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Aviones de apoyo táctico y ataque ligero en Latinoamérica

Actualmente, los aviones de apoyo táctico y ataque ligero están presentes en casi todas las fuerzas aéreas de Latinoamérica. La mayor parte de estas, son aeronaves, bien turbohélices o reactores, especialmente diseñadas para tal fin, que se caracterizan por ser altamente maniobrables, veloces y capaces de portar una respetable dotación de armamento. Otros suelen ser aviones de entrenamiento, de altas prestaciones, a los que se adaptan las armas requeridas para las misiones. En ambos casos, su función principal es atacar y neutralizar objetivos que se encuentren en las proximidades de fuerzas terrestres, sea en escenarios desérticos o selváticos.

En primer lugar, dentro de los turbohélices, figura el FMA IA-58 Pucara, que puede operar desde pistas no preparadas y está diseñado para realizar misiones de apoyo a tierra, de contrainsurgencia (COIN) y anti helicópteros. Esta aeronave, probada en combate en el conflicto de las Malvinas (1982), tiene una longitud de 14,5 m., envergadura de 14,25 y altura de 5,36. La propulsión corre por cuenta de dos turbohélices Turbomeca Astazou XVI-G, cada uno de 1.021 CV, que le permiten desarrollar una velocidad máxima de 520 km/h., siendo su  techo de servicio de 15.500 m. y su alcance es de 3.700 km. Están armados con 2 cañones Hispano-Suiza HS-804 de 20 mm. y 4 ametralladoras FM M2-20 de 7,62x51 y pueden portar en 3 puntos de ajuste hasta 1.500 kg. de armas.

Sus dos únicos operadores son la Fuerza Aérea Argentina (FAA), que alinea a 38 ejemplares –utilizados por la III Brigada Aérea, de Reconquista (Santa Fe)– y la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU), que tiene 5 de los 6 adquiridos en 1980, asignados  al Escuadrón Aéreo N° 1, que opera desde la Base Aérea Teniente 2º Mario W. Parallada, ubicada a un lado del Aeropuerto Inter­nacional de Santa Bernardina (Duraz­no). La Fuerza Aérea de Colombia (FAC) utilizó también el Pucara: en 1989 recibió, en calidad de donación, 3 ejemplares, que fueron asignados al Escuadrón de Operaciones Especiales Nº 314. La vida de estas naves fue relativamente corta y, en 1997, debido a la falta de repuestos, fueron  retirados del servicio.

En la misma categoría del IA-58 se inscribe el Rockwell OV-10A/B Bronco, que aun se encuentra en servicio en Colombia y en Venezuela. Es un avión ideal para ataque ligero, reconocimiento y control aéreo avanzado. Tiene 13,41 m. de longitud, 12,09 de envergadura y 4,62 de alto, estimándose su peso en vacío en 3,161 kg. y el máximo al despegue en 6.634. La planta motriz la conforman dos turbohélices Garret T76-G-410/411 de 1.040 CV, por lo que puede volar a 452 km/h. Sus características STOL (Short Take Off and Landing) le permiten despegar en menos de 250 m. y aterrizar en 457 m. Su alcance de combate es de 306 km. portando 1.270 kg. de armas y el techo de servicio de poco mas de 7.000 m.

