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La potente lancha “Interceptor” del Ejército del Aire y del Espacio que opera en Canarias: el Servicio Marítimo del Ala 46

La lancha “Interceptor” navegando a toda velocidad por la Bahia de Gando. (foto Antonio Rodríguez Santana)
La lancha “Interceptor” navegando a toda velocidad por la Bahia de Gando. (foto Antonio Rodríguez Santana)

Una de las unidades más desconocidas del Ejército del Aire y del Espacio es el denominado Servicio Marítimo del Ala 46, que, desde la Base Aérea de Gando (Gran Canaria), opera un pequeño número de embarcaciones, entre ellas la potente lancha “Interceptor”. Para saber más acerca de esta Unidad, defensa.com ha visitado sus instalaciones,  en la bahía de Gando, que baña la zona Este de la base aérea del mismo nombre, la principal instalación del Ejército del Aire y del Espacio en las estratégicas islas Canarias.

Lo primero que sorprende es la pequeña plantilla, formada por el subteniente Rozas, los cabos primeros Perdomo y Trujillo, el soldado Aridane y el mecánico civil Antonio, que operan actualmente cuatro embarcaciones, aunque una de ellas es auxiliar muy pequeña, usada para abordar las que están fondeadas frente a la instalación de Gando. Estos cuatro miembros del Ala 46 cuentan todos con el título oficial de patrón de embarcaciones, al que unen una gran experiencia en aguas tan difíciles como las del Atlántico Norte, donde deben afrontar un fuerte oleaje de varios metros de altura.

La Unidad, que forma parte del Grupo de Apoyo del Ala 46, es fundamental para apoyar la formación y el entrenamiento de las tripulaciones del Ejército del Aire y del Espacio en caso de caída al mar, un elemento poco habitual en la Institución, pero con el que, sin embargo, debe convivir, ya que, dado su carácter expedicionario, sus aeronaves deben sobrevolar grandes masas de agua.

Así, una de las misiones del Servicio Marítimo es la colaboración con el Grupo 82 de Fuerzas Aéreas del Ala 46, principal responsable en el ámbito de búsqueda y rescate o Search and Rescue (SAR) en la amplia zona de responsabilidad de vuelo o Flight Information Region (FIR) Canarias.

Las embarcaciones colaboran habitualmente en los ejercicios del Grupo, en tareas como la recogida de lanchas inflables salvavidas o “cadenas” lanzadas por los aviones con capacidad SAR, como los CN235 Vigilancia Marítima (VIGMA) o D.4 (según su designación militar española), y en el futuro los C295 Maritime Surveillance Aircraft (MSA) o D.6, e incluso el A400M o T.23. 

También realizan un trabajo análogo durante los lanzamientos de paracaidistas en la zona de instrucción sobre el mar. Asimismo, tienen la misión de vigilar posibles intrusiones en el área militar de la bahía de Gando, prestando especial atención a las instalaciones de combustible, y de transportar al personal de la Policía Aérea en intervenciones en el mar. Para esta labor, el “buque insignia” del Servicio Marítimo del Ala 46 es la lancha semirrígida bautizada como “Interceptor”, de 12 metros de eslora y 4 de manga, con un desplazamiento de 9 toneladas, incluidas 3 de combustible para alimentar los cuatro motores que la propulsan. En conjunto desarrollan 1.200 Hp, permitiéndole alcanzar una impresionante velocidad máxima de 80 nudos.

Primer plano de la lancha “Interceptor” en su zona de fondeo de las instalaciones de la Base Aérea de Gando.  (foto Antonio Rodríguez Santana)

Esta estilizada embarcación apareció en medio del mar, posiblemente procedente de actividades ilícitas, y finalmente fue asignada al Ala 46. Esta embarcación se habría encargado a algún taller clandestino, dotándola de gran capacidad de carga, amplia autonomía y altísima velocidad, características necesarias para dicho rol criminal. Tras ser asignada por el juzgado al Ejército del Aire y del Espacio, la embarcación fue sometida a un proceso de actualización y revisión general en una empresa de la isla, incorporándose después al Servicio Marítimo del Ala 46.

Esta pequeña Unidad cuenta también con una embarcación de rescate SAR de 8 m de eslora y 2,5 m de manga con motor de 300 Hp, construida en Gran Canaria por un fabricante local; una embarcación rígida “Whaly R” de 5 m de eslora y 2 m de manga con motor de 50 Hp específica para la Policía Aérea; y un pequeño bote auxiliar de 2 m de eslora y 1,5 m de manga con motor de 2 Hp, empleado para abordar embarcaciones en fondeo.

Actualmente trabajan en la preparación de una quinta embarcación de intervención rápida, así como en la posible adquisición de motos acuáticas para dar respuesta inmediata a intrusiones en el área marina de la base aérea que no precisen de una embarcación mayor.

En concreto, las funciones oficiales del Servicio son la simulación de acciones de salvamento de embarcaciones (según marca la convención SOLAS —Safety of Life at Sea), interceptación de lanchas de narcotraficantes, auxilio a la inmigración ilegal, entre otras; dar cobertura y seguridad durante las periódicas prácticas de entrenamiento de las tripulaciones en los ejercicios SURMAR (Supervivencia en el MAR); y proporcionar cobertura y facilitar la recuperación del material durante los entrenamientos de lanzamiento de cadenas de balsas, principalmente desde los aviones D.4 del 82 Grupo. Importante papel de apoyo en las prácticas de salto al océano desde los D.4 de los PJ (Pararescue) del Escuadrón de Zapadores Paracaidistas (EZAPAC), que, entre otras misiones, realizan la cobertura de las formaciones de cazabombarderos en los largos viajes transoceánicos para participar en el ejercicio Red Flag, desarrollado en Nellis (Nevada, Estados Unidos).

A lo largo de su trayectoria, el Servicio Marítimo del Ala 46 ha colaborado con la Armada, el Servicio Marítimo de la Guardia Civil, Aduanas, Cruz Roja y otros organismos.

Un largo historial en este campo

En la Base Aérea de Gando, el entonces Ministerio del Aire puso en marcha en 1955 el primer servicio SAR en Canarias, que desde el principio contó con embarcaciones. Este fue el caso del motovelero “Nazaret I”, que llevaba material a los aeródromos del Ejército del Aire (Aaiún y Villa Cisneros) en la entonces provincia del Sáhara Español.

Paralelamente, el creciente número de rescates de embarcaciones con helicópteros, primero los Sikorsky S-55 y después los AS332B Super Puma, a los que en los últimos años sustituyeron los del mismo modelo muy mejorado Airbus Helicopters AS332C1e, requirió entrenamientos de grúa, procedimiento mediante el cual se rescata desde la cubierta de un buque a una persona accidentada o enferma. En ese contexto, se incorporó al servicio en 1991 una nueva embarcación de fibra de vidrio, la “Nazaret II”, que años después fue enviada a la Academia General del Aire (AGA) para reforzar su Sección de Rescate de Tripulaciones y Apoyo Marítimo (SERTAM). (Antonio Rodríguez Santana/Julio Maíz)


Copyright © Grupo Edefa S.A. defensa.com ISSN: 3045-5170. Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin permiso y autorización previa por parte de la empresa editora.

1 comentarios

  1. Rafael | 16/04/2026 07:15h. Avisar al moderador
    Muy interesante, gracias. Como sugerencia para futuros artículos si fuese posible, me gustaría saber si el Ejército del Aire tiene otras embarcaciones oficiales en bases próximas al mar como Pollensa o San Javier.   

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