La Armada lleva muchos años empleando el cañón Oto Melara (Leonardo) de 76/62 mm en sus navíos de superficie, montaje que se instaló en los patrulleros pesados Lazaga, las corbetas Descubierta, las fragatas tipo Santa María o los Buques de Acción Marítima (BAM). La pieza, de origen italiano, se ha venido fabricando bajo licencia en las instalaciones gaditanas de Navantia Sistemas, que cuenta con unas naves específicas y personal que asumen diferentes acciones sobre este sistema. Ahora, esas instalaciones están especialmente activas de cara a satisfacer requisitos bien diferentes en cuanto a capacidades se refiere y en los que será relevante la decisión de mediados de 2025 de adquirir -para realizar unas pruebas sobre su potencial- un lote de munición de 76/62 mm HE-MOM A1 de Leonardo, que incorpora la capacidad de poderla usar en el rol antidrón.
De un lado se van a fabricar al menos dos cañones de 76/62mm nuevos para los dos buques BAM solicitados recientemente. Sus mejores prestaciones generales respecto de los seis precedentes han llevado a decidir que incorporarán montajes evolucionados del tipo Super Rapid (SR), que incluyen novedades en su mantelete, que ha recibido nuevas formas planas para hacerlo más furtivo y reducir su RCS, cuenta con una boca de fuego capaz de medir la velocidad de salida del proyectil para dar datos más precisos a la dirección de tiro -una DORNA (Dirección Optrónica Radárica NAval) de Navantia Sistemas en el caso de la Armada-, es capaz de ritmos de fuego mayores e incorpora un sistema de alimentación con tambores que permiten manejar diferentes tipos de munición.
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Navantia Sistemas tiene en marcha el proceso de digitalización de cuatro piezas de 76/62mm y pronto iniciará la fabricación de dos nuevos montajes Super Rapid. (Octavio Díez Cámara)
La Armada contemplaría la posibilidad de que esas dos nuevas piezas Leonardo 76/62 SR incorporen incluso en el mismo montaje un novedoso radar STRALES que permite emplear municiones guiadas tipo DART y obtener impactos especialmente precisos con ellas.
Mientras se avanza en ese sentido, en Navantia Sistemas están trabajando para dar respuesta a un programa de modernización de cuatro cañones Oto Melara de 76/62mm que ya estaban en servicio en los BAM. Hace unos años se aprobó invertir unos 9 millones de euros en un proceso de digitalización integral de los montajes para integrar en ellos nuevas soluciones técnicas que hagan que puedan considerarse casi como nuevos.
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Disponer de industrias nacionales que sean capaces de fabricar, modernizar y mantener las piezas de Artillería Naval es un punto positivo para la autosuficiencia de España. (Octavio Díez Cámara)
Para responder a los plazos dados por la Armada, el primero de esos cañones se sometió hace unas semanas a pruebas en fábrica y está programado que antes de su embarque definitivo en uno de los BAM, previsto para la primavera de 2026, se realicen acciones de fuego real para validar lo realizado en el Polígono de Tiro de Torregorda. La digitalización de la segunda pieza está especialmente avanzada y se prevé finalizar dentro de este año los trabajos en los cuatro contratados.
El proceso ahora en marcha, de mejora de cuatro cañones de 76/62 mm y de próxima fabricación de dos más de mejores prestaciones por parte de la compañía española Navantia Sistemas, es un impulso positivo para la Armada española porque supone poner al día unas capacidades artilleras que pueden dar muy buena respuesta a las necesidades del combate en enfrentamientos superficie-superficie o superficie-aire. (Octavio Díez Cámara)





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