La Zona Franca de Vigo y la Asociación de Industrias del Metal y Tecnologías Asociadas de Galicia (ASIME) han puesto en marcha la primera aceleradora empresarial de España especializada en seguridad y defensa, una iniciativa que aspira a situar a Galicia como polo de referencia en este ámbito industrial y tecnológico. El programa, presentado en el Auditorio de la Zona Franca de Vigo, nace con el objetivo de acompañar a una veintena de empresas en su crecimiento, internacionalización y acceso a grandes cadenas de valor y programas tractores, con especial foco en tecnologías de uso dual civil‑militar.
El acuerdo para la creación de la Aceleradora de Innovación, Desarrollo de Negocio e Internacionalización en materia de Seguridad y Defensa fue suscrito por ASIME, a través de su grupo SECDEFENSE, y el Consorcio de la Zona Franca de Vigo (CZFV), en un acto que reunió a un centenar de representantes institucionales, civiles y militares. La Secretaría de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, clausuró el evento subrayando que se trata de una industria “innovadora, abierta y conectada al territorio”, llamada a afrontar los desafíos de España, la Unión Europea y la OTAN.
Valcarce destacó que la nueva aceleradora “no solo acompaña proyectos, construye cadena de valor con visión industrial”, y la enmarcó en la estrategia de modernización de las Fuerzas Armadas, que contempla una inversión de 322 millones de euros para impulsar capacidades modernas, interoperables y sostenibles y reforzar la base tecnológica e industrial de defensa. En este contexto, puso en valor el papel de grandes empresas tractoras como Urovesa, Indra o Navantia, pero también la integración de pymes y startups con soluciones de innovación dual y la creación de empleo cualificado orientado a las nuevas generaciones.
Desde el CZFV, su delegado especial, David Regades, subrayó la experiencia previa de la entidad en programas de emprendimiento, con más de 520 empresas creadas a través de distintas aceleradoras, y recalcó que el nuevo programa ofrecerá un entorno especializado “conectado a la innovación, la industria y el talento”. Por su parte, el presidente de ASIME, Justo Sierra, defendió la necesidad de reforzar la autonomía estratégica y la capacidad de disuasión europeas mediante un salto tecnológico apoyado en el tejido industrial y en la colaboración público‑privada.
Sierra recordó que en Galicia ya operan en torno a 30 empresas vinculadas a la seguridad y la defensa, que generan unos 3.500 empleos, y planteó como meta involucrar a 150 compañías en los próximos diez años, con el potencial de crear hasta 5.000 nuevos puestos de trabajo. A su juicio, si se aprovechan con agilidad las oportunidades de inversión, el sector puede experimentar un crecimiento significativo y consolidar a la comunidad como referente en la industria de seguridad y defensa.
Las autoridades locales también reivindicaron el alcance estratégico de la iniciativa. La primera teniente de alcalde y senadora, Carmela Silva, describió la aceleradora como símbolo de “un cambio profundo de paradigma” en la forma de entender el desarrollo económico y la política industrial, mientras que el alcalde de Vigo, Abel Caballero, la definió como una “gran alianza” entre empresas e instituciones públicas en un ámbito, el de la seguridad, que consideró transversal para toda la sociedad.
La aceleradora nace con una metodología basada en la creación de comités de trabajo, la organización de foros y mesas de intercambio de conocimiento y el establecimiento de alianzas con organismos públicos y privados, incluyendo empresas tractoras y socios internacionales. El programa pondrá a disposición de los proyectos recursos humanos, financieros, espacios físicos especializados, soporte de centros tecnológicos (laboratorios y medios de validación) y servicios de asesoría y mentorización, además de facilitar certificaciones y el acceso a mercados.
En una primera fase se seleccionarán hasta 20 proyectos que presentarán sus propuestas en una jornada de Demo Day ante un comité técnico, tras la cual se escogerá un máximo de 10 iniciativas para participar en la aceleradora. Esta etapa de aceleración tendrá una duración de nueve meses y se complementará con una posterior fase de consolidación de 12 meses, en una segunda edición, en la que podrán participar hasta diez proyectos adicionales.





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