Actualidad
Spanish Chinese (Traditional) English French German Italian Portuguese Russian Grupo Edefa

1979: cuarenta aniversario del Ejército del Aire

Cuarenta años han transcurrido ya desde aquel 8 de agosto de 1939 en que se creó, de forma oficial, el Ejército del Aire. Desde entonces, este Arma ha pasado por muchos avatares pero sin detenernos en ellos, ya que no disponemos de espacio suficiente, y antes de analizar el moderno Ejército del Aire de hoy, recordemos cuál fue su base; cuáles sus inicios. Para ello volvamos al pasado, trasladémonos al aeródromo de Madrid-Barajas el 12 de mayo de 1939. Aquel día radiante de primavera, dentro del más puro ambiente festivo, la Aviación Nacional, junto a sus aliadas, la Aviación Legionaria italiana y la Legión Cóndor alemana, formaba espléndida sobre el terreno.

Hacía poco más de un mes que la larga y penosa guerra civil había tocado a su fin y las fuerzas aéreas victoriosas, como preámbulo del gran Desfile de la Victoria fijado para una semana después, se aprestaban a la revista que iba a pasarles el general Franco. Largas hileras de bombarderos, de cazas, de aparatos de asalto y reconocimiento, se alineaban entre grandes formaciones, con sus tripulaciones al frente.

fotos: Dos estilizadas figuras que representan el pasado y el presente de la Aviación Táctica en el Ejército del Aire: el Heinkel He-Sl y el supersónico CASA/Northrop F-5A ​

Aquellos 456 aviones, eran el núcleo fundamental de lo que habría de ser el Ejército del Aire; un ejército que, partiendo de la menguada aviación existente en la España del 36, habíase convertido, a lo largo de 1.000 días de guerra, con la inestimable ayuda de alemanes e italianos, en la potencia aérea que se desplegaba en Barajas. Los viejos Nieuport y los Breguet de los primeros días, fueron superados en todos los aspectos por los Messer, Heinkel o Savoias. De igual manera, el personal volante, no sólo se había impuesto en las nuevas tácticas, sino que incluso algunas de ellas, nacidas en los frentes de combate españoles, fueron luego de uso normal en los frentes de batalla de la SGM.
Con la creación del Ejército del Aire, los aviadores vieron satisfecha una vieja aspiración que, al menos parcialmente, la habían concretado en 1926 cuando el nacimiento de la Jefatura Superior de Aeronáutica les dio cierta independencia de las demás armas, así como escala y uniformes propios. Sin embargo, bien poco duró esta situación, ya que en diciembre de 1930, a raíz del alzamiento republicano del aeródromo de Cuatro Vientos (Madrid), aquellas conquistas quedaron abolidas. Ahora, creado el Ejército del Aire, el mando supremo de las fuerzas aéreas y el control sobre toda la actividad aeronáutica, recayó en el ministro del Aire, cuyos primero y segundo titulares, fueron generales del Ejército de Tierra y, por tanto, no aviadores. De todas formas, el camino habíase emprendido...

LA REORGANIZACIÓN

Tras una primera organización, en la que las unidades aéreas de la guerra, constituidas en Escuadras, Grupos, Escuadrillas o Patrullas, se asentaron en los distintos aeródromos, en marzo de 1940 se llevó a cabo una reorganización de más larga vigencia. En este segundo despliegue, las Fuerzas Aéreas se agruparon en tres Regimientos de caza, cinco de bombardeo, tres de asalto, uno de hidroaviones de reconocimiento y cuatro mixtos de bombardeo, transporte y caza.
Para el equipamiento de estas unidades, se contó fundamentalmente con los aviones suministrados por Alemania e Italia, a los que se sumaron —especialmente entre los cazas y aparatos de asalto— apreciables cantidades de “Ratas”, “Chatos” y “Super Chatos” de procedencia rusa apresados al fin de la campaña tanto en territorio español como en Francia y en Oran, a donde habían ido a refugiarse algunos elementos de la Aviación Republicana. Del mismo origen, aunque en menor cantidad, también se contó con algunos ya achacosos “Katiuska” de bombardeo, con los nada esbeltos “Natachas” y “Rasantes” de reconocimiento o con los rechonchos pero eficientes Grumman GE-23 construidos bajo licencia en Canadá.

fotos: El Hispano Aviación HA -200 y el Polikarkov 1-15, de fabricación soviética, apodados con nombres muy españoles: ‘Super Saeta“ y “Chato ‘

