El acuerdo suscrito por la alemana Hensoldt incluye el suministro de sensores de última generación y del sistema de misión Ceretron a más de 270 vehículos Luchs 2 del Bundeswehr en una primera fase, con horizonte hasta 2032. Firmado con General Dynamics European Land Systems (GDELS), fabricante del vehículo, es el mayor contrato de Hensoldt en el ámbito de capacidades de reconocimiento terrestre. Se enmarca en un programa que se extenderá durante unos siete años e incluye vehículos de desarrollo, pre‑serie y dos lotes de producción del nuevo vehículo 6x6 Luchs 2 de próxima generación para las Fuerzas Armadas alemanas.
El primer lote ya ha autorizado el equipamiento de 274 vehículos, con opciones previstas para sistemas adicionales en el futuro. Además del hardware y el software, el contrato contempla un amplio paquete logístico con formación, documentación, suministro de repuestos y soporte de sistema a largo plazo, consolidando una relación industrial duradera. El vehículo hereda el nombre del anterior Luchs (Lince) en servicio en el Ejército de Tierra alemán, el Spähpanzer Luchs, un vehículo de reconocimiento 8x8 que estuvo en servicio entre 1975 y 2009 con más de 400 unidades. El contrato de adquisición del nuevo Luchs 2, basado en la variante más moderna del vehículo con ruedas Piranha 6x6, con capacidad anfibia, tiene un valor de aproximadamente 3.000 millones de euros. Además, el contrato incluye equipos de entrenamiento y simuladores, así como servicios de apoyo logístico
Desde su sede de Taufkirchen, cerca de Múnich, Hensoldt enmarca este contrato como un paso clave en la modernización de las fuerzas de reconocimiento del Bundeswehr. La empresa subraya que el proyecto introduce un “cambio de paradigma” hacia capacidades definidas por software, que pueden ampliarse y actualizarse a lo largo de todo el ciclo de vida del sistema sin cambios profundos en la plataforma. El objetivo declarado es lograr “superioridad de la información”, aumentando la capacidad de actuación de las fuerzas alemanas y contribuyendo al mismo tiempo a la soberanía tecnológica europea en el ámbito de los sensores y de la electrónica de defensa. Hensoldt actúa como integrador de sistemas y proveedor de soluciones de sensores conectados e independientes de plataforma.
Ceretron, el “cerebro” del Luchs 2
En el corazón del vehículo se sitúa Ceretron, el sistema central de misión del Luchs 2, integra numerosos sensores que operan en distintos espectros, procesa los datos en tiempo real y los fusiona para generar un cuadro táctico coherente dentro del vehículo. Mediante algoritmos de inteligencia artificial, puede detectar, identificar y seguir automáticamente personas y objetos, proporcionando información relevante para la decisión directamente a la tripulación y a los escalones de mando superiores. La arquitectura cumple con el estándar NGVA, es definida por software y modular, lo que permite incorporar nuevas funciones y algoritmos sin modificar el hardware del vehículo, ampliando continuamente el rendimiento operativo.
Otro de los puntos fuertes de Ceretron es la reducción de la carga cognitiva de la tripulación. El sistema procesa, prioriza y presenta la información de forma automatizada y comprensible, de modo que cada usuario a bordo recibe solo los datos relevantes para su función. Este enfoque, alineado con el concepto de “software-defined defence”, busca acelerar decisiones en el campo de batalla y aumentar la seguridad de la tripulación ante escenarios complejos y saturados de información. Al mismo tiempo, la arquitectura facilita la integración de nuevos sensores, que pueden añadirse al hardware del vehículo e incorporarse más tarde a la capa de software.
Sensores multispectrales para la observación
El Luchs 2 del Ejército Alemán integrará un amplio abanico de sensores en Ceretron, lo que permite una gestión de datos de extremo a extremo y un nivel de fusión automatizada de sensores sin precedentes en este tipo de plataformas, según la empresa. Esta integración profunda persigue mejorar el alcance, la precisión y la resiliencia del reconocimiento táctico en todo tipo de entornos.
Entre las soluciones incluidas destaca el sistema de observación y reconocimiento multispectral BAA IV, que combina sensores térmicos y diurnos con telémetro láser e iluminador de objetivos. Opcionalmente puede añadirse una cámara de infrarrojo de onda corta (SWIR), que mejora la visibilidad en condiciones meteorológicas adversas como lluvia o niebla densa.
El vehículo también contará con el sistema SETAS (See-Through Armour System), que proporciona una visión de 360º desde la plataforma, tanto de día como de noche, manteniendo a la tripulación protegida dentro del blindaje. Esta solución permite “ver a través” de la coraza mediante cámaras y procesamiento de imágenes, detectando amenazas a tiempo real en el entorno cercano. El paquete sensorial se completa con un radiogoniómetro, sistemas de alerta láser y sensores acústicos capaces de detectar y, en parte, localizar las fuentes de distintos tipos de señales o amenazas. Con ello se busca no solo avisar de inmediato a la tripulación, sino también permitir una reacción táctica óptima frente a los riesgos detectados.
Conexión a operaciones multidominio
Ceretron puede integrarse sin fisuras en la nueva suite de software multidominio MDOcore de Hensoldt, concebida como columna vertebral de futuras arquitecturas de defensa en red. Esta plataforma de integración basada en software conecta sensores, effectores y sistemas cognitivos en todos los dominios —tierra, aire, mar, ciberespacio y espacio— y a través de distintos sistemas de armas.
Gracias a MDOcore, los datos y la información de situación generados en el Luchs 2 pueden compartirse con niveles superiores de mando y otras plataformas, lo que refuerza la coordinación conjunta y la capacidad de respuesta en operaciones complejas. De este modo, el nuevo vehículo no solo mejora el reconocimiento táctico, sino que se convierte en un nodo clave dentro de redes de combate más amplias.





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