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Boeing presenta resultados del segundo trimestre lastrados por el Covid y el 737 MAX

Boeing ha publicado unos ingresos de 11.800 millones de dólares en el segundo trimestre, con pérdidas por acción (según PCGA) de (4,20) dólares y pérdidas por acción recurrentes (no-PCGA)* de (4,79) dólares, lo que refleja principalmente el impacto del COVID-19 y de la suspensión temporal del 737 MAX (Cuadro 1).Boeing registró un flujo de caja operativo de (5.300) millones de dólares.

"Nuestra principal preocupación es la salud de nuestros empleados y comunidades, a la vez que tomamos medidas proactivas para capear los impactos sin precedentes en el mercado de aviación comercial que ha provocado el coronavirus", declaró Dave Calhoun, Presidente y Consejero Delegado de Boeing. "Estamos trabajando codo con codo con nuestros clientes, proveedores y socios globales para afrontar los retos en nuestro sector, enfocarnos hacia la recuperación y regenerarnos para ser más fuertes en el futuro".

En el segundo trimestre, Boeing reinició las operaciones de fabricación en sus instalaciones principales tras los parones temporales realizados para proteger a los trabajadores e introducir medidas sanitarias y de prevención más rigurosos. A pesar de las dificultades, Boeing continuó cumpliendo con sus entregas en los principales programas de aviación comercial, defensa, espacio y servicios. La compañía también retomó las fases iniciales de producción del programa 737, con el foco puesto en la seguridad, la calidad y la excelencia operativa. Siguiendo las directrices de los reguladores en todo el mundo, Boeing consiguió un progreso firme hacia la vuelta al servicio del 737, incluida la finalización de los vuelos de certificación para la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés).

Para adaptarse al fuerte descenso en la demanda del mercado de aviación comercial debido al coronavirus, la compañía está tomando diversas medidas entre las que se incluye ajustar aún más las tasas de fabricación de aviones comerciales y reducir los niveles de empleo.

"La diversidad de nuestra cartera equilibrada y nuestros programas de servicios a administraciones públicas, defensa y espaciales, nos proporciona un importante grade de estabilidad a corto plazo, mientras tomamos los pasos, difíciles pero necesarios, para adaptarnos a la nueva realidad del mercado", añadió Calhoun. "Estamos tomando las medidas correctas para garantizarnos un buen posicionamiento en el futuro, mediante el fortalecimiento de nuestra cultura, la mejora de la transparencia, la regeneración de la confianza y la transformación de nuestro negocio para convertirnos en un Boeing mejor y más sostenible. El sector de la aviación siempre ha demostrado una gran capacidad de adaptación, y Boeing no es una excepción".

El flujo de caja operativo del trimestre, que se situó en (5.300) millones de dólares, reflejó principalmente el menor volumen de entregas de aviones comerciales y de servicios debido al coronavirus y a la suspensión temporal del 737 MAX, además del calendario de cobros y pagos.

El saldo de tesorería y valores negociables asciende a 32.400 millones de dólares, frente a los 15.500 millones de dólares registrados a comienzos del trimestre, debido principalmente a la emisión de nuevos empréstitos. El endeudamiento se eleva a 61.400 millones de dólares, 38.900 millones de dólares al principio del trimestre, principalmente por las nuevas emisiones de deuda, compensadas en parte por los vencimientos.

La cartera de la compañía se elevaba a 409.000 millones de dólares al cierre del trimestre.

Aviones Comerciales

En el segundo trimestre los ingresos y el margen operativo de Commercial Airplanes se redujeron, lo que refleja el menor volumen de entregas, compensado en parte por un menor gasto por contraprestaciones a los clientes del 737 MAX: 551 millones de dólares desde 5.600 millones de dólares registrados en el mismo periodo del año anterior. El margen operativo del segundo trimestre también se vio afectado negativamente por varios factores: 712 millones de dólares por los costes extraordinarios de fabricación relacionados con el programa 737, 468 millones de dólares en indemnizaciones por despido y 133 millones de dólares en costes extraordinarios de fabricación por la suspensión temporal de las operaciones debido al coronavirus.

