Aunque los A-10 Thunderbolt II están oficialmente en la fase final de su vida operativa en la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, se ha creado, con una velocidad inusitada, un nuevo sistema de pértiga para que puedan ser reabastecidos por los KC-130 Hercules. Los veteranos Fairchild Republic A-10 Thunderbolt II o Warthog parecía que cerraban su larguísima carrera bélica con la Guerra de Irán, pero su éxito en esas operaciones llevaron a que el secretario de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos o United States Air Force (USAF), Troy E. Meink, decidiera que seguirían operativos al menos hasta 2030, como ya publicó defensa.com
Paralelamente, el Centro de Pruebas del Mando de la Reserva de la Guardia Nacional o Air National Guard Air Force Reserve Command Test Center (AATC) lideró, desde principios del pasado mes abril, un gran esfuerzo que involucró a múltiples organizaciones fruto del cual se ha diseñado una capacidad de reabastecimiento en vuelo mediante sistema de pértiga y cesta (probe and drogue), en respuesta a un requisito urgente del mando de combate.
Tras un exhaustivo examen y evaluación, el nuevo sistema denominado A-10 Probe Refueling Adapter (PRA), instalado por primera vez en el A-10C Thunderbolt II con el registro 79-0185, permite ahora contar con la disponibilidad operativa del reabastecimiento en vuelo en teatros de operaciones, ampliando las opciones disponibles. El adaptador se instala en un receptáculo situado en el morro del A-10C, convirtiendo la configuración estándar de reabastecimiento mediante boom a un sistema de pértiga y cesta. Esta modificación permitirá a los A-10 repostar desde aeronaves polimotores de tipo Hercules, como son los Lockheed Martin HC-130J Combat King II, MC-130J Commando II de la USAF; y los KC-130J del Cuerpo de Marines de EE. UU. o United States Marine Corps (USMC), ampliando significativamente las opciones de reabastecimiento de los Warthog desplegados en escenarios de combate.
Sortear las capacidades de los veteranos KC-135
La decisión de ampliar la capacidad operativa de reabastecimiento del A-10 Thunderbolt II surgió debido a las limitadas opciones de emparejamiento disponibles para los planificadores (operaciones) de las misiones. Con la retirada de los aviones cisternas Boeing KC-10A Extender en 2024 y a la espera de la certificación en los nuevos Boeing KC-46A Pegasus, las unidades de A-10 dependían sólo de los veteranos KC-135 para el reabastecimiento en vuelo.
El nuevo adaptador de pértiga permite a los A-10 Thunderbolt II repostar desde cisternas basadas en el C-130 Hercules y el Super Hercules, cuyas velocidades y altitudes resultan más compatibles con las operaciones del Warthog y cuyos conjuntos de misiones se alinean más estrechamente con las operaciones de Apoyo Aéreo Cercano o Close Air Support (CAS) y Búsqueda y Rescate en Combate o Combat Search And Rescue (CSAR) de la USAF.
Para obtener la aprobación y certificación de la autoridad especializa en este campo del reabastecimiento aéreo o Air Refueling Certification Authority (ARCA), el AATC coordinó el esfuerzo entre múltiples organizaciones con el objetivo de acortar los plazos de desarrollo. Un socio industrial desarrolló y construyó el PRA, mientras que la oficina del programa del sistema A-10 proporcionó la supervisión de ingeniería para la integración en la aeronave. El PRA representa una solución configurable en el propio campo, diseñada para ser instalada por el personal operativo en la línea de vuelo. Además, hablamos de un adaptador relativamente sencillo, que los mecánicos de las unidades de Thunderbolt II pueden instalar o retirar en cuestión de horas, permitiendo reconfigurar las aeronaves entre las capacidades de reabastecimiento mediante boom o pértiga en función de los requisitos de la misión encomendado. (Julio Maíz)






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