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Aquellos morteros Esperanza del Ejército de Tierra español

En 1982 analizábamos en la revista Defensa los morteros fabricados en la factoría vizcaína de Esperanza y Cia, morteros utilizados por el Ejército de Tierra español durante muchos años y adquiridos por otros Ejércitos de diferentes países por su gran calidad.

 

Esperanza y Compañía, S.A. (ECIA) es sinónimo de morteros y viceversa, pues esta sociedad española radicada en la vizcaína localidad de Marquina desde 1933 ha sabido labrarse un nombre y un prestigio mundiales por la calidad y eficacia de las armas de tiro curvo que produce y de las que dan fe los numerosos Ejércitos de los cinco Continentes que hacen uso de ella.

El mortero puede definirse básicamente como un arma de fuego que dispara con un gran ángulo vertical, normalmente entre 45º y 90º, empleando cargas propulsivas de diferente gradación para variar la longitud de la trayectoria y cuya fuerza de retroceso es transmitida directamente al terreno. Consiste esencialmente en un tubo, un soporte, una placa base que absorbe la energía de retroceso y un aparato de puntería asociado.
Esta carencia de sistema de retroceso es una de las características que distingue al mortero de los cañones y obuses.
El mortero no es un arma de invención moderna, pues los primeros, conocidos datan del sitio de Constantinopla, donde dos cañones fueron provistos de una cureña para lanzar balas de piedra, en tiro vertical, sobre las cubiertas de los barcos enemigos. Su principio de funcionamiento se ha mostrado de una alta eficacia y gran sencillez, habiendo evolucionado grandemente —a lo largo de los años— en todos los sentidos.
Los modernos morteros son hijos, más o menos directos, de una idea desarrollada en 1915 por Sir Wilfred Stoke, creador del mortero de Infantería que lleva su nombre. Este era un simple tubo de acero de gran calidad montado sobre una placa plana, también de acero, y soportado por un bípode en su extremo que se ajustaba en elevación y azimut mediante un tornillo. En la cara interna del cierre tenía una aguja percutora fija mientras que la carga de propulsión estaba en un cartucho unido a la cola del proyectil.

foto: Granadas DC16-W310 de Ejercicio, DC-W1620 rompedora y DC16-W52O fumígena de 120 mm. del modelo “L”

Esa simplicidad de concepción, que induciría a algún despistado a pensar que el mortero es un arma anticuada y primitiva, le han convertido en un ingenio de gran eficacia, precisión y rendimiento, así como de fácil construcción. Sus características, en especial el tiro con una gran trayectoria parabólica, que permiten salvar obstáculos y coberturas, así como su bajo coste de adquisición y mantenimiento, facilidad de empleo, elevada cadencia, alto poder de destrucción, ligero peso y otras, han hecho del mortero un arma irremplazable para el apoyo de fuego de las unidades de Infantería. Es el arma ideal para empleo en terrenos difíciles y muy compartimentados, especialmente en montaña, y también para la lucha contraguerrillera.
A todo lo anteriormente dicho se puede añadir que actualmente los morteros han superado dos de sus principales desventajas como eran su corto alcance y cierta imprecisión en el fuego gracias al empleo de nuevas técnicas constructivas y al desarrollo de avanzados proyectiles y propelentes.
Los morteros de Infantería se clasifican en tres categorías principales por lo que se refiere a su calibre y peso: ligeros, medios y pesados.
En la categoría de ligeros entran aquellas armas de 60 mm. de calibre, con un peso no superior a los 18-20 kg. y un alcance comprendido entre los 450 y los 1.900 metros, aunque desde hace unos años se incluyen en la misma, en su límite inferior, los llamados tipo Commando, que con idéntico calibre, pesan entre los 3,5 y los 6,5 kg. alcanzando los 1.000 metros.
Los morteros medios tienen un calibre entre 60 y 100 mm. siendo el más normalizado el de 81 mm., peso entre 35 - 70 kg. y alcance de 1.800 a 6.000 metros. Finalmente, los considerados pesados superan los 100 mm. de calibre (120 mm. es el calibre tipo): con peso superior a los 90-100 kg. y alcances entre 4.500 y 9.000 m., aunque algún modelo logra los 12.000.
ECIA fabrica una completa gama de este tipo de armas, que cubren las tres categorías indicadas, con una calidad demostrada, cuyos distintos modelos vamos a examinar a continuación.

