Coordinación de una coalición internacional
Venegas destacó el arduo trabajo de planificación realizado por los equipos de cada fuerza aérea participante, que ha permitido consolidar esta nueva versión del ejercicio, uno de los más relevantes de América del Sur por su escala y complejidad. Durante las próximas dos semanas, hasta aproximadamente el 12 de julio, se llevarán a cabo operaciones multidominio que integran capacidades aéreas, terrestres, espaciales y cibernéticas. El escenario simulado contempla un país ficticio que requiere apoyo humanitario y restablecimiento de la paz, lo que permitirá practicar la coordinación en coalición internacional.
En la reunión inaugural se entregaron las directrices principales en materia de operaciones aéreas, seguridad, logística y apoyo de vida. El director del ejercicio subrayó la oportunidad que representa Salitre para fortalecer la amistad y la interoperabilidad entre las fuerzas participantes, recordando además el rol actual de la FACh en el apoyo humanitario a Venezuela tras los recientes terremotos. “Es una oportunidad para fortalecer nuestra amistad e interoperabilidad, y para contar con un equipo capaz de afrontar crisis internacionales, como lo estamos haciendo con Venezuela, donde la Fuerza Aérea de Chile está brindando apoyo humanitario a los ciudadanos quienes están sufriendo las consecuencias de dos terremotos.”, señaló.
Entrenamiento entre Comandos de Aviación FACh, JTAC de Estados Unidos, pilotos Colombianos y MQ-9 Reaper
Como parte de las actividades del primer día, en el Auditorio del Centro de Instrucción Táctica (CIT) se realizó una jornada de intercambio entre Comandos de Aviación de la FACh, Joint Terminal Attack Controllers (JTAC) de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, pilotos de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y operadores del sistema MQ-9 Reaper. Esta instancia permitió profundizar en procedimientos de Apoyo Aéreo Cercano (CAS), integrando plataformas tripuladas y no tripuladas en un entorno realista.
Los participantes compartieron experiencias operacionales, tácticas, técnicas y procedimientos (TTP) relacionados con la planificación de misiones CAS, el uso de capacidades ISR, la coordinación aire-tierra y la toma de decisiones en ambientes complejos. La incorporación del MQ-9 Reaper, desplegado recientemente en Chile, aporta un importante componente de vigilancia y reconocimiento que enriquece la evolución hacia operaciones multidominio.
Delegaciones de Chile, Argentina, Brasil, Estados Unidos, Paraguay y Colombia previo a la bienvenida oficial de Salitre.
Operaciones Aéreas Combinadas (COMAO) en el Corazón del Ejercicio
Un eje central de Salitre 2026 son las Operaciones Aéreas Combinadas (COMAO, por sus siglas en inglés, Combined Air Operations o Composite Air Operations) donde múltiples tipos de aeronaves de distintas naciones vuelan coordinadas hacia un mismo objetivo, simulando una verdadera “orquesta” de la guerra aérea. Estas misiones integran roles como ataque con F-39E Gripen y F-16 chilenos, escolta, supresión de defensas antiaéreas (SEAD), control y alerta temprana con sistemas AEW, reabastecimiento en vuelo, guerra electrónica e inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR).
Es importante mencionar que, en esta edición, la Fuerza Aérea de Chile no desplegará su E-3D Sentry ni ningún otro medio aéreo AWACS durante las operaciones. Esta decisión busca mantener una distancia deliberada respecto al empleo de esa capacidad específica en los COMAO, priorizando el entrenamiento con los sistemas de alerta y control disponibles en la coalición y reforzando otros aspectos de la coordinación multidominio. La complejidad radica en sincronizar perfectamente cada elemento, que las defensas enemigas sean neutralizadas justo antes del ingreso de los atacantes, mientras se dirige a la escolta y los tanqueros extienden el alcance. Este tipo de entrenamiento prueba la capacidad de Chile y sus aliados para planificar y ejecutar operaciones con más de 20 aeronaves simultáneamente, bajo estándares OTAN, en un escenario que va más allá de combates aire-aire y abarca apoyo aéreo estrecho con A-29 Super Tucano, IA-63 Pampa y helicópteros Black Hawk, además de componentes cibernéticos, espaciales y logísticos.
Escenario Operacional, con tres naciones ficticias
El Ejercicio se desarrolla en un escenario ficticio que involucra a tres países: Tierra Roja (Red Land), caracterizado por un régimen autoritario consolidado con aspiraciones de expansión regional, fuerte nacionalismo histórico y reintegración. Tierra Verde (Green Land) es un Estado fallido sumido en una profunda crisis institucional, ruina económica y violaciones humanitarias y finalmente, Tierra Azul (Blue Land), que actúa como contrapeso democrático con liderazgo humanitario, aunque enfrenta tensiones internas y resistencia estratégica.
Este planteamiento permite simular operaciones reales de control aéreo (DCA-OCA), protección de la población y fuerzas militares contra amenazas asimétricas e irregulares (CAS-AI), y apoyo directo a la población civil desplazada (NEO).
Infografía del Concepto de Operaciones, exhibido en el Centro de Operaciones Aéreas Combinadas (CAOC) durante la inauguración de Salitre 2026.
Fuerzas Azul y Roja
En la Base Aérea Cerro Moreno se ha concentrado un potente despliegue de las Fuerzas Azules (Blue Forces). Entre los medios presentes destacan cazas F-16 chilenos y estadounidenses, F-39E Gripen brasileños, IA-63 Pampa III argentinos y varios A-29 Super Tucano de Chile, Colombia y Paraguay. Este agrupamiento en la pista principal y zonas adyacentes refleja la magnitud del ejercicio y la estrecha integración multinacional que se busca alcanzar desde los primeros días de operaciones.
Infografía de la Fuerza Azul (Blue Forces) exhibido en el Centro de Operaciones Aéreas Combinadas (CAOC) durante la inauguración de Salitre 2026.
Mientras las Fuerzas Azules operan principalmente desde la Base Cerro Moreno (Antofagasta), la Fuerza Roja tiene su base en Iquique, donde concentra parte importante de su poder de combate. Según información a la que accedió defensa.com, esta agrupación estaría integrada por F-16 Block 50 y F-5 Tiger III de la Fuerza Aérea de Chile, junto a aeronaves U-28A Draco y UAV MQ-9 Reaper de Estados Unidos. Precisamente, algunos Tiger III del Grupo de Aviación N°12 lucen en su timón de cola una nueva insignia conmemorativa por los 50 años de servicio del tipo en Chile, un detalle que simboliza el orgullo de esta plataforma emblemática mientras participa activamente en los preparativos y operaciones del ejercicio.
Despliegue Multinacional de Alto Nivel
El ejercicio reúne un despliegue inédito, F-39E Gripen de Brasil en su debut internacional, F-16C Block 40 de la USAF, IA-63 Pampa III argentinos, A-29 Super Tucano de Colombia, Paraguay y Chile, helicópteros Black Hawk, el MQ-9 Reaper y diversos medios de transporte y apoyo. Este esfuerzo conjunto reafirma el liderazgo de Chile en el entrenamiento aéreo regional y consolida la preparación para operar de manera efectiva en coaliciones internacionales ante desafíos reales.
Con Salitre 2026, la Fuerza Aérea de Chile no sólo pone a prueba sus capacidades, sino que fortalece lazos de cooperación que trascienden más allá de lo militar y contribuyen a la estabilidad del continente. Las operaciones ya están en marcha y prometen dejar lecciones valiosas para todas las naciones involucradas. (Luis Andrés Lautaro y Alejandro Santander).





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