El programa del 737 reinició las fases iniciales de fabricación en mayo, y se prevé que continuará produciendo a un ritmo lento en lo que queda de 2020. La pandemia de coronavirus ha afectado al transporte aéreo de forma significativa y ha reducido la demanda a corto plazo, lo que ha dado como resultado menores estimaciones de los ritmos de producción y entrega. La división de Commercial Airplanes prevé incrementar gradualmente el ritmo de producción del 737 a 31 unidades al mes para comienzos de 2022, con aumentos graduales posteriormente según la demanda del mercado. Las estimaciones de descuentos potenciales y otras contraprestaciones a los clientes relacionados con la suspensión temporal del 737 MAX se incrementaron en 551 millones de dólares en el trimestre. No hubo cambios notables en las estimaciones de costes extraordinarios de fabricación.

La división ha vuelto a actualizar sus previsiones del ritmo de producción en este trimestre para reflejar el efecto del COVID-19 en las perspectivas de demanda, y las seguirá monitorizando de un modo continuo. El ritmo de producción del 787 se reducirá a 6 unidades al mes en 2021. El ritmo de fabricación combinada de los modelos 777 y 777X se reducirá a 2 unidades al mes en 2021, con la primera entrega del 777X prevista para 2022. Las previsiones del ritmo de producción del 767 y del 747 permanecen inalteradas en este momento.

Commercial Airplanes entregó 20 aviones durante el trimestre, y la cartera de pedidos incluye más de 4.500 aviones con un valor de 326.000 millones de dólares.

Defense, Space & Security

En el segundo trimestre, los ingresos de Defense, Space & Security ascendieron a 6.600 millones de dólares, lo que refleja el impacto del coronavirus en los programas de aviones derivados, compensado en parte por un mayor volumen en el resto de la cartera. El margen operativo del segundo trimestre bajó al 9,1 por ciento, principalmente gracias a la plusvalía en la venta de inmuebles en el segundo trimestre de 2019 y un cargo de 151 millones de dólares por el programa KC-46A Tanker, impulsado por la asignación adicional de costes fijos como resultado de un menor volumen en la producción de aviones comerciales por el COVID-19.

Durante el trimestre, Defense, Space & Security se adjudicó contratos para otros tres aviones no tripulados MQ-25 con capacidad de reabastecimiento en vuelo para la Armada estadounidense; también consiguió contratos para sistemas de misiles de crucero para la Armada estadounidense y un contrato de 24 helicópteros AH-64E Apache para el Reino de Marruecos. Defense, Space & Security completó la Revisión de Diseños Críticos (CDR) para el simulador avanzado T-7A, completó el primer vuelo y primera entrega de F/A-18 Block III Super Hornet para la Armada estadounidense, y realizó el primer vuelo del F-15 Qatar Advanced. La división de Defense, Space & Security también entregó el centésimo avión P-8A Poseidon para la Armada estadounidense, el cuadrigentésimo avión V-22 Osprey, y el helicóptero AH-64 Apache número 2.500.

La cartera de pedidos de la división de Defense, Space & Security asciende a 64.000 millones de dólares, de los cuales el 31 por ciento corresponde a pedidos de clientes internacionales.

Global Services

Los ingresos de Global Services en el segundo trimestre ascienden a 3.500 millones de dólares, debido a un menor volumen de servicios comerciales a causa del COVID-19, efecto compensado parcialmente por el mayor volumen de servicios a administraciones públicas. En el segundo trimestre, el margen operativo disminuyó hasta el (19,3) por ciento, debido principalmente al menor volumen de servicios comerciales, un mix de productos y servicios menos favorable, y 923 millones de dólares de gastos relacionados con ajustes por valoración de activos e indemnizaciones por despido como consecuencia del entorno de mercado creado por el COVID-19.

En el transcurso del trimestre, Global Services obtuvo una modificación del contrato con la Armada estadounidense para el apoyo integrado de logística para el P-8A. Global Services se adjudicó un pedido para convertir cuatro cargueros 767-300 para DHL y un contrato de apoyo a la formación previa a la entrega de aviones F-15 para las Fuerzas Aéreas del Emirato de Qatar. Asimismo, Global Services entregó el primer avión de prueba F/A-18 Super Hornet modificado para el escuadrón Blue Angels de la Armada estadounidense.


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