CASI SESENTA AÑOS DE HISTORIA

Esperanza y Compañía, S.A. fue fundada el 19 de noviembre de 1925 en la villa de Guernica (Vizcaya), para dedicarse a la fabricación de morteros de Infantería, así como de la munición correspondiente, destinados al Ejército español y también a los mercados exteriores. En el año 1933 trasladó su sede a Marquina, siempre en la provincia de Vizcaya, donde continúa en la actualidad con una plantilla de unas cuatrocientas personas y unas instalaciones fabriles de 26.679 m2 ,que gracias a una inteligente política de autofinanciación y de consolidación de mercados ha ido ampliando y modernizando paulatinamente. Los primeros morteros fabricados a partir de 1926 lo fueron con la marca Valero-ECIA (1), que después se convirtió en únicamente ECIA, logrando el reconocimiento mundial del que hoy gozan los productos de este nombre, que cubre los calibres de 60,81 y 120 mm. y que son reglamentarios en algo más de una veintena de Ejércitos, con una facturación neta en el año 1981 de 2.000 millones de pesetas.

1) El comandante Valero fue el diseñador de los morteros de 50, 60, 81 y 120 milímetros inicialmente fabricados por Esperanza y Cía.

En esas instalaciones, que presentan un alto grado de automatización, Esperanza y Cía. realiza completamente toda su gama de productos, excluyendo la carga de las granadas, en unas líneas de trabajo muy racionales y de gran versatilidad que permiten, por ejemplo, el cambio total del utillaje en veinticuatro horas para consagrarse a un determinado modelo. La capacidad actual de producción de la fábrica de Marquina es de 100 morteros y 3.000 granadas al día en los tres calibres y distintos modelos y tipos producidos.
Ofrece unos plazos de entrega reducidos con productos completos gracias a esa racionalización ya que, por ejemplo, con el núcleo sacado del vaciado del tubo de 120 mm. se pueden fabricar dos cañones de 60 mm.
Si la calidad, precisión y resistencia de los morteros ECIA son cualidades demostradas gracias a una concepción y fabricación esmerada, con un exhaustivo control de calidad en todas sus fases, hay dos aspectos que distinguen a las armas de la citada marca. Una es su original concepción del afuste de trípode, todo él de acero y aleación ligera y no por ello más pesado que otros modelos, que además de la ventaja de presentar tres puntos de apoyo no es solidario con el tubo gracias al collarin que lo une a éste, por lo que toda la energía de retroceso cae directamente sobre la placa-base, no repercutiendo en los husillos de puntería, con lo que además de alargar la vida del mecanismo se garantiza una gran exactitud de puntería en el tiro.

foto:  Mortero ECIA de 81 mm. modelo largo tipo IL con cañón de 1.450 mm.

El segundo aspecto es el empleo del llamado aparato de puntería pendular, exclusivo de ECIA, que por su construcción y montaje permanece siempre alineado con el ánima del cañón sea cual fuere la posición del mortero con respecto al plano del suelo, y que ofrece una lectura exacta, rápida y sencilla de los datos de puntería.
El control de la calidad, tanto de materiales como de fabricación, es algo que tiene lugar de forma continua y exhaustiva desde la recepción de los materiales que constituyen la materia prima —los tochos de acero y otros productos— hasta el acabado final, en todos los procesos de fabricación e incluso en las distintas fases y subfases de cada uno de ellos y de todas y cada una de las piezas que componen morteros, granadas y espoletas.