Los cazas quedaron repartidos en las siguientes unidades: 21 Regimiento, en Madrid-Getafe, con dos Grupos (21 y 22) de “Chirris” CR-32; 22 Regimiento en Sevilla-Tablada, con los Grupos 23 de CR-32 y 26, constituido por veintidós “Ratas” 1-16. Por último, el 23 Regimiento se ubicó en Reus con dos Grupos, el 24, dotado de “Super Chatos” 1-15 bis, y el 25, con BF-109. Fuera de la Península, se situaron tres Grupos: el 27 —dependiente del Regimiento Mixto núm. 2 que con base en Melilla-Nador (Marruecos) tenía a su servicio Heinkel He-112 y Fiat G-S0; el 28 (Regimiento Mixto núm. 3) ubicado en Mallorca-Son San Juan y dotado de “Chirris” CR 32, al igual que el 29 Grupo (Regimiento Mixto núm. 4), basado en Las Palmas-Gando (Islas Canarias).
Con los bombarderos, se formaron los Regimientos números 11 en Sevilla-Tablada y 12 en Granada-Armilla, dotados ambos con Savoia S-79; 14 y 15 en Zaragoza y Logroño, con “Pedros” Heinkel He-111. Finalmente, con los Tupolev SB-2 “Katiuska” se constituyó el 13 Regimiento en Albacete-Los Llanos. Unidades más pequeñas, eran el Grupo núm. 11, depend iente del Regimiento Mixto núm. 1, con base en Alcalá de Henares, dotado de Fiat BR-20 y “Angelitos” Henschel Hs-123, así como el 113 Grupo basado en Mallorca-Son San Juan con “Pedros” Heinkel He-lIl.
Los aviones de asalto se desplegaron en tres Regimientos: el 31 de Madrid-Getafe con dos Grupos (31 y 32) de Heinkel He- 51; el 32 equipado de Polikarpov 1-15 “Chatos”, cuyos Grupos (33 y 34) se estacionaron en Alicante-Rabasa y Valencia-Manises respectivamente. Por último, el 33 Regimiento con dos Grupos (35 y 36) de “Chatos” también fue asignado a la base de Valladolid-Villanubla.
Con los aviones de reconocimiento se formaron dos Grupos, uno en la Península, el 44 (Regimiento Mixto núm. 1), con “Bacalaos” Domier Do-17 E y P, en Madrid-Alcalá de Henares y el 43 (Regimiento Mixto núm. 2) en Marruecos (Larache Auamara), dotado de “Natachas” y “Rasantes” R-5 y R-Z. También dependiente del Regimiento Mixto núm. 2 se creó la 41 Patrulla equipada con Henschel HS126, conocidos como “Superpavas” y “Grumman GE-23, tenían su base en Tetuán-Sania Ramel.
Por último, con los hidros de reconocimiento, unos pocos CANT Z-506, He60, He59 “Zapatones” y los viejos Dornier “Wal” se formó el 51 Regimiento en Mallorca-Pollensa, y los Grupos 51 y 52 en Murcia-Los Alcázares, así como la 51 Escuadrilla en Atalayón (Marruecos).
Si a la variada gama de aviones citados añadimos los de transporte, enlace y escuela, entre los que se encontraban los Ju-52 y W-34, S-8l, Northrop “Delta”, Vultee V 1-A, Lockheed “Electra”, Airspeed “Envoy”, Monospar ST-25, Fokker F-XII, He-45, Caproni Ca-3l0, Bücker Bü-l3l y 133, “Tiger Moth”, Gotha Go- 145, Romeo Ro-37 y 41, etc., la flota aérea de aquellos años, totalizaba casi 600 aviones de 70 tipos distintos. Sin embargo, el desgaste producido por la guerra, la escasez en un principio y luego la total falta de repuestos, así como una import ante racha de accidentes, motivaron el que en unos años los Regimientos se vieran seriamente diezmados. En contrapartida, se adquirió a Alemania, ya durante la SGM, diverso material, como quince hidroaviones Heinkel He-114 y doce Dornier Do- 24 cierta cantidad de “Cigüeñas” Fieseler Fi-l56 que se utilizaron primordialmente para el remolque de veleros, quince “Zacutos” Me-109 F y diez Ju-88.
Por distinto conducto, durante el conflicto mundial, arribaron con mayor o menor fortuna a territorios españoles, un buen número de aviones combatientes, alguno de los cuales pasó a prestar servicio en las filas del Ejército del Aire. Tal fue el caso de hasta un total de trece Ju-88, seis hidroaviones Ro-43, una pareja de C-47, así como FW-200, Fairey “Swordfish”, B-25, “Catalina”, un Ju-290 de Lufthansa. etc.

