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Ligeros, rápidos y versátiles: “Buggies” en la guerra

Durante la operación «Tormenta del Desierto», trascendieron al gran público un importante número de sistemas de armas. Entre estos destacaban, por su parecido con vehículos propios de películas futuristas, los llamados FAV’s (Jast Attack Vehicles, o Vehículos de Ataque Rápido). La Prensa gráfica les concedió una cierta publicidad, a pesar de su escaso número, por encontrarse entre los primeros que entraron en la reconquistada capital de Kuwait.

Hagamos un poco de historia de estos ingenios que, si bien recibieron su bautismo de fuego en 1991 con Ia unidad SEAL norteamericana y el SAS británico, estaban siendo experimentados desde 1983.

DESDE LAS PLAYAS CALIFORNIANAS A LA 9ª DIVISIÓN

Los FAV’s son el resultado de militarizar vehículos de gran movilidad utilizados desde hace varios años en competiciones deportivas sobre pistas arenosas, en playas y desiertos. Si buscamos los primeros antecedentes de uso militar de estos ingenios recreativos debemos remontarnos a 1969 cuando Ia casa norteamericana FMC diseñó una versión destinada al Ejército norteamericano del llamado Baja Boot, un modelo ganador de distintas carreras por el desierto californiano. Ofrecido para su experimentación en 1970 —eso sí, sin que respondiese a ninguna demanda expresa de los militares, en aquellos momentos—, recibió Ia designación XR311 afirmando la FMC, en un comunicado, que el XR311 extiende la movilidad de los vehículos de ruedas  a campos limitados normalmente a vehículos de cadenas. Este nuevo concepto en movilidad todo terreno proporcionaría alta velocidad, escaso ruido, baja silueta, reducido coste de mantenimiento y gran capacidad multimisión.

foto: Vehículo experimental XR311. Fue probado por el Ejército norteamericano en el ya lejano 1970.

El XR311 llevaba un motor Chrysler de 8 cilindros y 200 hp de potencia acoplado a una transmisión automática. Las pruebas iniciales fueron lo suficientemente positivas como para que el Ejército encargase diez unidades más con un motor ligeramente modificado de 215 hp. Los vehículos recorrieron unos 320.000 km. durante Ias experimentaciones efectuadas para calibrar su potencial militar pero no se cursaron pedidos al no solicitarse medios de transporte de este tipo en ninguno de los programas entonces vigentes. En 1978 apareció una nueva versión del rechazado vehículo, esta vez de Ia mano de Ia AM General Corporation, una empresa que había comprado Ia licencia a FMC para desarrollar una gama del XR311. Dentro de esos modelos se encontraba uno armado con un misil contracarro TOW y protegido con un blindaje de Kevlar. Ideado para responder al programa CSV (Vehículo de Apoyo al Combate) recibió la designación XM966 pero tampoco lo aceptaron.

En definitiva, era un vehículo quizás demasiado complejo frente a los tradicionales todo terreno empleados hasta entonces, siendo capaz de alcanzar los 130 km/h., y de acelerar de O a 100 km/h. en 12 segundos a pesar de sus 2.800 kg. de peso.

También por aquel entonces Ia casa Teledyne materializó, junto con Ia italiana Lamborghini, el Cheetah que le fue ofrecido al US Army y presentado en el Festival del Automóvil de Ginebra, en 1977, donde se rumoreó que iba a ser adquirido por un país de Oriente Medio. Al parecer tampoco pudo entrar en servicio.

foto: LSV perteneciente al SAS británico durante la operación «Tormenta del Desierto» (Operación Granby» para los británicos).

Ya en 1983 el Ejército norteamericano, consciente de la necesidad de contar con medios ligeros y de elevada movilidad capaces de hacer frente a otros de mayor peso y potencia de fuego, expuso los requerimientos de un Vehículo de Ataque Rápido. Era necesario para Ia creación de batallones que, por su ligereza, requerían medios capaces de ser velozmente aerotransportados a un escenario como el europeo para allí hacer frente, gracias a las excelentes características, a un enemigo numéricamente superior pero más lento y pesado.