LOS LIGEROS 60 MILIMETROS

En esta categoría ECIA presenta tres modelos bien definidos que, respondiendo a los mismos principios de concepción, funcionamiento y nivel de calidad, tienen distinta aplicación, empleo y características físicas.
Yendo del menor y más ligero al más pesado de los tres encontramos en primer lugar el mortero ECIA calibre 60 mm. Comando modelo C (MD-COM-1-W200), un arma ligera concebida para dotar a pequeñas unidades ligeras y especiales no superiores a la sección/compañía con actuación casi independiente.
El mortero Comando es un arma ligera, portátil y de gran movilidad capaz de disparar todas las granadas de 60 mm. para los morteros normales. Esta pieza se compone de tubo, placa base con el percutor, aparato de puntería, manguito aislante y un conjunto de correajes y estuches porta accesorios.
El tubo es de acero de altísima resistencia con un límite de rotura mínimo de 950 kg/cm y recubierto interiormente con una capa de cromo duro que hace prácticamente inexistente el desgaste del ánima por efecto de los disparos. En su mitad exterior se le adapta un manguito de amianto con refuerzos de cuero que sirve de punto de agarre del mortero durante el tiro y permite el total aislamiento calorífico del cañón.
La base, también de acero, está atornillada al tubo formando con su fondo el cierre del arma donde se encuentra situado el percutor. Exteriormente, de forma semiesférica que le permite’ el rápido tiro en cualquier dirección, presenta dos pequeños espolones que aparte de para un mejor agarre en el terreno sirven para que, empleando el mortero como un azadón, el tirador pueda preparar un asiento para la base.
El aparato de puntería, de extrema sencillez y al tiempo de gran precisión, está fabricado en materiales de aleación ligera y se adapta al tubo mediante un resorte desplazable, lo que permite colocarlo donde al tirador le resulte más práctico. Es un aparato cilíndrico formado por tres tambores correspondientes a las tres cargas a emplear con la munición ECIA de este mortero y en los que figuran los dist intos alcances. El aparato de puntería va graduado en milésimas y en grados, lo cual hace que con el Comando pueda utilizarse cualquier munición, siempre que se disponga de las correspondientes tablas de tiro para armas de esta longitud de cañón.

foto: El eficaz, sencillo y práctico mortero de 60 mm. “Comando” con todos sus accesorios.

Las características principales del mortero de 60 mm. Comando son: longitud del cañón de 650 mm., peso del mortero 4,750 kg., del aparato de puntería 550 g., modalidad de tiro automático, con cadencia de 30 disparos por minuto y alcance máximo con la granada tipo N de 1.060 m.
El mortero calibre 60 mm. modelo L (MDL-W100) es un arma clásica, destinada a las pequeñas unidades de Infantería constituido por el cañón, cierre, afuste y placa base, más el aparato de puntería.
El cañón de este mortero reúne las mismas características físicas del que vimos anteriormente, teniendo su extremo posterior roscado exteriormente para unirle el cierre que consiste en una pieza de acero en forma de copa cuyo extremo termina en una bola para su introducción en la placa base. En su interior se encuentra el mecanismo de disparo formado por el percutor, la caja de la aguja, el obturador, el martillo, diente de disparo, caja del muelle real, el engrane, la palanca de disparo y el seguro de fuego automático o tiro a tiro.
En posición, el mortero se apoya sobre una placa base circular, de acero, que en su parte inferior lleva soldado un conjunto de arados para su anclaje al suelo mientras que en la superior el apoyo del cierre consistente en un hueco semiesférico central donde se coloca la bola final del cierre, que queda fijada por una pestaña giratoria en 360°.
Este mortero, como los demás ECIA de 81 y 120 mm., emplea un afuste de trípode formado por una pata delantera fija y dos posteriores rebatibles sobre la primera. Esta solución, original de Esperanza y Compañía, una de las pocas firmas fabricantes de morteros en emplear trípode, hace que al no ser solidario éste con el tubo del arma toda la energía de retroceso repercuta directamente sobre la placa base no afectando a los husillos del afuste y por tanto no creando holguras ni, por consiguiente, diferencias en el tiro.
En la pata fija se introduce un husillo que en su parte superior está rematado por un collarín que se desliza por el tubo del mortero y permite dar la puntería en alcance mientras que otro husillo horizontal situado en una horquilla existente entre el collarín y el husillo vertical, sirve para la puntería en dirección.
Este afuste, aparte de asegurar un perfecto asentamiento del arma sobre el terreno o el plano en el que se apoye permite el tiro con el arma posicionada en terreno desigual.