Fotos: El bombardero Savoia SM-79 y el fabuloso cazabombardero Mc Donnell Douglas F4 C “Phantom II”, el más potente de los aviones de combate en servicio con el Ejército del Aire. ​

Durante este período crucial, en el que España, no repuesta aún de la guerra civil, permanecía aislada en su neutralidad, no debe olvidarse el esfuerzo de su industria aeronáutica que bajo licencia construyó doscientos He-111, ciento setenta Ju-52 y más de doscientos Me-109; además de unas series de aviones de escuela, como los Gotha Go-145 y las Bü 131 y 133. En cuanto a los diseños propios, recordemos tan sólo a los HS-42 y HM-1 de enseñanza, ya que los demás proyectos, apenas pasaron de prototipo. De todas formas, mediados los años cuarenta, el Ejército del Aire entró en un período de crisis del que no saldría hasta la década de los 50 en que, como consecuencia de la firma de los Tratados con los Estados Unidos de Norteamérica, se inició una profunda modernización.

EL EJÉRCITO DEL AIRE, HOY

Las transformaciones que en su estructura social vivió España en los últimos cuatro años, proyectaron su influencia también en el ámbito militar. La creación del Ministerio de Defensa, ha obligado a los tres Ejércitos, ahora bajo el mando supremo del Rey, don Juan Carlos I, a un gran esfuerzo de coordinación entre ellos, para lograr una estrategia única y poder llevar adelante una batalla conjunta. En esa dirección, el Ejército del Aire fue reorganizado en 1978, dividiéndose el Arma Aérea en cuatro básicos: el Mando Aéreo de Combate (MACOM), el Mando Aéreo Táctico (MATAC), el Mando Aéreo de Transporte (MATRA) y el Mando Aéreo de Canarias (MACAN). Paralelamente, se impulsaron diversos programas de adquisición de nuevos aviones de cara a una mayor efectividad del conjunto de unidades operativas.

EL MANDO AEREO DE COMBATE

Sus misiones consisten en ejercer el control y la defensa del espacio aéreo español,  alcanzar y mantener la superioridad aérea y penetrar en territorio enemigo para destruir objetivos estratégicos. En apoyo de los aviones de cazabombardeo, el MACOM dispone de la red de radares de largo alcance integrados en el Sistema de Defensa SADA que fue desarrollado dentro del Programa “Combat Grande” como parte del plan de asistencia militar norteamericana.
Actualmente, los efectivos aéreos están reunidos en tres Alas operativas: la número 11, basada en Manises (Valencia), que cuenta con los Escuadrones 111 y 113, compuestos por 26 de los 30 Mirage IIIE y D comprados a la firma Dassault Breguet entre 1970 y 1972; la número 12, estacionada en Torrejón de Ardoz, cuyos dos Escuadrones, 121 y 122, vuelan unos 40 “Phantom” de las versiones F-4C y RF4C anteriomente utilizados por la USAF; y, por último, el 141, con cerca de 20 Mirage F-1C que empezaron a ser entregados en 1975 y que alcanzarán, en 1982, la cifra de 72 ejemplares en servicio. El misil más ampliamente utilizado es el AIM-9J “Sidewinder”, pero los “Phantom” llevan incorporados los AIM. 7 “Sparrow” para interceptaciones a media distancia y los Mirage III y F-1C los MATRA R-530.

foto: La trepidante evolución de los aviones ha llevado implícita la evolución de la forma de actuar del piloto y de todo lo que le rodea. La imagen característica de los pilotos de antaño ha dejado paso a una monótona, pero sofisticada vestimenta.

Desde el año 1970 las autoridades aeronáuticas españolas siguen la tendencia de mantener dos fuentes de aprovisionamiento de aviones de combate: los Estados Unidos y Francia. La relación con el primer país pasa siempre a través de los distintos Acuerdos y Tratados de Amistad y Cooperación firmados con el Gobierno español, mientras que, por el contrario, los aviones franceses son comprados directamente a Dassault-Breguet. En ese sentido, el Ministerio de Defensa firmó el pasado año con dicha empresa un contrato que ampliaba a 72 el número de Mirage F-1C encargados, aunque al mismo tiempo impulsaba el programa de evaluación del nuevo cazabombardero norteamericano que, en 1983/84, habrá de sustituir a los “Phantom”.

