Spanish Chinese (Traditional) English French German Italian Portuguese Russian

La Fuerza Aérea estadounidense licita las nuevas alas del Warthog

Finalmente la Fuerza Aérea estadounidense ha puesto en marcha el contrato de adquisición de nuevas alas para mantener en servicio su flota de aviones de apoyo aéreo próximo (CAS) Fairchil A-10 Thunderbolt II, más conocido como Warthog.

En enero nos hacíamos eco de las declaraciones de la USAF en este sentido sin embargo no ha sido hasta ahora que se han publicado los datos de esta licitación a través de los habituales portales de contratación. La solicitud de información o Request for Propossal (RfP), contempla el suministro de alas para más de cien de estos aviones, concretamente 112 kits de alas y opciones para otros 15 más en el marco del programa Advanced-Wing Continuation Kit o ATTACK.

El contrato contempla un período de cinco años durante el que se podrán hacer encargos tras la firma del contrato seguido de dos períodos opcionales de un año cada uno. Las entregas previstas tendrán lugar durante un período estimado de cuatro años. Las empresas que estén interesadas en este programa podrán presentar propuestas hasta el 23 de agosto. Aunque no se ha incluido información sobre la cuantía económica del programa, los datos que publicamos en julio del año pasado sugieren que el montante podría superar los 103 millones de dólares.

Según analizamos en enero, actualmente hay 280 aparatos en servicio, de lo que 173 disponen de nuevas alas o están en proceso de recibirlas, requisito necesario para mantenerlos en vuelo hasta la fecha prevista de 2030. La empresa responsable de proveer estas nuevas alas era desde 2007 nada menos que Boeing, sin embargo la multinacional parece que no va a suministra más alas por tratarse de un producto no rentable, por lo que será necesario buscar un nuevo proveedor. Esto deja 107 aparatos aún pendientes de poner al día, tarea que de no poder realizarse reduciría el número de escuadrones disponibles de nueve a seis.

El aparato sigue activo, operando en Afganistán y en la región de Irak y Siria dando apoyo al combate contra el Daesh, como recordamos recientemente con motivo del paso de estos aparatos por territorio español. Su diseño especializado le permite volar despacio y bajo sobre el campo de batalla durante mucho tiempo, dispone de gran cantidad de puntos bajo las alas para emplear armamento, cuenta con el cañón multitubo GAU-8 (el F-35 carece de algo similar) y puede presumir además de su capacidad para soportar impactos directos y devolver sano y salvo a su piloto a la base. (José Mª Navarro García)

Fotografía: Nuevas alas para el A-10 (USAF)


Copyright © Grupo Edefa S.A. Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin permiso y autorización previa por parte de la empresa editora.