La Armada de Ecuador refuerza la vigilancia marítima con un helicóptero Bell 407 repotenciado y matriculado como HN-357 para frenar rutas del narcotráfico y mejorar su capacidad operativa, marcando un nuevo paso en la estrategia estatal para reforzar el control del espacio marítimo, considerado uno de los principales escenarios de operación del narcotráfico en la región. Se compró con parte del pago del seguro por el accidente del HN- 407, un Bell 410, ocurrido el 5 de mayo de 2024.
Este es el tercer Bell 407 de la fuerza, que se une al HN-351 recibido en 2021 y el HN-355 de 2023. Además, cuenta con 4 Bell 206B operativos, 3 TH-57, 1 230 y 4 430. El Ministerio de Defensa confirmó que la aeronave fue integrada al Comando de la Aviación Naval, con el objetivo de ampliar la capacidad en el aire como en el mar.
Esta decisión se enmarca en un contexto de intensificación de las acciones contra estructuras criminales que utilizan rutas marítimas. Las autoridades han identificado al espacio marítimo como un punto crítico dentro de la cadena logística del narcotráfico, movilizando grandes cargamentos hacia mercados internacionales, lo que convierte a la vigilancia naval y aérea en una prioridad. El nuevo helicóptero no solo fortalece la presencia del Estado en zonas estratégicas, sino que también mejora la capacidad de respuesta ante operaciones sospechosas en alta mar. De acuerdo con el Ministerio de Defensa, el helicóptero destaca por su versatilidad y maniobrabilidad, lo que le permite cumplir múltiples funciones.
Entre las principales capacidades se encuentran el control y vigilancia marítima, búsqueda y rescate, evacuaciones aeromédicas, apoyo en emergencias y misiones contra redes de narcotráfico. Estas características lo convierten en una herramienta clave no solo en el ámbito militar, sino también en tareas de asistencia a la población, especialmente en zonas de difícil acceso. Durante la ceremonia de incorporación, el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, fue enfático al señalar el alcance de esta adquisición. El mar ecuatoriano no será refugio de delincuentes, afirmó, al tiempo que destacó que el país fortalece su defensa en el aire, en el mar y en la tierra.
El acto contó con la presencia de altos mandos militares, quienes respaldaron la importancia de este refuerzo tecnológico dentro de la estrategia nacional de seguridad. La llegada del helicóptero ocurre en medio de una nueva fase de la ofensiva contra grupos criminales, impulsada por el Gobierno desde 2024 ante el incremento sostenido de la violencia. Actualmente, el país mantiene medidas excepcionales en varias provincias, incluyendo restricciones de movilidad nocturna, mientras se desarrollan operativos que han dejado cientos de detenidos y la captura de objetivos considerados prioritarios. El acto de incorporación contó también con la participación del jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, general Henry Delgado, y del comandante general de la Armada, almirante Ricardo Unda.
Las autoridades señalaron que, más allá de su rol militar, el helicóptero también será un recurso clave para la atención de emergencias y el apoyo a la población, al permitir una respuesta más rápida en operaciones de rescate y asistencia en zonas de difícil acceso. La adquisición se produce en mitad de una nueva fase de la guerra contra los grupos criminales declarada en 2024 por el presidente Noboa, ante el aumento sin precedentes de la violencia, que ha llevado al país a estar a la cabeza de Iberoamérica en el índice de homicidios. El ministro destacó que la recuperación de esta aeronave tiene un objetivo logístico claro: la inmediatez. Según Loffredo, en la lucha contra el crimen organizado cada minuto cuenta y esta capacidad permite estar donde antes tomaba horas llegar.







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