EL MANDO AÉREO TÁCTICO
Le ha sido encomendado el apoyo directo, la cooperación con las fuerzas de superficie y el mantenimiento de la superioridad aérea en sus zonas de influencia. El MATAC, con cuartel general en la histórica base de Tablada, cuenta con los siguientes efectivos: Ala 21, con base en Morón y dotada de dos Escuadrones, el 211, cuyo material de vuelo se compone de cazabombarderos Northrop F/RF-5A construidos por la empresa española CASA, entre 1968 y 1971 y el 214 con dotación de reactores ligeros de proyecto nacional Hispano Aviación (CASA) HA- 220 “Super Saeta”.
En Jerez de la Frontera (Cádiz) se halla el Ala 22 de Cooperación Aeronaval, cuyo único escuadrón, el 221, lo componen 6 aviones de lucha ASW y patrulla marítima Lockheed P-3A “Deltic Orion”, cedidos por los US NAVY.
Con las sucesivas retiradas del servicio de los aviones viejos que tradicionalmente han sido el eje de la Aviación Militar española, tales como losT-6D armados con cohetes, los últimos F-86F y los Grumman HU-16 ASW, el material de vuelo del MATAC fue disminuyendo en número, hasta llegar en la actualidad a unos efectivos que, aunque relativamente modernos, resultan insuficientes para cubrir las necesidades operativas. En consecuencia, está prevista, para un futuro más o menos inmediato, el complemento y posterior sustitución de los F-5 por un caza de nueva generación tipo F-16 o F-18 y el aumento de la flota de aviones ASW con más unidades del P-3, probablemente en su versión “C”.
Por último, dependiente también del MATAC, hemos de anotar la 407 Escuadrilla con base en Sevilla-Tablada y equipada con avionetas Cessna 0-1 y Dornier Do-27 tanto alemanas como construidas por CASA, cuyas misiones de observación, enlace, abastecimiento, etc., pueden cobrar gran importancia en el teatro de operaciones de una guerra.

EL MANDO DE TRANSPORTE

Los Junkers Ju-52 construidos bajo licencia dejaron de volar en 1975, los Douglas DC4 en 1977 y los DC-3 en 1978. Con la inminente retirada del servicio de los 4 últimos CASA 207 “Azor”, prevista para el 1 de enero de 1980, la flota de aviones de transporte del Ejército del Aire español estará reunida en 3 únicas Alas:
la núm. 31 con base en Zaragoza, cuyo 311 Escuadrón vuela una docena de C130H; la núm. 35 con base en Getafe (Madrid) compuesta por los escuadrones 351 y 352, ambos con CASA C-212 “Aviocar” y la núm. 37 estacionada en Villanubla (Valladolid) que mantiene un escuadrón, el 372, con 12 DHC4 “Caribou”.

foto: Dos aviones que han sido construidos en España: el CASA C.212 ‘Aviocar” y el trimotor Junkers Ju-52. ​

Durante la primera mitad de la presente década, CASA desarrolló el proyecto de un cuatrimotor de transporte medio de características STOL y dimensiones parecidas a las del Aeritalia G-222, pero el programa, pese a ser considerado “prioritario” en las necesidades de la defensa nacional, fue colapsado en julio de 1974 a causa de una decisión del gobierno orientada hacia la austeridad.
Ahora, los planes de sustitución a corto plazo del “Caribou” han vuelto a plantear el problema. Se están considerando varios tipos de aviones, pero la reactivación del proyecto de Construcciones Aeronáuticas, el C-401, no está totalmente abandonada.

La defensa de las islas Canarias, los problemas que su situación estratégica plantea y los proyectos que al presente existen sobre la creación allí de una gran base aeronaval, constituyen un objetivo de primer orden en los planes del Ministerio de Defensa.
En la actualidad, el Mando Aéreo de Canarias es una pequeña fuerza aérea que opera con una cierta autonomía respecto a los otros tres Mandos basados en la Península. La compone el Ala núm. 46, cuyos escuadrones, el 461, dotado con C212 “Aviocar” y el 464, que vuela los F-5, están basados en Las Palmas-Gando. Sus misiones cubren tanto la defensa aérea y la cooperación aire-mar aire-tierra como el transporte de material de guerra y repuestos.
Aun cuando en caso de necesidad, otros Mandos transferirían inmediatamente sus aviones al MACAN, la dotación actual de aviones es insuficiente, por lo que a corto plazo, los F-5 hoy en servicio, se verán complementados por las nuevas remesas de Mirage F-1C que lleguen al Ejército del Aire español.