La FAC recibió 12 OV-10A en 1991, a los que se sumaron otros 3 del US Marine Corps y que, dada su diferente configuración, fueron utilizados para suministrar partes y repuestos. En 2001-04 fueron elevados al estándar OV-10D, vía un contrato con Marsh Aviation, de Mesa (Arizona). Actualmente, la flota –que ha acumulado más de 25.000 horas de vuelo y opera con el Escuadrón de Combate Nº 221 Bronco, de la Base Aérea El Yopal (Departamento del Casanare)– está conformada por 11 aparatos, de los que sólo 4 se encontrarían operativos. En cambio, la Fuerza Aérea de Venezuela (FAV) –ahora denominada Aviación Militar Bolivariana– mantiene unos 5 OV-10A/E en el Escuadrón de Operaciones Especiales Nº 151 Linces de la Base Aérea General en Jefe Rafael Urdaneta ubicada en Maracaibo (Estado Zulia). En 2005-09, estas naves, sobrevivientes de los 34 OV-10A/E originalmente adquiridos (16 OV-10A en 1973 y 18 OV-10E a mediados de 1991) fueron sometidas a una modernización (Proyecto Lechuza Negra), que comprendió, además de una completa revisión de la célula, motores y sistemas, la instalación de un FLIR Safire II y, mas recientemente, de hélices Marsh de cuatro palas, mejorando así sus prestaciones operacionales. En los próximos meses darán paso a 12 helicópteros de combate Mi-28N Nigth Hunter adquiridos, a un coste aproximado de 180 millones de dólares, en abril de 2010.

Los “Tucano” y “Super Tucano”

El Embraer T-27/AT-27 Tucano, pese a ser un avión de entrenamiento, viene desem­peñándose con bastante éxito, dadas sus altas prestaciones operacionales, en misiones de apoyo táctico y ataque ligero. Está en servicio en las fuerzas aéreas de Argentina, Brasil, Colombia, Honduras, Paraguay, Perú y Venezuela. En la FAA son 27 los T-27, incorporados a partir de junio de 1987, que operan con la Escuela Militar de Aviación de Córdoba. En la Força Aérea Brasileira (FAB) son unos 100 T-27/AT-27. La versión T-27(1) es dotación del 1º Escua­drón de Instrucción Aérea y del Equipo de Demostración Aérea (EDA) Esquadrilha da Fumaça (ambas ubicadas en Pirassununga), mientras que los AT-27 (en proceso de ser reemplazados por A-29A/A-29B Super Tucano) tienen asignadas misiones de ataque e intercepción y equipan aun a 2 escuadrones: 1º/1º GAVca(2) Senta a Pua! y 2º/1º GAVca Rompe Mato (Santa Cruz).

foto: A-29B “Super Tucano” del Grupo de Aviación Nº 1, asentado en la Base Aérea “Los Condores” (Iquique).

La Fuerza Aérea de Colombia (FAC) adquirió 14 AT-27, que vuelan con los escuadrones de Combate Nº 212 Tucanos de la Base Aérea de Apiay (Departamento del Meta) y Nº 611 de Tres Esquinas (Depar­tamento de Caquetá). La de Hondu­ras (FAH) opera con 11 AT-27, que son utilizados por la Academia Militar de Aviación en la Base Aérea Coronel Enrique Soto Cano, ubicada en La Palmerola, para la formación de pilotos, al igual que en patrullas y reconocimientos aéreos, protección de los recursos naturales y lucha contra el tráfico de drogas.

La Fuerza Aérea Paraguaya dispone de 9 aparatos (6 AT-27 adquiridos en 1987 y 3 T-27 donados por Brasil en diciembre de 2010), que equipan a las escuadrillas del 3º Escuadrón de Reconocimiento y Ataque en la Base Aérea Silvio Pettirossi (Asun­ción). Por su parte, la Fuerza Aérea del Perú dispone de 19: 12 T-27 y 7 AT-27 del Grupo Aéreo Nº 51, en la Base FAP Capitán FAP Renán Elías Olivera (Pisco)(3). La FAP los ha utilizado, además de entrenador avanzado, para operaciones de interdicción antidrogas, donde se apuntaron no menos de 80 actuaciones y unos 25  derribos, y en misiones de apoyo táctico durante el Conflicto del Cenepa (1995). La Fuerza Aérea de Venezuela se convirtió en operadora del Tucano en 1986, al adquirir 32 naves: 20 T-27 y 12 AT-27, que en la actualidad sirven en el Escuadrón de Operaciones Especiales Nº 152 Avispones y el Escuadrón de Vuelo Básico Nº 142 de la Base Aérea Mariscal Sucre, en Boca de Río (Estado Aragua). Disponen de pods FN Herstal HMP-250 de 12,7 mm., bombas de propósito general MK-81/MK-82 e iluminantes Natak y lanzacohetes LAU-68 de 70 mm.

