Las Fuerzas Armadas de Marruecos avanzan hacia el fortalecimiento de sus capacidades de defensa aérea mediante una alianza estratégica con la empresa francesa Harmattan AI, especializada en el desarrollo de sistemas de defensa autónomos. Esta medida, cuyo despliegue práctico está previsto este mismo año, busca el desarrollo de capacidades de fabricación locales para producir sistemas de defensa autónomos en Marruecos, así como en la creación de un centro de investigación y desarrollo dedicado a integrar la inteligencia artificial en los sistemas militares.
Asimismo, el acuerdo busca establecer alianzas con instituciones académicas y de investigación marroquíes para la transferencia de conocimientos y la formación de competencias locales. En este contexto, Mouad M'Ghari, director ejecutivo y cofundador de la empresa, quien es de origen marroquí, declaró que esta colaboración demuestra la capacidad de su compañía para ayudar a naciones soberanas a construir sus bases industriales de defensa. Añadió que la elección de Marruecos representa un compromiso con la autonomía estratégica y la soberanía tecnológica, y que el acuerdo constituye la piedra angular de una asociación a largo plazo.
Sistemas de interceptación aérea
En cuanto a los sistemas que podrían formar parte del acuerdo con Marruecos, Harmattan AI ha desarrollado dos sistemas de interceptación aérea que funcionan bajo una arquitectura unificada, los cuales pueden desplegarse de manera independiente o como un sistema de defensa multicapa. El primer sistema, denominado "Gobi", está diseñado para la interceptación rápida de drones de clase I y II, y destaca por su capacidad para neutralizar el objetivo en aproximadamente un minuto desde su lanzamiento. El sistema opera a una velocidad de crucero de 250 km/h, con una velocidad máxima de hasta 350 km/h, tiene un peso de 2,2 kg y un tiempo de preparación para el despegue inmediato de 0 segundos. Este sistema incluye un contenedor de lanzamiento, un radar terrestre, una torreta electroóptica y una plataforma de mando y control, manteniendo al ser humano en el bucle de decisión para reducir el riesgo de daños colaterales, y funciona de manera eficiente tanto de día como de noche.
El segundo sistema es el "Gobi Tempest", un interceptor autónomo diseñado para hacer frente a amenazas de clase II y III en entornos complejos. El dispositivo transporta una ojiva de 800 gramos, cuenta con un alcance de vuelo de hasta 12 km, una velocidad de crucero de 215 km/h y una velocidad máxima de 310 km/h. Su peso es de 4,4 kg y requiere un tiempo de preparación para el despegue de 5 segundos. Este sistema opera en cualquier condición meteorológica, tanto de día como de noche, e incorpora un radar terrestre, una torreta electroóptica con capacidad para operaciones coordinadas, plena compatibilidad con plataformas de mando y control, y una alta preparación para el funcionamiento autónomo reversible, manteniendo la intervención humana cuando sea necesario.
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Despegue empresarial de Harmattan AI
Harmattan AI es una empresa de tecnología de defensa que desarrolla sistemas autónomos integrados, los cuales abarcan soluciones de defensa aérea multicapa, drones autónomos y coordinados de reconocimiento, vigilancia y ataque, sistemas de guerra electrónica y plataformas de mando y control. Fundada en abril de 2024, la compañía cerró en enero una ronda de financiación de 200 millones de dólares liderada por Dassault Aviation, lo que elevó su valoración a 1.400 millones de dólares. Este rápido crecimiento está impulsado por las tensiones del panorama geopolítico y la creciente dependencia de los drones en los conflictos modernos, como se evidencia en la guerra ruso-ucraniana, un escenario ante el cual la empresa se enfocó desde el principio en la producción a gran escala y la rapidez en el despliegue de sus sistemas.
En el ámbito de los contratos militares, la empresa ha concretado una serie de acuerdos en un tiempo récord. En julio de 2025, firmó un contrato para suministrar al Ejército francés y a la Dirección General de Armamento (DGA) 1.000 drones de vigilancia, seguido en septiembre por un contrato con el Ministerio de Defensa británico para el suministro de 3.000 sistemas autónomos.
En octubre del mismo año, estableció una alianza con la empresa ucraniana Skyeton para desarrollar el dron Raybird. Desde finales de 2025, la compañía comenzó a ensamblar 1.300 unidades mensuales en una planta piloto en París, de las cuales 300 se destinan al Ejército francés y 1.000 al británico. La visión de la empresa se fundamenta en tres pilares: el desarrollo de la autonomía mediante el aprendizaje de las lecciones de los conflictos actuales, el retorno al modelo de producción a gran escala y la garantía de un despliegue rápido en el terreno. (Alex Ribeiro)
Fotos: Sistemas de interceptación aérea "Gobi Tempest" de Harmattan.





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