que están en servicio desde mediados de los setenta, por ello tiene en marcha el programa Offensive Anti-Surface Warfare (OASuW) que tiene dos versiones, la OASuW Increment 1 que busca sustituto para la versión de lanzamiento desde los aviones F/A-18 E/F y B-1B Lancer, habiéndose seleccionado en enero de 2016 el LRASM de Lockheed Martin. Por otra parte la OASuW Increment 2 busca reemplazo a la versión de lanzamiento en superficie del Harpoon, por lo que será un arma eminentemente antibuque con guiado autónomo. Para este programa Lockheed Martin competirá con la noruega Kongsberg que ha desarrollado una versión de su misil JSM capaz de ser lanzada desde los silos MK-41 y con una versión actualizada del Tomahawk de Raytheon.

El LRASM ha sido diseñado por Lockheed Martin para ser empleado desde plataformas aéreas y navales, incluyendo los citados aviones, y el lanzador vertical MK 41 de los buques de la US Navy desde donde ya ha sido también evaluado. Es un misil antibuque diseñado para ser lanzado a largas distancias (stand-off) y reducir la dependencia de las plataformas de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR), las redes de comunicaciones o la navegación GPS en un entorno de guerra electrónica y contramedidas, persiguiendo alta supervivencia del misil y una elevada letalidad.

Se partió del Joint Air to Surface Standoff Misisile en su versión Extended Range (JASSM-ER) modificado para configurar un misil de crucero con velocidad subsónica. Dispone de una cabeza de fragmentación y aplastamiento y un sistema de guiado múltiple desarrollado por BAE Systems, además de un data-link y capacidad contra perturbación del sistema de navegación GPS. Tiene un alcance de 300 millas náuticas y un peso de una tonelada.

Como analizamos en 2017, con motivo de su primer lanzamiento desde un B-1, el misil una vez lanzado desde el avión, es capaz de seguir los puntos del recorrido (waypoints) previstos, pasar a guiado de medio curso y dirigirse hacia un objetivo naval de superficie en movimiento utilizando su propio sensor multimodo. Una vez adquirido el blanco, el misil desciende a baja altitud y realiza la aproximación final, identificando positivamente el objetivo e impactando contra él. (José Mª Navarro García)

Fotografía: Un F-18 portando el LRASM (Lockheed Martin)

Un LRASM en el hangar de un portaviones estadounidense (Lockheed Martin)


Copyright © Grupo Edefa S.A. Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin permiso y autorización previa por parte de la empresa editora.