La evolución del T-27/AT-27 dio paso al A-29A/A-29B Super Tucano, concebido específicamente como avión de ataque ligero, dotado de aviónica de última generación, compatibilidad con equipos de visión nocturna y capacidad de utilizar armas inteligentes; y como entrenador avanzado. Sus características son una longitud de 11,33 m., envergadura de 11,14 y altura de 3,97. Está propulsado por un motor Pratt & Whitney PT6A-68C de 1.600 CV y puede alcanzar una velocidad de 593 km/h. En vacío pesa 3.020 kg. y al despegue unos 4.500 kg.; el alcance en ferry es de 4.820  km. y el techo de servicio de 10.600 m. El armamento está integrado con 2 computadoras de misión y comprende unos 1.500 kg. en 5 puntos de ajuste: pods de ametralladoras de 7,62 y 12,7 mm., cañones de 20, bombas de propósito general y guiadas por láser y lanzacohetes de 70 mm. La versión A-29A dispone como armamento fijo de 2 ametralladoras de 12,7 mm, capaces de realizar unos 1.100 disparos por minuto, instaladas en las raíces alares.

Las fuerzas aéreas que lo utilizan disponen de un paquete de soporte logístico integrado (Integrated Logistic Support) y otro de entrenamiento y apoyo a la operación TOSS (Training and Operation Support System), compuesto por 4 subsistemas: computerizado (CBT) para mejorar el entrenamiento de los pilotos; simulador de vuelo (FS); estación de planificación de misión (MPS); y estación de análisis de datos y resultados de misiones realizadas (MDS). La FAB alinea unos 83 A-29A/A-29B de los 99 solicitados, que tienen asignado el rol de avión de apoyo táctico, reconocimiento armado e interdicción. Operan con el 1º/3º GAV Escorpiao (Boa Vista), 2º/3º GAV Grifo (Porto Bello), 3º/3º GAV Flecha (Campo Grande) y 2º/5º GAV Joker (Natal)(4).

El primer cliente de exportación fue la Fuerza Aérea de Colombia, que adquirió, en marzo de 2008, 25 A-29B, que dotan a los escuadrones de Combate Nº 211 Grifos (Base Aérea de Apiay) y Nº 312 Drakos (Malambo). Estas naves tomaron parte en la Operación Fénix, el ataque utilizando bombas Griffin de guiado por láser y cohetes de 70 mm. a un campamento de las FARC (Fuerza Armadas Revolucionarias de Colom­bia) en territorio ecuatoriano, causando la muerte de Raúl Reyes, uno de los máximos lideres. Entre los nuevos usuarios del A-29B figura la Fuerza Aérea de Chile (FACh), con 12 que comenzaron a ser entregados a fines de 2009 y que están asignados a la Escuela Táctica del Grupo de Aviación Nº 1 de la Base Aérea Los Cóndores (Iquique); y la de Ecuador con 24 destinados al entrenamiento avanzado y operaciones de vigilancia de fronteras, que equiparán a los escuadrones de Combate Nº 2111 Dragones y Nº 2113 Halcones, ambos asentados en la Base Aérea Eloy Alfaro (Manta).