Tras someter a distintos candidatos, algunos de ellos ya en servicio como el FAV Hummer o el «jeep» M151A2, a diversas pruebas fue seleccionado el FAV, un biplaza de la firma Chenowth, constructora de vehículos recreativos del tipo Buggie. El chasis de un FAV está constituido por una estructura tubular sin chapa o blindaje alguno salvo su gran movilidad y velocidad. En Ia parte posterior del vehículo se encuentra el motor, gasolina o diesel según versiones, con una potencia de 100 Cv. suficiente para que alcance los 135 km/h y una capacidad de carga de 600 kg.

Como puede verse, en el diseño prima  Ia movilidad por encima de toda otra consideración sacrificándose incluso la protección pasiva contra fuego de armas ligeras. Su movilidad táctica se ve complementada por la estratégica pues es fácilmente aerotransportable y un solo helicóptero CH-47 Chinook puede llevar 6 FAV’S bajo el fuselaje. Otras características son su radio de acción de 520 km., su capacidad de vadeo de 0,5 m. y su reducido nivel sonoro, característica de gran importancia a la hora de efectuar un reconocimiento.

 FAV’S EN SERVICIO

Los primeros vehículos adquiridos entraron a formar parte de un batallón de ataque de Ia 95 División de Infantería, conocida en su día como División de Alta Tecnología por ser la encargada de experimentar nuevos materiales y conceptos tácticos dentro de su orgánica de División de Infantería ligera. Los recortes presupuestarios han convertido esta División en Brigada. La unidad ha recibido unos 120 vehículos, varios de los cuales participaron en unas maniobras celebradas en Corea.

Patrullas de Reconocimiento en Profundidad (PRP’s); observador avanzado de Artillería y/o designador de objetivos y lo que podíamos catalogar como operaciones especiales. Para estas misiones se les dotó con ametralladoras M-60, lanzagranadas Mk 19, de 40mm., y misiles TOW.

Añadiré, por último, que estos ingenios han sido también empleados, o al menos así era hace algunos años, por Ia Policía Militar de dicha gran unidad. Durante la operación Tormenta del Desierto se experimentó un número indeterminado de los FAV’s de Chenowth en versión biplaza, aunque más difusión recibieron los ideados para embarcar a tres tripulantes. La Infantería de Marina norteamericana (USMC), adquirió y trasladó al teatro de operaciones del Golfo ocho de los vehículos que añadían un tercer hombre situado en la parte posterior sobre una especie de torrecilla y que manejaba una ametralladora pesada de 12,70 mm. Las informaciones disponibles nos dicen que estos ingenios fueron asignados a las unidades SEAL de Ia Marina lo que nos lleva a pensar que, o bien existió una cooperación entre las unidades especiales de reconocimiento del USMC y Ia Armada o bien se trata de una confusión. Estos ocho FAV’s, que ciertas fuentes aumentan a diez, se dividieron en tres grupos operativos, desempeñando misiones de escolta de convoyes y personalidades, protección de puntos neurálgicos como Ia Embajada de los EE.UU., y rescate de pilotos caídos en el desierto. En todo momento su actuación parece haber sido satisfactoria.

Además de los EE.UU., la Brigada de Cazadores-Paracaidistas del Ejército portugués piensa comprar dieciocho FAV’S en versión biplaza, seis de los cuales se encuentran ya en servicio armados con un lanzagranadas Mk-19 de 40 mm., una ametralladora MG-3 de 7,62 mm. o una Browning de 12,70 mm. Además, trascendió que un país europeo ha adquirido, o está a punto de hacerlo, FAV’s para sus fuerzas especiales.

El USMC ha presentado una lista de características o requerimientos para un vehículo denominado SOCV (Special Operations Capable Vehicle, o Vehículo Apto para Operaciones Especiales); entre ellas destacamos: Armamento ligero (lanzagranadas o ametralladoras) capaz de realizar fuego en los 360º y durante el movimiento, además de llevar un misil contracarro TOW tripulación compuesta por tres personas, todas con protección antivuelco; capacidad para cargar 450 kg. con un radio de acción de 480 km.; capacidad para montar equipos

Las misiones encomendadas a los FAV’s pueden resumirse en las siguientes: plataforma de armas ligeras y contracarro, reconocimiento convencional o constituyendo radio y de navegación por satélite; y se considera opcional una tripulación de cuatro personas y protección balística parcial.

