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Entrevista a Celia Pelaz. Miembro del Comité Ejecutivo de Hensoldt y Jefe de la División Spectrum Dominance & Airborne Solutions

Detectar y proteger son 2 términos que identifican a la filosofía de trabajo de la alemana Hensoldt, que dirige Thomas Müller con el objetivo de ofrecer una serie de avanzados sensores y variadas soluciones tecnológicas que se pueden aplicar a diferentes programas militares y de seguridad. Con una cifra de negocios que ha sido de unos 1.100 millones de EUR en el ejercicio pasado y previsión de doblarla en un plan que tiene ahora activo y que cumplimentarán en 2022, su capacidad fabril viene determinada por recursos como sus 4.300 empleados, 1.000 patentes o las numerosas delegaciones y representaciones en distintos puntos del planeta.

 

Líder internacional en sensores aéreos, navales o terrestres, lleva más de 30 años suministrando optrónica para vehículos blindados, ha realizado más de 3.000 periscopios para 20 fuerzas navales y fabricado 8.000 sensores de alerta ante amenazas de misiles, actividad a la que cabría sumar la de 6 décadas en misiones relacionadas con el espacio y medio siglo incidiendo en aspectos de ciberseguridad, que hacen que domine como nadie un espectro que se muestra cada día más vital.

 

Dentro de su organización, y con un potencial de crecimiento de futuro especialmente singular, se encuentra la División Spectrum Dominance & Airborne Solutions que dirige Celia Pelaz y que se centra en ofrecer soluciones para habilitar ataques electrónicos, dar apoyo a la inteligencia de señales SIGINT (Signal Intelligence) y a las medidas de apoyo electrónico, proponer las mejores medidas de ciberseguridad, monitorizar y gestionar el espectro electromagnético, actuar en temas de inteligencia estratégica y táctica, presentar situaciones específicas de determinados escenarios, suministrar sistemas autónomos y equipos de autopilotaje, tomar datos relacionados con los vuelos, generar la necesaria carga de proceso de datos en aeronaves o aportar estaciones terrestres que cooperen con alguno de estos últimos ámbitos. En un entorno en el que las amenazas están cada vez menos definidas, Hensoldt se encuentra entre las compañías que serán líderes de los desarrollos de equipos y sistemas de los próximos años.

 

Un par años después de la emancipación y nacimiento de Hensoldt, ¿qué balance puede hacernos y hacia dónde apuntan los objetivos estratégicos de la compañía?

 

Nosotros somos una compañía que nos formamos en 2017 tomando como referencia diversas actividades de Airbus, pero nuestra historia es más antigua, pues hemos ido concentrado las capacidades de electrónica que ahora forman parte de nuestro catálogo. Estamos organizados en 3 divisiones principales: Optrónica, Radar/IFF y Spectrum Dominance & Airborne Solutions. La última es la que concentra todas nuestras actividades en guerra electrónica, inteligencia de señales, ciberactividades y soluciones aerotransportadas, que comprenden equipos de presentación de la situación general, procesadores de misión o medios de ayuda para que los pilotos puedan operar en condiciones de mala visibilidad. Somos una compañía que siempre se ha caracterizado por la creación de soluciones innovadoras y tenemos unas raíces profundas en Alemania, pero con un claro objetivo internacional. Estamos trabajando muy duro para expandirnos en el espectro multinacional.

 

Además, disponemos de una estructura organizativa internacional que apoya a aquellos que usan nuestros productos. Ahora tenemos una cifra de negocios anual de 1.100 millones de EUR y estamos creciendo fuertemente, de forma que aspiramos, gracias a una estrategia que estamos implementando con objetivos de diverso carácter, llegar pronto a 2.000 millones. Tenemos en este momento una estrategia que se proyecta hasta el año 2022 y estamos buscando cambios orgánicos y no orgánicos que nos permitan crecer, insistiendo en el desarrollo de novedosos productos que incidan en que estemos en disposición de avanzar hacia nuevos mercados y así incrementar nuestro actual catálogo. Como le he dicho, nosotros nos desarrollamos desde los orígenes de Hensoldt con el objetivos de ofrecer no sólo sensores sino soluciones a nuestros clientes y queremos cubrir un amplio catálogo de actividades y sistemas, como los de autoprotección o los sistemas de guerra electrónica que llevamos a cabo en nuestras instalaciones sudafricanas.