Otro usuario, es la Fuerza Aérea Guate­malteca, que adquirió 10 A-29B que comenzaron a ser entregados en 2010. Más recientemente, se ha sumado la Fuerza Aérea de República Dominicana, que en diciembre de 2010 incorporó sus primeros 2 A-29B, de un total de 8, al Escuadrón de Combate Dragones, de la Base Aérea de San Isidro. A este listado podrían sumarse en breve las fuerzas aéreas de El Salvador, que analiza adquirir entre 8 y 10; y la del Perú (FAP), que en 2010 anunció que requiere de al menos 18 A-29B como reemplazo de los A-37B Dragonfly y destinarlos a las operaciones contrasubversivas en el valle de los ríos Apurimac y Ene (VRAE), zona donde operan los remanentes de Sendero Luminoso. Otros aviones turbohélices utilizados para entrenamiento y que pueden desempeñar misiones de ataque ligero, son los 7 Pilatus PC-7U bolivianos del Escuadrón de Caza Nº 340 (Cocha­bamba); los 4 de Guatemala del Escuadrón de Reco­no­cimiento y Ataque Halcones (Base Aérea La Aurora) y los 5 uruguayos del Escuadrón de Vuelo Avanzado Nº 4 (Durazno).

A-37

En la categoría de aviones a reacción, el Cessna A-37B Dragonfly ha sido, y parece que lo será por cierto tiempo mas, el avión de apoyo táctico y ataque ligero mas utilizado en los últimos 30 años en Latinoamérica: Colombia (32), Chile (44), Ecuador (28), El Salvador (15), Honduras (15), Guatemala (13), Perú (65), República Dominicana (8) y Uruguay (12)(5). Es un biplaza, con acomodación de los pilotos lado a lado, desarrollado a partir del T-37C Tweety Bird para cumplir misiones de apoyo táctico y COIN, que tiene una longitud de 8,62 m., envergadura de 10,93 –incluidos los tanques alares– y una altura de 2,7, siendo su superficie alar de 17,09 m². Está propulsado por 2 motores General Electric J85-GE-17A de 2.400 libras de empuje, que le confieren una velocidad máxima de 816 km/h. y una de crucero de 787. Su alcance es de 1.480 km. en vacío y de 740 km. en configuración de combate y el techo de servicio de 12.730 m. El peso en vacío es de 2.187 kg. y de 6.350 al despegue. Está armado con un ametralladora GAU-2B/A Minigun de 7,62x51 mm. ubicada al lado derecho del morro, que puede realizar 4.000 disparos por minuto y tiene un alcance de 1.000 m., y dispone de 8 puntos subalares que le permiten portar unos 1.250 kg. de armas. Actualmente, el A-37B/OA-37B se encuentra en servicio en:

• Colombia

La FAC dispone de 7 A-37B que operan con el Escuadrón de Combate Nº 311 Dragón, parte del Grupo de Combate Nº 31, asentado en la Base Aérea de Malambo (Departamento del Atlántico). Son remanentes de un total de 32 adquiridas entre 1978 y 1989 y tienen asignadas misiones de apoyo táctico y contrainsurgencia (COIN). Cumplen un rol vital en la lucha contra el narcotráfico: detección de laboratorios, destrucción de pistas clandestinas e interdicción de aeronaves. Sus A-37B, que en conjunto han sobrepasado las 47.000 horas de vuelo, fueron sometidos a una modernización en 2001, que implicó una revisión completa de la célula, sistemas de combustible e hidráulico y motores, adaptación de la cabina para vuelos con visores nocturnos, instalación de una cámara IR (en reemplazo de la fotoametralladora), pantallas EFIS (Electronic Flight Instrument System), GPS con mapas digitales y una unidad RTU-42220 (Radio Tuning Unit) desde donde se controlan los sistemas ADF, IFF, VOR e ILS(6).

foto: Rockwell OV-10D “Bronco” del Escuadrón de Combate Nº 221 de la Fuerza Aérea de Colombia.

• El Salvador

La Fuerza Aérea Salvadoreña (FAS) recibió 15 A-37B, de los que solo 8 se encuentran en servicio. Operan con el Grupo de Caza y Bombardeo ubicado en la Base Aérea de Comalapa.

• Honduras

El 1er Grupo Táctico de la Fuerza Aérea de Honduras (FAH), ubicado en la Base Aérea Coronel Armando Escalón Espinal, de San Pedro Sula (La Mesa), dispone aun de 10 A-37B de los 15 recibidos en 1974-75.