DIRECCIÓN Y CENTROS DE ENSEÑANZA

La Academia General del Aire se halla ubicada en San Javier (Murcia) y dispone de los escuadrones 791, 792 y 793. El primero se ocupa de la enseñanza primaría de los alumnos y está dotado con entrenadores ligeros Beechcraft “Bonanza” F-33 y T-34 “Mentor”; el 792 vuela la versión de reconocimiento fotográfico del “Aviocar” y, en fin, el 793 dispone de la enseñanza básica de un elevado número de birreactores Hispano Aviación HA2 00A y D “Saeta”, así como de viejos North American T-6G en vías de próxima sustitución.
En la fase superior, el entrenamiento previo a una unidad operativa de caza- bombarderos lo reciben los alumnos en la Escuela de Reactores de Talavera la Real que, situada en Badajoz, no lejos de la raya de Portugal, cuenta con los escuadrones 731 y 732, dotados de Northrop F-5B construidos por CASA. Por otra parte, en Matacán (Salamanca) se lleva a cabo el curso de aviones de transporte, volando con aparatos C-212 “Aviocar” de los escuadrones 744 y 745.
Como escuelas más especializadas pueden citarse también la de paracaidistas “Méndez Parada” que, con base en Alcantarilla (Murcia), dispone del escuadrón 721 que vuela en la actualidad el “Aviocar” y, en fin, la Escuela de Helicópteros de Cuatro Vientos (Madrid), cuya dotación la componen los escuadrones 751 y 752 con Hughes 300, Bell 47G y BeIl 205.

foto: El FÍAT CR-42 “Chirri”, una de las viejas glorias del Ejército del Aire, contrasta con el avión de combate más moderno: el “Mirage” F.1. ​

Con independencia de los planes de enseñanza seguidos por el Ejército, existe el Grupo 41 que, basado en Zaragoza, está dividido en los escuadrones 411 y 412 y vuela el Lockheed T-33A. La función de este Grupo consiste en el entrenamiento periódico de los pilotos de reactores que no están destinados en unidades aéreas.
Para un futuro inmediato, una gran parte del material en servicio, y más exactamente los T-33A, HA-200A/D y T-6G serán retirados y sustituidos por los C-101 y C-102, en la actualidad en producción el primero y en desarrollo el segundo.

UNIDADES VARIAS

Como unidades de servicios varios pueden citarse, en primer lugar, el Servicio Aéreo de Rescate (SAR), cuyo 802 escuadrón, basado en Canarias, dispone de 3 Fokker F27M Maritime recientemente adquiridos a VFW-Fokker. En Son San Juan (Mallorca) está desplegado el escuadrón 801 con helicópteros Bell 205 y, finalmente en Cuatro Vientos (Madrid) el 803, cuya dotación la componen Bell 47J, 205, 206 y Alouette III.
En la base de utilización hispano-norteamericana de Torrejón, compartiendo las pistas con los “Phantom”, 15 anfibios Canadair CL-215 para la lucha contra incendios forestales, forman el 404 escuadrón, una de las unidades que mayor popularidad han alcanzado entre la población civil, por la valiosísima contribución que realizan en la defensa de los bosques españoles. Desgraciadamente, su trabajo es abrumador, principalmente en verano.
También en Torrejón, frente a los “Canadair”, se encuentra el Instituto Nacional de Técnica Aerospacial (INTA), que tiene por misión evaluar las características, comportamiento en vuelo, sistemas y armas de los aviones de fabricación nacional o extranjera que vayan a incorporarse al Ejército del Aire. Su escuadrón, el 406, está formado por algunos HA-200, T-, el prototipo del “Aviocar”, varios Hughes H-300 y el único ejemplar del Dornier Do-28 existente en la Aviación Militar española. Recientemente, el INTA ha visto incrementado su material con los prototipos del CASA C-101 “Aviojet” que, una vez finalizada la evaluación de su comportamiento en vuelo, inician ahora un programa de ensayos de tiro aire-tierra por cuenta de CASA.
Por último, para el transporte de personalidades (VIP), existe en Cuatro Vientos el escuadrón 402, dotado de helicópteros Aerospatiale “Puma” y en la zona militar del aeropuerto transoceánico de Barajas el 401, que al presente vuela en Piper PA-31, cuatro Dassault-Breguet Falcon 20 y un McDonnel Douglas DC-8/52 que anteriormente perteneció a la compañía Iberia. Los “Falcon” realizan también servicios de comprobación de ayudas a la navegación.