Con los dos prototipos previstos encontrarán un sustituto los «jeeps» M-151.

OTROS PUNTOS DE VISTA: REINO UNIDO Y SUDÁFRICA

A Ia vista del concepto del FAV el RARDE, organismo británico encargado de Ia investigación y adquisición de armamento, entró en contacto con Ia empresa Longline Ltd., para Ia construcción de un LSV (Light Strike Vehicle, o Vehículo Ligero de Ataque). Un total de doce ejemplares del denominado LSV 10 han sido fabricados ya, siendo empleados un número indeterminado de los mismos por una de sus unidades de élite en el último conflicto del Golfo Pérsico: el Special Air Service (SAS). Aunque a muchos les gustó su excepcional movilidad y su gran velocidad, el principal inconveniente apreciado fue Ia limitada capacidad de carga que ofrecen, tanto de equipo como de combustible. No quiere esto decir que su radio de acción sea corto, posiblemente la mayoría de nosotros lo veríamos suficiente para un vehículo de transporte convencional, pero hay que tener presente que Ias PRP’s suelen infiltrarse varios cientos de kilómetros en territorio enemigo debiendo transportar todo lo necesario para combatir por sus propios medios.

foto: Uno de los primeros FAV en servicio en la 9ª División de Infantería. El armamento es un lanzagranadas Mk. 19 de 40 mm.

En definitiva parece que, por el momento, el British Army sigue confiando en sus Land-Rover aunque en Ias recientes maniobras de Ia nueva División Aeromóvil de Ia OTAN, Ias unidades de reconocimiento de la 24 Brigada Aeromóvil británica utilizaron LSV’s, probablemente con carácter experimental.

Cabe añadir que otra casa británica, Wessex Plc., fabricó en 1990 dos prototipos de un LSV bautizado Saker. Este ha sido mostrado a los Royal Marines, al Ejército francés e incluso al norteamericano, tratándose de un vehículo biplaza propulsado por un motor Volkswagen de 1.950 cc. que le proporciona velocidades de 135 km/h., con una capacidad de carga de 400 kg. y un radio de acción de 960 km.

Pasaremos ahora a un país sumamente original en lo que a armamentos se refiere: Sudáfrica. Original e interesante de estudiar por dos motivos: por un lado, su política de discriminación racial le privó de Ias fuentes habituales de abastecimiento obligándoles a desarrollar su propia industria armamentística; por otro, la considerable experiencia bélica resultado de sus luchas con los Estados vecinos. Aunque no tan sofisticado como los ingenios ya citados, también el Ejército sudafricano cuenta con una especie de FAV diseñado para operaciones en profundidad dentro del territorio enemigo: el Jackal (Chacal).

Se trata de un producto resultado de Ia cooperación de unidades de reconocimiento (Pathfinders) con el DSIR (departamento encargado de Ia investigación industrial) a partir del chasis Land-Rover y del Toyota Land cruise. Tras retirarles Ia carrocería se les añadieron barras antivuelco y soportes para los nuevos paneles de malla metálica, fue duplicada Ia capacidad de los depósitos de combustible y se les hizo a prueba de explosiones. En Ia parte posterior recibieron un afuste que admite distintos tipos de armamento (una ametralladora de 7,62 ó 12,70 mm., montajes dobles de las mismas o un cañón de 20 mm.). Con una tripulación de cuatro personas puede transportar todo lo necesario para diez días de combate, incluidas las raciones y el agua necesarias. Estos vehículos, utilizados en parejas durante Ias incursiones en Angola, llevaban como apoyo otro de aprovisionamiento y transporte basado en camiones Unimog Mercedes de 2,5 ton. de capacidad.