• Guatemala           

La Fuerza Aérea de Guatemala dispone actualmente de 13 A-37B que vuelan con el  Escuadrón de Aviones de Ataque Quetzales, con sede en la Base Aérea La Aurora.

• Perú

La Fuerza Aérea del Perú disponía en 2009, al menos en el papel, de 17 Cessna A-37B/OA-37B, de los cuales tan solo 5 se encontraban operativos. Afortunadamente, a inicios de 2010 se incorporaron 8 A-37B –donados por la República de Corea del Sur junto a un paquete de repuestos– que han permitido continuar con los programas de entrenamiento y las misiones asignadas. Estas naves, que en su momento fueron la punta de lanza en la lucha  contra el narcotráfico, operan con los escuadrones aéreos Nº 711 y Nº 712 asentados en la Base FAP Capitán FAP Guillermo Concha Ibérico (Piura)(7).

• Uruguay

La Fuerza Aérea Uruguaya (FAU) cuenta con 11 A-37B asignados al Escuadrón Aéreo Nº 2, dependiente de la II Brigada Aérea, con sede en la Base Aérea Teniente 2º Mario W. Parallada, ubicada a un lado del aeropuerto internacional de Santa Bernardina (Durazno). Se encontrarían inoperativos desde hace algunos meses por falta de motores.

Otros reactores

El Embraer AMX-1, denominado A-1 Falcao, está diseñado para realizar misiones de ataque, apoyo táctico y reconocimiento, tanto de día como de noche, a altas velocidades subsónicas y baja altitud, e incluso desde bases mal equipadas y con pistas dañadas. Su único usuario en Latinoaméri­ca es Brasil, que dispone de 55 A-1/A-1B y R-1/R-1V de reconocimiento, que equipan al 3º/10º GAV Centauro (Santa María), al 1º/16º GAV Adelphi (Santa Cruz) y al 1º/10º GAV Póker (Santa María). Los A-1/A-1B tienen una longitud de 13,23 m., envergadura de 8,87, altura de 4,55 y una superficie alar de 21 m². Utilizan un motor Rolls-Royce Spey 807 de 11.000 libras de empuje, por lo que pueden alcanzar una velocidad máxima de 1.160 km/h y una de crucero de 950 km/h. Su peso máximo al despegue es de 13.000 kg., el techo de servicio de 13.000 m. y su alcance de 889 km. en configuración HI-LO-HI.

Foto: AT-63 “Pampa”.

Están armados con dos cañones DEFA 554 de 30 mm. y pueden portar hasta 3.800 kg. de armamento. En proceso esta la modernización (programa entre Embraer y Elbit por 186,5 millones de dólares) al estandard A-1M, que los está dotando, entre otros, de radares SCP-01 Scipio, HUD y pantallas multifunción de última generación, sistemas de navegación INS/GPS y alerta (RWR), así como mandos HOTAS (Hands on Throttle-and-Stick). En lo que armamento se refiere, los A-1M podrán utilizar misiles aire-aire Darter, Python 5, MAA-1B Piraña e incluso Derby BVR, antibuque AM-39 Exocet y antirradar MAR-1 (desarrollado por Mectron), además de bombas GBU-12 Paveway II y Lizard/Opher.

El ENAER AT-36 Toqui II, versión modernizada del CASA A-36 Halcón, es otra aeronave utilizada por un solo usuario en Latinoamérica, en este caso la Fuerza Aérea de Chile (los 4 que adquirió Honduras están inoperativos). Se trata de una docena asignada al Grupo de Aviación Nº 1 de Iquique, que cumplen misiones de ataque y apoyo táctico, escolta armada, reconocimiento y entrenamiento. Tiene una longitud de 12,5 m, envergadura de 10,6 y altura de 4,3, estimándose su peso máximo en 6.300 kg. Está propulsado por un motor Garrett TFE-731-5, que le proporciona un empuje máximo de 3.500 lb. La velocidad horizontal máxima es de 833 km/h., que se obtiene a 3.500 m. de altitud. El alcance es de 3.700 km. y el  techo de servicio de más de 13.000 m. Están equipados con un sistema de navegación y ataque de SAGEM, que proporciona cierto nivel de autodefensa, un radar telemétrico Toqui y un HUD de similares características al empleado por los Mirage 5M Elkan.