foto: Espoleta ECIA modelo- 53 utilizada por la distinta munición de Esperanza.

Otro elemento de gran importancia, y también exclusivo de los morteros de Esperanza y Compañía, es su aparato de puntería, construido por ENOSA, y conocido como anteojo pendular ya que por sus características de construcción permanece permanentemente paralelo al ánima del cañón sea cual sea la posición de éste con respecto al suelo. Ello hace que en puntería directa los planos de tiro y puntería se conserven automáticamente paralelos, consiguiéndose con ellos una precisión y rapidez de tiro únicas. El aparato de puntería pendular consiste en un elemento óptico formado por una alidada de dos cristales planos en los que están grabadas las cruces filares y sujetas en el tubo que se coloca en el soporte del óptico, mientras que los otros elementos son el tambor de alcances con casquillos graduados y que engrana con el husillo de alcance y el tambor de deriva.
Este mortero de 60 mm. emplea el mismo cañón que el modelo Comando, teniendo una longitud de 650 mm. mientras que su peso total es de 12 kg. en batería y de 15.500 kg. en transporte debido a los accesorios y el armazón de transporte. La pieza puede tirar de forma automática o tiro a tiro logrando cadencias de 30 disparos por minuto con alcance máximo de 1.975 m. Para este arma, ECIA ha desarrollado cinco granadas distintas que más adelante describiremos. El mortero de 60 milímetros modelo L se transporta a la espalda por un solo hombre aunque la dotación elemental de tiro es de dos hombres.
Finalmente, siempre en el campo de los 60 mm., se encuentra una de las últimas realizaciones de la compañía española y que está llamado sin duda a tener un amplio empleo dada la cada vez mayor motorización de los Ejércitos y de las organizaciones paramilitares, en especial en vehículos blindados ligeros para su empleo en espacios reducidos o que precisan el tiro vertical.
Esta nueva arma de ECIA es el mortero-cañón de 60 mm. ECIA MC-2, arma ligera especialmente concebida para armar a vehículos blindados ligeros de combate, como a lanchas de desembarco, posibilitando desde éstas el apoyo cercano por el fuego en operaciones de asalto anfibio a sus propios elementos desembarcados, en particular en los primeros instantes de la acción.
Asimismo, su montaje en vehículos blindados ligeros mejora la capacidad de intervención de éstos como consecuencia de tolerar tanto el tiro curvo como el horizontal. Esta doble posibilidad de empleo aumenta sensiblemente su flexibilidad táctica. Al mismo tiempo, el hecho de poder efectuar el tiro horizontal, que reduce considerablemente la duración del trayecto, simplifica el tiro y consiente una rápida corrección por parte del tirador.
El empleo del MC-2 en operaciones llevadas a cabo por formaciones mixtas de vehículos blindados y tropas a pie permite empeñar a la tropa sin peligro de dañar a los vehículos propios.
Las posibilidades del mortero-cañón MC-2 dentro del campo táctico son de gran importancia, por lo que se presenta como un logro a estudiar y explotar.
El mortero está formado por tres elementos principales, un tubo-culata, un cierre y un conjunto hidráulico que es al mismo tiempo freno y recuperador. La longitud total es de 1 .396 mm. y la longitud del tapón del percutor a la boca de 905 mm. El peso total del montaje es de 105 kg.
El tubo es de acero de alta resistencia con capa de cromo duro en el ánima, que es lisa, teniendo en su extremo posterior roscado el bloque de culata, que contiene el cierre y el mecanismo de disparo.
El cierre es de cerrojo giratorio obturador con patas de enclavamiento que se insertan en el cuerpo del tubo del mortero, efectuándose el cierre en dos movimientos. Uno de avance para introducir la granada en la recámara y un segundo, bien hacia la derecha con lo que el arma queda en disposición de hacer tiro horizontal, bien a la izquierda para tiro vertical (tiro de mortero) ya que al efectuarse este giro sale gradualmente el percutor sobre el grano de fuego.
El mecanismo de disparo incorporado al cierre asegura que, en tanto éste no se halle enclavado correctamente en la culata no se puede producir el disparo, ni en modalidad tiro a tiro ni automático. El mecanismo de disparo o pistolete incorpora un dispositivo de seguridad accionado mediante palanca que bloquea al martillo en posición de transporte del arma.