EL PEQUEÑO «SALTAMONTES» HÚNGARO

Aunque no haya sido presentado de momento en ninguna muestra de Defensa, salió a Ia luz el pequeño Szöcske (Saltamontes), un gran paso hacia adelante de Ia industria húngara para dotarse de un vehículo del tipo FAV similar a los de los países participantes en los últimos conflictos.

En 1990 se anunció el resultado del concurso abierto para dotar a determinadas unidades del Ejército húngaro con un vehículo ultraligero. Fue seleccionado el Instituto de Técnica Militar que contaba con un equipo de diseñadores compuesto por los capitanes ingenieros Tibor Véghelyi, József Tóth y Lázló Vida. Con Ia ayuda de la Oficina Nacional de Industria Militar y de la Dirección Militar del Ministerio de Industria se construyó, en los talleres de la firma Gépfeta, el primer prototipo que fue presentado el 22 de septiembre de 1992 en el polígono de Györ.

foto: La vista lateral del «Szöcske» nos permite apreciar el chasis tubular y lo espartano del diseño, lo que le da el mínimo de peso.

El vehículo, de construcción y aspecto espartanos, está basado en los diseños de otros FAV’S ya en servicio. La estructura de Ia carrocería, a base de barras y Ia ausencia de puertas, reduce el peso de forma notable. El grupo motor es un Volkswagen de 90 Cv. importado de España (curiosamente Ia mayoría de los vehículos de ese tipo optaron por esta firma a la hora de elegir los motores). El Saltamontes lleva una tripulación de dos personas, aunque podría transportar incluso cuatro si se renuncia a aprovechar Ia parte posterior para Ia carga.

El prototipo, que por ahora carece de armamento, dispone de un afuste para el copiloto, estando previsto la instalación de ametralladoras e incluso de lanzacohetes, contemplándose también una versión con radar de reconocimiento terrestre. Como equipo auxiliar cuenta con un pequeño torno y un equipo de transmisiones habiéndose comunicado que a lo largo de 1993 se llevarán a cabo las pruebas de evaluación del prototipo.

CONCLUSIONES

Todos estos vehículos, aún con distintas denominaciones (FAV, LSV, LA/RV, etc.) buscan satisfacer una misma necesidad: elevada movilidad y aptitud para realizar LRP’s estando dotados para ello con características tales como alta velocidad y gran autonomía para compensar su falta de protección blindada contra todo tipo de fuegos. Igualmente constituye una plataforma de armas confracarro excelente al servicio de aquellas unidades de intervención rápida que deban ser helitransportadas o aerotransportadas.

Su simplicidad frente a otros vehículos hace posible construirlos por gran número de empresas, lo que si bien puede ser ventajoso a la hora de diversificar Ia oferta, también resulta peligroso al involucrar a sociedades con nula experiencia en el campo militar.

El principal obstáculo en Ia generalización de este tipo de producto es que sus cometidos los cubren de forma bastante satisfactoria vehículos menos costosos, de experiencia más que probada y que utilizan componentes comunes con otros todoterreno de amplio uso. Me refiero a toda Ia gama de Land-Rover, Toyota, ACMAT, etc., accesibles a precios próximos a Ia mitad del valor de un FAV (economía no sólo en la adquisición, sino también en el mantenimiento). Eso sí, estos últimos vehículos carecen de la altísima movilidad y de la capacidad de aerotransporte de LSV’s y FAV’s.

Hay Ejércitos, como el francés, que tienen en servicio vehículos ligeros de reconocimiento de dimensiones similares a un todo terreno convencional pero con Ia ventaja de disponer de protección blindada.

Ese es el caso del VBL, de Panhard. Igualmente Alemania cuenta con el prototipo de un vehículo similar, el Zobel.

El futuro nos dirá qué es lo que va a ocurrir con los vehículos tipo FAV, aunque cabe suponer que tan sólo las unidades especiales o aerotransportadas estarán dispuestas a sacrificar la protección blindada en favor de una mayor movilidad. 

Revista Defensa nº 179, marzo 1993, Capitán Francisco A. Marin


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