 

Son soluciones o sistemas surgidos para el concepto de guerra electrónica, compuestos por distintos elementos de configuración fija y móvil, lo que nos permite estar en disposición de crecer en nuestra oferta de soluciones innovadoras. Trabajamos para ofertar productos complementarios que permitan que el cliente disponga de una solución integral a sus necesidades. En mi División también ofrecemos computadores de misión, sensores de alerta de radar, aviónica, autopilotos, controles de aeronaves remotamente dirigidas y soluciones para el control de sistemas autónomos que pueden estar focalizados, tanto para el mercado militar, como para el de seguridad o, para el futuro mercado de la movilidad urbana. Además de nuestras implicaciones dentro de Europa, estamos especialmente activos en diferentes ubicaciones internacionales: en Sudáfrica con 600 empleados y 200 en Reino Unido y otros puntos de negocio donde tenemos equipos de diferente entidad que apoyan los objetivos comerciales y de desarrollo de Hensoldt.

 

Detectar y proteger son 2 conceptos clave en la filosofía de Hensoldt, en un escenario que apunta a amenazas crecientes en el uso de UAV, robots, inteligencia artificial, guerra híbrida… ¿Qué grandes soluciones aportan y cómo se preparan para la evolución futura?

 

Pienso que estamos haciendo una acción de crecimiento orgánico que nos permitirá poner más productos en el mercado, que incluyen nuevas aplicaciones de algoritmos de inteligencia. Estamos moviéndonos hacia la integración de diferentes soluciones propias. Un ejemplo, en el caso de las actuaciones contra Unmanned Aerial System (UAV), nos lleva a conjuntar soluciones de radar, optrónica, perturbación, etc., mientras que en el campo del control de fronteras aportamos sistemas de mando y control para ofrecer soluciones integrales a nuestros clientes, como es el caso de lo que hacemos en la frontera de Argelia. En el campo de los sistemas aerotransportados proporcionamos soluciones de aviónica y de computación para integrar diferentes equipos de detección cada vez más inteligentes. Trabajamos en soluciones innovadoras en todo nuestro porfolio.

 

Trabajamos en sistemas de radar para identificar plataformas aéreas y en una panoplia de equipos electrónicos de ayuda que nos permitan ofrecer sistemas con capacidades futuras que incluyan aspectos de inteligencia artificial, algoritmos, etc.; que sean capaces de analizar y reconocer un amplio espectro de señales. En el entorno de guerra electrónica ofrecemos alertadores de radar para autoprotección propia y de equipos que, gracias a una serie de algoritmos autocognitivos de tipo electrónico, son óptimos para el combate.

 

Nuestra innovación también está focalizada en lo que llamamos Hensoldt Ventures. Lo que hacemos es liderar capacidades innovadoras e ideas basadas en nuestra tecnología para que, de forma ágil y creativa, nuestra compañía pueda ofrecer aquellos conceptos que pueden interesar al mercado. Una de las áreas en las que nos focalizamos es la referente a la termografía. Por ejemplo, analizamos las Winglet para ver su funcionamiento y poderlas optimizar. Esto lo hacemos con tecnología óptica. Es una línea hacia dónde apostamos en nuestro negocio y podemos aplicarla también a equipos de inspección. Son una serie de conceptos innovadores en los que, junto con otras compañías, nos movemos.

 

¿Qué capacidades punteras ofrece actualmente Hensoldt en el campo de la ciberseguridad, un marco cada vez más crítico y que muestra preocupantes debilidades?

 

Hemos creado una asociación empresarial para lo que llamamos Secure-IT que se centra en sistemas capaces de operar de forma segura. Estamos trabajando en aplicar la seguridad en capas. No se trata de incluir un Firewall, sino generar aplicaciones que permitan hacer que el equipo sea seguro en su concepto integral, desde las bases conceptuales, al Software y al Hardware. Nos centramos sobretodo en hacer que el Hardware sea un sistema más capaz y protegido ante las amenazas, con ventanas abiertas. Ofrecemos algo más complejo que en el pasado, de forma que integramos en el equipo todo el concepto, para así lograr una producción segura que nos permite probar matemáticamente que el equipo funciona correctamente a nivel de Hardware. Desde el nivel más bajo integramos aplicaciones de Hardware y Software. Se trata de un concepto de sistema operativo, pero que ha sido concebido para que sea inquebrantable a las actividades de los Hacker.

 

¿Qué ventajas ha aportado la experiencia y liderazgo en el ámbito de la EW (Electronic Warfare) a las soluciones que Hensoldt ofrece en ciberseguridad?