foto: Operación de apuntar en alcance con el husillo del trípode y el aparato de puntería basculante en el mortero de 81 mm. modelo N.

El sistema hidráulico de freno-recuperador está formado por un freno hidráulico propiamente dicho, consistente en dos cilindros llenos de aceite, en cada uno de los cuales evoluciona un pistón, que están fijados al mortero mientras que el pistón lo está al tubo-culata de forma que, cuando retrocede, arrastra al pistón, desplazando el aceite de un lado de la cabeza del pistón al otro por una tobera.
De este modo, la fuerza de retroceso es absorbida por conversión en energía cinética del aceite y ésta se transforma en calor, que se disipa.
El recuperador lo forman dos resortes en espiral montados uno en el interior de cada cilindro de freno, que son comprimidos por el pistón en su carrera y que absorben una parte de la energía de retroceso retardándola y que posiciona al tubo-culata en su lugar de origen una vez realizado el disparo. Este sistema de freno-recuperador funciona de forma eficaz en toda la gama de alcances y ángulos de alza. La carrera del pistón o lo que es lo mismo, la longitud de retroceso en el interior del vehículo es de 130 mm., la energía máxima de retroceso durante el tiro es de 120 kgmts. y el peso de la masa de retroceso de 35 kg.
En ángulos pequeños de alza, el proyectil se mantiene en apoyo contra el grano de fuego mediante una uña de fijación que penetra en la garganta del empenaje. La puntería en elevación del mortero se obtiene gracias a un dispositivo a base de dos coronas, dentadas que encajan una sobre otra, con graduaciones espaciadas en 2º 30’ y la puntería en dirección depende del ángulo que permitan el vehículo o la placa base a los que el MC-2 se ha acoplado, cubriendo unos sectores horizontal de 120° y vertical de -10° a + 80°. El MC-2 que, naturalmente puede cargarse por la culata y por la boca de fuego, tiene un alcance máximo en tiro curvo de 2.300 metros mientras que en tiro horizontal su alcance máximo eficaz es de 300 metros.

LOS MORTEROS DE 81 Y 120 MM.

