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Botado el superportaviones John F. Kennedy

El pasado día 17 tuvo lugar la botadura del segundo portaviones de la clase Gerald. R. Ford (o clase Ford), el John F. Kennedy (CVN 79), construido por el astillero Newport News Shipbuilding, división de Huntington Ingalls Industries (HII-NNS) para la Marina estadounidense.

El acto de botadura consistió realmente en el traslado del buque desde el dique seco 12 del astillero Newport News hasta el muelle 3 del rio James por primera vez, tarea que tuvo lugar nueve días después de su bautismo y para lo que se requirieron nada menos que seis remolcadores.

El viaje, de aproximadamente kilómetro y medio llevó al portaviones al lugar donde su construcción será completada, ya que resta aún año y medio de trabajo antes de que sea entregado a la Marina estadounidense en 2022. Se le instalarán los equipos restantes y tres meses antes de la entrega comenzarán las pruebas de sistemas críticos como el sistema de propulsión, el de combate, las catapultas o radares.

Cifras astronómicas

Se espera que este segundo portaviones de la clase Ford reduzca su coste respecto al USS Gerald R. Ford (CVN 78) cuyo coste ascendió a 12.900 millones de dólares. El objetivo es no superar los 11.400 millones de dólares, cifra que se espera mantener o reducir con el tercer y último buque, el USS Enterprise (CVN-80).

Entre las tecnologías que incorpora esta clase de portaviones destaca el sistema de lanzamiento de aeronaves que emplea energía electromagnética. En lugar de las habituales catapultas de vapor, el nuevo diseño emplea un sistema denominado EMALS por Electromagnetic Aircraft Launch System (Sistema de Lanzamiento Electromagnético de Aeronaves) alimentado por electricidad, generada por los dos reactores nucleares con que cuenta el buque. Las ventajas del EMALS frente a las tradicionales catapultas son su menor tamaño, facilidad de instalación, menor mantenimiento y sobre todo que permite lanzar un avión cada 45 segundos, un 25 por ciento más rápido que las catapultas de vapor.

La clase Ford contará también por primera vez con radares de tecnología de barrido o AESA. La tecnología AESA (Active Electronically Scanned Array) o de matriz activa electrónicamente escaneada elimina la necesidad de partes móviles con lo que el mantenimiento se agiliza. Además  tiene unas mayores prestaciones ya que puede emitir simultáneamente en varias frecuencias.

Los dos reactores nucleares A1B con que contarán estos buques generan hasta 300 megavatios de energía eléctrica, el triple que los reactores de la clase Nimitz. Contarán además con un importante despliegue de armas, incluyendo el sistema de defensa de medio alcance con misiles ESSM (Evolved Sea Sparrow Missile), el de corto alcance y contra misiles antibuque RAM (Rolling Airframe Missile). (José Mª Navarro García)

Fotografía: El portaviones en el río James por vez primera (Huntington Ingalls)

·El John F. Kennedy listo para abandonar el dique  seco 12 (Huntington Ingalls)


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