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Los MQ 9 Reaper del Comando de Operaciones Especiales de la Fuerza Aérea de Estados Unidos se arman con la letal bomba GBU 39B y redefinen la guerra naval en la Operación Lanza del Sur

Un MQ-9B Reaper de la USAF armado con bombas GBU-39B espera para despegar durante un ejercicio de evaluación nocturno. (Créditos: USAF)
Un MQ-9B Reaper de la USAF armado con bombas GBU-39B espera para despegar durante un ejercicio de evaluación nocturno. (Créditos: USAF)

En el marco de la evolución doctrinal del poder aéreo no tripulado, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF) confirmó que la flota de vehículos aéreos no tripulados General Atomics MQ‑9B Reaper asignada al Comando de Operaciones Especiales de la Fuerza Aérea (AFSOC), específicamente a la 27ª Ala de Operaciones Especiales (27th SOW), incorporó durante la primavera de 2026 la bomba planeadora GBU‑39B Small Diameter Bomb (SDB) a su arsenal operativo, consolidando una nueva capacidad de ataque de precisión de alcance extendido en escenarios de alta complejidad táctica.

De acuerdo con información oficial y reportes de medios estadounidenses especializados en temas militares, la integración de la GBU‑39B responde a la necesidad de ampliar la capacidad de supervivencia y letalidad de plataformas no tripuladas en entornos disputados, permitiendo la ejecución de ataques stand‑off sin ingresar en el radio de acción de sistemas antiaéreos adversarios, un factor determinante en el contexto de operaciones modernas (Operación Resolución Absoluta y Operación Furia Épica) caracterizadas por amenazas superpuestas y sistemas de negación de área.

Operación Lanza del Sur

En este contexto operativo, diversas fuentes especializadas en análisis de vídeos señalan que los MQ‑9 Reaper estarían empleando esta munición contra objetivos navales en el marco de la Operación Lanza del Sur, una campaña de carácter sostenido destinada a “expulsar a los narcoterroristas” del Hemisferio Occidental, impulsada por el Comando Sur de los Estados Unidos desde noviembre de 2025 y que combina activos navales, aéreos y no tripulados para la vigilancia, interdicción y neutralización de amenazas en el Mar Caribe y el Pacífico oriental. El operativo ha causado al menos 190 muertes en más de 60 ataques reportados en el mar Caribe, cerca de Venezuela o en el Pacífico Oriental, cerca de Colombia, el último ataque, esta misma semana, contra una supuesta narcolancha presuntamente operada por "organizaciones terroristas designadas", dejó allí al menos dos muertos.

Las bombas planeadoras GBU‑39B Small Diameter Bomb son un sistema de armas diseñado por Boeing bajo criterios de precisión quirúrgica y reducción del daño colateral. Se trata de una bomba planeadora de aproximadamente 113 kilogramos, equipada con una ojiva de cerca de 16 kilogramos de explosivo de alta potencia, optimizada para penetrar estructuras reforzadas de hasta un metro de hormigón armado antes de detonar.

Desde el punto de vista técnico, la SDB utiliza un sistema de guiado combinado GPS/INS de alta precisión, capaz de alcanzar un error circular probable cercano a un metro, incluso en condiciones meteorológicas adversas, lo que la convierte en un arma apta para todo tiempo.  Tras su liberación, despliega alas retráctiles que le permiten planear a grandes distancias sin propulsión propia, alcanzando rangos de entre 96 y más de 100 kilómetros dependiendo del perfil de lanzamiento, lo que otorga a la plataforma lanzadora una ventaja táctica significativa al mantenerse fuera del alcance de defensas antiaéreas enemigas.

La integración de la GBU‑39B en el MQ‑9 Reaper se realiza mediante el sistema BRU‑78 Dual Carriage System, el cual permite transportar dos bombas por punto de anclaje, incrementando la densidad de munición disponible y la capacidad de ataque sostenido durante una misma misión, característica clave para operaciones de apoyo a fuerzas especiales o misiones marítimas de larga duración.

Personal de tierra prepara el armado de un MQ-9B Reaper con bombas GBU-39B. (Créditos: USAF)

Por su parte, el MQ‑9 Reaper constituye hoy día uno de los pilares del poder aéreo no tripulado estadounidense en el siglo XXI. Desarrollado por General Atomics, este UAV de media altitud y larga autonomía (MALE) está diseñado para misiones de vigilancia, reconocimiento y ataque de precisión, combinando persistencia operativa con capacidad ofensiva gracias a su autonomía que puede superar las 27 horas de vuelo continuo, con un techo operativo cercano a los 15.000 metros y velocidades máximas en torno a los 400‑480 km/h, lo que le permite mantener presencia prolongada sobre áreas de interés estratégico.  Su planta motriz turbohélice le otorga una combinación óptima de eficiencia y resistencia para misiones prolongadas en teatros de operaciones extensos.

En cuanto a su capacidad de carga, el MQ‑9 puede transportar hasta 1.700 kilogramos de armamento distribuido en siete puntos duros, incluyendo misiles AGM‑114 Hellfire y diversas bombas guiadas, a las cuales ahora se suma la GBU‑39B, ampliando de manera significativa su espectro de empleo en escenarios convencionales y de guerra irregular. (D.B. Colmenares)

 


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