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Miércoles, 24 de abril de 2024 Iniciar Sesión Suscríbase

Así será el nuevo buque de la Guardia Civil para el que se han aprobado 35 millones de euros

El pasado Consejo de Ministros autorizó a la Guardia Civil a destinar 35 millones de euros para un nuevo buque oceánico para el Servicio Marítimo.

Resulta curioso que en dicha referencia se confunda el tipo de buque que necesita la Guardia Civil, empleando varias veces la denominación errónea “oceanográfico”, queriendo referirse a un buque de tipo oceánico, con el que reemplazar al muy veterano “Rio Miño” adquirido de segunda mano, en activo en el SEMAR desde 2007.

Como recuerda la referencia del citado Consejo de Ministros, el “Rio Miño” “ha superado su ciclo de vida útil, por lo que es necesario sustituirlo mediante la contratación de la fabricación de un nuevo buque oceánico que renueve las capacidades logísticas y operativas del SEMAR”.

Lo que no explica la referencia es que lo que ha hecho el Consejo de Ministros es ratificar la orden dada en el Consejo de Europa por la cual conminan a España a actuar de una vez ante los problemas recurrentes de los actuales buques oceánicos de la Guardia Civil que dada su veteranía, requieren de habituales reparaciones.

Autorizada la inversión por el Consejo de Ministros, el contrato de fabricación será adjudicado a un astillero que cuente con una experiencia constatable en labores de construcción naval y diseño de buques similares. El plazo de ejecución será de 27 meses contados a partir del 1 de enero de 2023 o del día siguiente a la firma del contrato si ésta se produce después”.

Ya en 2019 se puso en marcha una licitación para la definición técnica de este nuevo buque para sustituir al “Rio Miño” que hace tiempo que se encuentra al final de su vida útil y nunca ha sido adecuado plenamente a sus labores policiales pues fue comprado de segunda mano. De hecho su función inicial como remolcador de jaulas de atún no permitió más que una adaptación precaria y parcial.

Recordemos que este contrato contemplaba que el 1 de septiembre de 2019 se firmara el contrato, se pusiera la quilla el 1 de diciembre y se entregara en el invierno de 2021, plazos que han sido obviamente incumplidos.

Cómo será el nuevo buque

El nuevo buque tendrá casco de acero, con capacidad para navegar con cualquier condición meteorológica para patrullar en el mar territorial, zona contigua y aguas internacionales para la represión del contrabando, control de la inmigración ilegal y la vigilancia del cumplimiento de las leyes nacionales e internacionales en la mar. Eventualmente será empleado para funciones de salvamento, lucha contra la contaminación y ayuda humanitaria, por lo que contará con espacio adecuado para estos fines. Podrá permanecer en el mar entre 20 y 30 días, tendrá una dotación de entre 55 y 75 personas, de las que entre 40 y 50 serán tripulantes, dispondrá de celdas para entre 2 y 8 detenidos.

Así será el nuevo buque de la Guardia Civil para el que se han aprobado 35 millones de euros

Entre sus características están una eslora total de entre 75 y 85 metros, una manga de entre 12,5 y 14 metros, un calado de entre 3 y 4,5 metros. Su diseño será de tipo monocasco, con proa lanzada con o sin bulbo, algo que se definirá durante la fase de elaboración del proyecto conceptual y popa de estampa de desplazamiento. El buque deberá poder navegar a régimen de rpm a la potencia máxima de su sistema de propulsión en condiciones de viento y mar de fuerza 6. Tendrá dos motores principales diésel asociados a hélices de paso fijo o variable, con dos reductoras y cada eje contará con su timón.  Contará también con motores eléctricos con capacidad suficiente y también una hélice o dos en proa.

Deberá alcanzar una velocidad igual o superior a 18 nudos con los motores al 100 % con velocidad de patrulla de 10 nudos y de crucero de 14 nudos. Su autonomía a velocidad de crucero será de 9.000 millas y su autonomía de patrulla de al menos 11.000 millas.

Dispondrá de una plataforma de aterrizaje de 12x12 metros para helicópteros que permita las operaciones de reabastecimiento del tipo VERTREP con seguridad para un helicóptero de tamaño medio, previsiblemente los Bell 412, AS365 Dauphin o EC-135. También incluirá una plataforma para dos contenedores de 20 pies en cubierta o bajo la plataforma de aterrizaje y puestos de arma.

Habrá una plataforma polivalente de 20 metros de eslora por 12 de manga para ubicar provisionalmente a náufragos. Esta podría ubicarse a proa o popa, coincidiendo con la zona para contenedores o la cubierta de vuelo. Se estudiará la posibilidad de dotar al buque de un sistema de posicionamiento dinámico. DSP.

Se trata de un diseño que nos recuerda en gran medida al otro buque oceánico con que cuenta el Servicio Marítimo de la Guardia Civil, el “Río Segura”, el único patrullero de altura de nueva construcción con que cuenta. Construido por Astilleros Gondán es un buque con una eslora de 73 metros, un desplazamiento de 1.700 toneladas que está siendo empleado profusamente por la Guardia Civil en el marco de las misiones internacionales de vigilancia y protección del Mediterráneo.

El Servicio Marítimo de la Guardia Civil

Las oleadas de pateras o cayucos que sufrieron las Islas Canarias en 2006 y 2007 obligaron a la Guardia Civil a tomar medidas de urgencia y dotarse de buques de mayores capacidades para afrontar este nuevo reto. Entonces se decidió adquirir dos patrulleros oceánicos (según la denominación del Instituto Armado), que comenzaron a operar en 2007, concretamente el “Rio Miño”, un antiguo pesquero japonés construido en 1984 y el “Rio Tajo”, un antiguo buque de apoyo a plataformas construido en 1973 en Alemania.

Aunque ambos buques fueron transformados por astilleros españoles, se trata de buques no diseñados para las misiones del Instituto Armado, empleados principalmente en tareas de localización y ayuda a las oleadas de pateras, resultando poco aptos para estas tareas y de muy escasa velocidad. El Servicio Marítimo de la Guardia Civil dispone de un único buque de nuevo diseño capaz de afrontar estas misiones, se trata del patrullero de altura Rio Segura, encargado en 2008 a Astilleros Gondán.

Con base en Las Palmas de Gran Canaria, fue entregado en diciembre de 2010 y costó 15,3 millones de euros. Dispone de una eslora de 73 metros y una manga de 12, un desplazamiento de 1.700 toneladas. Puede operar con 27 tripulantes y dispone de una superficie para helicóptero aunque no hangar. Estos buques operan frecuentemente junto a los aviones de patrulla marítima CN-235-300 MP del Servicio Aéreo de la Guardia Civil. (José Mª Navarro García)

Fotografía: El “Rio Miño” de la Guardia Civil que será reemplazado por un buque nuevo (Guardia Civil)


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