El Ejército de Tierra francés obtendrá en pocos años el sistema lanzacohetes Thundart reemplazando a sus actuales MLRS (Multiple Launch Rocket System) estadounidenses para obtener capacidades de fuego profundo más efectivas que le hagan más letal en escenarios de conflictos de alta intensidad. Incorpora cohetes con 150 km de alcance, se monta sobre camión 8x8 y podrá operar en entornos con inferferencias electrónicas.
Concepto novedoso
El Thundart, de MBDA y Safrán, es una apuesta francesa por la independencia en lo que a sistemas lanzacohetes de largo alcance se refiere. Buscan un sistema de nueva generación que se enmarca dentro de la directiva francesa FLP-T (Frappe Longue Portée Terrestre) impulsada por la Dirección General del Armamento gala.
El sistema, basado en camiones de alta movilidad táctica y estratégica, ha sido concebido con un lanzador para dos módulos con cuatro cohetes en cada uno, ofreciendo el doble de alcance que los sistemas a los que reemplazará. El diseño es sencillo y robusto, y basa sus aportaciones en la capacidad para operar en situaciones en las que se hayan interferido las señales de posicionamiento por satélite o se recurra a medidas de guerra electrónica para interferir que los cohetes lleguen con precisión al punto pretendido.
Francia incluye en el Thundart, que se aprovecha en el empleo de cohetes que vuelan a una velocidad supersónica elevada, una serie de tecnologías propias que inciden en una mejor disposición de independencia futura, estando programado que sea sobre 2030 cuando este sistema de Artillería llegue a su punto operativo y sea ya empleado por l’Armee de terre.
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El camión 8x8 portador incluye grúa tras la cabina blindada para favorecer el proceso de recarga de la munición. (Octavio Díez Cámara)
Autonomía artillera
Con la ejecución del programa Thundart los franceses buscan obtener un doble objetivo: dotar a sus Fuerzas Armadas con sistemas propios de alto valor táctico y potencial militar, y mejorar la capacidad de sus empresas de Defensa en una serie de tecnologías punteras que pueden incorporar a diversos sistemas de armas.
Por ejemplo, en los cohetes de Thundart, que serían más inmunes que los actuales a medidas que busquen interferirlos, se recurre a tecnologías ya usadas en la bomba guiada AASM Hammer. A más largo plazo, se buscará avanzar en la obtención de cohetes que puedan cubrir más alcance y que generen prestaciones que vayan más allá de las de destrucción de objetivos de alto valor táctico y estratégico.
Por lo que hemos visto en Le Bourget 2026, el concepto apuesta por un camión Scania 520G 8x8 con cabina blindada y su propia grúa, facilitando así con ella la colocación y retirada de los módulos precargados con cohetes que serían llevados por medios logísticos hasta un punto preacordado.
Por lo que se ha difundido, estos lanzadores operarían de forma individual o por parejas en un determinado objetivo. Se moverían, dispararían y volverían a desplazarse, evitando así acciones clásicas con muchos lanzacohetes juntos e incidiendo en una menor vulnerabilidad del sistema. (Octavio Díez Cámara, enviado especial a Le Bourget 2026)





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