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Miércoles, 6 de mayo de 2026 Iniciar Sesión Suscríbase

UAV embardados en plataformas navales: sensores adelantados más allá de los del buque

La actualidad vuelve a poner de manifiesto la importancia del entorno naval en los conflictos actuales. Areas disputadas, rutas migratorias, el contrabando o las amenazas militares convencionales requieren de las armadas mantener la vigilancia, que tradicionalmente se ha hecho empleando aeronaves tripuladas. En este escenario, los UAV se han consolidado como uno de los multiplicadores de fuerza más importantes a bordo de buques de guerra y patrulleros, al extender el alcance de sus sensores y armas sin exponer a la dotación. Desde helicópteros no tripulados hasta plataformas de ala fija de gran tamaño, su integración está redefiniendo la forma en que las armadas conciben la vigilancia, el control del mar y la respuesta a las crisis.

El empleo de UAV desde plataformas navales responde a una necesidad operativa clara: disponer de sensores adelantados más allá de los del buque. Estos sistemas proporcionan inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR), designación de blancos, corrección de tiro y apoyo a operaciones especiales. Y lo más importantes es que en muchos casos son capaces de realizar tareas que antes requerían el despliegue de helicópteros, evitando ahora poner en peligro a sus tripulantes y operando además a una fracción de su coste.

Y es que el ISR marítimo es una cuestión de resistencia en la que los UAVs patrullan amplias áreas del océano durante horas, encargándose de misiones rutinarias o de larga duración y evitándolas a los activos tripulados, que pueden centrarse en misiones que requieran toma de decisiones humanas sobre el terreno, o intervenciones rápidas y especializadas. Esta vigilancia persistente es primordial para detectar amenazas de bajo perfil o de tipo asimétricas antes de que se conviertan en problemas mayores.

Entre las misiones más habituales desarrolladas por UAVs embarcados tenemos las de vigilancia marítima e ISR sobre amplias áreas (extendiendo el horizonte de detección y permitiendo identificar contactos sospechosos o buques sin AIS), el control de fronteras y lucha contra tráficos ilícitos (apoyando a guardacostas y marinas en la detección de embarcaciones rápidas, pesqueros ilegales o actividades de contrabando) o la escolta y protección de convoyes (actuando como alerta temprana ante amenazas asimétricas, embarcaciones suicidas o drones de superficie hostiles).

A estas se suman el apoyo a operaciones anfibias y fuerzas especiales (proporcionando inteligencia en tiempo real sobre playas de desembarco, rutas de infiltración y movimientos enemigos tierra adentro) o la búsqueda y rescate (SAR) y respuesta a emergencias (con cámaras diurnas/nocturnas y sensores capaces de localizar náufragos, vertidos o incendios en infraestructuras litorales). A estas se van sumando además el uso de armamento aire-superficie o específicamente ASuW contra objetivos navales. De hecho, las marinas y agencias de guardacostas consideran a los vehículos no tripulados –aéreos, de superficie y submarinos– como elemento central de su transición hacia operaciones plenamente multidominio.

Sin embargo, operar UAVs desde el mar plantea retos técnicos significativos que van desde la corrosión, el espacio limitado en cubierta, las interferencias electromagnéticas y la complejidad de despegar y recuperar aeronaves con mar embravecida. Esto ha llevado a desarrollar soluciones específicas, desde lanzadores y redes de recuperación hasta sistemas de aterrizaje automático asistidos por sensores y navegación inercial robusta frente a la pérdida de GNSS.

Capacidades MALE embarcadas, el caso del ZEUS

Los operadores buscan maximizar la duración de las misiones, lo que requiere de aeronaves mayores, sin embargo, no todos los buques cuentan con cubiertas de vuelo grandes para operar aeronaves de ala fija de gran tamaño. Por ello se están impulsando soluciones VTOL y configuraciones híbridas que unen las ventajas del ala fija y del ala rotatoria. En este contexto, el ZEUS VTOL/CTOL desarrollado por el fabricante europeo Ekolot Aerospace and Defense se ha posicionado como uno de los sistemas más destacados que pudo verse durante la última edición de FIDAE. Su configuración como UAV táctico de largo alcance, con operación híbrida VTOL/CTOL, múltiples cargas útiles y capacidad de operar desde plataformas navales ha despertado un notable interés entre delegaciones internacionales.

De hecho, representantes del Departamento de Guerra de Estados Unidos y delegaciones de México, Panamá, Colombia, Perú, Chile, Uruguay, Brasil y Argentina han identificado al ZEUS como una capacidad de alto valor estratégico, tanto para misiones de defensa como para la respuesta a emergencias y la seguridad urbana. Sus prestaciones lo sitúan en un segmento intermedio entre los pequeños UAV tácticos y los grandes sistemas MALE, con autonomía, techo operativo y capacidad de carga suficientes para misiones ISR avanzadas y futuras ampliaciones hacia roles de combate indirecto. La hoja de ruta de ZEUS prevé ampliar su presencia operativa en 2026 en Colombia, México y Argentina, donde será empleado en misiones de defensa, emergencias y seguridad urbana, pero su potencial marítimo encaja de lleno con las tendencias globales en el ámbito naval.


Copyright © Grupo Edefa S.A. defensa.com ISSN: 3045-5170. Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin permiso y autorización previa por parte de la empresa editora.

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