 

Por una parte, trabajamos para ofrecer un catálogo completo de productos que incluyan la capacidad de ser ciberseguros. Por otra, la guerra electrónica y la ciberguerra se integran en su uso del espectro electromagnético. Cuando se habla de EW se hace con el soporte de conceptos como ataques electrónicos, apoyo electrónico y protección electrónica. La guerra electrónica se sitúa en el espectro electromagnético y el mundo de la ciberguerra tiene enlaces que van hacia ese mismo área, de forma que hay una conexión entre ambos entornos. Por ejemplo, cuando mencionamos el electrónico nos situamos en el mundo de la inteligencia de comunicaciones. Actualmente, en las operaciones militares se enlaza entre diferentes puntos, gracias a equipos de comunicaciones. En nuestro catálogo incluimos equipos de enlace para sistemas en movimiento y otros que analizan la amenaza, de forma que el trabajo conjunto implique un entorno más híbrido propio, por ejemplo, de las operaciones relacionadas con el control de fronteras. En el pasado había sensores y equipos trabajando en un mismo ámbito, el militar, pero ahora nuestro concepto hace que tengamos una serie de herramientas disponibles, como Internet, prensa, etc. El mundo actual está más ligado a un entorno electrónico y digital que es más complejo y hace que necesitemos una mayor integración de sensores, aplicaciones típicas de guerra electrónica pero también de comunicación celular y lo que llamamos fuentes abiertas de inteligencia. Se trata de un marco situacional en el que definimos un concepto de trabajo en el que podemos controlar mejor a las amenazas previsibles y aquellas que puedan ir surgiendo. Es un ambiente revolucionario en el que hay terroristas, cuentas de Twiter,… La guerra electrónica típica se aplicaba a escenarios típicos militares y ahora hay que derivarla hacia un mundo más abierto. Nuestras aplicaciones están concebidas desde su inicio para hacer frente a esta realidad actual y para contrarrestar la futura.

 

¿Cómo ha complementado la adquisición de Kelvin Hughes la cartera de Hensoldt y qué beneficio le ha reportado la compra de EuroAvionics?

 

Tenemos varias áreas en las que podemos crecer. Es el caso de los sistemas de control de fronteras, porque la situación actual mundial sitúa ese segmento como uno con amplio potencial de crecimiento. Tenemos a Kelvin Hughes trabajando en diferentes posibilidades para expandir nuestro catálogo derivadas de su dilatada experiencia en el mercado de seguridad y estamos preparados para proyectos críticos de futuro que conforman nuestra estrategia de producto para los próximos años. Insistimos en nuestra capacidad de equipos de aviónica. Si ve nuestro catálogo del pasado, estábamos focalizados en aeronaves militares, con el avión de transporte A400M, helicópteros y diferentes plataformas de Airbus. Lo que hacemos es ampliarlo para ofrecer soluciones que avancen hacia equipamiento del ámbito de aeronaves civiles o seguridad.

 

Nuestro catálogo se basa ahora en soluciones innovadoras en lo que son sus capacidades y proyección, reforzado con adquisiciones como la de EuroAvionics.

 

América Latina es una región con presupuestos de Defensa relativamente limitados, pero con grandes necesidades en cuanto a vigilancia y protección de fronteras. ¿Cómo responden a estos desafíos en la región y cuáles son sus grandes objetivos allí?

 

Proponemos soluciones que se ajustan a lo que los clientes necesitan y pueden obtener. América Latina va a invertir importantes sumas en los próximos años. Países como Colombia, Brasil, Chile y otros requieren de nuevos equipos para los sistemas militares ahora en uso. Nosotros lo que les ofrecemos son herramientas en diferentes áreas, que también pueden aprovechar para ser más eficientes en problemáticas como la resolución de catástrofes naturales. Lo que Hensoldt propone a ese mercado concreto son una serie de equipamientos, de lo más completos, que les permitirán obtener soluciones de alta tecnología y diferentes aplicaciones, dependiendo de sus necesidades, de su presupuesto. Estamos en disposición de ofrecer unas soluciones de alto valor para nuestros clientes y ponerlas en sus manos para que operen con ellas.

 

En el área de Spectrum Dominance, ¿cuáles son los productos y soluciones que esperan aportar y desarrollar en la región?

