En 2019 analizamos los planes del Ejército del Aire y del Espacio para dotarse de un pod de ataque electrónico con el que realizar misiones de protección de aeronaves en misiones de ataque, del tipo escort jammnig.
Este tipo de pods, contenedores o barquillas son sistemas de guerra electrónica (Electronic Warfare o EW) diseñados para proporcionar protección a un grupo de aeronaves que se adentran en un entorno hostil en el que se encuentran sistemas de defensa aérea con radares de búsqueda y seguimiento como los de control de tiro asociados a lanzadores de misiles o cañones antiaéreos.
Ahora Indra ha anunciado el desarrollo de un pod de ataque electrónico capaz de escoltar aeronaves en los escenarios más hostiles y degradar las defensas aéreas más avanzadas. Esta capacidad refuerza la ambición de la compañía española de situarse en la primera línea de la supresión de defensas enemigas y el control del espacio aéreo.
Un pod para el combate en entornos A2/AD
El nuevo pod, un contenedor que integra sistemas de guerra electrónica de alta potencia, está diseñado para instalarse bajo el fuselaje o bajo las alas del avión y puede adaptarse a un amplio abanico de plataformas de combate. Su misión es interferir radares y comunicaciones enemigas en profundidad, abriendo corredores seguros para el resto del paquete aéreo en operaciones de alta intensidad.
Indra orienta este sistema a misiones de tipo Escort Jammer, en las que la aeronave equipada encabeza la formación y “cubre” con su burbuja de interferencia al resto de aparatos, y a misiones Stand-Off Jammer, en las que actúa desde distancia de seguridad contra los sensores de vigilancia adversarios. Se trata, en definitiva, de dotar a las fuerzas aéreas de herramientas específicas para operar en entornos de denegación de acceso y de área (A2/AD) frente a defensas aéreas cada vez más sofisticadas.
Para alcanzar estas prestaciones, la compañía está integrando tecnologías de interferencia de última generación sobre una arquitectura abierta, concebida para trabajar en escenarios electromagnéticos altamente saturados. El objetivo es combinar alta potencia de emisión con la flexibilidad necesaria para actualizar modos y técnicas de jamming frente a nuevas amenazas.
Indra vuelca en este desarrollo más de cuatro décadas de experiencia en el espectro electromagnético, así como el conocimiento adquirido en grandes programas europeos de I+D, entre ellos el proyecto REACT (Responsive Electronic Attack for Cooperative Tasks), que coordina a algunas de las principales empresas especializadas del continente. La propia compañía subraya que este tipo de sistemas resultan imprescindibles para garantizar la libertad de acción en teatros donde el adversario dispone de redes de defensa aérea integradas de largo alcance.
Complemento a la suite de autoprotección
El nuevo pod de ataque electrónico se suma a la suite de autoprotección aérea de Indra, que ya integra alertadores radar, láser y de misil, así como un sistema de gestión avanzado y distintos actuadores de contramedidas electrónicas. Entre estos últimos destacan el sistema EW ALQ-500P en configuración pod, en servicio con varios clientes, y el sistema InShield DIRCM, que recurre a tecnología láser para desviar misiles guiados por infrarrojos.
Combinados, estos equipos ofrecen capacidades de alerta temprana, interferencia y supresión de amenazas frente a misiles tierra-aire y aire-aire, manteniendo un equilibrio entre potencia, alcance y baja firma electromagnética gracias a su arquitectura modular. Esta modularidad facilita además la integración en diferentes plataformas y la adaptación rápida a distintos perfiles de misión.
Recordemos por último que Indra además ha desarrollado un pod destinado a realizar misiones ESM (Electronic Support Measures) y ELINT (Electronic Intelligence) denominado pod CORE (Capacidad Operacional de Reconocimiento Electrónico), que ya desde su diseño se planeó para su utilización en los C.15M (la denominación militar del cazabombardero EF-18M) cuyas características analizamos en 2019 y vimos ya en vuelo en 2020. El desarrollo tecnológico se inició tras un primer contrato con Indra Sistemas firmado en 2016 para determinar la viabilidad y la reducción de riesgos tecnológicos. En 2017 Indra obtuvo un nuevo encargo por un importe de 3,6 millones de euros para el desarrollo del sistema para el Ejército del Aire, adjudicado a través de la Subdirección General de Adquisiciones de Armamento y Material de la DGAM (Dirección General de Armamento y Material).
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El pod CORE o AMPES-P (autor)
Proyección internacional
Indra ya está moviendo estas soluciones en el escaparate internacional, con recientes presentaciones del EW ALQ-500P y de su pod de inteligencia de señales (SIGINT) en el Dubai Air Show, donde también firmó un Memorando de Entendimiento con el grupo emiratí Edge para incorporar guerra electrónica avanzada al catálogo de su joint venture PULSE NOVA. La compañía tiene previsto reforzar esta ofensiva comercial en citas como el World Defense Show de Riad, uno de los grandes polos de atracción de la industria de defensa en Oriente Medio. (José Mª Navarro García)







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