El Ministerio de Defensa Nacional solicitó formalmente a la Contraloría General de la República el retiro del Decreto Supremo Nº 5, de 19 de noviembre de 2025, que aprobaba la actualización de la Política de Defensa Nacional y la Política Militar de Chile (Edición 2025). La medida, adoptada por el nuevo titular de la cartera, Fernando Barros Tocornal, busca abrir espacio para un análisis más detenido de los antecedentes y ajustar el documento a la actual conducción política del sector.
La solicitud, fechada el 11 de marzo de 2026 en Santiago, lleva la firma del ministro Barros y va dirigida a la contralora general, Dorothy Pérez Gutiérrez. En el texto oficial se indica: “Junto con saludar cordialmente, se solicita a Ud. tenga a bien autorizar el retiro del Decreto Supremo Nº05, de 19 de noviembre de 2025, que aprueba actualización de la Política de Defensa Nacional y Política Militar de Chile Edición 2025, de esta cartera ministerial, con el objeto de realizar un nuevo estudio de los antecedentes, considerando además la nueva instalación de las autoridades”.
Contexto de la actualización 2025
El decreto retirado había sido impulsado durante el gobierno anterior y enviado a toma de razón a fines de 2025. El documento, de unas 144 páginas, agrupaba por primera vez en un solo texto la Política de Defensa y la Política Militar. Entre sus novedades destacaban la protección de infraestructura crítica, el resguardo de zonas fronterizas, la incorporación de una perspectiva de género, el impulso a la política espacial, la construcción naval y el rol de las empresas estratégicas de defensa.
Según fuentes oficiales consultadas en su momento, la actualización se elaboró tras un proceso de diagnóstico participativo que involucró a instituciones castrenses, ministerios y academia, con el fin de responder a desafíos como el crimen organizado transfronterizo, la ciberseguridad y la inestabilidad regional.
Razones del retiro
Con el cambio de mando presidencial del 11 de marzo de 2026 y la llegada de Fernando Barros Tocornal a Defensa, el Ejecutivo optó por detener el trámite para revisar con mayor profundidad los contenidos. La decisión se enmarca en la voluntad del nuevo gobierno de imprimir su propio sello en la planificación estratégica del sector, reexaminando aspectos como la identificación de amenazas, la relación entre defensa y seguridad pública, y el posicionamiento internacional de Chile. Mientras no se apruebe un nuevo instrumento, continúa vigente la política anterior, lo que garantiza la continuidad operativa de las Fuerzas Armadas.
Desde el Ministerio de Defensa se enfatiza que se trata de un procedimiento administrativo habitual ante un cambio de administración, similar a lo ocurrido en otras carteras con decretos pendientes de contraloría. El objetivo es asegurar que la Política de Defensa responda cabalmente a las prioridades del actual período presidencial (2026-2030).
Hasta el momento, la Contraloría no ha emitido pronunciamiento público sobre la solicitud de retiro. En círculos de defensa se espera que el proceso de revisión permita actualizar el documento con mayor énfasis en capacidades estratégicas, optimización de recursos y coordinación interinstitucional, líneas que el ministro Barros ha mencionado en sus primeras declaraciones.
Este paso marca uno de los primeros ajustes relevantes en materia de defensa bajo la nueva administración y abre un período de reflexión sobre el rol de las Fuerzas Armadas en el Chile actual. (Luis Andres Lautaro)








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