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Jueves, 18 de junio de 2026 Iniciar Sesión Suscríbase

Especulación sobre posible adquisición de F-35 por la Fuerza Aérea de Chile genera expectación en medios nacionales

El medio chileno El Mostrador publicó un reportaje que captó la atención de la opinión pública al vincular con la Fuerza Aérea de Chile un anuncio del Departamento de Guerra de Estados Unidos sobre un contrato para fabricar 11 aviones F-35 Lightning II, con un pago inicial de 153,9 millones de dólares a Lockheed Martin, para un cliente no identificado bajo el programa Foreign Military Sales (FMS).

Posible vínculo con Bélgica y el cliente no revelado

Aunque el Pentágono no reveló el nombre del comprador, la prensa chilena lo ha vinculado con las necesidades de la Fuerza Aérea de Chile (FACh) recordando las palabras del Ministro de Defensa Fernando Barros al medio TVN sobre  la intención de reemplazar los F-5E/F Tiger IIl en el mediano corto plazo. Estos aviones de combate están próximos a cumplir 50 años de servicio desde su llegada a territorio chileno, el 26 de julio de 1976. Su adquisición, concretada en 1974, incluyó 15 aviones monoplazas y 3 biplazas de instrucción, marcando el debut de la FACh en la era de los cazas supersónicos

Sin embargo, no se puede descartar que este lote corresponda a Bélgica, que en julio de 2025 anunció su intención de adquirir 11 F-35A adicionales para complementar los 34 ya contratados, elevando su flota total a 45 aeronaves. En febrero de 2026, el ministro de Defensa belga Theo Francken confirmó a Breaking Defense que el contrato se firmaría durante este año 2026, con interés en una mayor participación industrial europea y posible ensamblaje final en la planta de Cameri, Italia. La coincidencia en el número exacto de aviones (11) abre la puerta a que el anuncio del Pentágono esté vinculado a este proceso belga más que a una operación chilena.

Respuesta del Ministerio de Defensa de Chile, reserva y apertura a opciones

Ante la consulta directa por parte del Medio El Mostrador, el Ministerio de Defensa Nacional recordó que “en Chile, las compras de armamento y material bélico por parte de las Fuerzas Armadas tienen un carácter reservado, por motivos de seguridad y defensa nacional”. Agregó que “en todo caso, Chile suele informar sus procesos de adquisiciones oportunamente y, en el caso específico del F-35, nuestro país no tiene restricciones de parte de Estados Unidos para adquirirlo”.

Sobre los reemplazos de los F-5 Tiger III, el ministerio explicó: “Siendo las compras militares procesos de largo aliento, que requieren varias etapas de análisis y estudio, y que son permanentes dentro de las ramas de la Defensa involucradas y el Ministerio de Defensa, podemos señalar que como posibles reemplazos de nuestros aviones F-5, que cumplieron 50 años de uso, están presentes todas las actuales y futuras ofertas de la industria aeronáutica internacional. Una vez definido el modelo, además, se definirá el presupuesto a invertir en este proceso”.

Marco legal de las adquisiciones reservadas en materia de defensa

La afirmación del Ministerio de Defensa Nacional se ajusta plenamente a la normativa vigente. En Chile, las compras de armamento y sistemas por parte de las Fuerzas Armadas mantienen un carácter reservado por razones de seguridad y defensa nacional, incluso después de las reformas que buscaron mayor transparencia y control civil en el financiamiento del sector.

La base principal de este régimen se encuentra en la Ley N° 18.948, Orgánica Constitucional de las Fuerzas Armadas. Esta norma establece que los gastos en material de uso bélico o sus repuestos se rinden de cuenta en forma reservada, mediante certificados de buena inversión. Igualmente, contempla disposiciones para que ciertos actos, contratos y operaciones relacionadas con adquisiciones sensibles se manejen bajo reserva, protegiendo información que podría comprometer la capacidad operativa o la posición estratégica del país.

En 2019, la Ley N° 21.174 introdujo un nuevo mecanismo de financiamiento plurianual para las capacidades estratégicas de la defensa, derogando la histórica Ley Reservada del Cobre (N° 13.196). Esta reforma creó el Fondo Plurianual para las Capacidades Estratégicas de la Defensa y el Fondo de Contingencia Estratégico, cuyos recursos se destinan precisamente a la inversión en material bélico, infraestructura asociada y su sostenimiento.