La categoría de las armas medias de 81 mm., calibre que es el más universalmente extendido y que puede ser considerado como el definitivo e ideal en este tipo de arma de Infantería, la tiene cubierta Esperanza y Compañía con dos modelos, prácticamente idénticos.
El primero de ellos es el modelo 81- L-N (MBL-W200) que emplea un tubo de 1.150 mm. de longitud con límite inferior de rotura de 1.660 kg/cm2, peso en batería de 41 kg. y en transporte de 52.500, que se realiza por cuatro hombres. La cadencia de fuego es de 15 disparos por minuto, y tiene modalidad de fuego tiro a tiro y automática, lográndose alcances de 4.270 metros. Sus ángulos de puntería en dirección son de 970, sin mover el trípode, y de 45º a 90º en elevación.
El segundo modelo es el llamado 81-L-L (MBL-W300) que está provisto de un cañón de 1.450 mm. de longitud con igual límite de rotura que el anterior, aunque su peso naturalmente es mayor, alcanzando los 45,500 kg. en posición y los 57 en transporte, también a la espalda por cuatro hombres: 1) con cañón y cierre, 2) placa base, 3) trípode y 4) aparato de puntería. Tira, igualmente, en automático y tiro a tiro con una cadencia máxima de 15 disparos. Cubre unos sectores de puntería de 690, siempre sin variar la posición del trípode y de 45° a 90°.
Ambos modelos emplean cuatro tipos de granadas: rompedora, de ejercicio, instrucción y fumígena.
En el calibre superior, clasificado como pesado, encontramos el modelo 120 SL (MCSL-W100) del que existe la variante SL-1 que se diferencia en el trípode y carrillo de transporte, siendo el resto de sus características idénticas.

foto: El MCSL-W100 de 120 mm. con toda su munición

Formado por un tubo de acero de alta resistencia de 1.600 mm. de longitud con un límite de rotura de 1.550 kg/cm2 tiene un peso en batería de 115 kg. y 254 en trasporte contando el del carro de dos ruedas, en el que se colocan todos los elementos del arma y que permite una rápida entrada en posición de la misma. Este mortero, como los anteriores emplea también la modalidad de fuego en tiro a tiro y automático, siendo su cadencia de 10 disparos por minuto y su alcance 6.260 m., pudiendo cubrir ángulos en deriva de 42° 45’ sin variar el trípode y de 45° a 90° en elevación.
Estos tres morteros, los dos de 81 milímetros y el de 120 mm., presentan la misma constitución física, siendo válida la descripción de los componentes hecha para el modelo de 60 milímetros, salvando siempre las diferencias de tamaño y peso, pero los órganos constitutivos son idénticos y los materiales empleados también.

GRANADAS

Ya quedó dicho que Esperanza y Compañía fabrica igualmente una serie de granadas para sus distintos morteros a fin de ofrecer a sus potenciales clientes un sistema de arma completo. La producción comprende los tres calibres mencionados y varios tipos de munición en cada uno de ellos, distinguiéndose las que podríamos llamar de la primera generación —granadas tipo NA— de las de la segunda generación o granadas N ó L.
El proceso de fabricación es idéntico e indistinto para todos los modelos comprendiendo el corte de los tochos de acuerdo con el programa establecido, la forja de las piezas: ojiva, cuerpo y cola, su consiguiente mecanizado, montaje con un parquerizado y pintado, posterior envío al exterior para su carga, de donde vuelven a Marquina para el acoplamiento de la espoleta.

Granadas de 60 mm. Estas están destinadas a los tres modelos de este calibre, limitándose en el mortero Comando el empleo con la 2a carga como máxima.. Se fabrican en versión N en cinco tipos diferentes que comprenden la DD-W1 70 rompedora, DD-W360 de ejercicio, DD-W560 fumígena y DD W440 de instrucción. Las tres primeras tienen un peso en vuelo de 1.430 kg., alcance máximo de 1.975 metros, Vo de 163 m/s. y presión máxima de 350 kg/cm2, mientras que la de instrucción pesa únicamente 1,180 kilogramos.

Granadas de 81 mm. En este calibre se encuentran los modelos NA y N con variantes para las armas LN y LL. Dentro de las primeras están la DBW 1670-A rompedora, DBJ 6-W340-A de ejercicio, DB16-W420-A de instrucción y DB16-W550-A fumígena, de 343 mm. de longitud, peso en vuelo de 3,200 kg., alcance a 45° de 4.125 metros, velocidad inicial de 263 m/s. y presión máxima de 650 kg/cm2, teniendo la DB-W1670-A una carga de TNT de 426 g. La serie N comprende la DB-W1 70A rompedora, DB-W3 70-A de ejercicio, DB-W440-A instrucción y DB-W550-A fumígena, cuyas características principales son longitud de 381 mm., peso en vuelo de 4,130 kg., alcance a 45° de 4.270 m., VO 253 metros/segundo y presión máxima de 850 kg/cm2.