El armamento fijo es un cañón DEFA 553 de 30 mm. con 130 proyectiles alojado en una barquilla ventral, que puede realizar 1.200 disparos por minuto. La barquilla se caracteriza por que dispone de un sistema de amortiguación, que reduce considerablemente el retroceso del cañón y expulsa los cartuchos vacíos al exterior, pero almacena los eslabones en un compartimiento especial. Adicionalmente, puede transportar 1.800 kg. de armas en 6 soportes subalares.

La lista de aviones de apoyo táctico y ataque ligero a reacción la completan los 14 Aermachi MB-339AP, 6 plenamente operativos y 8 en situación de reserva, de la Fuerza Aérea del Perú asignados al Escuadrón de Caza Nº  411 de la Base FAP La Joya (Arequipa), que se encargan de brindar entrenamiento avanzado y apoyo táctico, y los 24 AT-63 Pampa II argentinos del II Escuadrón de Caza-Bombardeo (Mendoza). Mención aparte merecen los a todas luces obsoletos y poco útiles Lockheed T-33 Shooting Star de la Fuerza Aérea Boliviana: 15 T-33 MK-II y 23 T-33NA, incorporados, respectivamente, en 1971 y en 1977, que se intentó reemplazar a mediados de 2009 con los Aero L-159 ALCA.

Su-25K/UBK “Frogfoot”

El McDonnell Douglas A-4 Skyhawk es otro avión que, a pesar del paso de los años y de haber sido tecnológicamente superado, se mantiene vigente en quien fuera su principal operador: Argentina. La FAA adquirió 25 A-4P en 1965, 25 en 1970 y 25 A-4C en 1975; mientras que la Armada compró 16 A-4Q, que sirvieron en la 3ª Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque en el portaviones ARA 25 de Mayo. Estas naves, todo un símbolo para los pilotos de esa nación, tuvieron una destacada participación en el conflicto de Las Malvinas (1982). El costo fue alto: 22 Skyhawk (10 A-4P, 9 A-4C y 3 A-4Q) derribados[8]. Actualmente, la Fuerza Aérea opera únicamente con 30 A-4AR y 4 OA-4AR Fightinghawk, asignados al Grupo Aereo Nº 5 de Caza en Villa Reynolds (San Luis). Adquiridos en 1994, son una modernización realizada por Lockheed-Martin en base a células de A-4M, que se caracterizan por la mayor potencia de su motor (un 45 por ciento superior a las versiones anteriores), carrera de despegue acortada en 25 por ciento y aviónica mejorada, así como dispone de un radar Westinghouse APG-66.

Sus características son: longitud de 12,3 m., envergadura de 8,34 y altura de 4,57 m. El peso en vacío es de 4.900 kg. y el máximo al despegue de 11.100 kg. La propulsión corre por cuenta de un motor Westinghouse J-52 de 5.100 kg. de empuje, lo que permite que los A-4AR/OA-4AR desa­rrollen una velocidad máxima de 1.100 km/h, un alcance de 3.200 km. y un techo  de servicio de 12.800 m. El armamento comprende, además de sus dos cañones de 20 mm., un total de 5 puntos duros (1 ventral y 4 subalares) para 4.490 kg. de armas. Otro operador del A-4 es la Armada de Brasil, que en septiembre de 1988 incorporó 20 A-4KU y 2 TA-4KU (procedentes de los excedentes kuwaities), que operan desde el portaviones São Paulo.

