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La Armada española lideraría la posible evacuación del personal de la ONU en Libia

La OTAN parece que ha aprendido de la lección sufrida en Afganistán el pasado verano y tiene preparado un plan de evacuación del personal de la ONU en la problemática Libia, que sería dirigido desde el Cuartel General Marítimo de Alta Disponibilidad (CGMAD) de la Armada española.

El plan, según fuentes militares que recoge el periódico español El País, sólo se activaría si se produjese una crisis de seguridad en Libia que hiciese necesaria la evacuación de las en torno a 200 personas que trabajan en esta nación del Magreb adscritas a la Misión de Apoyo de Naciones Unidas para Libia, oficialmente designada como UNSMIL (United Nations Support Mission in Libya).

Las directrices del objetivo han sido elaboradas por la OTAN a petición de la ONU, siendo la primera vez que se realiza según el citado periódico, en lo que parece una clara reacción a la evacuación de Kabul del pasado mes de agosto, donde la coordinación de esfuerzos entre naciones occidentales brilló por su ausencia. Tras la decisión de tener preparado un plan previo, se decidió por parte de la Alianza que la posibles misión fuese liderada por uno de sus miembros, lo que definen como una “nación marco”.

Tras analizar las distintas propuestas, la OTAN ha elegido la opción presentada por España, que la ejecutaría con el CGMAD, embarcado en el buque de asalto anfibio “Castilla” (L-52). Se ha de tener en cuenta que Libia cuenta con extensas costas,  1.770 kilómetros de longitud, por lo que una fuerza aeronaval con capacidad anfibia sería la mejor opción para la extracción del personal de la UNSMIL además de ciudadanos occidentales atrapados en un posible agravamiento del conflicto, en lo que se define como una misión NEO (Noncombatant Evacuation Operations).

Precisamente, el pasado otoño la Armada protagonizó en el macro ejercicio Flotex-21, planeado y ejecutado por el CGMAD desde el “Castilla” en las costas del Golfo de Cádiz, un macro supuesto que tenía como objetivo una intervención y rescate en favor de las fuerzas de la ONU. El CGMAD, lideraba una fuerza aeronaval de la Armada, a la que se sumaba la moderna fragata “Luigi Rizzo” (F-595), que en caso de materializarse el rescate en Libia, contaría con una más alta participación de fuerzas de la OTAN. 

La disponibilidad para una posible ejecución se prolongaría hasta el próximo verano, que sería cuando, según El País, se haría cargo Italia, cuya Marina Militare cuenta con importante capacidad de medios aeronavales y anfibios.

La ONU ya tuvo que evacuar a su personal de Libia en 2014 por carretera hasta Túnez ante el agravamiento de la violencia en este Estado fallido desde que se derrocara al dictador Gadafi en 2011. Pero la actual situación en Libia, a la que a los dos principales bandos que se disputan el territorio se han sumado múltiples actores internacionales, como Rusia y Turquía, exige ahora un plan NEO más complejo y más opciones.

Tal y como pudimos ver en el Flotex-21, la capacidad aeronaval y la posibilidad de desplegar una fuerza anfibia, como la Infantería de Marina española, que crease una zona segura en la costa, daría múltiples opciones para realizar la misión con éxito. (Julio Maíz Sanz)

Fotografía: El navío anfibio “Castilla”, desde donde el CGMAD dirigiría una operación NEO en Libia. (foto Julio Maíz/defensa.com)


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