Para el mortero 81-LL las de la serie NA son la DB-W1690-A rompedora, DB-16-W360-A ejercicio, DR 6-W460- A instrucción y DR 6-W560-A fumígena que con las mismas características físicas que sus homónimas tienen alcance de 4.680 metros, VO 291 m/s. y presión de 625 kg/cm2. Las N se denomina DB-W180-A rompedora, DRW 380-A ejercicios, DB-W450-A instrucción y DB-W560-A fumígena con 5.220 metros de alcance, 284 m/s. de velocidad inicial y una presión máxima por cm2 de 700 kg.

foto: Las seis granadas de 81 mm. modelo N.

Tanto para el calibre 60 como 81 mm., Esperanza ha desarrollado una granada iluminante denominada respectivamente DD- W160 y DR-W160 cuyo peso es de l,966 y 3,931 kilogramos, respectivamente, longitud de 368 mm., alcance 1.820 m., tiempo de iluminación de 25 segundos con intensidad de 250.000 BI y velocidad de caída del paracaídas de 4 m/s. para el modelo de 60 mm., mientras que la DB-W160 tiene una intensidad luminosa de 550.000 BI con 30 segundos de duración, alcance máximo de 3.425 metros y velocidad inicial de 250 m/s., estando destinada a su utilización con el mortero de cañón de 1.150 mm. LN.

Granadas de 120 mm. En este calibre existen también dos series de munición, la N cuyo peso es de 16,745 kilogramos, alcance de 5.700 m. a 450 y Vo 285/s existiendo las DCW ]10-B rompedora, DC-W310-A ejercicio, DC-W400-A instrucción y DCW 510-A fumígena, la segunda es la serie L cuyo peso es sólo de 13,195 kilogramos, longitud de 604 mm., alcance de 6.260 m., con velocidad inicial de 312 m/s. siendo los tipos la DC-W1 620 rompedora, DC16-W310 ejercicio, DC16-W410 instrucción y DC1 6-W520 fumígena.
Todas las granadas ECIA están provistas de la espoleta ECIA EE-53 (W330) de percusión instantánea para granadas de todos los calibres que son fabricadas también en Marquina en número de 4.000 unidades día, y montadas en las granadas una vez que éstas han sido cargadas. Se caracterizan por su efectividad y seguridad y a este efecto están provistas de seguro de transporte que bloquea todos los mecanismos, seguro de camuflaje, seguro de distancia, de caída, de negativa y de doble carga.
Finalmente Esperanza ha desarrollado una granada de adiestramiento con subcalibre de 25 mm. para los tres calibres con los que se puede realizar el adiestramiento de las tropas con fuego real en espacios reducidos con menor gasto y también mayor seguridad al tiempo que igual eficacia y realismo que con un proyectil de guerra o instrucción normal.

Consisten en una combinación de dos proyectiles acoplados entre sí, en los que el de calibre mayor (60, 81 ó 120 mm.) hace de matriz o portador de un subcalibre de 25 mm. que al efectuarse el disparo saldrá de su alojamiento yendo a caer sobre el objetivo marcado, señalando su trayectoria mediante un trazador de luz muy intensa, al agotarse éste se realiza el encendido de un petardo que produce un efecto acústico y otro visual. La granada de instrucción o calibre cae a una distancia de unos 20/25 m. del mortero, sin efecto alguno y pudiéndose recuperar para sucesivos disparos.
Esta combinación es un eficaz, sencillo y económico medio de instrucción con fuego real con absoluta seguridad para las tropas e instalaciones.

Revista Defensa nº 56, diciembre 1982, Javier de Mazarrasa


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