PROGRAMAS DE ADQUISICIÓN Y DESARROLLO

El programa FACA (Futuro Avión de Combate y Ataque) fue convocado por el Ejército del Aire para suceder, en el próximo decenio, a los F/RF-4C y F-5. Durante el pasado año, diversas comisiones de pilotos de caza españoles viajaron a los Estados Unidos para evaluar en vuelo los F-5E, F-16, F-18A, F-18L, F-15 y F-14 y emitir una recomendación en favor de uno o de varios modelos que sirviera de referencia a las autoridades militares españolas. El resultado fue un dictamen a favor de los F-16, F-18A y F-18L, de entre los cuales el Ministerio de Defensa habrá de elegir el nuevo avión de caza del Ejército del Aire. Parece ser que al presente se estudian con todo detenimiento las compensaciones industriales ofrecidas por las distintas firmas, esperándose la decisión oficial por uno u otro modelo, para primeros de 1980.

foto: La masa de bombarderos (en primer lugar Junkers Ju-52, inmediatamente seguidos de Savoia SM-81) en una importante revista al poco de finalizar la Guerra Civil y, arriba, el trasporte Lockheed C-130 Hércules.

Por otra parte, está en estudio, como ya dijimos, la compra de un nuevo avión de transporte medio para sustituir al DHC4 “Caribou” y llenar el vacío existente entre el “Hércules” y el “Aviocar”. Se citan como candidatos al DHC-5 “Buffalo”, Aeritalia G-222 y la versión de dos motores del “Hércules”, pero el antiguo proyecto C-401 de CASA no está definitivamente descartado.
En fin, el próximo año entrarán en servicio los C-101 y pasarán directamente a sustituir a los “Saetas” más antiguos de la base de San Javier. Por el momento, el pedido del Ministerio de Defensa es de 60 unidades, aunque esta cantidad podría duplicarse. De igual forma, CASA desarrolla en la actualidad, por encargo del Ejército del Aire, el avión ligero de escuela primaria CASA C-102 que, con características equivalentes al British Aerospace “Bulldog”, servirá para reemplazar definitivamente los viejos T-6 y T-34.

ESPAÑA ENTRE USA Y EUROPA

Aun con una situación económica delicada, sobre la que la crisis de los carburantes pesa en mucha mayor medida que cualquier otro factor, España busca un lugar en el Mundo Occidental. Miembro en la actualidad del Consejo de Europa, prosigue con un decidido apoyo de Francia y Alemania Federal las negociaciones con la Comunidad Económica Europea, que conducirán a su integración como miembro de pleno derecho en el año 1983.
En el aspecto defensivo, España mantiene con los Estados Unidos desde 1953 unos fecundos lazos de amistad que de simples Acuerdos Ejecutivos pasaron, en 1976, al rango de Tratado de Amistad y Cooperación. Al amparo de ellos, el gobierno español autoriza a las fuerzas norteamericanas el uso de las bases de Rota, Torrejón y Zaragoza, así como del polígono de tiro aire-tierra de las Bárdenas Reales de Navarra; dichos tratados deberán ser renovados en enero de 1980.
Otro tema relacionado con la defensa, aún sin determinar, es la posible adhesión de España a la Alianza Atlántica, pero aun cuando los Estados Unidos han manifestado en repetidas ocasiones su interés en una próxima entrada de España en la OTAN, ni el Gobierno, ni el Parlamento hispanos parecen tener una excesiva prisa.
Remota en el tiempo ya, aquella gran concentración de Barajas, punto de partida para un largo y difícil camino, el Ejército del Aire español, con no poco esfuerzo e ilusión, ha llegado hoy a un razonable nivel de modernidad desde el que se puede vislumbrar un esperanzador futuro en el que sea el Ejército que España necesita..

Revista Defensa nº 20, diciembre 1979, “Canario” Azaola


Copyright © Grupo Edefa S.A. Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin permiso y autorización previa por parte de la empresa editora.