Aunque la ley 21.174 aumentó los controles democráticos incluyendo información anual al Congreso sobre la planificación cuatrienal y fiscalización por parte de la Contraloría General de la República, mantuvo explícitamente el carácter reservado de las operaciones. Los decretos supremos que autorizan el uso de estos fondos son reservados, exentos de toma de razón en algunos casos, y la contabilidad se lleva en cuentas especiales del Servicio de Tesorerías con rendición global y reservada. Esto permite que procesos como una eventual adquisición de F-35 o cualquier otro sistema de armas, se desarrollen sin exposición pública prematura, siempre que su divulgación pueda afectar la seguridad nacional.

Complementariamente, la Ley N° 18.928 regula las adquisiciones y enajenaciones de bienes y servicios de las Fuerzas Armadas, estableciendo excepciones claras para material bélico que preservan la confidencialidad. Estas normas buscan equilibrar la necesidad de discreción operativa con mayores niveles de accountability civil, sin eliminar la reserva en asuntos sensibles. En la práctica, el Ministerio de Defensa está en lo correcto al recordar que estas compras tienen un carácter reservado por motivos de seguridad nacional. Chile suele informar oportunamente una vez que los procesos maduran y se definen los detalles, como ha ocurrido en adquisiciones anteriores de sistemas de armas. En el caso “hipotético” del F-35, por su complejidad técnica, volumen y implicancias geopolíticas, encaja perfectamente en este marco legal que prioriza la protección de la información estratégica mientras avanza el análisis interno de las ramas y el ministerio.

El F-35 durante FIDAE 2026

En el marco de FIDAE 2026, el presidente José Antonio Kast y el ministro de Defensa Fernando Barros visitaron los F-35 expuestos por la USAF, acompañados por el embajador estadounidense. Antes habían tenido lugar las primeras maniobras de reabastecimiento en vuelo entre un KC-135 chileno y los F-35, destacando el alto nivel de interoperabilidad bilateral.

Un piloto del equipo de demostración F-35 de la USAF, el capitán Austin McDaniel, elogió públicamente a la FACh: “Los chilenos superaron con creces mis expectativas. Fueron excelentes; sus pilotos y operadores de la pértiga fueron de primera categoría”.

Contactos entre Lockheed Martin Aeronautics y la Fuerza Aérea de Chile

El 15 de mayo de 2026, Max Cárcamo, jefe de la División de Desarrollo y Proyectos del Comando Logístico de la FACh, sostuvo una reunión con representantes de Lockheed Martin Aeronautics. La agenda incluyó seguimiento de temas y presentación sobre productos y servicios de Lockheed Martin Aeronautics. Esta rama se dedica exclusivamente al diseño, desarrollo, fabricación y mantenimiento de aeronaves militares, tecnología de aviación avanzada y sistemas de vanguardia como el F-35, el F-22, el F-16, el C-130, el U-2 y otros, para garantizar la seguridad de los Estados Unidos y sus aliados.

Esta interacción podría vincularse también a la evaluación de ofertas técnico económicas, como ya informamos, para renovar la flota de C-130 Hércules de la FACh, donde Lockheed Martin propone el C-130J Super Hercules.

Paralelamente, la FACh avanza en la modernización de sus F-16 al estándar M6.6, un contrato de 177 millones de dólares con Lockheed Martin que incluye actualizaciones de software, sistemas de vuelo y mejoras en interoperabilidad, con trabajos en EE.UU. y Chile, proyectados hasta 2032. Este programa mantiene la flota de combate actualizada mientras se definen adquisiciones mayores.

Perspectivas

Si bien, la Fuerza Aérea de Chile (FACh) siempre evalúa opciones de adquisiciones con discreción, priorizando capacidades disuasivas y sostenibilidad operativa, las señales de interés en el F-35 no dejan de ser una opción viable, al menos en lo teórico, no teniendo el país restricciones de parte de Estados Unidos para adquirirlo, en lo económico es otro el tema.

Cualquier decisión final sobre reemplazos o nuevas adquisiciones se tomará tras análisis profundos, como corresponde a procesos de esta envergadura. Es razonable esperar que, una vez que el gobierno del presidente José Antonio Kast logre madurar financieramente, posiblemente hacia el tercer año de su mandato, se concreten avances más claros en un proyecto de tal magnitud. Hasta entonces, la reserva natural de estos procesos seguirá siendo la norma. (Luis Andres Lautaro)


Copyright © Grupo Edefa S.A. defensa.com ISSN: 3045-5170. Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin permiso y autorización previa por parte de la empresa editora.

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