 

Pienso que Latinoamérica puede ser un área en el que interactuar para generar capacidades industriales de cooperación conjunta con determinados países, para que puedan aplicarse en toda la vida del sistema. Hensoldt tiene un gran conocimiento sobre la vida de los sistemas y conceptos de cooperación y, por ejemplo, podemos ofrecer nuestra experiencia para soluciones concretas de esas naciones. Otra cosa que hacemos es buscar negocios de nuestro interés con los que llegar a acuerdos para diseñar algo conjunto e intermedio aprovechando nuestras capacidades y así desarrollar productos de defensa locales y novedosos. Todo ello lo podemos proyectar hacia el mercado militar y comercial en general y hacia soluciones para aplicaciones de seguridad en diferentes sistemas. Tenemos una serie de oficinas en Latinoamérica, como las de Brasil y Colombia, donde estamos ofreciendo nuestra capacidad para generar operaciones de cooperación industrial en esos mercados. Un buen ejemplo, en Brasil, donde hemos implementado conceptos de cooperación para el desarrollo y producción de radares navales para crear aliados con los que trabajar allí.

 

Vd. trabajó en Brasil, un país que exige mucho a las empresas extranjeras. ¿Cómo ve el nuevo escenario y qué importancia y planes tiene para ese país?

 

Estamos especialmente activos en Brasil, con sistemas de guerra electrónica provenientes de Sudáfrica. Nos ha permitido una buena conexión con ellos aposentada a través de años de cooperación o con acuerdos como los que tenemos con Saab en relación con el cazabombardero Gripen que está recibiendo su Fuerza Aérea. Es uno de nuestros ámbitos, pero también trabajamos en sistemas para el Ejército y en actuaciones concretas, como el desarrollo de un sistema transportable de inteligencia de comunicaciones. Estamos ofreciendo a nuestros “partners” en el país varios sistemas relacionados con aplicaciones de radar, de seguridad, etc. Asimismo, apoyamos gestiones de exportación de Alemania en diferentes ámbitos como las corbetas Tamandare, ofrecemos a Embraer sistemas de autoprotección electrónica y esperamos avanzar en muchos programas en Brasil. Pienso que pronto, pues son nuestra primera prioridad y en ese entorno tenemos oportunidades en torno a la Fuerza Aérea y con periscopios para los submarinos y hay otras áreas donde podemos ofertar soluciones tecnológicas que sólo una compañía líder proporciona.

 

¿Qué acogida puede tener en este mercado el sistema Xpeller, cuya misión es detectar RPAS para proteger infraestructuras críticas, grandes eventos o instalaciones militares?

 

Ya sabe que en diferentes aeropuertos europeos se han detectado algunos problemas con sistemas controlados a distancia y en aeropuertos del Sur de Brasil, São Paulo y Río, así como también en otros lugares de América como Colombia, hubo incidentes similares. Esas amenazas son hoy reales. Lo que podemos hacer, en espera de que haya regulaciones aéreas al respecto en pequeñas ciudades y en los sistemas de control aéreo que puedan gestionar ese problema, es apostar por soluciones específicas en aquellos escenarios en los que nos queremos introducir. Por ese motivo, tenemos diferentes niveles para hacerles frente, que incluyen desde equipos móviles a aplicaciones fijas. Tenemos un catálogo de productos muy completos en Hensoldt y podemos ofrecer radares con más o menos capacidad de detección o sistemas de perturbación. Usaríamos los radares para detectar y saber por sus algoritmos de proceso si son un UAV o no, empleando también cámaras para seguir esas amenazas.

 

Ofrecemos capacidades y equipos de Jammer específicos para aeropuertos civiles donde se requiere de licencias para trabajar en determinadas frecuencias, para seguir el UAV, localizarlo e interceptarlo, y evitar los problemas de peligrosidad que suponen estos artefactos. Estamos desarrollando también capacidades propias alrededor de UAV para usarlos en temas de vigilancia puntual de lugares de especial interés y con desarrollos específicos para localizar los pilotos, de forma que puedan ser interceptados. En Latinoamérica el tópico de aplicaciones contraterroristas puede ser interesante, también para el contrabando de mercaderías de contrabando y personas. Es un segmento para el que estamos en disposición de ofertar soluciones tan interesantes e innovadoras como el Xpeller.

 

Aviones como los F-16, Eurofighter, Gripen, Rafale o A400M portan sistemas Hensoldt ¿Qué soluciones podrían aportar al programa europeo del Future Combat Air System (FCAS)?

 

Desde comunicaciones, enlaces de datos encriptados, guerra electrónica, inteligencia, perturbación, identificación amigo-enemigo, radar, optrónica, etc. y nuestra extensa experiencia en fusión de datos, inmersión en nuevas tecnologías como la ciberseguridad, el “data mining” y la inteligencia artificial. Estamos en disposición de ser una compañía con potencial clave para proporcionar diferentes soluciones a un sistema de sistemas tan complejo como será el FCAS.

 

Por Octavio Díez Cámara.

 

·Components MBT Leopard.

 

·TRS-4D Rotator.

 

·AMPS.

 


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