Sin duda alguna, los aviones de apoyo táctico mas modernos de Latinoamérica son los 18 Sukhoi SU-25 Frogfoot de la Fuerza Aérea del Perú (FAP). De acuerdo a las ordenanzas vigentes, se encargan de esas misiones, supresión de defensas antiaéreas, ataques de precisión y guerra electrónica. Se trata de 10 SU-25K y 8 SU-25UBK, que fueron adquiridos durante el Gobierno de Fujimori a Bielorrusia en 1996 por un monto de 150 millones de dólares. Incorpo­rados en mayo de 1997, han volado unas 6.000 horas sin incidente alguno, siendo sus niveles de operatividad del orden del 65 por ciento.

Asignados al Escuadrón Aéreo Nº 112, cuentan con designadores laséricos, detectores de irradiación SPO-15, IFF  y lanzadores de señuelos y bengalas ASO-2V de 32 alvéolos lanzables en secuencias prefijadas, así como equipos de guerra electrónica SPS-141 Gvozdika. El armamento, además de su cañón bitubo Gryazev Shipunov GSH-30 de 30 mm., dotado de 150 proyectiles y capaz de realizar de 1.500 a 1.800 disparos por minuto, comprende misiles aire-aire R-60MK (AA-8 Aphid) y aire-superficie AS-10 Karen (Zvezda KH-25ML) y AS-14 Kedge (Molniya KH-29L) de guiado por láser. Igualmente, disponen de misiles antirradar AS-17 Krypton. Estos, designados como KH-31 Zvezda, son de guiado semiactivo y alcanzan velocidades de 1.000 m/seg., siendo su alcance aproximado de 70 km.

El arsenal incluye, entre otros, bombas de propósito general FAB-100, FAB-250 y FAB-500; de alto explosivo OFAB-100 y OBAD-500PM y de racimo RBK-250 y RBK-500; así como de iluminación CAB-500 y de práctica PT50-MS. Además, disponen de lanzacohetes UB-8 de 80 mm. y UB-32 de 57 mm. La FAP prevé realizar en el 2011, vía el Servicio de Man­tenimiento (SEMAN), la inspección mayor de los SU-25K/UBK, pendiente desde hace varios años, encontrándose avanzado el proceso de licitación internacional de cara a la adquisición de los repuestos, componentes y manuales requeridos. El monto bordearía, en una primera etapa, los 35 millones de dólares.

Revista Defensa nº 396, Abril 2011, Alejo Marchessini

 

Notas:

[1] El T-27 también es utilizado para evaluación de proyectos por el Comando General de Tecnología      Aeroespacial  (San José dos Campos).

[2] GAVca: Grupo de Aviación de Caza.

[3] La FAP ha perdido 4 T-27 y un AT-27 en accidentes operacionales. Otros 6 Tucano (4 T-27 y 2 AT-27 fueron vendidos a Angola a mediados de 2001.

[4] GAV: Grupo de Aviación.

[5] República Dominicana retiró del servicio sus A-37B en 1984; Chile dio de baja sus últimos 13 aparatos (5 A-37B y 8 OA-37B) que habían servido en el Grupo de Aviación Nº 12, en noviembre de 2009; Ecuador comenzó a retirar sus A-37B a inicios de 2010, tras la llegada de los A-29B Super Tucano.

[6] La Fuerza Aérea de Colombia prevé mantener a sus A-37B en servicio al menos hasta 2015.

[7] La Fuerza Aérea del Perú adquirió 36 A-37B a partir de 1975. A estos se sumaron, en 1992-96, otros 21 A-37B/OA-37B, en su mayor parte utilizados como fuente de repuestos, y, finalmente, 8 A-37B donados por Corea del Sur.

 [8] En 1983, EEUU vetó la venta de 24 A-4H Skyhawk israelíes, que estaban destinados como reemplazo de los A-4Q de la Armada Argentina. Por tal razón, en 1988 los A-4Q fueron retirados del servicio activo y dados de baja.


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